{"id":3422,"date":"2015-12-01T01:14:23","date_gmt":"2015-12-01T06:14:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/momentos-dificiles-que-hacer-segunda-parte\/"},"modified":"2015-12-01T01:14:23","modified_gmt":"2015-12-01T06:14:23","slug":"momentos-dificiles-que-hacer-segunda-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/momentos-dificiles-que-hacer-segunda-parte\/","title":{"rendered":"Momentos dif\u00edciles: \u00bfqu\u00e9 hacer? (Segunda Parte)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Sixto Porras<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Cuando sienta que se le derrumba todo el mundo, br\u00edndese una nueva oportunidad y contin\u00fae caminando.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p style=\"text-align: justify;\">No hace mucho, recib\u00ed la carta de una mujer de treinta y seis a\u00f1os. Escribi\u00f3 luego de haber participado en un seminario sobre el poder de las palabras. Ella dijo: \u00abEn casa \u00e9ramos tres; la h\u00e1bil, la inteligente y&#8230; yo. Mam\u00e1 sol\u00eda encargarse de que lo supi\u00e9ramos. Ignoro lo que yo significaba para mi mam\u00e1. Me sol\u00eda decir que yo era tan incapaz que ni siquiera iba a poder enhebrar una aguja cuando me casara. Lo repiti\u00f3 tantas veces que, hasta el d\u00eda de hoy, cada vez que intento hacerlo mis manos tiemblan\u00bb. Identidad sana Ella llev\u00f3 a su mam\u00e1 a aquel seminario. En el transcurso de la ense\u00f1anza la madre se dio cuenta de que las palabras producen vida o muerte, que elevan o disminuyen. En medio del llanto, se abri\u00f3: \u00abPerd\u00f3n, mi amor, por las veces que te dije las cosas que dije\u00bb. \u00abDesde aquel d\u00eda\u00bb \u2014relataba la autora de la carta\u2014 \u00abme llama todos los d\u00edas para decirme las habilidades que poseo, cu\u00e1nto valgo y lo hermosa que soy\u00bb. Para poder resolver correctamente los desaf\u00edos de la vida es necesario soltar el pasado y vivir intensamente el presente. Luego de unos meses esta mujer se anim\u00f3 a inscribirse en un curso de corte de cabello. \u00abLa sorpresa\u00bb, \u2014contin\u00faa ella\u2014 \u00abme la llev\u00e9 cuando el profesor mencion\u00f3 que le encantar\u00eda contar con una c\u00e1mara para filmarme, porque pocas veces hab\u00eda visto tanta habilidad en las manos de una persona. Este halago es uno de mis trofeos, mi recompensa, la raz\u00f3n por la que vivo. Me di cuenta de que vale la pena confrontar los miedos del pasado para que queden atr\u00e1s. He recibido todo el derecho a sacudirme el polvo de los pies y levantarme con esperanza, para descubrir qui\u00e9n soy de verdad. Soy una obra maravillosa de Dios con dones y talentos que esperan que yo los descubra\u00bb. O\u00eddos inteligentes En el caminar de la vida nos encontraremos con personas que son como un cubo de agua fr\u00eda. Nos afirman que somos incapaces, tontos, que no podemos lograr nada. A esa agua hay que dejarla correr. \u00a1No les crea! Reme contra la corriente y elija seguir caminando, confiando en Dios, junto a los talentos y las oportunidades que \u00e9l le ha dado. Discipline sus o\u00eddos a no recibir comentarios que lo descalifican. Ellos no est\u00e1n derribando sus propios sue\u00f1os, sino los suyos. No pueden actuar con la misma pasi\u00f3n que usted posee, ni tampoco sentir lo que usted siente.  Usted nunca falla porque sea un fracasado. Falla porque est\u00e1 caminado. Es decir, est\u00e1 dispuesto a intentar nuevas experiencias y que, en el camino, puede mejorar.  Fracasos exitosos A muchos de los grandes personajes de la historia sus pares los consideraron fracasados. El emperador Fernando le se\u00f1al\u00f3 a Mozart que su \u00f3pera, Las bodas de F\u00edgaro, era muy ruidosa y pose\u00eda demasiadas notas. A lo largo de su vida lo \u00fanico que consigui\u00f3 Van Gogh fue vender un solo cuadro, aunque hoy cada una de sus obras vale fortunas. \u00a1Cu\u00e1nta decepci\u00f3n debi\u00f3 sufrir cuando se percat\u00f3 de que su generaci\u00f3n no valoraba la obra de sus manos! No obstante, sigui\u00f3 pintando. Asimismo, nosotros, debemos aprender a seguir pintando aunque nadie compre nuestros cuadros.  Debemos aprender a reconocer que carecen de sentido las palabras despectivas que nos han expresado. Tambi\u00e9n resulta necesario dejar de lado la culpa por alg\u00fan error que hayamos cometido, y que usaron otros para etiquetarnos. \u00bfQui\u00e9n de nosotros no ha cometido errores? Pero, a pesar de ellos, podemos llegar delante de Dios y pedirle su perd\u00f3n, o disculparnos con las personas a quienes ofendimos. Potencial optimizado No es una exageraci\u00f3n afirmar que todas las personas que alcanzaron gran \u00e9xito, lucharon con sobrados motivos para quedarse tirados en el camino. Si usted enfrenta alg\u00fan impedimento debe invertir su energ\u00eda en las \u00e1reas que no le representan ning\u00fan problema. A esto lo llamamos el principio de la compensaci\u00f3n. No podemos estancarnos en el lamento por lo que no sabemos hacer bien.  El lamento muchas veces se genera cuando nos comparamos con otros. Decimos, por ejemplo: \u00abyo quisiera cantar como \u00e9l canta\u00bb. La verdad, sin embargo, es que no lo lograremos, aun si recibi\u00e9ramos todas las clases del mundo. Pero, d\u00f3nde est\u00e1 lo malo de que no sepamos cantar. En lugar de cantar podemos escribir, transformar los sentimientos en poema o convertirlos en obra de arte. Debemos aprender a concentrarnos en el desarrollo del potencial que poseemos. Para ello es importante aceptar que en algunas esferas no lograremos deslumbrar. La falta de aptitud en algunas facetas de la vida nos torna humildes y fomenta la dependencia. Res\u00edstase tenazmente a la tentaci\u00f3n de sentir l\u00e1stima de s\u00ed mismo. No cometa el error de los disc\u00edpulos, que quer\u00edan saber cu\u00e1l era la causa espec\u00edfica de la ceguera del hombre con que se cruzaron. Le preguntaron a Jes\u00fas: \u00ab\u00bfQui\u00e9n pec\u00f3, este o sus padres? \u00c9l respondi\u00f3: \u00abNi \u00e9ste pec\u00f3, ni sus padres; sino que est\u00e1 ciego para que las obras de Dios se manifiesten en \u00e9l\u00bb(Jn 9.3). Los disc\u00edpulos estaban expresando una cosmovisi\u00f3n del ser humano: que somos v\u00edctimas de las consecuencias de nuestros errores pasados o de los errores de nuestros padres. La verdad, sin embargo, es que aun cuando nos hayamos equivocado, podemos pedir perd\u00f3n y, luego, levantarnos con la dignidad que nos ha provisto el Se\u00f1or. Honestidad atractiva Sea sincero y admita sus defectos. V\u00e9ase tal cual es, a cara descubierta. Rev\u00edstase de coraje para aceptar los aspectos en los que es d\u00e9bil y conc\u00e9ntrese en el desarrollo de aquello en lo que es bueno.El trabajo es un privilegio, un don de Dios. Representa una oportunidad para realizarnos.  Una de las conferencias que dicto aborda el reto de c\u00f3mo convertir el trabajo en una aventura desafiante y divertida. En uno de sus puntos recomiendo a los oyentes dejar el empleo actual, si este no es una actividad que les permite la mejor expresi\u00f3n de s\u00ed mismos. El trabajo no es provechoso si solamente sirve para generar recursos para comer y vestir. Incluso, puede que estemos ocupados en aquello para el que nos capacitamos en la Universidad. No obstante, si descubrimos, un d\u00eda, que nuestras tareas se han convertido en una carga y nos generan angustia, efectivamente nos encontramos en el cargo equivocado.  El trabajo es un privilegio, un don de Dios. Representa una oportunidad para realizarnos, para ser creativos e ingeniosos. Desde all\u00ed podemos dejar nuestro mejor aporte a la sociedad e, incluso, recibir remuneraci\u00f3n por eso. Cuando uno disfruta sus tareas, suele estar contento con su salario. Pero cuando estas se han convertido en una carga pesada, no existe paga que las compense. Siempre me preguntan sobre cu\u00e1l es la capacidad que poseemos para amar. En mi opini\u00f3n, es la que he desarrollado al amarme a m\u00ed mismo. Es necesario que aprenda a amarme, a valorarme y a apreciar las virtudes que he recibido. Helen, mi esposa, se ha encargado de sacar lo mejor de m\u00ed. La he visto c\u00f3mo, a fin de no herirme, cuida sus palabras cuando quiere se\u00f1alarme algo en lo que no proced\u00ed bien. Muchas veces la he escuchado reforzar mis virtudes, para animarme a que me suelte a trabajar en lo que me gusta. Vidas apasionadas El otro d\u00eda le preguntaron a un amigo pianista c\u00f3mo lograba tocar con tanta excelencia. \u00c9l respondi\u00f3: \u00abHe asistido a clases de piano durante diecis\u00e9is a\u00f1os y practico muchas horas por d\u00eda\u00bb. \u00c9l ha encausado toda su pasi\u00f3n en el desarrollo de sus virtudes.  Es necesario que elaboremos un plan y, luego, que nos movamos en la direcci\u00f3n escogida, aunque corramos el riesgo de fracasar. No obstante, sea cuidadoso a la hora de compartir sus sue\u00f1os. No guarde mucha expectativa en lo que los dem\u00e1s pueden lograr. Nadie vivir\u00e1 ese sue\u00f1o por usted. Atesore ese sue\u00f1o particular y celebre en grande cada triunfo que se le concede. Ref\u00fagiese en Dios para que sus tropiezos no lo desestabilicen. Isa\u00edas suplica: \u00abSe\u00f1or, ten compasi\u00f3n de nosotros; pues en ti esperamos. S\u00e9 nuestra fortaleza cada ma\u00f1ana, nuestra salvaci\u00f3n en tiempo de angustia\u00bb (Is 33.2).La victoria es el arte de continuar aunque la orquesta se detenga. Uno de los m\u00e1s grandes violinistas de todos los tiempos, Niccolo Paganini, era un hombre de un recio temperamento, con la virtud de sacarle a su instrumento las m\u00e1s deliciosas melod\u00edas. Aunque algunos lo ten\u00edan por extra\u00f1o, nadie quer\u00eda perderse la oportunidad de escuchar un espect\u00e1culo suyo.  Una noche el p\u00fablico, expectante, colmaba el auditorio donde el m\u00fasico ofrecer\u00eda un concierto. Paganini entr\u00f3 al escenario y la orquesta se prepar\u00f3. \u00c9l coloc\u00f3 sobre su hombro el viol\u00edn y comenz\u00f3 a tocar. La belleza de la m\u00fasica que sal\u00eda de aquellas cuerdas era indescriptible. Parec\u00eda que las notas pose\u00edan alas, y volaban bajo el toque de sus dedos encantados.  Repentinamente, se alcanz\u00f3 a escuchar un ruido extra\u00f1o. La pasi\u00f3n de Paganini hab\u00eda reventado una de las cuerdas del instrumento. La orquesta y el director se detuvieron, pero \u00e9l continu\u00f3 tocando con las tres que le quedaban. Pocos minutos m\u00e1s tarde una segunda cuerda salt\u00f3 de su lugar y la orquesta volvi\u00f3 a detenerse. Paganini, sin embargo, continu\u00f3 tocando, completamente absorto en aquella incre\u00edble melod\u00eda que nac\u00eda de su viol\u00edn. Aunque le faltaban dos cuerdas, se manej\u00f3 con las que le quedaban. No dur\u00f3 mucho para que ocurriera lo ins\u00f3lito: qued\u00f3 con solo una. La orquesta nuevamente se detuvo, pero, como si nada hubiera ocurrido, Paganini arranc\u00f3 de aquella solitaria cuerda los m\u00e1s asombrosos sonidos. El delirio se apoder\u00f3 de los presentes. Aquella noche la magia de Paganini se convirti\u00f3 en leyenda. Ya no era solo un violinista extraordinario. Hab\u00eda demostrado c\u00f3mo sobreponerse al m\u00e1s duro rev\u00e9s que podr\u00eda sufrir un violinista: perder tres de las cuatro cuerdas de su instrumento. Ejemplo a seguir La lecci\u00f3n resulta clara: Muchas veces la vida nos deja con una sola cuerda. Perdemos el trabajo, quedamos viudos, somos golpeados por una devastadora enfermedad o sufrimos una debacle econ\u00f3mica. Paganini nos ayuda a entender que aun cuando solamente nos quede una cuerda, podemos seguir sacando de ella las m\u00e1s conmovedoras melod\u00edas. Cuando sienta que se le derrumba todo el mundo, br\u00edndese una nueva oportunidad y contin\u00fae caminando. Nunca la vida romper\u00e1 todas nuestras cuerdas. A\u00fan existe la cuerda de la perseverancia, de la inteligencia, de confiar en Dios, de intentarlo otra vez. Elija sacar la mejor canci\u00f3n de la \u00fanica cuerda que crea tener. La victoria es el arte de continuar aunque la orquesta se detenga. LEA&#160;EL&#160;PRIMER&#160;ART\u00cdCULO&#160;DE&#160;ESTA&#160;SERIE: &#8211; Momentos dif\u00edciles: \u00bfqu\u00e9 hacer? (Primera Parte)<\/p>\n<\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">Este art\u00edculo resume parte del mensaje de Sixto Porras en la conferencia \u00ab\u00bfC\u00f3mo enfrentar momentos dif\u00edciles?\u00bb (www.enfoquealafamilia.com). El autor, un reconocido conferencista internacional, ha producido m\u00e1s de 10.000 programas radiales y televisivos sobre temas relacionados a la familia. Es el actual Director de Enfoque a la Familia para el mundo de habla hispana. Vive, junto a su esposa Helen y sus dos hijos Daniel y Esteban, en San Jos\u00e9, Costa Rica.  Se public\u00f3 en Apuntes Pastorales XXVII-4, \u00a9Copyright 2010, derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Sixto Porras Cuando sienta que se le derrumba todo el mundo, br\u00edndese una nueva oportunidad y contin\u00fae caminando. No hace mucho, recib\u00ed la carta de una mujer de treinta y seis a\u00f1os. Escribi\u00f3 luego de haber participado en un seminario sobre el poder de las palabras. Ella dijo: \u00abEn casa \u00e9ramos tres; la h\u00e1bil, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/momentos-dificiles-que-hacer-segunda-parte\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMomentos dif\u00edciles: \u00bfqu\u00e9 hacer? (Segunda Parte)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3422","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3422","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3422"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3422\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3422"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3422"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3422"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}