{"id":34257,"date":"2016-06-13T18:20:18","date_gmt":"2016-06-13T23:20:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-ganar-indulgencias-todavia-tiene-sentido\/"},"modified":"2016-06-13T18:20:18","modified_gmt":"2016-06-13T23:20:18","slug":"como-ganar-indulgencias-todavia-tiene-sentido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-ganar-indulgencias-todavia-tiene-sentido\/","title":{"rendered":"\u00bfC\u00f3mo ganar indulgencias? \u00bfTodav\u00eda tiene&nbsp;sentido?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Patricia Navas<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">La <a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.aleteia.org\/es\/religion\/en-directo\/live-el-papa-francisco-reza-el-angelus-y-da-la-bendicion-urbi-et-orbe-5254399907594240\">bendici&oacute;n<\/a> llamada <em>Urbi et orbi<\/em>&nbsp;(a la ciudad [de Roma] y al mundo) ofrece la oportunidad de ganar la indulgencia plenaria, acompa&ntilde;ada de la confesi&oacute;n y la comuni&oacute;n quien la reciba con fe y devoci&oacute;n, incluso a trav&eacute;s de la televisi&oacute;n, la radio o internet.<br \/> &nbsp;<br \/> Esta bendici&oacute;n solemne es impartida por el Papa cada a&ntilde;o el d&iacute;a de Navidad y el Domingo de Pascua, y tambi&eacute;n el d&iacute;a de la elecci&oacute;n del Pont&iacute;fice.&nbsp;&iquest;Qu&eacute; son exactamente las indulgencias? &iquest;Todav&iacute;a tienen sentido?<br \/> &nbsp;<br \/> Las indulgencias son un regalo, una expresi&oacute;n de misericordia con la que Dios levanta a la persona que ha ca&iacute;do pero que quiere, humildemente y con fe, purificarse, liberarse, recibir el perd&oacute;n.<br \/> &nbsp;<br \/> \u201cLlevamos muchas cosas guardadas en el coraz&oacute;n: heridas, rencores, ofensas no perdonadas,&#8230;. Las indulgencias son una oportunidad para la reconciliaci&oacute;n, para la paz, para volver a empezar\u201d, explica el director del Movimiento de Schoenstatt en Espa&ntilde;a, el padre Carlos Padilla.<br \/> &nbsp;<br \/> El <a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.mscperu.org\/teologia\/1liturgia\/sacramentos\/penitencia\/indulgencia\/enchiridionindulgencias.htm\">Manual de Indulgencias<\/a>, un decreto de la Penitenciar&iacute;a Apost&oacute;lica titulado <em>Enchiridion indulgentiarum<\/em>, define indulgencia como \u201cremisi&oacute;n ante Dios de la pena temporal por los pecados ya borrados en cuanto a la culpa, que el fiel cristiano, debidamente dispuesto y cumpliendo unas ciertas y determinadas condiciones, consigue por mediaci&oacute;n de la Iglesia, la cual, como administradora de la redenci&oacute;n, distribuye y aplica con autoridad el tesoro de las satisfacciones de Cristo y de los santos\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> &iquest;Para que sirven las indulgencias? La fe cat&oacute;lica siempre ha se&ntilde;alado que el pecado tiene dos componentes: la culpa y la pena (o el efecto o da&ntilde;o que produce).&nbsp;En lenguaje simb&oacute;lico, es como cuando se clava un clavo en una tabla: la confesi&oacute;n saca el &quot;clavo&quot; (el pecado), pero el hueco que &eacute;ste ha dejado en la madera sigue estando ah&iacute;. Es necesario &quot;curar&quot; la herida que ha dejado&nbsp;el pecado en la vida de las personas, para lo que se necesita del auxilio de la gracia. Esta gracia puede obtenerse mediante las indulgencias.<br \/> &nbsp;<br \/> Por desgracia, la palabra \u201cindulgencia\u201d tiene todav&iacute;a para muchas personas una connotaci&oacute;n negativa a causa de algunos usos abusivos en el pasado, \u201cbien porque \u201cdebido a indiscretas y superfluas indulgencias\u201d se menospreciaban los poderes de la Iglesia y se debilitaba la satisfacci&oacute;n penitencial, bien porque se vilipendiaba el nombre de las indulgencias por unas \u201cm&iacute;seras ganancias\u201d\u201d, reconoce la Constituci&oacute;n <a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/holy_father\/paul_vi\/apost_constitutions\/documents\/hf_p-vi_apc_01011967_indulgentiarum-doctrina_sp.html\">Indulgentiarum Doctrina<\/a>.<br \/> &nbsp;<br \/> Por eso, la Iglesia ha disminuido el n&uacute;mero de indulgencias plenarias respecto al pasado, para que se valoren m&aacute;s y se puedan conseguir con las debidas disposiciones.<br \/> &nbsp;<br \/> Las indulgencias pueden ser parciales o plenarias, seg&uacute;n libren en parte o totalmente de la pena temporal debida por los pecados. Las parciales pueden aplicarse por uno mismo, y las plenarias por uno mismo y tambi&eacute;n por personas ya fallecidas.<br \/> &nbsp;<br \/> \u201cEl pecado nos aleja de Dios, nos hace sentirnos indignos, impide que el coraz&oacute;n se abra a la gracia; el perd&oacute;n nos devuelve la vida que hab&iacute;amos perdido \u2013explica el padre Carlos Padilla-. La indulgencia es una gracia por la que comenzamos un nuevo camino; se derrama sobre nosotros la gracia de Dios que nos limpia hasta lo profundo y nos hace hombres nuevos\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> La indulgencia plenaria se puede ganar una vez al d&iacute;a realizando una determinada obra de piedad acompa&ntilde;ada de la confesi&oacute;n sacramental, la comuni&oacute;n eucar&iacute;stica y la oraci&oacute;n por las intenciones del Papa (por ejemplo, un Padrenuestro y un Ave Mar&iacute;a). Para ganarla, hay que excluir todo afecto al pecado.<br \/> &nbsp;<br \/> La confesi&oacute;n, comuni&oacute;n y oraci&oacute;n por las intenciones del Papa pueden realizarse algunos d&iacute;as antes o despu&eacute;s de la obra de piedad prescrita, aunque la Iglesia aconseja que la comuni&oacute;n y la oraci&oacute;n por al Papa tengan lugar el mismo d&iacute;a en que se realice la obra.<\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<p align=\"justify\"> &nbsp;<br \/> Con una sola confesi&oacute;n sacramental se pueden ganar muchas indulgencias plenarias; en cambio, con una sola comuni&oacute;n eucar&iacute;stica y con una sola oraci&oacute;n por las intenciones del Papa solamente se puede ganar una indulgencia plenaria.<br \/> &nbsp;<br \/> Los sacerdotes pueden conmutar a los \u201cimpedidos\u201d la obra prescrita y las tres condiciones. Los obispos tambi&eacute;n pueden conceder a los fieles que habiten en lugares donde dif&iacute;cilmente puedan confesarse y comulgar, ganar la indulgencia plenaria sin esas dos condiciones, con tal de que est&eacute;n arrepentidos de coraz&oacute;n y se propongan recibir esos sacramentos cuando puedan.<br \/> &nbsp;<br \/> \u201cLas condiciones que la Iglesia pide para ganar indulencias son los pasos que permiten que el coraz&oacute;n se abra al don de Dios \u2013explica el padre Carlos Padilla-. La indulgencia abre un camino de conversi&oacute;n en el alma\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> \u201cEn primer lugar se nos pide que nos confesemos. Confesarnos con un buen examen de conciencia previo, mirando el coraz&oacute;n en lo m&aacute;s profundo y exponiendo con humildad nuestras faltas. La confesi&oacute;n nos libera. Recibimos el perd&oacute;n en el acto de humillarnos. Arrodillados, humillados, lo entregamos todo, abrimos el coraz&oacute;n, manifestamos nuestra debilidad, nos mostramos fr&aacute;giles y recibimos como gracia el perd&oacute;n de nuestros pecados \u2013a&ntilde;ade-. Es el primer acto del camino de conversi&oacute;n\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> \u201cEl segundo paso que la Iglesia nos pide es participar en una eucarist&iacute;a \u2013contin&uacute;a-. Una vez que hemos confesado nuestras culpas y hemos recibido la gracia del perd&oacute;n, participamos en la eucarist&iacute;a. Para recibir la indulgencia se trata de ir a misa ese mismo d&iacute;a. Experimentamos el amor de Dios. Recibimos su Cuerpo y su Sangre y nos hacemos parte de su vida. Cristo viene a nosotros para que nosotros vayamos siempre hacia &Eacute;l. La eucarist&iacute;a es la plenitud del amor en nuestra vida\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> Sobre el tercer paso, la oraci&oacute;n por el Papa y sus intenciones, el padre Carlos Padilla destaca: \u201cNos sentimos parte de la Iglesia. No vamos solos en el camino. Pedimos por la Iglesia, por el Papa que la representa y por sus intenciones. Podemos concretarlo en el rezo de un padrenuestro, un avemar&iacute;a y un credo. Es la forma m&aacute;s sencilla de unirnos con toda la Iglesia. Es conveniente que la comuni&oacute;n y la oraci&oacute;n por las intenciones del Papa se realicen el mismo d&iacute;a\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Obras y oraciones para ganar la indulgencia<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> El Manual de Indulgencias enumera varias obras y oraciones para ganar la indulgencia plenaria, entre ellas dedicar al menos media hora a la adoraci&oacute;n del Sant&iacute;simo y recibir la bendici&oacute;n del Papa <em>Urbi et orbi<\/em> incluso por radio y televisi&oacute;n.<br \/> &nbsp;<br \/> En todas las iglesias, oratorios p&uacute;blicos o semip&uacute;blicos, puede ganarse una indulgencia plenaria aplicable a los difuntos el d&iacute;a 2 de noviembre.<br \/> &nbsp;<br \/> En las iglesias parroquiales se puede, adem&aacute;s, ganar una indulgencia plenaria dos veces al a&ntilde;o: el d&iacute;a de la fiesta del titular y el 2 de agosto u otro d&iacute;a establecido por el obispo, realizando una visita piadosa durante la cual se reciten la oraci&oacute;n dominical y el Padrenuestro y el Credo. Esas indulgencias tambi&eacute;n pueden ganarse el domingo anterior y el posterior a los d&iacute;as indicados, con permiso del obispo.<br \/> &nbsp;<br \/> El 29 de junio, puede obtenerse indulgencia plenaria empleando devotamente un crucifijo, rosario, escapulario o medalla bendecido por el Papa o por un obispo a&ntilde;adiendo alguna f&oacute;rmula leg&iacute;tima de profesi&oacute;n de fe.<br \/> &nbsp;<br \/> Adem&aacute;s de las indulgencias del compendio oficial, el Papa concede otras indulgencias en ocasiones especiales como por ejemplo la Jornada Mundial de la Juventud, el A&ntilde;o de la Fe, alg&uacute;n aniversario,\u2026<br \/> &nbsp;<br \/> Es el caso, por ejemplo, de la indulgencia plenaria que puede ganarse en los Santuarios de Schoenstatt durante el A&ntilde;o Jubilar por el centenario de este movimiento de la Iglesia. Sobre la relaci&oacute;n del perd&oacute;n con esos lugares concretos, el padre Padilla destaca: \u201cNosotros, que amamos el Santuario, y pensamos que es un lugar de gracias especial, este a&ntilde;o recibimos el don de que ese perd&oacute;n, que se nos regala con las indulgencias, est&eacute; unido a un momento de estar all&iacute; junto a Mar&iacute;a\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> &nbsp;<br \/> &nbsp;<em>Para profundizar:<\/em><br \/><em>&middot;Compendio oficial ordinario de las indulgencias vigentes y las normas para conseguirlas llamado <\/em><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/tribunals\/apost_penit\/documents\/rc_trib_appen_doc_20020826_enchiridion-indulgentiarum_lt.html\"><em>Enchiridion Indulgentiarum<\/em><\/a><em>, &nbsp;publicado por la Penitenciar&iacute;a apost&oacute;lica de la Santa Sede.<br \/> &middot;Constituci&oacute;n Apost&oacute;lica <\/em><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/holy_father\/paul_vi\/apost_constitutions\/documents\/hf_p-vi_apc_01011967_indulgentiarum-doctrina_sp.html#_ftnref9\"><em>Indulgentiarum Doctrina<\/em><\/a><em> sobre la revisi&oacute;n de las indulgencias<br \/> &middot;C&oacute;digo de Derecho Can&oacute;nico (c&aacute;nones 992 a 997)<br \/> &middot;Catecismo de la Iglesia Cat&oacute;lica (1471 a 1479)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Patricia Navas La bendici&oacute;n llamada Urbi et orbi&nbsp;(a la ciudad [de Roma] y al mundo) ofrece la oportunidad de ganar la indulgencia plenaria, acompa&ntilde;ada de la confesi&oacute;n y la comuni&oacute;n quien la reciba con fe y devoci&oacute;n, incluso a trav&eacute;s de la televisi&oacute;n, la radio o internet. &nbsp; Esta bendici&oacute;n solemne es impartida por &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-ganar-indulgencias-todavia-tiene-sentido\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfC\u00f3mo ganar indulgencias? \u00bfTodav\u00eda tiene&nbsp;sentido?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-34257","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34257","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34257"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34257\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34257"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34257"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34257"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}