{"id":34068,"date":"2016-06-13T18:14:08","date_gmt":"2016-06-13T23:14:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/rompe-el-esquema-que-tienes-de-dios-3\/"},"modified":"2016-06-13T18:14:08","modified_gmt":"2016-06-13T23:14:08","slug":"rompe-el-esquema-que-tienes-de-dios-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/rompe-el-esquema-que-tienes-de-dios-3\/","title":{"rendered":"\u00a1Rompe el esquema que tienes de&nbsp;Dios!"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">No siempre es tan f&aacute;cil encontrar a Dios en lo m&aacute;s humano. Es como si Dios no estuviese en lo cotidiano. En lo ordinario.<br \/> &nbsp;<br \/> Jes&uacute;s, en Nazaret, aprendi&oacute; a vivir y a rezar, a amar y a jugar, a escuchar y a entender poco a poco lo que Dios le iba pidiendo. All&iacute; se hab&iacute;a dejado enterrado el coraz&oacute;n en a&ntilde;os de juventud, en su infancia. Hab&iacute;a amado, hab&iacute;a sido amado.<br \/> &nbsp;<br \/> Sus vecinos fueron durante mucho tiempo sus &uacute;nicos v&iacute;nculos, sus amigos, sus seres queridos. Me imagino que a Jes&uacute;s le gustar&iacute;a volver a ese lugar. Tantos recuerdos, tanto amor. De alguna forma pertenec&iacute;a a esa tierra. En la cruz le llaman el Nazareno. Todos le conocen como el hijo de Mar&iacute;a y de Jos&eacute;.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Jes&uacute;s vuelve y los suyos no lo reconocen, no lo acogen con alegr&iacute;a<\/strong>. Se sorprenden. &iquest;No es este el hijo del carpintero? &iquest;Qu&eacute; hace ahora? Se escandalizan de &Eacute;l.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Sin fe es dif&iacute;cil ver a Dios en lo m&aacute;s humano, en lo cotidiano<\/strong>. Nos es dif&iacute;cil tantas veces creer en la santidad de los que tenemos m&aacute;s cerca.&nbsp;<strong>Pero Dios act&uacute;a normalmente en lo ordinario<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> En su aldea, en su hogar, falta fe. Contrasta la fe de la hemorroisa y la de Jairo con la falta de fe en Nazaret. No pudo hacer milagros all&iacute; por la falta de fe.&nbsp;<strong>Sin fe no hay milagros<\/strong>. Nuestros criterios son muy humanos.<br \/> &nbsp;<br \/> A veces la vida nos rompe los esquemas. Y la realidad supera la imagen que ten&iacute;amos preconcebida de las personas. Hay un poema de Mario Benedetti que dice: \u201c<em>Y eres mejor que todas tus im&aacute;genes, porque eres linda desde el pie hasta el alma, porque eres buena desde el alma a m&iacute;<\/em>\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> Pienso que es verdad.&nbsp;<strong>Las personas que amamos son mejores que sus im&aacute;genes, que mis ideas sobre ellas, que mi esquema de siempre donde las meto y las estrecho.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Ojal&aacute; siempre podamos sorprendernos y volver a asombrarnos de la belleza de esa persona a la que queremos. De esa persona que hace cosas distintas de las que yo pensaba, que empieza a hacer cosas nuevas, cosas que yo pens&eacute; que no sab&iacute;a hacer.<br \/> &nbsp;<br \/> La persona que amo es mejor que todas mis ideas sobre ella. En la realidad puede hacer mucho m&aacute;s que lo que yo he pensado que puede hacer.<br \/> &nbsp;<br \/> De la misma manera,&nbsp;<strong>Dios es mucho m&aacute;s que todas las palabras con las que lo describimos, que todas las ideas que sobre &Eacute;l tenemos<\/strong>. Supera todo lo que so&ntilde;amos.<br \/> &nbsp;<br \/> El otro d&iacute;a una mujer le dec&iacute;a a su marido que &uacute;ltimamente, aunque le conoc&iacute;a desde hac&iacute;a muchos a&ntilde;os, se hab&iacute;a dado cuenta de matices en los que nunca se hab&iacute;a detenido. Es bonito mirar as&iacute; la vida.&nbsp;<strong>Creer en que el alma del otro es infinita, que no tiene paredes ni casillas<\/strong>, que los l&iacute;mites los ponemos nosotros, no Dios.<br \/> &nbsp;<br \/> Es maravilloso creer que tambi&eacute;n yo soy el sue&ntilde;o de Dios, que supero mis expectativas y las que otros tienen de m&iacute;. Que&nbsp;<strong>puedo superar mis propios l&iacute;mites y ser m&aacute;s de lo que sue&ntilde;o<\/strong>. &iquest;Qui&eacute;n soy yo? &iquest;Qui&eacute;n es esta persona que hace cosas distintas, que se sale de su esquema, del esquema en que yo lo hab&iacute;a metido? Sin duda es mejor que todas sus im&aacute;genes. Como Jes&uacute;s.<br \/> &nbsp;<br \/> Yo&nbsp;<strong>puedo elegir abrirme a esa persona, abrirme a Dios en una realidad que no conoc&iacute;a, o quedarme con mi esquema<\/strong>, alejado de la realidad. Y pasa eso en Nazaret. Los que lo conocen, no creen en todo lo que Jes&uacute;s puede llegar a ser. No ven a Dios en &Eacute;l. No van m&aacute;s all&aacute; de sus prejuicios.<br \/> &nbsp;<br \/> Los vecinos de Nazaret, sus parientes, se asombran ante Jes&uacute;s. Se asombran, pero no con el asombro inocente de los ni&ntilde;os, sino con el esc&aacute;ndalo ante aquel que saca los pies del plato y hace algo distinto. Aquel que rompe el esquema y la idea de lo que tiene que ser. De lo que han pensado que ten&iacute;a que ser.<br \/> &nbsp;<br \/> No le dejan ser quien es.&nbsp;<strong>No lo quieren como es<\/strong>, con su misi&oacute;n particular, con su originalidad. No entra en el molde de los dem&aacute;s, no entra en el molde de su idea sobre &Eacute;l. Su idea no encaja con la realidad. Y se alejan. Se quedan con su prejuicio.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban No siempre es tan f&aacute;cil encontrar a Dios en lo m&aacute;s humano. Es como si Dios no estuviese en lo cotidiano. 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