{"id":34278,"date":"2016-06-13T18:20:52","date_gmt":"2016-06-13T23:20:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuando-las-almas-del-purgatorio-vuelven-de-entre-los-muertos\/"},"modified":"2016-06-13T18:20:52","modified_gmt":"2016-06-13T23:20:52","slug":"cuando-las-almas-del-purgatorio-vuelven-de-entre-los-muertos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuando-las-almas-del-purgatorio-vuelven-de-entre-los-muertos\/","title":{"rendered":"Cuando las almas del Purgatorio vuelven de entre los&nbsp;muertos"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Susan Wills<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">A d&iacute;a de hoy no o&iacute;mos hablar mucho del Purgatorio, y es una pena porque la mayor parte de nosotros tendr&aacute; mucha suerte si va all&iacute; en lugar de acabar directamente en el Infierno. Y en el caso de que alguno se lamente del hecho de que Dios es malo o moralista porque manda a la gente al Infierno, deber&iacute;a recordar que depende completamente de nosotros, habiendo usado el don del libre albedr&iacute;o para decir a Dios \u201cNo\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> &iexcl;Qu&eacute; (terrible pero maravilloso) don ser&iacute;a si una noche nos despertara la presencia de un familiar o un amigo difunto que nos pide oraciones y sacrificios, y celebrar misas para salir del Purgatorio! Y sobre todo si ese alma sufriente dejara un signo permanente de manera que&nbsp; \u2013 a la luz del d&iacute;a y para siempre desde ese momento \u2013 pudi&eacute;ramos saber que esta visita no fue una pesadilla provocada por el vino o por comer algo extra&ntilde;o en la cena.<br \/> &nbsp;<br \/> En la par&aacute;bola de Jes&uacute;s del hombre rico y de L&aacute;zaro (Lc 16:19-31), el rico epul&oacute;n desde el Infierno reza al padre Abraham para que env&iacute;e \u201ca alguien entre los muertos\u201d para decir a sus hermanos que se arrepientan. Abraham replica: \u201cSi no escuchan a Mois&eacute;s y los Profetas, tampoco har&aacute;n caso de uno que resucite de entre los muertos\u201d. La referencia, obviamente, era a la resurrecci&oacute;n de Jes&uacute;s, pero en su gran misericordia, el Se&ntilde;or ha mandado a muchos emisarios de entre los muertos a los vivos, y estos han dejado numerosas pruebas detr&aacute;s.<br \/> &nbsp;<br \/> Por \u201cpruebas\u201d no me refiero a los testimonios escritos de santos sobre el Purgatorio o el Infierno \u2013 de santos Margarita Mar&iacute;a Alacoque, Gertrudis, Br&iacute;gida de Suecia, Juan Mar&iacute;a Vianney, Mar&iacute;a Faustina, Catalina de Siena, Catalina de G&eacute;nova y otros, y de videntes como los ni&ntilde;os de F&aacute;tima o Kibeho, Medjugorje o Garabandal. Las pruebas concretas reales est&aacute;n recogidas en una peque&ntilde;a habitaci&oacute;n fuera de la sacrist&iacute;a de una iglesia de Roma, el Sacro Cuore di Ges&ugrave; in Prati (llamada tambi&eacute;n Sacro Cuore del Suffragio). Esta iglesia neog&oacute;tica, terminada en 1917, est&aacute; en las orillas del T&iacute;ber, a diez minutos de la plaza de San Pedro. Es &uacute;nica porque es la &uacute;nica iglesia de estilo g&oacute;tico de Roma y porque acoge el Peque&ntilde;o Museo del Purgatorio.<br \/> &nbsp;<br \/> La misi&oacute;n de la Orden del Sagrado Coraz&oacute;n, fundada en 1854 en Francia, era rezar y ofrecer misas por el descanso de las almas del Purgatorio. Su capilla en Roma, dedicada a Nuestra Se&ntilde;ora del Rosario, fue destruida por un incendio el 15 de septiembre de 1897. Despu&eacute;s del incendio, el sacerdote al que se hab&iacute;a confiado la capilla, padre Victor Jou&euml;t, se qued&oacute; sin palabras viendo la imagen de un rostro sufriente de la que parec&iacute;a un alma del Purgatorio en uno de los muros quemados. P&iacute;o X le permiti&oacute; viajar por toda Europa recogiendo reliquias que atestiguaran las visitas de las almas del Purgatorio.<br \/> &nbsp;<br \/> Una reliquia en el museo muestra una secci&oacute;n de madera de un escritorio perteneciente a la venerable madre Isabella Fornari, abadesa del Monasterio de las Clarisas Pobres de San Francisco en Todi. Madre Isabella fue visitada por el abad precedente, el difunto padre Panzini, de la orden de los Benedictinos Olivetanos en Mantua el 1 de noviembre de 1731. Para mostrarle que estaba sufriendo en el Purgatorio, el abad puso la mano izquierda \u201cllameante\u201d en el escritorio, dejando una huella quemada, y grab&oacute; una cruz sobre la madera con su &iacute;ndice ardiente. Pos&oacute; tambi&eacute;n la mano sobre la manda del h&aacute;bito de la abadesa, quemando el tejido y llegando hasta el brazo hasta el punto de hacerlo sangrar. La abadesa refiri&oacute; lo sucedido a su confesor, el sacerdote de la Santa Cruz Isidoro Gazata, quien le pidi&oacute; que cortara las partes del h&aacute;bito y donara el peque&ntilde;o escritorio. Qued&oacute; claro que todo ten&iacute;a origen sobrenatural.<\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<p align=\"justify\"> &nbsp;<br \/> En 1815 Marguerite Demmerl&eacute;, que viv&iacute;a en la di&oacute;cesis francesa de Metz, fue visitada por un alma que se identific&oacute; como su suegra, muerta de parto treinta a&ntilde;os antes, y le pidi&oacute; que fuera en peregrinaci&oacute;n al santuario de Nuestra Se&ntilde;ora de Mariental y que celebrara dos misas por ella. Marguerite le pidi&oacute; un signo, y el alma puso su mano en el libro que Marguerite estaba leyendo &#8211; \u201cLa imitaci&oacute;n de Cristo\u201d -, dejando la huella en la p&aacute;gina abierta. La suegra volvi&oacute; a aparecerse despu&eacute;s de la peregrinaci&oacute;n y de las misas para darle las gracias y decirle que hab&iacute;a sido liberada del Purgatorio.<br \/> &nbsp;<br \/> En 1875 Luisa Le S&eacute;n&egrave;chal, muerta dos a&ntilde;os antes, se apareci&oacute; a su marido Luis en su casa de Ducey, en Francia. Pidiendo sus oraciones, dej&oacute; signos quemados de sus cinco dedos sobre el gorro de dormir como prueba concreta para su hija de la petici&oacute;n de decir misas por el descanso de su alma.<br \/> &nbsp;<br \/> En el Peque&ntilde;o Museo del Purgatorio se pueden ver una docena de objetos de este tipo.<br \/> &nbsp;<br \/> Estos ejemplos no tienen intenci&oacute;n de aterrorizar, y se pueden encontrar muchos m&aacute;s en los libros escritos por el jesuita franc&eacute;s del siglo XIX, padre F.X. Schouppe, por ejemplo en \u201cPurgatorio explicado\u201d. El jesuita escrib&iacute;a:<br \/> &nbsp;<br \/> D&aacute;ndonos una advertencia de este tipo, Dios nos muestra una gran misericordia. Nos exhorta del modo m&aacute;s eficaz a asistir a las pobres almas sufrientes y a estar atentos en lo que respecta a nosotros.<br \/> &nbsp;<br \/> Aunque la Iglesia no afirma conocer la naturaleza del sufrimiento de las almas del Purgatorio, los comentarios del papa em&eacute;rito Benedicto XVI y los escritos de Santa Catalina de G&eacute;nova (1447-1510), sobre todo su \u201cTratado del Purgatorio\u201d, son instructivos. La Santa describi&oacute; el Purgatorio no como un lugar envuelto en llamas, sino m&aacute;s bien como un estado en el que las almas experimentan el tormento de las llamas interiores reconociendo su pecaminosidad frente a la perfecci&oacute;n de la santidad de Dios y a Su amor por ellos.<br \/> &nbsp;<br \/> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Susan Wills A d&iacute;a de hoy no o&iacute;mos hablar mucho del Purgatorio, y es una pena porque la mayor parte de nosotros tendr&aacute; mucha suerte si va all&iacute; en lugar de acabar directamente en el Infierno. 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