{"id":34114,"date":"2016-06-13T18:15:57","date_gmt":"2016-06-13T23:15:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/quien-es-el-angel-consolador-2\/"},"modified":"2016-06-13T18:15:57","modified_gmt":"2016-06-13T23:15:57","slug":"quien-es-el-angel-consolador-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/quien-es-el-angel-consolador-2\/","title":{"rendered":"\u00bfQui\u00e9n es el \u00e1ngel&nbsp;consolador?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Padre Antonio Mar\u00eda C\u00e1rdenas ORC<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">El hombre, creado a imagen y semejanza de Dios; creado para entrar en la amistad con Dios; puesto por Dios mismo en el Para&iacute;so, es al mismo tiempo el hombre horrorizado, adolorido, apesadumbrado por tanta violencia, tantas escenas de dolor, inclusive dentro de los m&aacute;s inocentes e indefensos. A veces parece cansarnos tantas noticias malas, tantas im&aacute;genes de dolor y crueldad. Y ante esto surge en el coraz&oacute;n la pregunta: \u201c&iquest;Qu&eacute; podemos hacer?\u201d, \u201c&iquest;hay algo que pueda hacer?\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Esta realidad la recoge el Papa Francisco en su mensaje para Cuaresma de este a&ntilde;o 2015 y que lleva por t&iacute;tulo: \u201cFortalezcan sus corazones\u201d. En este mensaje el Santo Padre nos llama a no dejarnos absorber por \u201cla espiral de horror y de impotencia\u201d, y para ello propone tres medios:<\/p>\n<p align=\"justify\"> 1. <strong>Orar<\/strong> en la comuni&oacute;n de la Iglesia terrenal y celestial<\/p>\n<p align=\"justify\"> 2. <strong>Ayudar con gestos de caridad<\/strong>, llegando tanto a las personas cercanas como a las lejanas. La Cuaresma, dice el Papa, es un tiempo propicio para mostrar inter&eacute;s por el otro<\/p>\n<p align=\"justify\"> 3. <strong>Resistir a la tentaci&oacute;n diab&oacute;lica<\/strong> que nos hace creer que nosotros solos podemos salvar el mundo y a nosotros mismos y para ello debemos pedir la gracia de Dios y aceptar nuestros l&iacute;mites.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Todo esto implica, seg&uacute;n palabras del mismo Papa, \u201cun camino de formaci&oacute;n del coraz&oacute;n\u201d, que nos lleva a tener \u201cun coraz&oacute;n fuerte y misericordioso, vigilante y generoso, que no se deje encerrar en s&iacute; mismo y no caiga en el v&eacute;rtigo de la globalizaci&oacute;n de la indiferencia\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Y esto, hay que decirlo bien fuerte, ES POSIBLE: es posible tener ese coraz&oacute;n misericordioso, abierto a Dios y a los hermanos.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Es posible porque JESUS mismo nos hace capaces. como miembros suyos, de participar en aquella maravilla del amor que es su acto de entrega a Dios Padre en la Cruz. Somos, entonces, no solo beneficiarios, sino que m&aacute;s a&uacute;n somos participantes del amor expiatorio de Jes&uacute;s.<\/p>\n<p align=\"justify\"> De hecho, como cristianos estamos llamados a participar del sacrificio &uacute;nico y perfecto de Jes&uacute;s en la Cruz y lo podemos hacer entregando y ofreciendo nuestras buenas obras en uni&oacute;n con el sacrificio de Jes&uacute;s. En esto consiste la expiaci&oacute;n: en entregar u ofrecer algo a Jes&uacute;s, uni&eacute;ndonos a Su sacrificio en la Cruz, y buscando el bien espiritual de otros.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Y si Jes&uacute;s, el hijo de Dios, en la debilidad de la carne necesit&oacute; la fuerza y el consuelo que le brind&oacute; un &aacute;ngel en su agon&iacute;a, al que la tradici&oacute;n de la Iglesia le ha dado el nombre de \u201cAngel consolador\u201d o \u201cAngel confortador\u201d (cfr. Lc. 22,43) con cu&aacute;nta mayor raz&oacute;n nosotros necesitamos este consuelo si realmente queremos vivir esta dimensi&oacute;n expiatoria que se encuentra presente en toda vida aut&eacute;nticamente cristiana.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Hay, por tanto, una colaboraci&oacute;n estrecha entre los &aacute;ngeles y los hombres en este aspecto de la vida cristiana.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Para entender esta colaboraci&oacute;n miremos que el Evangelio de San Lucas antes de narrar la aparici&oacute;n del Angel que consuela y conforta a Nuestros Se&ntilde;or, expresa que Jesus oraba diciendo \u201cPadre, si quieres, que pase de mi este c&aacute;liz; mas no se haga mi voluntad, sino la Tuya\u201d (Lc. 22, 42).<\/p>\n<p align=\"justify\"> Es la obediencia a la voluntad del Padre lo que atrae este &Aacute;ngel sobre Jes&uacute;s. Es por causa de esta obediencia que el Angel aparece delante del Se&ntilde;or.<\/p>\n<p align=\"justify\"> El Evangelio de San Lucas, en el que narra la aparici&oacute;n del Angel consolador, no trae ninguna palabra pronunciada por este &Aacute;ngel. Entonces, &iquest;c&oacute;mo el &aacute;ngel confort&oacute; a Nuestro Se&ntilde;or?. El &Aacute;ngel conforta a Nuestro Se&ntilde;or con su sola proximidad. El Angel no viene a darnos clases, el &aacute;ngel viene a darnos fuerzas comunicando algo de su propia perfecci&oacute;n, y esto lo hace con su sola cercan&iacute;a.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Pero tambi&eacute;n el Angel consolador se muestra sereno, no sale huyendo con Nuestro Se&ntilde;or. El Angel contempla todas las cosas desde Dios y ve que Dios prefiere sacar bien del mal, antes que no permitir ning&uacute;n mal. Por ello el Angel ve que \u201ctodo est&aacute; bien\u201d, que \u201ctodo es bueno\u201d, pues es capaz de ver que \u201ca su tiempo todas las cosas cumplir&aacute;s su fin\u201d (Eclo. 39,40)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Padre Antonio Mar\u00eda C\u00e1rdenas ORC El hombre, creado a imagen y semejanza de Dios; creado para entrar en la amistad con Dios; puesto por Dios mismo en el Para&iacute;so, es al mismo tiempo el hombre horrorizado, adolorido, apesadumbrado por tanta violencia, tantas escenas de dolor, inclusive dentro de los m&aacute;s inocentes e indefensos. 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