{"id":3412,"date":"2015-12-01T01:14:10","date_gmt":"2015-12-01T06:14:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-crisis-de-la-fe-en-la-adolescencia-segunda-parte\/"},"modified":"2015-12-01T01:14:10","modified_gmt":"2015-12-01T06:14:10","slug":"la-crisis-de-la-fe-en-la-adolescencia-segunda-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-crisis-de-la-fe-en-la-adolescencia-segunda-parte\/","title":{"rendered":"La crisis de la fe en la adolescencia (Segunda Parte)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por F\u00e9lix Ortiz<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Entender el proceso de desarrollo de la fe en los ni\u00f1os y los adolescentes puede servirnos de gran ayuda para entenderlos, ministrarlos y guiarlos hacia el conocimiento de Jes\u00fas como su Se\u00f1or y Salvador personal.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p style=\"text-align: justify;\">En los art&iacute;culos de este tema se revisa la evoluci&oacute;n de la fe en las diferentes edades. En las dos primeras partes se enfatiza el desarrollo de la misma. En la tercera se procura, tambi&eacute;n, ver qu&eacute; implicaciones pr&aacute;cticas pueden derivarse para nuestro ministerio con este grupo de edad. En este segundo art&iacute;culo estudiamos c&oacute;mo se desarrolla la fe seg&uacute;n Westerhoff.<br \/>\nLa fe se desarrolla en anillos<br \/>\nEste autor usa la analog&iacute;a de los anillos de crecimiento de los &aacute;rboles para describir el desarrollo de la fe:<br \/>\nObserva que cada anillo permanece aunque se desarrollen otros a su alrededor. Adem&aacute;s define la fe como una acci&oacute;n que incluye pensar (intelecto), sentir (emociones) y querer (voluntad). Recordemos los conocimientos, convicciones y conducta. Para &eacute;l las relaciones interpersonales son fundamentales en el desarrollo de la fe, porque esta se sustenta, transmite y expande por medio de nuestra interacci&oacute;n con otras personas creyentes en el contexto de una comunidad de fe.<br \/>\nLa fe se desarrolla en cuatro etapas<br \/>\nLa fe experimentada (infancia)<br \/>\nEsta es la fe fundacional, la que provee las bases para el futuro desarrollo de la fe. En esta etapa, la criatura experimenta, explora, prueba y reacciona a la fe. En primera instancia, no elabora su fe, sino que copia la de otros (especialmente la de los padres), de manera que por la observaci&oacute;n e interacci&oacute;n el infante empieza a desarrollar su propia fe.Es posible que los j&oacute;venes decidan experimentar con otras religiones, creencias o formas de expresar la fe, y tambi&eacute;n que sientan la necesidad de comprometerse con una o varias causas. La fe de afiliaci&oacute;n (adolescencia temprana)<br \/>\nEn esta etapa la fe se caracteriza por un fuerte sentimiento de pertenencia a un grupo. Posee, asimismo, un fuerte aspecto afectivo.<br \/>\nPor su tendencia a medir la fortaleza de la fe de los adolescentes por su grado de compromiso en actividades y eventos, el liderazgo de la iglesia y los padres se sienten tranquilos con los j&oacute;venes que est&aacute;n en el nivel de afiliaci&oacute;n. As&iacute; que los padres se sienten satisfechos al ver a sus hijos funcionando apropiadamente y bien integrados en el grupo de j&oacute;venes de la iglesia. Esto es lo que desea la mayor&iacute;a de los adultos para sus adolescentes. Sin embargo, puede estorbar el proceso de construcci&oacute;n de una fe personal. Expresado de otro modo: si la fe est&aacute; excesivamente vinculada al grupo, puede resultar m&aacute;s resistente el proceso de desarrollar una fe personal.<br \/>\nLa fe de la b&uacute;squeda (adolescencia tard&iacute;a)<br \/>\nEs la &eacute;poca en que los j&oacute;venes se cuestionan lo que vienen creyendo. Este nivel de fe permite e invita a la duda, las preguntas, los cuestionamientos y los juicios cr&iacute;ticos. Es posible que los j&oacute;venes decidan experimentar con otras religiones, creencias o formas de expresar la fe, y tambi&eacute;n que sientan la necesidad de comprometerse con una o varias causas.<br \/>\nLos adultos bien pueden interpretar esta b&uacute;squeda como amenazadora, y por eso reaccionan con inquietud y preocupaci&oacute;n ante esta nueva actitud del adolescente.<br \/>\nEntonces creen que no est&aacute;n prestando suficiente atenci&oacute;n a sus hijos o que alguien los est&aacute; descarriando. En realidad, a los padres les resulta c&oacute;modo ver y buscar influencias negativas para fundamentar el &laquo;desv&iacute;o&raquo; de sus hijos, sin importar que estas sean reales o ficticias. Por otro lado, la iglesia cuestiona la competencia y el trabajo de su liderazgo juvenil. Pero, a&uacute;n as&iacute;, est&eacute;n o no conscientes los adultos, los j&oacute;venes libran, en lo m&aacute;s &iacute;ntimo de su ser, batallas continuas para encontrar respuestas a sus dudas e inquietudes.<br \/>\nLa prioridad para los l&iacute;deres y los adultos m&aacute;s cercanos a estos j&oacute;venes es, entonces, capacitarse y desarrollar sabidur&iacute;a para proveerles un ambiente saludable y abierto en el que expongan sus dudas e inquietudes sin sentirse intimidados ni juzgados.<br \/>\nNo significa esto que los l&iacute;deres estimulen a los adolescentes a dudar, sino que deben ser muy cautelosos con las formas en que responden a sus cuestionamientos.<br \/>\nEn muchos casos, cuando el adulto expresa miedo o se escandaliza ante las dudas de los adolescentes, estos &uacute;ltimos piensan que su fe no es fiable ni consistente y, en consecuencia, su angustia natural aumenta. Otros puede decidir reprimir sus dudas y, al no verbalizarlas, nos privan, por tanto, del conocimiento de las mismas, as&iacute; que de esta manera los adulto se vuelven m&aacute;s incompetentes para ofrecerles la ayuda que necesitan.<br \/>\nDe manera que los padres y l&iacute;deres deben recordarse a s&iacute; mismos que estas dudas no exceden en nada la capacidad de Dios de conducir a los adolescentes hacia &Eacute;l usando esas mismas dudas. Por lo tanto deben permitir a los j&oacute;venes y adolescentes expresar sus cuestionamientos en un clima de aceptaci&oacute;n y libertad.Las relaciones son para ellos m&aacute;s importantes que las instituciones y que las primeras ejercen m&aacute;s influencia que las segundas.  Asimismo, el adulto es responsable de proveer respuestas coherentes y honestas a las dudas e inquietudes de los j&oacute;venes.<br \/>\nLa fe propia<br \/>\nLa persona entra a esta etapa cuando alcanza a sentirse en paz con su fe y quiere ser identificada por ella. El individuo se siente orgulloso de lo que cree y no teme ni guarda reservas en cuanto a ser caracterizado p&uacute;blicamente por esa fe. Por eso la persona se encuentra en la condici&oacute;n &oacute;ptima para testificar acerca de sus creencias.<br \/>\nEsta fe se caracteriza por: Una firme y consistente relaci&oacute;n personal con Dios, la cual construyendo la propia fe del individuo, quien crece y madura. Por eso el crecimiento se va dando de forma continuada, el cual puede visualizarse en la transformaci&oacute;n de la vida del sujeto.<br \/>\nLos j&oacute;venes entran a este estadio cuando el conocimiento que poseen logra influenciar su vida cotidiana. Por eso resulta tan importante la presencia de las dudas en su vida e, incluso, que cuestionen su fe, para que puedan construir, a partir de sus creencias primarias, una fe personal y propia.<br \/>\nWesterhoff afirma que las experiencias de relaciones no formales, en lugar de la instrucci&oacute;n (experiencias de ense&ntilde;anza formales), es el mejor camino para nutrir la fe de los adolescentes. Esto significa que las relaciones son para ellos m&aacute;s importantes que las instituciones y que las primeras ejercen m&aacute;s influencia que las segundas.<br \/>\nProximamente, no se pierda la tercera parte de esta serie: &laquo;Implicaciones para el ministerio con los adolescentes&raquo;.<br \/>\nLEA&nbsp;TAMBI&Eacute;N:<br \/>\n&#8211; La crisis de fe en la adolescencia, PARTE&nbsp;I<\/p>\n<\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">El autor trabaja juntamente con su esposa Sara en \u00c1gape\/Atletas en Acci\u00f3n (ministerios de Campus Crusade for Christ Int.) desde hace m\u00e1s de quince a\u00f1os, y tambi\u00e9n es director asociado para Espa\u00f1a del ministerio de Josh McDowell. Sac\u00f3 una licenciatura en Historia en la Universidad de Zaragoza y posee un M\u00e1ster en Educaci\u00f3n Cristiana del Southwestern Baptist Theological Seminary en Fort Worth, Texas, USA. Editado por Desarrollo Cristiano Internacional, marzo de \u00a92010.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por F\u00e9lix Ortiz Entender el proceso de desarrollo de la fe en los ni\u00f1os y los adolescentes puede servirnos de gran ayuda para entenderlos, ministrarlos y guiarlos hacia el conocimiento de Jes\u00fas como su Se\u00f1or y Salvador personal. 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