{"id":34066,"date":"2016-06-13T18:13:59","date_gmt":"2016-06-13T23:13:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/por-que-los-salmos-de-la-biblia-se-consideran-oracion-perfecta\/"},"modified":"2016-06-13T18:13:59","modified_gmt":"2016-06-13T23:13:59","slug":"por-que-los-salmos-de-la-biblia-se-consideran-oracion-perfecta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/por-que-los-salmos-de-la-biblia-se-consideran-oracion-perfecta\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 los salmos de la Biblia se consideran &#8220;oraci\u00f3n perfecta&#8221;?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Gaudium Press<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Narra el G&eacute;nesis que Dios paseaba por el jard&iacute;n del Ed&eacute;n a la hora de la brisa (cf. Gn 3, 8), y podemos imaginarlo bajando, sobre todo, para hablar y convivir con Ad&aacute;n. All&iacute; tendr&iacute;a lugar un sublime di&aacute;logo: de Ad&aacute;n emanar&iacute;an c&aacute;nticos e himnos de alabanza al Todopoderoso, y de &eacute;ste una invitaci&oacute;n a Ad&aacute;n para que se elevara m&aacute;s en la contemplaci&oacute;n de las cosas creadas y divinas.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>El hombre es invitado a dialogar con Dios<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> En esa escena divisada por nuestra piedad, hallamos el aspecto m&aacute;s insigne de la dignidad humana, que &quot;consiste en la vocaci&oacute;n del hombre a la uni&oacute;n con Dios. Desde su mismo nacimiento, el hombre es invitado al di&aacute;logo con Dios&quot;,1 y esto no es sino el centro de su vida espiritual: la oraci&oacute;n.<br \/> &nbsp;<br \/> Santa Teresa del Ni&ntilde;o Jes&uacute;s afirma que &quot;la oraci&oacute;n es un impulso del coraz&oacute;n, una simple mirada lanzada hacia el Cielo, un grito de gratitud y de amor, tanto en medio de la prueba como en medio de la alegr&iacute;a&quot;. 2 A trav&eacute;s de la oraci&oacute;n el hombre se comunica y dialoga con su Creador, porque en el coraz&oacute;n humano est&aacute; acentuada una tendencia natural hacia &Eacute;l, como corolario del inestimable don de haber sido creado a su &quot;imagen y semejanza&quot; (Gn 1, 26).<br \/> &nbsp;<br \/> Partiendo de ese supuesto, podremos entender mejor la fuerza de los salmos, como verdaderos di&aacute;logos con Dios.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Constancia humilde y confiada<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> &quot;Bendice, alma m&iacute;a, al Se&ntilde;or: &iexcl;Dios m&iacute;o, qu&eacute; grande eres!&quot; (Sal 103, 1), canta el salmista. Brillan en el Antiguo Testamento, inspiradas por el Esp&iacute;ritu Santo que &quot;intercede por nosotros con gemidos inefables&quot; (Rm 8, 26), esas hermosas oraciones, que se presentan como himnos que expresan alabanza, gratitud, lamento, s&uacute;plica o peticiones de perd&oacute;n al Creador.<br \/> &nbsp;<br \/> &iquest;Pero los salmos cumplen, en su conjunto, los cinco requisitos m&aacute;s importantes indicados por Santo Tom&aacute;s para la oraci&oacute;n perfecta? Ense&ntilde;a el Doctor Ang&eacute;lico que &eacute;sta debe ser &quot;confiada, recta, ordenada, devota y humilde&quot;.3 Pues bien, analic&eacute;moslo.<br \/> &nbsp;<br \/> &quot;Al Se&ntilde;or le agrada much&iacute;simo nuestra confianza en su misericordia, porque de esta manera honramos y ensalzamos aquella su infinita bondad que quiso manifestar al mundo cuando nos cre&oacute;&quot;.4 De hecho, para que la s&uacute;plica obtenga mayor resultado, en ella debe trasparecer una confianza toda amorosa y humilde para provocar la misericordia de Dios: &quot;me invocar&aacute; y lo escuchar&eacute;&quot; (Sal 90, 15).<br \/> &nbsp;<br \/> Por lo tanto, &quot;los que se cansan despu&eacute;s de haber rogado durante un tiempo, carecen de humildad o de confianza; y de este modo no merecen ser escuchados. Parece como si pretendierais que se os obedezca al momento vuestra oraci&oacute;n como si fuera un mandato; &iquest;no sab&eacute;is que Dios resiste a los soberbios y que se complace en los humildes? &iquest;Qu&eacute;? &iquest;Acaso vuestro orgullo no os permite sufrir que os hagan volver m&aacute;s de una vez para la misma cosa? Es tener muy poca confianza en la bondad de Dios el desesperar tan pronto, el tomar las menores dilaciones por rechazos absolutos&quot;.5<br \/> &nbsp;<br \/> Modelos preclaros de constancia humilde y confiada son los salmos, en los que se entrev&eacute; la esperanza del salmista a clamar y a elevar al Cielo su plegaria, implorando al Todopoderoso, por muy malas que sean las circunstancias en que est&eacute; inmersa el alma. Es por eso por lo que canta el rey y profeta David: &quot;Piedad, Se&ntilde;or, que estoy en peligro; se consumen de dolor mis ojos, mi garganta y mis entra&ntilde;as. Mi vida se gasta en el dolor, mis a&ntilde;os en los gemidos; mi vigor decae con las penas, mis huesos se consumen. [&#8230;] Pero yo conf&iacute;o en ti, Se&ntilde;or; te digo: \u2018T&uacute; eres mi Dios&#8217; &quot; (Sal 30, 10-11.15).<br \/> &nbsp;<br \/> &iquest;Qu&eacute; hay de m&aacute;s bello y atrayente a los ojos del Se&ntilde;or que el coraz&oacute;n de un hijo, cuya confianza es la fina punta de la esperanza crepitando dentro de s&iacute;? &quot;Cuando estamos esperanzados en una cosa, tenemos la alegr&iacute;a y la convicci&oacute;n de que algo bueno va a venirnos. Esa confianza es la que da fuerzas a nuestras almas para caminar hacia adelante&quot;.6<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gaudium Press Narra el G&eacute;nesis que Dios paseaba por el jard&iacute;n del Ed&eacute;n a la hora de la brisa (cf. Gn 3, 8), y podemos imaginarlo bajando, sobre todo, para hablar y convivir con Ad&aacute;n. 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