{"id":34135,"date":"2016-06-13T18:16:40","date_gmt":"2016-06-13T23:16:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/por-que-pasaron-tres-dias-entre-la-muerte-y-la-resurreccion\/"},"modified":"2016-06-13T18:16:40","modified_gmt":"2016-06-13T23:16:40","slug":"por-que-pasaron-tres-dias-entre-la-muerte-y-la-resurreccion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/por-que-pasaron-tres-dias-entre-la-muerte-y-la-resurreccion\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 pasaron tres d\u00edas entre la muerte y la&nbsp;resurrecci\u00f3n?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Toscana Oggi<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>En el Evangelio se lee que Jesucristo resucit&oacute; al tercer d&iacute;a despu&eacute;s de morir. Tambi&eacute;n est&aacute; escrito as&iacute; en el Credo \u201capost&oacute;lico\u201d y en el \u201cniceno constantinopolitano\u201d que rezamos en las misas festivas. &iquest;Cu&aacute;l es la interpretaci&oacute;n teol&oacute;gica de este lapso de tiempo entre los dos eventos, muerte y resurrecci&oacute;n?<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Responde el padre Filippo Belli, profesor de Teolog&iacute;a B&iacute;blica de la Facultad Teol&oacute;gica de Italia Central.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"> El Nuevo Testamento varias veces hace referencia a la resurrecci&oacute;n de Jes&uacute;s de entre los muertos al \u201ctercer d&iacute;a\u201d. La expresi&oacute;n se ha vuelto una normativa para indicar no s&oacute;lo el tiempo cronol&oacute;gico, sino tambi&eacute;n la unicidad del evento en la plenitud de su significado.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Existen diversos niveles en que la expresi&oacute;n puede ser comprendida, sin que se excluyan.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> El primero, el m&aacute;s natural, es el <strong>cronol&oacute;gico<\/strong>. De hecho las narraciones de los evangelios nos indican el tercer d&iacute;a despu&eacute;s de la muerte como el momento en que los disc&iacute;pulos (primero las mujeres) recibieron el anuncio de la resurrecci&oacute;n inmediatamente despu&eacute;s de acontecer y como comprobaci&oacute;n de la aparici&oacute;n del mismo resucitado.<\/p>\n<p align=\"justify\"> La afirmaci&oacute;n de la resurrecci&oacute;n de entre los muertos al tercer d&iacute;a tiene el valor, en primer lugar, de testimonio del hecho real, de modo que se puede indicar con precisi&oacute;n el momento en que se ha constatado dicho hecho. La memoria cristiana est&aacute; firmemente anclada en este hecho, hasta el punto de establecer el primer d&iacute;a despu&eacute;s del s&aacute;bado (el tercer d&iacute;a, de hecho) como el d&iacute;a del Se&ntilde;or, el <em>dies Domini<\/em>, el domingo.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Un segundo nivel de comprensi&oacute;n est&aacute; unido al que podr&iacute;amos llamar la <strong><em>proverbialidad<\/em> de la expresi&oacute;n que indica un breve lapso de tiempo, un momento pasajero.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Hay varios episodios b&iacute;blicos en que los tres d&iacute;as indican el tiempo en que se realiza algo importante pero tambi&eacute;n pasajero<\/strong>. Un ejemplo son los tres d&iacute;as (de peste), tiempo propuesto por Dios a David como una de las pruebas a escoger tras su pecado por haber querido hacer un censo del pueblo (2 S 24,10-17).<\/p>\n<p align=\"justify\"> De este g&eacute;nero de textos (cf Jn 40,12; 2 R 20,5.8; Jn 2,1) nace la concepci&oacute;n seg&uacute;n la cual Dios no permite al justo sufrir m&aacute;s all&aacute; del tercer d&iacute;a. El mismo Jes&uacute;s usa esa expresi&oacute;n de esta manera en sus anuncios de la pasi&oacute;n y resurrecci&oacute;n a los disc&iacute;pulos, indicando en los \u201ctres d&iacute;as\u201d el momento del paso de la muerte a la resurrecci&oacute;n.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Existen otros textos b&iacute;blicos interesantes al respecto, porque indican el tercer d&iacute;a como el momento de una intervenci&oacute;n decisiva por parte de Dios en la historia de su pueblo. En particular es necesario recordar la manifestaci&oacute;n del Se&ntilde;or en el Monte Sina&iacute; durante el camino del pueblo en el desierto (Ex 19). De manera similar es el tercer d&iacute;a en que Abraham llega al lugar donde debe sacrificar a Isaac (Gn 22).<\/p>\n<p align=\"justify\"> Finalmente, no se pueden ignorar algunas <strong>profec&iacute;as<\/strong> que ven en el tercer d&iacute;a el momento de resurgimiento a partir de una situaci&oacute;n dolorosa. Los tres d&iacute;as en el vientre del pez de la profec&iacute;a de Jon&aacute;s, que Jes&uacute;s utiliza expresamente (Mt 12,40), son el momento oscuro y misterioso desde donde vuelve a empezar la vida.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Tambi&eacute;n la profec&iacute;a de Os 6,2 que justamente los Padres de la Iglesia han aplicado a la Pascua de Cristo. &Eacute;sta afirma que el Se&ntilde;or \u201cen dos d&iacute;as nos redar&aacute; la vida y al tercer d&iacute;a nos repondr&aacute; en pie y estaremos en su presencia\u201d. Si en Oseas esta indicaci&oacute;n era un deseo para incitar al pueblo a convertirse, en Jes&uacute;s se realiz&oacute; plena y concretamente.<\/p>\n<p align=\"justify\"> En &Eacute;l realmente el Se&ntilde;or nos ha puesto nuevamente en pie el tercer d&iacute;a resucit&aacute;ndolo de entre los muertos e inaugurando una nueva era en que nosotros estamos en su presencia.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Una tradici&oacute;n rab&iacute;nica bien demostrada consideraba que la corrupci&oacute;n de la muerte comenzaba a ser efectiva en los cad&aacute;veres despu&eacute;s del tercer d&iacute;a.<\/strong> El Se&ntilde;or no ha permitido, como dice el salmo, que Jes&uacute;s viera la corrupci&oacute;n (Sal 16,9-11) por ser el principio de una vida nueva en la que la muerte (con su poder corrosivo y destructivo) no tiene m&aacute;s poder.<\/p>\n<p align=\"justify\"> El tercer d&iacute;a entonces marca el momento hist&oacute;rico en que Dios, m&aacute;s all&aacute; de la aparente inevitabilidad de la muerte, inici&oacute; esa vida nueva resurgiendo Jes&uacute;s de entre los muertos.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Para nosotros es la llamada a una esperanza <span style=\"line-height:18.909090042114px;\">mayor&nbsp;<\/span>cristiana a trav&eacute;s de todas la vicisitudes malas de la vida. Siempre hay un tercer d&iacute;a, Dios nos lo asegura en Jes&uacute;s muerto y resucitado, una esperanza cierta.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Toscana Oggi En el Evangelio se lee que Jesucristo resucit&oacute; al tercer d&iacute;a despu&eacute;s de morir. Tambi&eacute;n est&aacute; escrito as&iacute; en el Credo \u201capost&oacute;lico\u201d y en el \u201cniceno constantinopolitano\u201d que rezamos en las misas festivas. &iquest;Cu&aacute;l es la interpretaci&oacute;n teol&oacute;gica de este lapso de tiempo entre los dos eventos, muerte y resurrecci&oacute;n? 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