{"id":34184,"date":"2016-06-13T18:18:14","date_gmt":"2016-06-13T23:18:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estoy-enfermo-como-puedo-vivir-la-semana-santa-en-casa\/"},"modified":"2016-06-13T18:18:14","modified_gmt":"2016-06-13T23:18:14","slug":"estoy-enfermo-como-puedo-vivir-la-semana-santa-en-casa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estoy-enfermo-como-puedo-vivir-la-semana-santa-en-casa\/","title":{"rendered":"Estoy enfermo, \u00bfc\u00f3mo puedo vivir la Semana Santa en&nbsp;casa?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Aleteia Team<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Qu&eacute; paradoja, muchos que podr&iacute;an ir a la iglesia en esta Semana Santa no ir&aacute;n, simple y llanamente, porque no se les da la gana; <strong>y otros que desear&iacute;an ardientemente ir a los oficios, no les ser&aacute; posible, o porque est&aacute;n enfermos o son ancianos, o simplemente porque no hay quien los lleve a una iglesia, y justo ahora, cuando por su propio estado comprenden mejor la Pasi&oacute;n del Redentor.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> Pero para todos ellos hay una verdad consoladora de la que hoy quisiera hablarles. Quien m&aacute;s participa en la Redenci&oacute;n, no es el que materialmente asiste a los oficios de Semana Santa, sino el que se une vitalmente al Misterio Pascual del Se&ntilde;or; y es que alguien puede ir a todo lo que organice su parroquia pero por mera costumbre, o sin recta intenci&oacute;n; incluso se puede ir con deseos de protagonismo, de fama y prestigio, o para sacar ventajas personales, etc., etc. Aqu&iacute; no estamos en los pa&iacute;ses orientales en donde acudir a la iglesia es arriesgar la vida.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Quien no rectifique su intenci&oacute;n le aprovechar&aacute; poco ir a la iglesia, a la mejor no le aprovechar&aacute; nada, o a la mejor le har&aacute; da&ntilde;o; se le dormir&aacute; m&aacute;s la conciencia y pensar&aacute; que es un h&eacute;roe por llegar cansado a casa. Pero &iquest;de qu&eacute; me valdr&iacute;an los sacrificios f&iacute;sicos si no me llevar&aacute;n a la conversi&oacute;n?, &iquest;de qu&eacute; servir&iacute;a mi cansancio si mi vida se queda sin tocar y sigo con los mismos vicios?<\/p>\n<p align=\"justify\"> Cierto que la enfermedad o ancianidad por s&iacute; mismas no me har&iacute;an cambiar de actitud con respecto a Dios y la salvaci&oacute;n que me ofrece, pero cuando uno se siente visitado por la enfermedad y el sufrimiento aqueja, cuando se experimenta la propia impotencia, los l&iacute;mites y la finitud temporal, cuando se vislumbra la cercan&iacute;a de la muerte, todo cambia. <strong>Es la oportunidad de volver la mirada a Dios, a las realidades eternas, de suplicar la asistencia divina para no caer en la angustia, de pedir la gracia para no replegarse lastimosamente sobre uno mismo y hundirse en la depresi&oacute;n.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>La Semana Santa, vivida desde mi lecho de enfermo o desde una sillita en casa, puede ser la oportunidad que esperaba de salir de mi rebeli&oacute;n contra Dios, de maravillarme del amor que me ha tenido al entregar a su Hijo por mi salvaci&oacute;n, de unirme a la Pasi&oacute;n de ese Hijo para colaborar con la Redenci&oacute;n de mi familia y de la humanidad. <\/strong>Otros lo han logrado, &iquest;por qu&eacute; no yo?<\/p>\n<p align=\"justify\"> Santa Teresita del Ni&ntilde;o Jes&uacute;s, enferma de tuberculosis, postrada en una cama, con accesos terribles de tos y v&oacute;mitos de sangre, con ratos de inconciencia por el dolor y espantosas dudas de fe, sab&iacute;a que, aunque no viera en esos momentos la luz por las espesas nubes que la rodeaban, detr&aacute;s de esos nubarrones segu&iacute;a el sol brillando y que, pasada la hora de las tinieblas esa luz no s&oacute;lo la iluminar&iacute;a sino que la envolver&iacute;a y la transformar&iacute;a en luz.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Si el Se&ntilde;or nos ha visto con ojos de predilecci&oacute;n y nos ha participado de su cruz, aunque ahora no lo entendamos, aunque para nosotros sea como una noche oscura. <strong>&iexcl;Aprovechemos! contemplemos la Pasi&oacute;n del Se&ntilde;or, un&aacute;monos a ella, aceptemos nuestro sufrimiento<\/strong> y ofrezc&aacute;moslo a aqu&eacute;l que \u201cme am&oacute; y se entreg&oacute; por m&iacute;\u201d, a aqu&eacute;l que \u201cme ha amado primero\u201d, ofrend&eacute;moslo por nuestra propia salvaci&oacute;n, la de los nuestros, por los sacerdotes, por el santo Padre y por la humanidad entera.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Desde nuestra casa, desde nuestro lecho, podemos rezar; podemos ver alguna pel&iacute;cula (s&oacute;lo alguna, porque no hace falta estar pegados a la televisi&oacute;n) que nos mueva el coraz&oacute;n; alguna alma caritativa nos puede leer las lecturas de las misas y otros oficios de esta semana, o ponernos las celebraciones por internet; y desde all&iacute;, desde nuestra cruz, con nuestra oraci&oacute;n sostener a la Iglesia y salvar a la humanidad. Am&eacute;n.<br \/> &nbsp;<br \/><em><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.desdelafe.mx\/apps\/article\/templates\/?a=6060&amp;z=3\"><strong>Art&iacute;culo<\/strong><\/a> originalmente publicado por Desde la fe<\/em><br \/> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Aleteia Team Qu&eacute; paradoja, muchos que podr&iacute;an ir a la iglesia en esta Semana Santa no ir&aacute;n, simple y llanamente, porque no se les da la gana; y otros que desear&iacute;an ardientemente ir a los oficios, no les ser&aacute; posible, o porque est&aacute;n enfermos o son ancianos, o simplemente porque no hay quien los &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estoy-enfermo-como-puedo-vivir-la-semana-santa-en-casa\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstoy enfermo, \u00bfc\u00f3mo puedo vivir la Semana Santa en&nbsp;casa?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-34184","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34184","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34184"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34184\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34184"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34184"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34184"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}