{"id":34106,"date":"2016-06-13T18:15:34","date_gmt":"2016-06-13T23:15:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/15-claves-para-enamorarte-apasionadamente-de-la-comunion\/"},"modified":"2016-06-13T18:15:34","modified_gmt":"2016-06-13T23:15:34","slug":"15-claves-para-enamorarte-apasionadamente-de-la-comunion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/15-claves-para-enamorarte-apasionadamente-de-la-comunion\/","title":{"rendered":"15 claves para enamorarte apasionadamente de la&nbsp;Comuni\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: pildorasdefe.net<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"> As&iacute; de grande es el sacramento de la Eucarist&iacute;a, que nos permite nutrirnos de Cristo y degustar el cielo en la Tierra. Si nuestro cuerpo va a ser morada del mismo Jes&uacute;s, &iquest;hay algo que podamos hacer para recibirlo mejor?<br \/> &nbsp;<br \/><strong>1. &iquest;No es una locura pensar que en un trozo de pan est&aacute; el mismo Cristo?<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Es cierto, es una locura. Solo Dios pudo haber pensado y hecho algo tan grande. Pero desde el punto de vista del amor, es muy razonable. Cuando una madre tiene a su bebe en brazos, llena de amor, lo abraza y, como le parece poco besarlo, le dice: \u201cte comer&iacute;a\u201d. Es lo que Dios hace: hace posible que lo comamos. Y, para ello, eligi&oacute; un alimento humilde, sencillo y al alcance de todos.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>2. &iquest;De qu&eacute; modo est&aacute; presente Cristo en el pan y en el vino?<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> La Eucarist&iacute;a esconde a Jes&uacute;s. Todo Jes&uacute;s est&aacute; presente detr&aacute;s de la apariencia de pan. Quien comulga tiene dentro de s&iacute; a Jes&uacute;s, tan real y f&iacute;sicamente como Mar&iacute;a lo tuvo durante los nueve meses del embarazo. Obviamente, de un modo distinto: escondido tras las figuras del pan y el vino, pero est&aacute; presente en Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad en cada part&iacute;cula de las sagradas especies.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>3. &iquest;Para qu&eacute; comer la hostia consagrada en lugar de simplemente venerarla?<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Porque Cristo se qued&oacute; precisamente para que lo comamos; si no, hubiera elegido otro modo de quedarse. Cuando lo instituye, dice \u201ctomad y comed\u201d, no \u201ctomad y venerad\u201d\u2026 &iexcl;Se qued&oacute; para alimentarnos! No solo para adorarle\u2026 El sentido radical de la Eucarist&iacute;a es comida.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Lo comprobamos al repasar el cap&iacute;tulo 6 del Evangelio de Juan: comienza con la multiplicaci&oacute;n de los panes (con las que se sacia el hambre material), pasa a hablar del man&aacute; (el pan del Cielo, con el que Dios alimentaba todos los d&iacute;as al pueblo en el desierto) y es en ese contexto en el que Jes&uacute;s promete la Eucarist&iacute;a (el pan de la vida eterna: su mismo ser).<br \/> &nbsp;<br \/><strong>4. &iquest;Qu&eacute; nos aporta comulgar?<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Todo. Diviniza nuestra vida. Nos aporta lo esencial, aquello que engrandece nuestra vida y la hace eterna: la vida de Cristo, la vida eterna, vivir en Dios. Y para que nuestra uni&oacute;n a &Eacute;l sea plena, se nos da como alimento. Para santificarnos, purificarnos, divinizarnos, fortalecernos, hacernos crecer, llenar nuestra vida de El mismo\u2026 Lo m&aacute;s grande que podemos hacer en nuestra vida es alimentarnos con Cristo, hacernos una \u201ccosa\u201d con El.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>5. &iquest;Qu&eacute; efectos puede tener en nuestra vida comulgar con frecuencia?<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Todos los beneficios que alimentarse produce en el cuerpo, los produce la Eucarist&iacute;a a todos los niveles, en cuerpo y alma. No es un alimento solamente espiritual: &iexcl;nos comemos su cuerpo y nos bebemos su sangre!<\/p>\n<p align=\"justify\"> En nuestra existencia corp&oacute;rea no basta con comer una vez, necesitamos alimentarnos con frecuencia y, gracias a la comida, tenemos energ&iacute;a\u2026 El fin de la vida cristiana es cristificarnos, identificarnos con &Eacute;l. Y, para ello, necesitamos una fuerza divina que nos transforme: esa fuerza nos la brinda la Eucarist&iacute;a.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>6. Al recibirlo con frecuencia, &iquest;no podr&iacute;amos trivializar la grandeza del acto?<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Hemos de estar atentos para que la facilidad con que se nos entrega no nos haga perder conciencia de la grandeza del don. Ser&iacute;a triste acostumbrarnos a comulgar y hacerlo como si no fuera algo especial.<\/p>\n<p align=\"justify\"> La soluci&oacute;n para desearlo m&aacute;s no es espaciar en el tiempo las comuniones, sino evitar el peligro de la rutina. Y el gran remedio para la rutina es la oraci&oacute;n: cuando meditamos en la grandeza de la Eucarist&iacute;a nos enamoramos del amor que Dios nos tiene. El tesoro es tan grande \u2013es Dios\u2013 que nunca acabaremos de abarcarlo.<br \/><strong>&nbsp;<br \/> 7. &iquest;Debemos comulgar aunque nos sintamos indignos de recibir a Cristo?<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Hay personas que dejan de comulgar porque se sienten indignas\u2026 Pero, por m&aacute;s indignos que nos sintamos, conviene que comulguemos si cumplimos con las dos condiciones b&aacute;sicas para recibir la comuni&oacute;n: estar en gracia y guardar una hora de ayuno.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: pildorasdefe.net As&iacute; de grande es el sacramento de la Eucarist&iacute;a, que nos permite nutrirnos de Cristo y degustar el cielo en la Tierra. 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