{"id":34029,"date":"2016-06-13T18:12:32","date_gmt":"2016-06-13T23:12:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/aprende-a-rezar\/"},"modified":"2016-06-13T18:12:32","modified_gmt":"2016-06-13T23:12:32","slug":"aprende-a-rezar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/aprende-a-rezar\/","title":{"rendered":"Aprende a rezar"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: P. Paulo Ricardo<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00bfC\u00f3mo se reza?<\/strong> Se trata de una duda com\u00fan. Los propios disc\u00edpulos de Nuestro Se\u00f1or le pidieron que les ense\u00f1ara a hacerlo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero antes hay que tener en mente que crecer en la vida de oraci\u00f3n es crecer en el amor. Las personas, a veces, piensan que la oraci\u00f3n consiste en quien sabe qu\u00e9 tipo de elucubraciones mentales o intelectuales y terminan perdiendo de vista su crecimiento espiritual. Santa Teresa de \u00c1vila dice, en su libro <strong>Castillo Interior<\/strong>, que lo que hace subir a las moradas superiores es el amor: <em>\u201c<\/em><em>S\u00f3lo quiero que est\u00e9is advertidas que, para aprovechar mucho en este camino y subir a las moradas que deseamos, no est\u00e1 la cosa en pensar mucho, sino en amar mucho\u201d<\/em> (Castillo Interior, moradas IV, 1).<\/p>\n<p align=\"justify\">La oraci\u00f3n quiere decir, de acuerdo con la definici\u00f3n de San Juan Damasceno, la elevaci\u00f3n del alma a Dios (Cf. CIC 2559). <strong>Para proceder a la oraci\u00f3n mental, tambi\u00e9n llamada meditaci\u00f3n, es posible cumplir el siguiente m\u00e9todo, tradicionalmente recomendado por los santos y m\u00edsticos de la Iglesia.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Primero, es necesario prepararse.<\/strong> La oraci\u00f3n es un encuentro entre el hombre y Dios. Antes, sin embargo, el propio orante se debe encontrar consigo mismo, apaciguando y calmando sus sentidos y las potencias de su alma. Para ello, no son necesarias t\u00e9cnicas hind\u00faes o trascendentales, sino s\u00f3lo algunos segundos, para salir de la agitaci\u00f3n de la rutina y tranquilizarse. Despu\u00e9s, es importante ponerse frente a Dios. Cuando van a rezar, muchas personas comienzan a referirse a \u00c9l como a un tercero y, en vez de encontrarse con Dios, terminan simplemente por pensar en \u00c9l.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Ahora, sin la presencia sobrenatural, no hay oraci\u00f3n.<\/strong> Al iniciar, pues, ese encuentro, el orante debe hacer un acto de fe en la presencia de Dios. Tambi\u00e9n se puede pedir a la Virgen Mar\u00eda o al \u00e1ngel de la guarda que lo ayude en ese momento de oraci\u00f3n. El Opus Dei tiene una oraci\u00f3n espec\u00edfica para antes de las meditaciones:<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u201c<\/em><em>Se\u00f1or m\u00edo y Dios m\u00edo: creo firmemente que est\u00e1s aqu\u00ed, que me ves, que me oyes. Te adoro con profunda reverencia. Te pido perd\u00f3n de mis pecados y gracia para hacer con fruto este rato de oraci\u00f3n. Madre m\u00eda Inmaculada, San Jos\u00e9, mi padre y se\u00f1or, \u00c1ngel de mi guarda: interceded por m\u00ed\u201d.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Despu\u00e9s de eso, el hombre, primero con su facultad cognitiva \u2013 la inteligencia -, despu\u00e9s con su apetito racional \u2013 la voluntad -, eleva su alma a Dios, propiamente.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Iluminado por la luz de la mera raz\u00f3n natural, el ser humano mira mal las cosas, como teniendo su visi\u00f3n limitada por la oscuridad de la noche; asistido por la luz sobrenatural, al contrario, \u00e9l puede ver las cosas como en pleno d\u00eda. Por eso, es necesario comenzar pidi\u00e9ndole a Cristo que ilumine la inteligencia para comprender el misterio de su amor y de su bondad. Entonces, <strong>el orante debe escoger un misterio de la vida de Cristo para contemplar \u2013 su Pasi\u00f3n, por ejemplo -, hasta que, \u201creflexionando\u201d, por as\u00ed decir, aquella verdad, su entendimiento se ilumine y \u00e9l quede \u201calimentado\u201d interiormente.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Despu\u00e9s de elevar el intelecto, es importante elevar la voluntad a Dios, de donde nacen, por ejemplo, las pasiones de amor y de odio.<\/strong> S\u00ed, en la oraci\u00f3n, es necesario amar y, al mismo tiempo, odiar. Por ejemplo, al contemplar la Pasi\u00f3n de Cristo, el orante debe amar \u2013 con un acto de voluntad, decir: Se\u00f1or, T\u00fa me amaste tanto, yo quiero amarte de vuelta, entregar mi vida \u2013 y odiar sus pecados, que son la causa del sufrimiento de Cristo \u2013 con un acto de contrici\u00f3n fervoroso, decir: Yo odio mis pecados, que te mataron en la Cruz, mi miseria e ingratitud que te hizo tanto mal. Estoy cansado de no amarte. Quiero amarte. Por eso, me siento como un mendigo en el umbral de tu puerta: dame la gracia de amarte. A partir de eso, \u00e9l pide a Dios las gracias necesarias para amarlo y crecen en las virtudes, etc.<\/p>\n<p align=\"justify\">Por fin, se concluye la meditaci\u00f3n con una acci\u00f3n de gracias y tambi\u00e9n algunos prop\u00f3sitos.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00bfCu\u00e1nto tiempo se debe dedicar a esta oraci\u00f3n?<\/strong> El tiempo que el orante disponga para la misma. San Alfonso Mar\u00eda de Ligorio recomienda a los principiantes que no pasen de media hora en este ejercicio, para que no corran el riesgo de cansarse. Es posible, sin embargo, aumentar este tiempo de meditaci\u00f3n, en la medida en que el alma progrese en el amor. El mejor momento para hacerla es despu\u00e9s de la comuni\u00f3n, cuando Cristo, en su humanidad gloriosa, habita en la persona.<\/p>\n<p align=\"justify\">En cuanto a los sentimientos, \u00e9stos son s\u00f3lo consecuencias corporales de lo que sucede en el alma durante la oraci\u00f3n. No constituyen, pues, su esencia. <strong>Puede suceder que, en la meditaci\u00f3n, la persona se emocione, sienta escalofr\u00edos y quiera llorar; esas cosas, sin embargo, no siempre suceden y no se debe forzar a que ocurran, como si una buena oraci\u00f3n dependiera de ello.<\/strong> Los dones carism\u00e1ticos tambi\u00e9n no son necesarios en la oraci\u00f3n; se tratan de gracias <em>gratis datae<\/em>, es decir, gracias que se dan forma gratuita. Vienen, por lo tanto, cuando Dios quiere.<\/p>\n<p align=\"justify\">Por \u00faltimo, ten en cuenta que el camino y las recomendaciones que aqu\u00ed se indican no son espec\u00edficas para un determinado grupo o determinado movimiento; son para todos los cat\u00f3licos. Al margen de los sentimientos, <strong>la oraci\u00f3n consiste esencialmente en la elevaci\u00f3n del coraz\u00f3n humano a Dios, con su facultad cognitiva y apetitiva, intelecto y voluntad.<\/strong> Acojamos, pues, el imperativo de la divina liturgia: \u201c<em>Sursum corda<\/em> \u2013 \u00a1Levantemos el coraz\u00f3n!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: P. Paulo Ricardo \u00bfC\u00f3mo se reza? Se trata de una duda com\u00fan. Los propios disc\u00edpulos de Nuestro Se\u00f1or le pidieron que les ense\u00f1ara a hacerlo. Pero antes hay que tener en mente que crecer en la vida de oraci\u00f3n es crecer en el amor. 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