{"id":34326,"date":"2016-06-13T18:22:10","date_gmt":"2016-06-13T23:22:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/que-diferencia-hay-entre-valores-y-virtudes\/"},"modified":"2016-06-13T18:22:10","modified_gmt":"2016-06-13T23:22:10","slug":"que-diferencia-hay-entre-valores-y-virtudes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/que-diferencia-hay-entre-valores-y-virtudes\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 diferencia hay entre valores y&nbsp;virtudes?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Juan \u00c1vila Estrada<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>&ldquo;Las virtudes<\/em> son h&aacute;bitos buenos que nos llevan a hacer el bien. Podemos tenerlas desde que nacimos o podemos adquirirlas despu&eacute;s. Son un medio muy eficaz para colaborar con Dios, pues implican que hemos decidido, libre y voluntariamente, hacer el bien, es decir, cumplir con el plan de Dios. El objetivo de una vida virtuosa es llegar a ser semejantes a Cristo, no es un perfeccionismo, donde la persona elimina defectos porque considera que no debe de tener tal o cual falla, esto ser&iacute;a un vanidoso mejoramiento de s&iacute; mismo. Tampoco es un narcisismo de verse bien, que todos piensen que es lo m&aacute;ximo. La virtud no es una higiene moral por la cual limpio mi persona&rdquo;.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n&ldquo;Los <em>valores, <\/em>por su parte, est&aacute;n orientados al crecimiento personal &nbsp;por un convencimiento intelectual: sabemos que si estamos limpios, seremos mejor aceptados por los dem&aacute;s; sabemos que si mantenemos ordenadas nuestras cosas, podremos encontrarlas cuando las busquemos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Los <em>valores<\/em> son bienes que la inteligencia del hombre conoce, acepta y vive como algo bueno para &eacute;l como persona&rdquo;. El valor es todo aquello que se &ldquo;valora&rdquo; como bueno, como deseable, como necesario para la vida. Para alguien puede ser un valor tener un hermoso autom&oacute;vil mientras que para otro no lo es en modo alguno.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEn este sentido podemos decir que los valores son m&aacute;s ambiguos puesto que no todos consideran como valor lo que es para otros; las virtudes son de car&aacute;cter universal y lo que es una virtud en uno lo es tambi&eacute;n en otro.<br \/>\nEstablecidas&nbsp; las diferencias es importante reconocer que en la vida de fe siempre hay propuestas hechas por Jes&uacute;s que, cuando son puestas en paralelo con lo que el mundo nos presenta, tiende a tener una propuesta que se le asemeja pero no necesariamente se le equipara. Veamos algunos ejemplos:<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nLa Sagrada Escritura ense&ntilde;a la necesidad del ayuno como remedio eficaz contra la concupiscencia y como mecanismo de dominio sobre s&iacute; mismo; el mundo nos propone la dieta pero como m&eacute;todo eficaz para mantener el control del peso corporal y de una adecuada salud humana. Primera conclusi&oacute;n: no es lo mismo ayunar que hacer dieta y menos a&uacute;n que padecer hambre. Aunque se asemejen en la forma no son iguales en el fondo.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nJes&uacute;s invita a la castidad como modo de entender la sexualidad y el cuerpo humano como instrumentos de santificaci&oacute;n y de oblaci&oacute;n a Dios y al c&oacute;nyuge mientras que muchos han optado por la abstinencia sexual como modo de libertad interior para alcanzar otros fines que consideran m&aacute;s nobles. No es por tanto lo mismo ser casto que ser abstinente y menos a&uacute;n ser asexuado.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nMientras que la dieta y la abstinencia pueden llegar a tener alguna valoraci&oacute;n &nbsp;para algunos, el ayuno y la castidad son en s&iacute; mismas &nbsp;virtudes de car&aacute;cter espiritual para todos. Es importante saber adem&aacute;s que los valores no necesitan de la Gracia de Dios, pues por &nbsp;el hecho de poseer una ponderaci&oacute;n intelectual se viven desde la racionalidad, mientras que las virtudes, por buscar colaborar en el plan de Dios y la semejanza con Cristo, s&iacute; requieren de la ayuda del Se&ntilde;or, de un auxilio especial de su magnificencia puesto que el hombre por sus propias fuerzas no las puede alcanzar.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nSe puede ser abstinente sin ser casto y hacer dieta sin ayunar. El sentido mismo de cada una de estas pr&aacute;cticas difieren mucho por la finalidad de su objeto, de lo que pretenden en s&iacute; mismas. Los cristianos no estamos llamados simplemente a cultivar valores (necesarios en todo ser humano) sino a llenar nuestras vidas de virtudes tanto cardinales como teologales (aquellas que son cultivadas por el ejercicio disciplinado y perseverante del hombre y las que son dadas directamente por Dios a quien le ama).<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nSi nos extendemos un poco m&aacute;s podemos encontrar muchos otros valores que tienen una semejanza con las virtudes y por ello tienden a ser confundidos por quienes no lo saben. Hay quienes piensan que es lo mismo el fanatismo que la fe, enamoramiento que amor, ilusi&oacute;n que esperanza, osad&iacute;a que valent&iacute;a, timidez que prudencia, etc.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nTodos los seres humanos poseemos valores, todos consideramos que hay valor en algo, que incluso hay cosas por las que vale la pena morir; pero para alcanzar la perfecci&oacute;n no bastan los valores sino las virtudes.<br \/>\n&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong><strong>&nbsp;<\/strong><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Juan \u00c1vila Estrada &ldquo;Las virtudes son h&aacute;bitos buenos que nos llevan a hacer el bien. Podemos tenerlas desde que nacimos o podemos adquirirlas despu&eacute;s. Son un medio muy eficaz para colaborar con Dios, pues implican que hemos decidido, libre y voluntariamente, hacer el bien, es decir, cumplir con el plan de Dios. 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