{"id":34190,"date":"2016-06-13T18:18:24","date_gmt":"2016-06-13T23:18:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/las-letanias-de-la-humildad-2\/"},"modified":"2016-06-13T18:18:24","modified_gmt":"2016-06-13T23:18:24","slug":"las-letanias-de-la-humildad-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/las-letanias-de-la-humildad-2\/","title":{"rendered":"Las letan\u00edas de la&nbsp;humildad"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"> Quisiera ser un pobre de Dios, un pobre amado por Dios. Me gustar&iacute;a tener un coraz&oacute;n pobre como el suyo, un coraz&oacute;n que se abandona en las manos de Dios.<br \/> &nbsp;<br \/> La palabra <em>Anawin<\/em> hace referencia a los pobres de Yahveh. En lengua aramea significa: \u201cHombre pobre, cuya &uacute;nica riqueza es tener a Dios. Que cree radicalmente en &Eacute;l y, teni&eacute;ndolo en su ser, le basta para sobrevivir\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> Son los pobres de Yahveh, es el pueblo escogido por Dios, su pueblo amado. Son <strong>los que se abandonan en las manos de un Dios Padre que los ama<\/strong> con locura. A ese pueblo pertenec&iacute;an Mar&iacute;a y Jes&uacute;s. Ellos eran <strong>pobres de coraz&oacute;n<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> Me gustar&iacute;a tener un coraz&oacute;n pobre como el de los <em>anawin<\/em>, que viv&iacute;an entregados a Dios por entero. <strong>Un coraz&oacute;n sin derechos ni pretensiones<\/strong>. &iexcl;Qu&eacute; lejos de eso me encuentro tantas veces!<br \/> &nbsp;<br \/> Mar&iacute;a es la pobre del Se&ntilde;or. Ella vivi&oacute; s&oacute;lo para &Eacute;l. Dice Ignacio Larra&ntilde;aga: \u201c<em>Mar&iacute;a toma la actitud t&iacute;pica de los Pobres de Dios: llena de paz, paciencia y dulzura, toma las palabras, se encierra en s&iacute; misma, y queda interiorizada, pensando: &iquest;Qu&eacute; querr&aacute;n decir estas palabras? &iquest;Cu&aacute;l ser&aacute; la voluntad de Dios en todo esto?<\/em>&raquo;<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\" title=\"\">[1]<\/a>.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Mar&iacute;a acoge la palabra de Dios vac&iacute;a de s&iacute; misma, como una ni&ntilde;a pobre<\/strong>. Ella es la hija pobre de Dios, la ni&ntilde;a que s&oacute;lo conf&iacute;a y espera.<br \/> &nbsp;<br \/> En la vida estamos llenos de tantas cosas. <strong>Somos demasiado ricos<\/strong>. <strong>Muchas cosas materiales nos atan.<\/strong><strong>Dejamos de ser pobres porque nos apegamos a la vida, a los bienes, a las seguridades.<\/strong> Dejamos de ser pobres de esp&iacute;ritu, pobres de Dios, <strong>porque no confiamos.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> No tenemos la mirada de aquellos que nada poseen, que creen contra toda esperanza, que conf&iacute;an y sue&ntilde;an aunque lo est&eacute;n perdiendo todo.<br \/> &nbsp;<br \/> Mar&iacute;a se abandona en la anunciaci&oacute;n y se vuelve a abandonar cada d&iacute;a caminando hacia el monte Calvario. <strong>Encuentra a Dios en el silencio de su coraz&oacute;n, vac&iacute;a de ruidos y de miedos<\/strong>. Hace realidad la promesa de Dios a su pueblo: \u201cMeter&eacute; mi ley en su pecho, la escribir&eacute; en sus corazones; yo ser&eacute; su Dios, y ellos ser&aacute;n mi pueblo\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> Mar&iacute;a se hace propiedad completa de Dios, llena de gracias. S&oacute;lo &Eacute;l ser&aacute; el guardi&aacute;n de su vida. En silencio abraza a Dios. Se desposa con aquel que ama su vida con locura. Todo es suyo.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>No es f&aacute;cil ser pobre de esp&iacute;ritu<\/strong>. Tenemos pretensiones y deseos. Somos demasiado ricos. Estamos demasiado llenos. Como aquel joven rico que no quer&iacute;a seguir a Jes&uacute;s dej&aacute;ndolo todo. Quer&iacute;a seguirle, quer&iacute;a ser santo, pero no quer&iacute;a renunciar a nada.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Tenemos muchos deseos<\/strong> nobles y buenos. Nos gustar&iacute;a plasmar con nuestra vida la tierra que pisamos. Queremos dejar huella, echar ra&iacute;ces, sembrar esperanzas, construir hogares, levantar puentes y hacer las cosas dejando en ellas nuestra impronta.<br \/> &nbsp;<br \/> Es todo muy humano. Es todo muy de Dios. Porque Dios nos ha creado con ese deseo en el coraz&oacute;n. Con el deseo de alcanzar las cumbres m&aacute;s altas, con el deseo de dar la vida por amor a los que pone en nuestro camino.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>As&iacute; como el ego&iacute;smo nos pesa, la generosidad nos da alas<\/strong>. Dios nos ha elegido como su pueblo sabiendo nuestras fortalezas, conociendo nuestras debilidades. Somos sus <em>anawin<\/em>, somos sus pobres de esp&iacute;ritu.&nbsp;Tenemos la vocaci&oacute;n de <strong>vaciarnos para volvernos a llenar de &Eacute;l.<\/strong> S&oacute;lo de &Eacute;l. Pero vaciarnos no es tan f&aacute;cil.<br \/> &nbsp;<br \/> Merry del Val escrib&iacute;a unas <strong>letan&iacute;as de la humildad<\/strong> que siempre me han conmovido:<br \/> &nbsp;<br \/> \u201c<em>Del deseo de ser alabado, honrado, aplaudido, preferido a otros, consultado, aceptado, l&iacute;brame Jes&uacute;s. <\/em><br \/> &nbsp;<br \/><em>Del temor de ser humillado, despreciado, reprendido, calumniado, olvidado, puesto en rid&iacute;culo, injuriado, juzgado con malicia, l&iacute;brame Jes&uacute;s. <\/em><br \/> &nbsp;<br \/><em>Que otros sean m&aacute;s estimados que yo, que otros crezcan en la opini&oacute;n del mundo y yo me eclipse, que otros sean preferidos a m&iacute; en todo, dame la gracia de desearlo<\/em>\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> Expresan el deseo de ser pobres y humildes. <strong>&iexcl;Cu&aacute;nto nos cuesta renunciar, pasar desapercibidos, ser invisibles para el mundo!<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> No siempre que somos humillados crecemos en humildad. Es verdad que parece el camino m&aacute;s r&aacute;pido. Pero a veces no lo es. Echamos la culpa a los que nos humillan, nos rebelamos con amargura por la injusticia, nos cerramos en nuestra coraza porque no queremos ser heridos, humillados, despreciados.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Vivir la humillaci&oacute;n como camino para crecer en humildad es una gracia<\/strong>, un don. Me gustar&iacute;a vivir esta pobreza de esp&iacute;ritu, esa humildad que es un camino de vida.<br \/> &nbsp;<br \/> Me gustar&iacute;a vivir desprendido de mis deseos y sue&ntilde;os, de mis aires de grandeza y expectativas. Estar dispuesto a perderlo todo por amor a Jes&uacute;s, s&oacute;lo por seguirle a &Eacute;l.<\/p>\n<div>\n &nbsp; <\/p>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div id=\"ftn1\">\n <a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\" title=\"\">[1]<\/a> Ignacio Larra&ntilde;aga,<br \/>\n <em>El silencio de Mar&iacute;a<\/em>\n <\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban Quisiera ser un pobre de Dios, un pobre amado por Dios. Me gustar&iacute;a tener un coraz&oacute;n pobre como el suyo, un coraz&oacute;n que se abandona en las manos de Dios. &nbsp; La palabra Anawin hace referencia a los pobres de Yahveh. 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