{"id":34248,"date":"2016-06-13T18:20:03","date_gmt":"2016-06-13T23:20:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/que-hacer-cuando-un-mendigo-pide-en-la-puerta-de-la-iglesia\/"},"modified":"2016-06-13T18:20:03","modified_gmt":"2016-06-13T23:20:03","slug":"que-hacer-cuando-un-mendigo-pide-en-la-puerta-de-la-iglesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/que-hacer-cuando-un-mendigo-pide-en-la-puerta-de-la-iglesia\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 hacer cuando un mendigo pide en la puerta de la&nbsp;Iglesia?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Alvaro Real<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"> En la di&oacute;cesis de Bilbao se ha distribuido una nota en la que se ped&iacute;a a los feligreses el no fomentar la mendicidad dando limosna a las personas que est&aacute;n en las puertas de nuestros templos. <strong>&iquest;Qu&eacute; hacer cuando un pobre nos pide limosna? &iquest;Qu&eacute; hacer cuando uno se encuentra todos los d&iacute;as y a la puerta de la Iglesia con el mismo mendigo? &iquest;Se debe dar limosna a todos los \u201cpobres\u201d que nos encontramos por la calle?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> Seg&uacute;n explica el comunicado de esta di&oacute;cesis espa&ntilde;ola, la Iglesia tiene otras formas de resolver situaciones de pobreza y, por lo tanto, se pueden canalizar las aportaciones econ&oacute;micas de manera m&aacute;s efectiva. Recuerdan que Caritas ha expresado en numerosas ocasiones que la mendicidad no es una soluci&oacute;n: \u201cdesconocemos el problema, no ayudamos a resolverlo y creamos personas dependientes\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Este tema, adem&aacute;s, se vuelve un grave problema cuando adem&aacute;s se producen episodios desagradables y violentos. Seg&uacute;n explica la Unidad Pastoral de Autonom&iacute;a-Indautxu: \u201cHace unas semanas se tuvo que suspender la misa de las 9 en el Carmen por la presencia de una persona que gritaba en voz alta en mitad de la misa\u201d \u201cExtorsionan a personas que quer&iacute;an entrar o salir de la iglesia\u201d, se han sustra&iacute;do bolsos etc\u201d, afirman.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>La mendicidad como negocio<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> Muchas mafias utilizan la mendicidad como un negocio. Son muchos los ni&ntilde;os o discapacitados que piden limosna en lugares p&uacute;blicos, obligados por delincuentes que han hecho de la extorsi&oacute;n o la \u201cpiller&iacute;a\u201d un estilo de vida.<\/p>\n<p align=\"justify\"> En Cali, en Colombia, por ejemplo, hay 3.500 personas dedicadas al rebusque mediante la mendicidad o las ventas callejeras en sem&aacute;foros. En Madrid, en Espa&ntilde;a, en la Puerta del Sol se acumulan los minusv&aacute;lidos, los ciegos o las madres que, con un beb&eacute; en brazos piden a los viandantes. Se trata de redes de delincuencia organizada que trafican con estos ciudadanos y les obligan, en una espiral de marginaci&oacute;n a pedir dinero y ser esclavos de la mendicidad.<\/p>\n<p align=\"justify\"> En Guatemala, el pasado mes de septiembre se rescataba a 55 menores obligados a la mendicidad. Menores de entre 3 y 17 a&ntilde;os de edad que eran obligados a trabajar hasta 16 horas diarias y posteriormente eran recluidos y hacinados.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Son grupos delincuentes que, aprovechando de la caridad cristiana, han creado un pr&oacute;spero negocio que convierte a los mendigos en esclavos y que hace que la caridad deba ser estructurada.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>La mendicidad nueva explotaci&oacute;n<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> \u201cNo puedo dejar de pensar en los ni&ntilde;os y adultos que son v&iacute;ctimas del tr&aacute;fico y comercializaci&oacute;n para la extracci&oacute;n de &oacute;rganos, para ser reclutados como soldados, para la mendicidad, para actividades ilegales como la producci&oacute;n o venta de drogas, o para formas encubiertas de adopci&oacute;n internacional\u201d. As&iacute; denunciaba el Papa Francisco la utilizaci&oacute;n de ni&ntilde;os y adultos para negocios basados en la mendicidad.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Y es que para el Papa Francisco, los pobres, los mendigos no piden limosna sino dignidad: \u201cMientras se habla de nuevos derechos, el hambriento est&aacute; ah&iacute;, en la esquina de la calle, y pide carta de ciudadan&iacute;a, ser considerado en su condici&oacute;n, recibir una alimentaci&oacute;n de base sana. Nos pide dignidad, no limosna\u201d, explicaba a la FAO.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Pero quiz&aacute; el mayor mensaje del Papa Francisco sobre la limosna y la mendicidad fue el que realiz&oacute; en una de sus misas de Santa Marta: \u201cCuando doy limosna, &iquest;dejo caer la moneda sin tocar la mano? Y si por casualidad la toco, &iquest;la retiro de inmediato? Cuando doy limosna, &iquest;miro a los ojos de mi hermano, de mi hermana? Cuando s&eacute; que una persona est&aacute; enferma, &iquest;voy a encontrarla? &iquest;La saludo con ternura? Hay una se&ntilde;al que tal vez nos ayudar&aacute;, es una pregunta: &iquest;s&eacute; acariciar a los enfermos, los ancianos, los ni&ntilde;os o he perdido el sentido de la caricia? &iexcl;Aquellos hip&oacute;critas no sab&iacute;an acariciar! Se hab&iacute;an olvidado\u2026\u201d<\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<p align=\"justify\"><strong>La limosna y la caridad bien entendida<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> El Papa Francisco ha tenido numerosos encuentros con mendigos, a los que ha invitado a su casa en Santa Marta y a quienes ha ayudado a trav&eacute;s de su limosnero. Tambi&eacute;n ha mandado instalar duchas para los mendigos que duermen cerca del Vaticano. El Pont&iacute;fice no escatima en esfuerzos para ayudar a los m&aacute;s necesitados, pero esta ayuda debe tener una estructura, debe tener un conocimiento previo. &quot;Desconf&iacute;o de la limosna que no cuesta y no duele&quot;, afirmaba en su mensaje de Cuaresma.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>La labor caritativa de la Iglesia esta bien organizada en Caritas y en las estructuras parroquiales<\/strong>, por ello el mensaje que hace unos d&iacute;as mandaba la di&oacute;cesis de Bilbao no es un mensaje contra dar limosna a quienes piden, sino en la forma que esta caridad debe ser utilizada. Las puertas de las Iglesias est&aacute;n siempre abiertas para quien quiera solicitar la ayuda y los despachos parroquiales siempre est&aacute;n llenos de quienes lo est&aacute;n pasando mal.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Esperar a la salida de las parroquias para pedir una limosna se est&aacute; convirtiendo en una fotograf&iacute;a cotidiana de la crisis econ&oacute;mica en Espa&ntilde;a. Pero esta limosna, muchas veces no ayuda a quien la solicita y s&oacute;lo sirve para limpiar por un segundo la conciencia de quien la da.<strong> De este cargo de conciencia algunos \u201cdesalmados\u201d se est&aacute;n aprovechando y consiguen que una caridad mal entendida est&eacute; propiciando un negocio donde muchos se siente esclavos y explotados.<\/strong><br \/> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Alvaro Real En la di&oacute;cesis de Bilbao se ha distribuido una nota en la que se ped&iacute;a a los feligreses el no fomentar la mendicidad dando limosna a las personas que est&aacute;n en las puertas de nuestros templos. &iquest;Qu&eacute; hacer cuando un pobre nos pide limosna? &iquest;Qu&eacute; hacer cuando uno se encuentra todos los &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/que-hacer-cuando-un-mendigo-pide-en-la-puerta-de-la-iglesia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfQu\u00e9 hacer cuando un mendigo pide en la puerta de la&nbsp;Iglesia?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-34248","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34248","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34248"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34248\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34248"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34248"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34248"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}