{"id":34179,"date":"2016-06-13T18:18:06","date_gmt":"2016-06-13T23:18:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-crucifixion-la-pasion-narrada-por-un-fisiologo-5\/"},"modified":"2016-06-13T18:18:06","modified_gmt":"2016-06-13T23:18:06","slug":"la-crucifixion-la-pasion-narrada-por-un-fisiologo-5","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-crucifixion-la-pasion-narrada-por-un-fisiologo-5\/","title":{"rendered":"La crucifixi\u00f3n \u2013 La Pasi\u00f3n narrada por un Fisi\u00f3logo&nbsp;(5)"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Primeros Cristianos<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">&quot;Padre, perd&oacute;nales porque no saben lo que hacen&quot; (Lc 23, 34)<\/p>\n<p align=\"justify\"> Llegan al Calvario. El camino ha sido cuesta arriba y Jes&uacute;s est&aacute; exhausto. Le quitan con brusquedad su t&uacute;nica incons&uacute;til. Jes&uacute;s sufre al sentir sobre s&iacute; mismo la verg&uuml;enza de su desnudez a la vista de cientos de miradas.<br \/> &nbsp;<br \/> El cuerpo Sant&iacute;simo del Creador del mundo expuesto a la mofa y escarnio de unos personajes zafios, crueles y groseros. No es dif&iacute;cil imaginar a la Virgen acerc&aacute;ndose para cubrir con un manto parte el cuerpo de su Hijo. Ning&uacute;n soldado romano o say&oacute;n jud&iacute;o os&oacute; impedir este acto de protecci&oacute;n maternal del pudor de su Hijo.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Crucifican a Jes&uacute;s<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> Las cientos de heridas medio cerradas se reabren por segunda vez. Nueva hemorragia. \u201cLe crucificaron all&iacute;, a &eacute;l y a los ladrones, uno a la derecha y otro a la izquierda. Jes&uacute;s dec&iacute;a &laquo;Padre, perd&oacute;nales porque no saben lo que hacen&raquo;\u201d(Lc 23, 34)clavando_cristo_cruz<br \/> &nbsp;<br \/> San Mateo dice que \u201cdesde la hora sexta (doce del mediod&iacute;a) toda la tierra se oscureci&oacute; hasta la hora nona (tres de la tarde)\u201d (Mt 27, 45), y que incluso se produjo un peque&ntilde;o terremoto que quiz&aacute;s zarandeara la cruz. La creaci&oacute;n, estremecida y avergonzada, parece que quiere envolver en la sombra del pudor el cuerpo descubierto de su Creador clavado en la cruz. Y posiblemente comenz&oacute; a hacer m&aacute;s fr&iacute;o.<br \/> &nbsp;<br \/> Por documentos hist&oacute;ricos, tanto de escritores cristianos como paganos, y por los hallazgos arqueol&oacute;gicos de crucificados en la Palestina de la &eacute;poca del Se&ntilde;or, es razonable pensar que primero clavaran los dos brazos al tablero horizontal que carg&oacute; durante el camino al Calvario.<br \/> &nbsp;<br \/> Adem&aacute;s, conocemos bien el tama&ntilde;o y la forma de los clavos de hierro que sol&iacute;an emplear los romanos para la crucifixi&oacute;n: largas pir&aacute;mides cuadrangulares, con amplia base de retenci&oacute;n, tambi&eacute;n cuadrada. Los clavos eran, seguramente, guiados entre el radio y los huesos del carpo (mu&ntilde;eca), o entre las dos filas de huesos del carpo, ya sea pr&oacute;ximos o a trav&eacute;s del flexor retinaculum y los ligamentos del carpo. El clavo pod&iacute;a pasar perfectamente entre los elementos &oacute;seos y no producir ninguna fractura. Pero posiblemente, la herida peri&oacute;stica era extremadamente dolorosa (el periostio es la membrana fibrosa adherida a los huesos, que sirve para su nutrici&oacute;n y renovaci&oacute;n).<br \/> &nbsp;<br \/> Con los brazos estirados pero no en forma tirante, las mu&ntilde;ecas -no las palmas de las manos- eran clavadas al pat&iacute;bulo. Se ha demostrado que los ligamentos y los huesos de la mu&ntilde;eca pueden soportar el peso del cuerpo suspendido. De otra forma, si se hubieran clavado las palmas, el peso del cuerpo en posici&oacute;n vertical las hubiera desgarrado.<br \/> &nbsp;<br \/> Los clavos pudieron rozar o atravesar el nervio mediano, que producir&iacute;a descargas de dolor proyectado y referido en ambos brazos. La lesi&oacute;n del nervio mediano provocar&iacute;a par&aacute;lisis de una porci&oacute;n de la mano. Adem&aacute;s, la par&aacute;lisis y las contracciones musculares podr&iacute;an haber causado isquemia (falta de circulaci&oacute;n sangu&iacute;nea adecuada) en mu&ntilde;ecas y manos, debilidad de varios ligamentos y posibles desgarros.<br \/> &nbsp;<br \/> Se produce, adem&aacute;s, un intens&iacute;simo dolor agudo proyectado a toda la mano -que se suma al del clavo desgarrando piel, m&uacute;sculos y tendones- y que se refiere a todo el brazo y hombro en los lados del cuerpo. Se produce flexi&oacute;n inmediata y permanente del dedo pulgar.<br \/> &nbsp;<br \/> Los pies pod&iacute;an ser clavados con dos clavos o con uno. En este &uacute;ltimo caso, el dolor es posible que a&uacute;n fuera mayor, por la menor facilidad de movimiento derivado de la necesidad de superponer una pierna sobre otra. Podemos imaginar adem&aacute;s que los verdugos, necesariamente brutales y despiadados, no tuvieran demasiadas contemplaciones para hincar los clavos en el cuerpo y en la madera, y que alguno de los martillazos fallaran en su punter&iacute;a y cayeran directamente en las manos, mu&ntilde;ecas o empeine del pie de Jes&uacute;s.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Primeros Cristianos &quot;Padre, perd&oacute;nales porque no saben lo que hacen&quot; (Lc 23, 34) Llegan al Calvario. El camino ha sido cuesta arriba y Jes&uacute;s est&aacute; exhausto. Le quitan con brusquedad su t&uacute;nica incons&uacute;til. 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