{"id":34249,"date":"2016-06-13T18:20:04","date_gmt":"2016-06-13T23:20:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/martin-lutero-de-catolico-a-antiromano-1\/"},"modified":"2016-06-13T18:20:04","modified_gmt":"2016-06-13T23:20:04","slug":"martin-lutero-de-catolico-a-antiromano-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/martin-lutero-de-catolico-a-antiromano-1\/","title":{"rendered":"Mart\u00edn Lutero, de cat\u00f3lico a antiromano&nbsp;(1)"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Centro Cultural &quot;Gli Scritti&quot;<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Los cat&oacute;licos han visto durante siglos a Lutero a trav&eacute;s de la interpretaci&oacute;n, tres a&ntilde;os despu&eacute;s de la muerte del reformador, de un can&oacute;nigo de Breslavia, Johannes Cochlaeus que, durante la lucha, presentaba al monje de Wittenberg como un demagogo sin conciencia, un hip&oacute;crita y un vil. A&uacute;n al inicio del s. XX, esta tendencia desfavorable invadi&oacute; dos obras cl&aacute;sicas, la del dominico Denifle y el jesuita Grisar.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Denifle tuvo el m&eacute;rito de subrayar que no se puede atribuir la rebeli&oacute;n de Lutero al esc&aacute;ndalo sufrido en el viaje a Roma de 1510-11 (Lutero no sufri&oacute; entonces ninguna sacudida, y s&oacute;lo m&aacute;s tarde &eacute;l acentu&oacute;, no siempre objetivamente, la impresi&oacute;n negativa que sinti&oacute; en Roma), y descubri&oacute; la fuerte influencia, en la formaci&oacute;n teol&oacute;gica del agustino, de la m&aacute;s tarde escol&aacute;stica, fuertemente impregnada de nominalismo.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Por otra parte, el fogoso dominicano en un tono impetuoso y pol&eacute;mico presentaba a un Lutero privo de verdadera humildad, confiado en s&iacute; mismo, tibio en la oraci&oacute;n, dominado por fuertes pasiones, y dispuesto a justificar su conducta para formular una nueva doctrina.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Esta concepci&oacute;n es, sin duda, obsoleta: todos admiten hoy que la evoluci&oacute;n psicol&oacute;gica del joven religioso y sus ansias no nacieron de una corrupci&oacute;n moral. A diferencia del dominico, el padre Gisar, que rechaz&oacute; la tesis de la corrupci&oacute;n moral, insisti&oacute; en la deformaci&oacute;n psicol&oacute;gica de Lutero, proclive a escr&uacute;pulos, ansias, atosigado por el terror del pecado y el diablo, tambi&eacute;n con una disposici&oacute;n patol&oacute;gica heredada de los padres.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Si para Denifle Lutero es un religioso corrupto, para Grisar es un neur&oacute;tico. Sin llegar a estas conclusiones excesivas, un juicio sustancialmente negativo fue pronunciado por otros estudiosos, como Le&oacute;n Cristiani y Jacques Maritain: reaparece la historia del profesor tan absorto del trabajo, que no encuentra tiempo para celebrar la misa y rezar el breviario.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Hoy, despu&eacute;s de los estudios de Lortz, Adam y otros, asistimos a una revaloraci&oacute;n de Lutero. Todos reconocen en &eacute;l una profunda religiosidad. Lutero tuvo una experiencia personal de Dios, un aut&eacute;ntico sentido del pecado y de la propia nulidad, de la que se aliviaba a trav&eacute;s del apego a Jesucristo y la confianza ciega en &Eacute;l y en su redenci&oacute;n<a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.gliscritti.it\/blog\/entry\/566#sdfootnote2sym\">[2]<\/a>.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Su familiaridad con los m&iacute;sticos alemanes no se explicar&iacute;a sin un verdadero anhelo de Cristo. A esto se un&iacute;a una gran caridad por los pobres. Por otra parte, el agustino pose&iacute;a un car&aacute;cter fuerte, unilateral, excesivo, exuberante, impulsivo, listo a apoderarse de la realidad y a acogerla humildemente. Esto explica su fuerte tendencia al subjetivismo, que lo impulsaba a una interpretaci&oacute;n unilateral de la Escritura, y lo volv&iacute;a dispuesto a aceptar las directivas de quien se presentara como mediador entre Dios y el hombre.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Esta misma riqueza de vida interior explica la fascinaci&oacute;n que &eacute;l ejerci&oacute; sobre quien se le acercara: el don innato del precepto se fund&iacute;a en &eacute;l con irradiaci&oacute;n interior, la cordialidad, la sensibilidad por los dem&aacute;s. Pero de su &aacute;nimo estallaba a menudo repentinamente la c&oacute;lera, que lo llevaba a expresiones crudas, vulgares, a las m&aacute;s descaradas mentiras (como en el caso de la bigamia concedida a Felipe de Asia y negada en p&uacute;blico), a cr&iacute;ticas exasperadas contra sus adversarios, absortos por un torrente de inventivas y de improperios: <em>doctor hyperbolicus<\/em>, lo llamaban.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Aut&eacute;ntica y profunda religiosidad, tendencia al subjetivismo, autoritarismo y violencia: estos son algunos rasgos esenciales del reformador, que explican en parte la inmensa influencia ejercida por &eacute;l sobre el &aacute;nimo alem&aacute;n y toda la cultura europea.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Sin caer en las exageraciones de Maritain, es justo ver en Lutero, como dec&iacute;a Fichte, el hombre alem&aacute;n por excelencia, el hombre que no s&oacute;lo ha dado a Alemania una de las primera obras literarias en lenguaje com&uacute;n, sino que ha contribuido a la formaci&oacute;n de una conciencia nacional alemana y, quiz&aacute;, ha concurrido en acentuar en el car&aacute;cter alem&aacute;n algunos rasgos menos felices.<\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<div class=\"multipage_separator\">\n &nbsp;\n<\/div>\n<p align=\"justify\"><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.gliscritti.it\/blog\/entry\/566#sdfootnote3sym\">[3]<\/a><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>La vida de Lutero<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> Naci&oacute; en Eisleben, en Sasonia, el 10 de noviembre de 1483, y muri&oacute; en esa misma ciudad el 18 de febrero de 1546. Oriundo de una familia de campesinos que hab&iacute;a sabido tenazmente mejorar su condici&oacute;n, Lutero estudi&oacute; filosof&iacute;a en la Universidad de Erfurt, en un ambiente rico de occamismo.<\/p>\n<p align=\"justify\"> En 1505, consigui&oacute; el doctorado, entr&oacute; en el convento de los ermita&ntilde;os de San Agust&iacute;n de Erfurt, llevando a cabo un voto emitido durante un grave peligro ocurrido durante un temporal que, sin embargo, probablemente apresur&oacute; una evoluci&oacute;n en curso desde hac&iacute;a tiempo. Ordenado sacerdote dos a&ntilde;os despu&eacute;s, en 1508 fue llamado a Wittenberg, donde ense&ntilde;&oacute; primero &eacute;tica, luego dogm&aacute;tica y ex&eacute;gesis, comentando sucesivamente los salmos y varias cartas de San Pablo.<\/p>\n<p align=\"justify\"> En 1510 fue enviado a Roma por cuestiones internas de la orden (los agustinos de Erfurt no ve&iacute;an con buenos ojos el plan del vicario general de unir los monasterios reformados y los no reformados, por temor a que la fusi&oacute;n de los dos ramos, de la observancia apretada y mitigada, relajara la disciplina). Lutero expuso m&aacute;s tarde de manera ocasional la impresi&oacute;n duramente negativa recibida a Roma, pero su narraci&oacute;n debe haber sido interpretada cr&iacute;ticamente, a la luz de su evoluci&oacute;n posterior.<\/p>\n<p align=\"justify\"> De Mil&aacute;n, donde hab&iacute;a llegado, normalmente el itinerario de los peregrinos continuaba por Piacenza y Modena hasta Bolo&ntilde;a. &Eacute;ste, probablemente habr&iacute;a sido el camino de los dos agustinos, si no se hubieran alejado por temor a las tropas francesas y pontificias que combat&iacute;an en aquellas zonas. Julio II hab&iacute;a trasladado la corte romana a Bolo&ntilde;a para conducir personalmente la guerra contra Venecia. Antes de Bolo&ntilde;a los dos frailes atravesaron los Apeninos y entraron en Florencia. &iquest;Habr&aacute;n mirado la c&uacute;pula de Brunelleschi? &iquest;Se habr&aacute;n acordado de Savonarola?<\/p>\n<p align=\"justify\"> No son las maravillosas obras de arte renacentistas las que suscitan la admiraci&oacute;n de Lutero, sino los incomparables hospitales, instalados en edificios espl&eacute;ndidos, con m&eacute;dicos doct&iacute;simos y enfermeras diligentes, en donde los enfermos est&aacute;n perfectamente asistidos. El c&aacute;lido elogio que Lutero les tribut&oacute; es muy conocido: &laquo;<em>De&iacute;nde dixit Lutherus de &iacute;talorum hosp&iacute;talitate, quomodo ipsorum hospitalia essent provida: regiis aedificiis constructa, optimi cibi et potus in promtu, ministri diligentissimi, medici dottissimi, lectus et vestes mundissimi et picti letti&#8230; Huc conturrunt&nbsp;<strong>honest&iacute;ssimae matronae, quae totae sunt velatae;<\/strong>&nbsp;<strong>ad aliquos dies serviunt pauperibus quasi ignotae et dein iterunt domum redeunt<\/strong>.&nbsp;<strong>Hoc ego vidi Florentiae<\/strong><\/em>&raquo;&nbsp;<em>(Tischr.<\/em>&nbsp;3940, IV,&nbsp;<em>17).<\/em>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"> De Florencia se dirigi&oacute; a Siena. Ah&iacute;, los agustinos ten&iacute;an un convento, donde seguramente encontr&oacute; una caritativa hospitalidad y es muy probable que haya escuchado de sus hermanos italianos una frase, que dice que oy&oacute; en Siena, concerniente a Federico I Barbaroja: \u201cNosotros (italianos) hemos aprendido de vuestro emperador diversos proverbios y, sobretodo esto: <strong><em>Qui nescit dissimulare, nescit imperare<\/em><\/strong><em>.<\/em>&nbsp;(WA 51,207) Continuando el viaje por Bolsena, Montefiascone, Viterbo, Ronciglione y La Storta, lleg&oacute; finalmente a Roma.<\/p>\n<p align=\"justify\"> La poblaci&oacute;n de Roma crec&iacute;a notablemente en aquellos a&ntilde;os. El censo de 1526 le atribuye un total de casi 55.000 habitantes. Al a&ntilde;o siguiente, el n&uacute;mero disminuy&oacute; mucho a causa del famoso saqueo de Roma (1527).<a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.gliscritti.it\/blog\/entry\/566#sdfootnote5sym\">[5]<\/a><\/p>\n<p align=\"justify\"> El viaje fue largo. Con la fe sencilla de un peregrino medieval, el &aacute;nimo conmovido por un profundo sentimiento religioso, fray Mart&iacute;n lleg&oacute; a los alrededores de Roma y se asom&oacute; al valle del T&iacute;ber, desde las alturas del Monte Mario. Puso en el suelo el pobre bagaje, se descubri&oacute; la cabeza y se arrodill&oacute; con devoci&oacute;n, mirando a sus pies la suspirada Ciudad Eterna.<\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<div class=\"multipage_separator\">\n &nbsp;\n<\/div>\n<p align=\"justify\"> Nos lo cuenta &eacute;l mismo \u201cCuando en el a&ntilde;o 1510 contempl&eacute; por primera vez la Urbe, () postrado en tierra exclam&eacute;: Salve, &iexcl;oh santa Roma! S&iacute;, verdaderamente santa, porque est&aacute; empapada con la sangre de los santos m&aacute;rtires\u201d. &laquo;<strong><em>Anno 10 cum primum civitatem inspicerem, in terram prostratus dicebam Salve sancta Roma! Ja, vere sancta a sanctis martyribus, quorum sanguine madet<\/em><\/strong><em>&raquo;<\/em>&nbsp;(Tischr. 6059, V, 467).<\/p>\n<p align=\"justify\"> Ning&uacute;n himno comienza con estas palabras: Salve sancta Roma! Quiz&aacute; Lutero se refer&iacute;a al antiguo himno que sol&iacute;an cantar los peregrinos medievales al vislumbrar la Ciudad Eterna desde el Monte Mario: &laquo;<strong><em>O Roma nobilis, orbis et domina, cunctarum urbium excellentissima,roseo martyrum sanguine rubea&#8230;<\/em><\/strong>&raquo;<a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.gliscritti.it\/blog\/entry\/566#sdfootnote6sym\">[6]<\/a>. Podr&iacute;a haber tenido presente la estrofa del oficio de San Pedro y Pablo: &laquo;<strong><em>O Roma felix, quae tantorum principum es purpurata pretioso sanguine, excellis omnem mundi pulchritudinem<\/em><\/strong>&raquo;<a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.gliscritti.it\/blog\/entry\/566#sdfootnote7sym\">[7]<\/a>.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Fray Mart&iacute;n baj&oacute; la cuesta de la colina y atraves&oacute; el T&iacute;ber en el puente Milvio; luego por la v&iacute;a Flaminia, que serpenteaba entre vi&ntilde;edos y casas de cardenales, se acerc&oacute; a los muros de Aureliano, fortificaci&oacute;n militar con 361 baluartes y doce puertas, por una de las cuales desemboc&oacute; en la Piazza del Popolo. El primer edificio () que encontr&oacute; a la izquierda, a los pies del boscoso Pincio, fue la magn&iacute;fica iglesia de Santa Mar&iacute;a del Popolo, decorada hac&iacute;a poco por famosos artistas.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Junto a la iglesia estaba el convento de los hermanos agustinos de la congregaci&oacute;n lombarda, con quien la Congregaci&oacute;n de la Observancia Alemana()ten&iacute;a &oacute;ptimas relaciones. Por eso y porque un decreto del capitolio general del 1497 ordenaba que los frailes observantes forasteros buscaran hospedaje en Roma en Santa Mar&iacute;a del Popolo, se afirma normalmente que Lutero fue hospedado en ese convento.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Fray Mart&iacute;n quiz&aacute; ten&iacute;a en la conciencia un grave pecado, con censura reservada a la Santa Sede, quer&iacute;a confesarse con cualquier penitenciario menor o quiz&aacute; quer&iacute;a presentar su caso al cardenal penitenciario mayor. Se habr&aacute; arrodillado en un confesionario \u2013 quiz&aacute; en la Bas&iacute;lica de San Juan de Letr&aacute;n \u2013 y habr&aacute; expuesto al confesor los pecados de los &uacute;ltimos a&ntilde;os. No sabemos c&oacute;mo le habr&aacute; explicado las angustias, tentaciones, escr&uacute;pulos, dudas que atenazaban su &aacute;nimo.<\/p>\n<p align=\"justify\"> M&aacute;s tarde, afirmar&aacute; que los sacerdotes italianos y franceses son \u201ctotalmente ineptos e ignorantes, completamente b&aacute;rbaros porque no entienden una palabra de lat&iacute;n\u201d (<em>Tischr. 4195, IV, 193; 4585, IV, 389.).<\/em> V&eacute;ase que el testimonio sobre los cardenales <em>indoctissimos<\/em> es del a&ntilde;o 1537; pero incluso antes, cuando sus recuerdos eran m&aacute;s frescos y no invalidados por la pasi&oacute;n, pensaba de otra manera: de hecho el 5 de agosto de 1514 escribi&oacute;: &laquo;Cum Roma&nbsp;<em>doctissimos<\/em>&nbsp;homines inter cardinales habeat&raquo;&nbsp;<em>(Briefw. I, 29).<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"> &iquest;A qui&eacute;n creer? Al cat&oacute;lico del 1514 o al antiromano del 1537. No merece mucho cr&eacute;dito ni siquiera cuando refiere cosas que asegura que ha visto con sus propios ojos; por ejemplo: \u201cHe visto a Roma celebrar siete misas en el espacio de una hora en el altar de San Sebasti&aacute;n\u201d. &laquo;<strong><em>Vidi ego Romae in una hora et in uno altari S. Sebastiani septem missas celebrari<\/em><\/strong>&raquo;; basta mirar los misales de entonces, para convencerse que era algo absolutamente imposible: decir m&aacute;s de tres misas privadas en una hora era adem&aacute;s severamente condenado por todos los moralistas.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Otra vez afirm&oacute; que en Roma y en otras partes de Italia \u201cdos sacerdotes celebraron contempor&aacute;neamente, uno frente al otro, sus misas en el mismo altar\u201d. Desilusionado por la confesi&oacute;n, se dedic&oacute; a lucrar con todas las indulgencias posibles para s&iacute; y los difuntos, yendo a todas las iglesias, impulsado por una piedad loca. \u201cMe sucedi&oacute; en Roma \u2013 dec&iacute;a en 1530 \u2013 de ser tambi&eacute;n yo un santo loco<\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<div class=\"multipage_separator\">\n &nbsp;\n<\/div>\n<p align=\"justify\"><strong><em>(ein toller Heilige)<\/em><\/strong> y correr por todas las iglesias y catacumbas, creyendo todas las mentiras y fantas&iacute;as que ah&iacute; se contaban.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Tambi&eacute;n yo he celebrado una o diez misas en Roma, y casi me disgustaba que mi padre y mi madre vivieran a&uacute;n, puesto que con gusto los habr&iacute;a liberado del purgatorio con mis misas y otras buenas obras y oraciones. En Roma se dice este proverbio: \u201cBienaventurada la madre cuyo hijo celebra misa el s&aacute;bado en San Juan\u201d. C&oacute;mo me habr&iacute;a gustado hacer bienaventurada a mi madre\u201d. (WA 31,1, p.226).<\/p>\n<p align=\"justify\"> De la Bas&iacute;lica de San Pedro en el Vaticano constantina y medieval, que buena parte se conservaba y oficiaba mientras se levantaban los muros de la nueva construcci&oacute;n bajo la sabia direcci&oacute;n de Bramante, le qued&oacute; s&oacute;lo el recuerdo de la inmensa grandeza. Una impresi&oacute;n similar hab&iacute;a conservado de las catedrales de Colonia y Ulma. Ah&iacute;, en medio de una innumerable multitud de peregrinos, contempl&oacute; un espect&aacute;culo que lo conmovi&oacute; devotamente y le pareci&oacute; una gran cosa <em>(maxima res)<\/em>: miles de fieles se arrodillaban todos juntos frente al velo de la Ver&oacute;nica, cantando \u2013 como normalmente se hac&iacute;a en tal ocasi&oacute;n \u2013 el himno <em>Salve, sancta facies nostri redemptoris.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"> Eran los d&iacute;as en que Miguel &Aacute;ngel estaba decorando las lunetas y la vuelta de la Capilla Sixtina y el joven Rafael de Urbino daba los &uacute;ltimos retoques, en la sala de la Signatura, en la as&iacute; llamada Disputa del Sacramento, una de las m&aacute;s espl&eacute;ndidas exaltaciones pict&oacute;ricas de la Eucarist&iacute;a. Fray Mart&iacute;n no vio las maravillas que tras aquellos muros del palacio papal estaba creando el genio italiano; y si por casualidad las hubiera visto no las habr&iacute;a entendido.<\/p>\n<p align=\"justify\"> De la Bas&iacute;lica de San Pablo Extramuros s&oacute;lo una vez hizo una r&aacute;pida menci&oacute;n en sus escritos; claro indicio que podr&iacute;a haber visitado esa gran y fastuosa iglesia basilical es otra alusi&oacute;n a la cercana localidad de Tre Fontane, donde, seg&uacute;n la tradici&oacute;n, fue decapitado el Ap&oacute;stol de los Gentiles. Desde ah&iacute;, por la v&iacute;a de Le Sette Chiese, los pregrinos sol&iacute;an ir a las Catacumbas de San Calixto y San Sebasti&aacute;n. Aqu&iacute; lo molest&oacute; la precipitaci&oacute;n con que muchos sacerdotes celebraban la misa. No siempre se mostr&oacute; tan bobalic&oacute;n.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Cerca del palacio de Letr&aacute;n \u2013 residencia de los papas medievales \u2013 est&aacute; la Escalera Santa, supuesta escalera del pretorio de Pilatos, que fray Mart&iacute;n, como otros fieles, subi&oacute; arrodillado, diciendo un padrenuestro por cada uno de los 28 escalones que la forman; se dec&iacute;a, de hecho, que con esta pr&aacute;ctica p&iacute;a se liberaba una alma del purgatorio, y &eacute;l quer&iacute;a orar por el alma de su abuelo; s&oacute;lo que, al llegar al &uacute;ltimo escal&oacute;n, le vino este pensamiento: \u201c&iquest;qui&eacute;n sabe si ser&aacute; cierto? &laquo;<strong><em>Sic Romae wolt meum avum ex Purgatorio erlosen, gieng die Treppen hinauff Pilati; orabam quolibet grado Pater Noster. Erat enim persuasio, redimeret animam. Sed in fastigium veniens cogitabam: quis scit an verum<\/em><\/strong>&raquo; (WA 51,89).<\/p>\n<p align=\"justify\"> Es necesario decir que donde se encontr&oacute; mejor, como si estuviera en su pa&iacute;s, fue en la <em>Chiesa Nazionale dei Tedeschi, Santa Mar&iacute;a nell\u2019Anima<\/em>, de la que teji&oacute; un elogio inesperado en un serm&oacute;n de 1538. A la pregunta de cu&aacute;l es la verdadera Iglesia (con may&uacute;scula), responde: es la que se cimienta en la piedra angular, que es Cristo, mientras la falsa Iglesia es la curia romana, que rechaza la piedra angular y contrar&iacute;a la doctrina de Cristo; y antes de continuar injuriando al Papa, se interrumpe y exclama: \u201cEn Roma est&aacute; la iglesia alemana con un hospicio; es la mejor iglesia y tiene un p&aacute;rroco alem&aacute;n\u201d WA 47,425.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Continuar&aacute;&#8230;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong><em><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.aleteia.org\/it\/religione\/contenuti-aggregati\/martin-lutero-cattolico-antiromano-vita-scomunica-protestantesimo-5789008135192576\">Art&iacute;culo<\/a> publicado por el Centro Cultural italiano Gli Scritti, con amplios extractos de la conferencia de&nbsp;mons. Battista Pansa del 11 de octubre de 2010 con ocasi&oacute;n del Congreso por el 500&deg; Aniversario del viaje de Lutero a Roma<\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Centro Cultural &quot;Gli Scritti&quot; Los cat&oacute;licos han visto durante siglos a Lutero a trav&eacute;s de la interpretaci&oacute;n, tres a&ntilde;os despu&eacute;s de la muerte del reformador, de un can&oacute;nigo de Breslavia, Johannes Cochlaeus que, durante la lucha, presentaba al monje de Wittenberg como un demagogo sin conciencia, un hip&oacute;crita y un vil. A&uacute;n al inicio &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/martin-lutero-de-catolico-a-antiromano-1\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMart\u00edn Lutero, de cat\u00f3lico a antiromano&nbsp;(1)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-34249","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34249","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34249"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34249\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34249"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34249"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34249"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}