{"id":34177,"date":"2016-06-13T18:18:04","date_gmt":"2016-06-13T23:18:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-descendio-jesus-a-los-infiernos\/"},"modified":"2016-06-13T18:18:04","modified_gmt":"2016-06-13T23:18:04","slug":"hoy-descendio-jesus-a-los-infiernos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-descendio-jesus-a-los-infiernos\/","title":{"rendered":"Hoy descendi\u00f3 Jes\u00fas a los&nbsp;infiernos"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Vatican.va<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">&quot;&iquest;Qu&eacute; es lo que hoy sucede? Un gran silencio envuelve la tierra; un gran silencio porque el Rey duerme. &laquo;La tierra temi&oacute; sobrecogida&raquo; porque Dios se durmi&oacute; en la carne y ha despertado a los que dorm&iacute;an desde antiguo. Dios en la carne ha muerto y el Abismo ha despertado.<br \/> &nbsp;<br \/> Va a buscar a nuestro primer padre como si fuera la oveja perdida. Quiere absolutamente visitar &laquo;a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte&raquo;. El, que es al mismo tiempo Hijo de Dios, hijo de Eva, va a librar de su prisi&oacute;n y de sus dolores a Ad&aacute;n y a Eva.<br \/> &nbsp;<br \/> El Se&ntilde;or, teniendo en sus manos las armas vencedoras de la cruz, se acerca a ellos. Al verlo nuestro primer padre Ad&aacute;n, asombrado por tan gran acontecimiento, exclama y dice a todos: Mi Se&ntilde;or est&eacute; con todos. Y Cristo, respondiendo, dice a Ad&aacute;n: Y con tu esp&iacute;ritu. Y tom&aacute;ndolo por la mano le a&ntilde;ade: &laquo;Despierta t&uacute; que duermes, lev&aacute;ntate de entre los muertos y Cristo ser&aacute; tu luz&raquo;.<br \/> &nbsp;<br \/> Yo soy tu Dios que por ti y por todos los que han de nacer de ti me he hecho tu hijo; y ahora te digo: tengo el poder de anunciar a los que est&aacute;n encadenados: Salid; y a los que se encuentran en las tinieblas: iluminaos; y a los que dorm&iacute;s: levantaos.<br \/> &nbsp;<br \/> A ti te mando: &laquo;despierta t&uacute; que duermes&raquo;, pues no te cre&eacute; para que permanezcas cautivo en el Abismo; &laquo;lev&aacute;ntate de entre los muertos&raquo;, pues yo soy la vida de los muertos. Lev&aacute;ntate, obra de mis manos; lev&aacute;ntate, imagen m&iacute;a, creado a mi semejanza. Lev&aacute;ntate, salgamos de aqu&iacute; porque t&uacute; en m&iacute;, y yo en ti, formamos una sola e indivisible persona.<br \/> &nbsp;<br \/> Por ti yo, tu Dios, me he hecho tu hijo; por ti yo, tu Se&ntilde;or, he revestido tu condici&oacute;n servil; por ti yo, que estoy sobre los cielos, he venido a la tierra y he bajado al Abismo; por ti me he hecho hombre, &laquo;semejante a un inv&aacute;lido que tiene su cama entre los muertos&raquo;; por ti que fuiste expulsado del huerto he sido entregado a los jud&iacute;os en el huerto, y en el huerto he sido crucificado. Contempla los salivazos de mi cara que he soportado para devolverte tu primer aliento de vida; contempla los golpes de mis mejillas que he soportado para reformar de acuerdo con mi imagen tu imagen deformada.<br \/> &nbsp;<br \/> Contempla los azotes en mis espaldas que he aceptado para aliviarte del peso de los pecados que hab&iacute;an sido cargados sobre tu espalda. Contempla los clavos que me han sujetado fuertemente al madero; por ti los he aceptado, que maliciosamente extendiste una mano al &aacute;rbol.<br \/> &nbsp;<br \/> Dorm&iacute; en la cruz y la lanza atraves&oacute; mi costado por ti, que en el para&iacute;so dormiste y de tu costado diste origen a Eva. Mi costado ha curado el dolor del costado. Mi sue&ntilde;o te saca del sue&ntilde;o del Abismo. Mi lanza elimin&oacute; aquella espada que te amenazaba en el para&iacute;so.<br \/> &nbsp;<br \/> Lev&aacute;ntate, salgamos de aqu&iacute;. El enemigo te sac&oacute; del para&iacute;so; yo te coloco no ya en el para&iacute;so, sino en el trono celeste. Te prohib&iacute; que comieras del &aacute;rbol de la vida, que no era sino imagen del verdadero &aacute;rbol; yo soy el verdadero &aacute;rbol, yo que soy la vida y que estoy unido a ti. Coloqu&eacute; un querub&iacute;n que fielmente te vigilar&aacute;; ahora te concedo que el querub&iacute;n, reconociendo tu dignidad, te sirva.<br \/> &nbsp;<br \/> El trono de los querubines est&aacute; preparado, los portadores atentos y preparados, el t&aacute;lamo construido, los alimentos prestos, se han embellecido los eternos tabern&aacute;culos y las moradas, los tesoros abiertos y el reino de los cielos que existe antes de los siglos est&aacute; preparado.&quot;<br \/> &nbsp;<br \/> De una homil&iacute;a antigua sobre el grande y santo S&aacute;bado (PG 43, 439. 451. 462-463)<br \/> &nbsp;<br \/> &nbsp;<br \/> Oraci&oacute;n<br \/> &nbsp;<br \/> Se&ntilde;or todopoderoso, cuyo Unig&eacute;nito descendi&oacute; al lugar de los muertos y sali&oacute; victorioso del sepulcro: te pedimos que concedas a todos tus fieles, sepultados con Cristo por el bautismo, resucitar tambi&eacute;n con &eacute;l a la vida eterna. Que vive y reina contigo.<br \/> &nbsp;<br \/> Preparado por el Instituto de Espiritualidad:<br \/> Pontificia Universidad Santo Tom&aacute;s de Aquino<br \/> &nbsp;<br \/> &nbsp;<br \/><em><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/spirit\/documents\/spirit_20010414_omelia-sabato-santo_sp.html\"><strong>Art&iacute;culo <\/strong><\/a>originalmente publicado por vatican.va<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Vatican.va &quot;&iquest;Qu&eacute; es lo que hoy sucede? Un gran silencio envuelve la tierra; un gran silencio porque el Rey duerme. &laquo;La tierra temi&oacute; sobrecogida&raquo; porque Dios se durmi&oacute; en la carne y ha despertado a los que dorm&iacute;an desde antiguo. 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