{"id":34143,"date":"2016-06-13T18:17:00","date_gmt":"2016-06-13T23:17:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-virgen-no-se-repite-11-grandes-apariciones\/"},"modified":"2016-06-13T18:17:00","modified_gmt":"2016-06-13T23:17:00","slug":"la-virgen-no-se-repite-11-grandes-apariciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-virgen-no-se-repite-11-grandes-apariciones\/","title":{"rendered":"La Virgen no se repite: 11 grandes&nbsp;apariciones"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Aleteia Team<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"> &quot;Cuando comparezca ante vuestro Hijo, recordadle -os lo ruego- que me hab&eacute;is visto arrodillado, junto a Bernadette, en la gruta donde Vos sonre&iacute;ais&quot;: con esta frase&nbsp; de Jean-Baptiste Estrade cerr&oacute; este martes Jos&eacute; Manuel D&iacute;ez Quintanilla, presidente de Radio Mar&iacute;a Espa&ntilde;a, la conferencia que pronunci&oacute; en Madrid sobre la Historia de las apariciones de la Virgen Mar&iacute;a.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Estrade era recaudador de impuestos en Lourdes cuando tuvieron lugar las apariciones, asisti&oacute; al primer interrogatorio a Santa Bernardita y estuvo junto a ella en una de las ocasiones en las que vio a la Se&ntilde;ora, apreciando la transformaci&oacute;n de su rostro y convirti&eacute;ndose desde ese momento en uno de los grandes testigos, documentalistas y ap&oacute;stoles de lo sucedido en la cueva de Massabielle.<br \/> &nbsp;<br \/> Al sentirse morir, en 1909, tras medio siglo difundiendo por todo el mundo el mensaje de Lourdes, Estrade se dirigi&oacute; as&iacute; a la Madre de Dios: &quot;<strong>Mis cabellos han encanecido y estoy pr&oacute;ximo a la muerte. No soy capaz de mirar atr&aacute;s, a mis pecados, tengo necesidad de refugiarme bajo vuestro manto de misericordia. Cuando comparezca ante vuestro Hijo, recordadle -os lo ruego- que me hab&eacute;is visto arrodillado, junto a Bernadette, en la gruta donde Vos sonre&iacute;ais&quot;.<\/strong> D&iacute;ez Quintanilla logr&oacute; emocionar a los presentes al leer este p&aacute;rrafo.<br \/> &nbsp;<br \/> Al inicio de la conferencia, Luis Cort Lagos, presidente de la Fundaci&oacute;n Cari Filii que organizaba el acto hab&iacute;a insistido en esa misma idea: &quot;La Fundaci&oacute;n naci&oacute; para acercar a las personas a dos lugares, Tierrra Santa y Medjugorje, que por mi experiencia son transformadores&quot;. Con ese objeto se crearon los Premios Cari Filii, que se fallan este mes.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Criterios de discernimiento<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> La conferencia versaba sobre once apariciones marianas que re&uacute;nen cuatro requisitos b&aacute;sicos: reconocimiento del obispo diocesano, autorizaci&oacute;n del culto en el lugar de las apariciones, visita papal y liturgia propia.<br \/> &nbsp;<br \/> D&iacute;ez Quintanilla record&oacute; asimismo que los criterios b&aacute;sicos de la Iglesia a la hora de discernir las aut&eacute;nticas apariciones constituyen un pu&ntilde;ado de &quot;reglas de oro&quot;: <strong>&quot;Los mensajes no pueden contradecir la Revelaci&oacute;n p&uacute;blica, lo que se oficializa no son los mensajes sino el culto, la finalidad principal de la aparici&oacute;n es la santificaci&oacute;n del vidente y lo que se examina a fondo son su contenido y sus frutos&quot;.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Paciencia, la Iglesia tiene otros tiempos&#8230;<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> A&ntilde;adi&oacute; que los fieles laicos deben aplicar tambi&eacute;n estas cuatro reglas antes de que la Iglesia se pronuncie, lo cual puede dilatarse durante a&ntilde;os. Cit&oacute; el caso extremo de las apariciones de Laus (Francia), que tuvieron lugar en 1664 y no fueron reconocidas hasta 2008.<br \/> &nbsp;<br \/> Pero incluso respecto a las apariciones aceptadas por la jerarqu&iacute;a eclesi&aacute;stica permanece la libertad del fiel: &quot;Se puede ser perfectamente cristiano sin creer en ellas. Algo muy distinto a la Revelaci&oacute;n p&uacute;blica, sin creer en la cual no se puede ser cristiano. Las revelaciones privadas no son de fe, son, eso s&iacute;, un camino para nuestra salvaci&oacute;n, una ayuda para llevarnos al cielo&quot;, puntualiz&oacute; el conferenciante.<br \/> &nbsp;<br \/> Y, repasando las dificultades que tuvieron inicialmente desde el indio Juan Diego a los pastorcillos de F&aacute;tima o la misma Bernadette, invit&oacute; a rezar &quot;por las personas que tienen que enfrentarse al discernimiento de estos casos&quot;, en particular los obispos del lugar, que son quienes toman la primera decisi&oacute;n vinculante, una de estas tres: &quot;Consta la sobrenaturalidad, no consta la sobrenaturalidad, consta la no sobrenaturalidad&quot;.<br \/> &nbsp;<br \/> Por ejemplo, el obispo de Leiria, Jos&eacute; Alves Correia da Silva, lleg&oacute; a espiar a Luc&iacute;a y a su madre, y s&oacute;lo cuando las vio llorar, lamentando los problemas personales que la aparici&oacute;n les hab&iacute;a supuesto (como renunciar a su terreno m&aacute;s f&eacute;rtil, la Cova de Iria, tomada ya por los peregrinos) y alegr&aacute;ndose sin embargo del bien que har&iacute;an a las almas los mensajes de la Virgen, s&oacute;lo entonces se convenci&oacute; de que se trataba de una intervenci&oacute;n celestial.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Aleteia Team &quot;Cuando comparezca ante vuestro Hijo, recordadle -os lo ruego- que me hab&eacute;is visto arrodillado, junto a Bernadette, en la gruta donde Vos sonre&iacute;ais&quot;: con esta frase&nbsp; de Jean-Baptiste Estrade cerr&oacute; este martes Jos&eacute; Manuel D&iacute;ez Quintanilla, presidente de Radio Mar&iacute;a Espa&ntilde;a, la conferencia que pronunci&oacute; en Madrid sobre la Historia de las &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-virgen-no-se-repite-11-grandes-apariciones\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa Virgen no se repite: 11 grandes&nbsp;apariciones\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-34143","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34143","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34143"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34143\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34143"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34143"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34143"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}