{"id":3406,"date":"2015-12-01T01:14:03","date_gmt":"2015-12-01T06:14:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-crisis-de-la-fe-en-la-adolescencia-primera-parte\/"},"modified":"2015-12-01T01:14:03","modified_gmt":"2015-12-01T06:14:03","slug":"la-crisis-de-la-fe-en-la-adolescencia-primera-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-crisis-de-la-fe-en-la-adolescencia-primera-parte\/","title":{"rendered":"La crisis de la fe en la adolescencia (Primera Parte)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por F\u00e9lix Ortiz<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">La realidad nos indica que la adolescencia es la edad clave en la toma de decisiones con relaci\u00f3n a la fe. Las dudas, el cuestionamiento de lo que se ha cre\u00eddo e, incluso, el abandono de la misma son un hecho frecuente en nuestras comunidades.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p style=\"text-align: justify;\">La realidad nos indica que la adolescencia es la edad clave en la toma de decisiones con relaci&oacute;n a la fe. Las dudas, el cuestionamiento de lo que se ha cre&iacute;do e, incluso, el abandono de la misma son un hecho frecuente en nuestras comunidades. Las estad&iacute;sticas indican que, precisamente, en esa etapa la mayor&iacute;a de las personas toman su decisi&oacute;n por Cristo. De forma lamentable, la realidad tambi&eacute;n nos se&ntilde;ala que se trata del tiempo en que muchos j&oacute;venes se marchan de la iglesia de forma definitiva.<br \/>\nLa adolescencia est&aacute; saturada de mitos, t&oacute;picos y lugares comunes. Se habla de la crisis de la adolescencia, de la rebeli&oacute;n del adolescente, se comenta que nunca, como en estos d&iacute;as, hab&iacute;a resultado tan dif&iacute;cil y complicado vivir la adolescencia, y un sinf&iacute;n de ideas similares. Entender el proceso de desarrollo de la fe en los ni&ntilde;os y los adolescentes puede servirnos de gran ayuda para entenderlos, ministrarlos y guiarlos hacia el conocimiento de Jes&uacute;s como su Se&ntilde;or y Salvador personal.Los ni&ntilde;os obtienen de los adultos sus ideas acerca de Dios y de la religi&oacute;n. As&iacute; que van configurando su fe de una forma totalmente intuitiva. En los art&iacute;culos de esta serie veremos la evoluci&oacute;n de la fe en las diferentes edades. En los dos primeros art&iacute;culos se enfatizar&aacute; el desarrollo de la misma. En el tercer art&iacute;culo procuraremos, tambi&eacute;n, ver qu&eacute; implicaciones pr&aacute;cticas pueden derivarse para nuestro ministerio con este grupo de edad. En este primer art&iacute;culo estudiamos c&oacute;mo se desarrolla la fe seg&uacute;n James FowlerJames.<br \/>\nFowler es un investigador contempor&aacute;neo que ha publicado varios trabajos sobre el desarrollo de la fe. Su concepci&oacute;n de la esta incluye cosmovisiones tanto religiosas como no religiosas. Su obra m&aacute;s importante es Stages of Faith: The Psychology of Human Development and The Quest for meaning (Etapas de la Fe: La psicolog&iacute;a del desarrollo humano y la b&uacute;squeda de sentido) San Francisco: Harper and Row. Este autor afirma que los individuos pasan por diferentes etapas en el desarrollo de su fe, as&iacute; como ocurre con el desarrollo de su intelecto o moralidad<br \/>\nCaracter&iacute;sticas de las etapas<br \/>\nEn opini&oacute;n de este autor, estas etapas presentan ciertas caracter&iacute;sticas: En primer lugar, son predecibles, es decir, pueden ser anticipadas; adem&aacute;s, son invariables, porque estas etapas se dan en la vida de todas las personas sin excepci&oacute;n; y, por &uacute;ltimo, son secuenciales, ya que se dan una tras otra de forma continuada.<br \/>\nPueden producirse variaciones en cuanto al contenido de la fe y a la profundidad con que la misma se desarrolla. Sin embargo, a pesar de estas dos variables mencionadas, las etapas de evoluci&oacute;n de la fe siempre presentan las caracter&iacute;sticas indicadas en el p&aacute;rrafo anterior.<br \/>\nSus seis etapas de desarrollo son:<br \/>\nLa fe intuitivo-proyectiva (de los 3 a los 7 a&ntilde;os)<br \/>\nEn esta etapa la fe se basa en la fantas&iacute;a y la imaginaci&oacute;n; no usa la l&oacute;gica, pues la percepci&oacute;n es la dominante. Los ni&ntilde;os obtienen de los adultos sus ideas acerca de Dios y de la religi&oacute;n. As&iacute; que van configurando su fe de una forma totalmente intuitiva, mientras observan y escuchan a sus padres, que son los adultos que, en la mayor&iacute;a de los casos, m&aacute;s influencia ejercen sobre ellos en esta fase de la vida.<br \/>\nPor lo general sus primeras ideas acerca de la divinidad las construyen cuando proyectan sobre Dios sus impresiones o su concepto que se van formando de sus padres. La fantas&iacute;a ocupa un lugar important&iacute;simo en el pensamiento de los ni&ntilde;os. Son altamente imaginativos y, por tanto, muy influenciables por las historias y experiencias de la fe de los adultos. Por eso es que la idea de la deidad como creador o causa de todo la entienden en t&eacute;rminos m&aacute;gicos.<br \/>\nLa fe m&iacute;tico-literal (de los 8 a los 11 a&ntilde;os)<br \/>\nEn esta edad comienzan a descubrir el mundo que los rodea y a diferenciar entre la fantas&iacute;a y la realidad. Este cambio se debe a que comienzan a desarrollar la capacidad de pensar de forma l&oacute;gica y concreta. Sin embargo, en esta etapa, los ni&ntilde;os adelantan y retroceden entre el pensamiento abstracto y el concreto. Las creencias y los s&iacute;mbolos los toman literalmente; de esa manera consiguen diferenciar los hechos de la fantas&iacute;a. Pero todav&iacute;a no existe en ellos la capacidad para reflexionar sobre el significado de los s&iacute;mbolos.<br \/>\nLa fe puede darles un sentido de seguridad ante las incertidumbres que van descubriendo en el mundo real.<br \/>\nAceptan sin cuestionar la herencia espiritual que la familia les ha provisto. En este nivel perciben a Dios como un ser con forma humana que habita en los cielos. Curiosamente, muchos adultos retienen mucha de su religi&oacute;n en este nivel de desarrollo.<br \/>\nLa fe convencional y de s&iacute;ntesis (adolescencia)<br \/>\nEl mundo del adolescente se extiende mucho m&aacute;s all&aacute; de los l&iacute;mites de la familia. Otras muchas fuentes reclaman su atenci&oacute;n e inter&eacute;s, ya que &eacute;l se encuentra inmerso en un proceso de descubrimiento del mundo que lo rodea, como son los amigos, la escuela, el trabajo, el grupo de j&oacute;venes de la iglesia, alg&uacute;n equipo deportivo al que pertenece, y los medios de comunicaci&oacute;n masiva.<br \/>\nDe manera que, su fe debe proveer coherencia y significado a todas esas nuevas experiencias. Dicho de otro modo, el adolescente deber&aacute; enfrentarse al proceso de tener que encajar la fe que ha heredado de su familia con las nuevas realidades que va descubriendo en su entorno.<br \/>\nLa afirmaci&oacute;n &laquo;fe de s&iacute;ntesis&raquo; significa que el adolescente va moldeando sus creencias por sus relaciones interpersonales con otros individuos y su propio entorno. El proceso en que se halla lo obliga a encontrar un equilibrio entre sus propias creencias y las de las otras personas, que pueden, perfectamente, ser diferentes e incluso incompatibles con su propia fe.<br \/>\nEsta b&uacute;squeda de equilibrio le genera mucha tensi&oacute;n y, ante esta &uacute;ltima, algunos adolescentes ceden a la tentaci&oacute;n de adoptar una actitud conformista y adolecer de creencias, evaluaciones y percepciones aut&oacute;nomas e independientes, para as&iacute; sostenerse y aferrarse a las de personas de su entorno que son significativas para ellos. Esto sucede por dos razones.El adolescente est&aacute; dispuesto a renunciar a las propias para no ser rechazado o entrar en conflicto con el grupo. La primera se relaciona con su sensibilidad a las opiniones, juicios y expectativas de las personas con las que ellos quieren congraciarse. En esta edad, el grupo de amigos es altamente significativo, y por tanto, sus opiniones tambi&eacute;n. El adolescente est&aacute; dispuesto a renunciar a las propias para no ser rechazado o entrar en conflicto con el grupo. La segunda raz&oacute;n tiene que ver con su identidad, esta todav&iacute;a no est&aacute; suficientemente moldeada, est&aacute; en construcci&oacute;n, por lo cual, es posible, que las creencias y convicciones propias est&eacute;n en fase de maduraci&oacute;n.<br \/>\nA la vez se trata de una fe convencional, en el sentido de que el adolescente la moldea por las actitudes de la gente con que se relaciona en un momento determinado. Por eso el gran peligro de esta etapa es que ellos se acomoden a una fe de segunda mano, que no sea propia ni personal, simplemente la aceptan de la familia o de otros adultos sin apropiarse de ella tras pasarla por un periodo de prueba y reflexi&oacute;n.<br \/>\nLos adolescentes tienden a llenar de compartimientos su fe, de manera que sus compromisos del domingo no provocan impacto alguno sobre el resto de su vida semanal. Es muy propio de los adolescentes cristianos que vivan su fe de una manera dividida, los domingos son santos, los d&iacute;as entre semana&hellip;<br \/>\nEl ambiente en que se desenvuelven ejerce una gran influencia sobre ellos. De manera que este individuo puede adaptar su comportamiento a las expectativas que el ambiente tenga sobre &eacute;l. En casa se comporta de la forma que los padres esperan; en la iglesia, de acuerdo a los par&aacute;metros que deber&iacute;a seguir, seg&uacute;n sus l&iacute;deres, y, finalmente, con los amigos, como la mayor&iacute;a lo disponga.<br \/>\nEsta etapa y sus caracter&iacute;sticas se convierten en la estructura primaria de la fe de muchos adultos. En efecto, la fe de muchos de estos &uacute;ltimos que no ha avanzado en su desarrollo, se parece enormemente a la descrita en este estadio, se muda seg&uacute;n el ambiente en el que est&aacute;n.&nbsp; Muchos adultos viven una total dicotom&iacute;a entre su vida de iglesia y su vida cotidiana. En cuanto a su manera de ver a Dios, en este periodo, los adolescentes, pueden concebirlo como un gu&iacute;a y consejero personal, pero ya no de una forma tan antropom&oacute;rfica como en la etapa anterior.<br \/>\nLa fe individual-reflexiva (juventud adulta)<br \/>\nConforme va desarrollando su identidad y sus decisiones entran en conflicto con el ambiente que lo rodea, el joven empieza a diferenciarse de las dem&aacute;s personas y del sistema de valores de otros. Con esta autonom&iacute;a inicial desarrolla sus propios valores, creencias y convicciones.<br \/>\nUn individuo entra a esta etapa cuando asume la responsabilidad de sus propias acciones, actitudes y valores, y, as&iacute;, es como consigue desarrollar una fe de primera mano. Se trata de una fe individual, pues hablamos de una fe propia, que el mismo individuo ha alcanzado a construir.<br \/>\nTambi&eacute;n es pensada como una fe reflexiva en el sentido de que la persona que pasa de la etapa anterior a esta ha tomado tiempo para reflexionar acerca de lo que real y personalmente cree. De esta manera logra abrirse a una reflexi&oacute;n cr&iacute;tica de los valores y las creencias que hasta ahora lo han acompa&ntilde;ado.Conforme va desarrollando su identidad sus decisiones entran en conflicto con el ambiente que lo rodea. En cuanto a la manera en que percibe a Dios, empieza a concebirlo de una forma m&aacute;s abstracta; no tanto como un consejero personal, sino como un esp&iacute;ritu que encarna verdades morales<br \/>\nLa fe conjuntiva (media vida)<br \/>\nEn esta etapa el individuo reconoce pensamientos, impulsos, sentimientos y memorias que ha reprimidos previamente. En el proceso de aceptarlos reconoce las influencias paternas, sociales, &eacute;tnicas y religiosas que de alguna manera han afectado a su desarrollo.<br \/>\nEn el estadio anterior el individuo aprende a fijar los l&iacute;mites que lo distinguen a &eacute;l mismo como diferente de su mundo. En este, la fe es conjuntiva, en el sentido de que es m&aacute;s amplia y permite la existencia de contradicciones y de iron&iacute;as, sean reales o aparentes. Esto se debe a que el concepto de absoluto, aunque pueda parecer una paradoja, se relativiza.<br \/>\nLa fe generalizadora (vejez)<br \/>\nPocos acceden a este estadio, pero cuando sucede, el individuo produce un impacto significativo en la sociedad. Los que llegan hasta ac&aacute; acostumbran a ser personas con un compromiso absoluto con la causa de universalizar los conceptos de amor incondicional y justicia absoluta. No les satisface nada que no sea el bien &uacute;ltimo de la humanidad. Muy a menudo, las estructuras pol&iacute;ticas existentes los conciben como peligrosos. Ejemplos de este tipo de individuos ser&iacute;an: Jes&uacute;s, Ghandi, Martin Luther King, y la Madre Teresa de Calcuta.<br \/>\nProximamente, no se pierda la tercera parte de esta serie:  &laquo;Implicaciones para el ministerio con los adolescentes&raquo;.<br \/>\nLEA&nbsp;TAMBI&Eacute;N:<br \/>\n&#8211; La  crisis de fe en la adolescencia, PARTE II\n<\/p>\n<\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">\u00a9Copyright 2010, DesarrolloCristiano.com. Derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por F\u00e9lix Ortiz La realidad nos indica que la adolescencia es la edad clave en la toma de decisiones con relaci\u00f3n a la fe. Las dudas, el cuestionamiento de lo que se ha cre\u00eddo e, incluso, el abandono de la misma son un hecho frecuente en nuestras comunidades. 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