{"id":34329,"date":"2016-06-13T18:22:18","date_gmt":"2016-06-13T23:22:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/por-que-los-catolicos-rezan-el-rosario\/"},"modified":"2016-06-13T18:22:18","modified_gmt":"2016-06-13T23:22:18","slug":"por-que-los-catolicos-rezan-el-rosario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/por-que-los-catolicos-rezan-el-rosario\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 los cat\u00f3licos rezan el&nbsp;rosario?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Karna Swanson<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1. La devoci&oacute;n al rosario se ha ido desarrollando lentamente a lo largo de unos 500 a&ntilde;os.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">El rosario es una oraci&oacute;n constituida por el rezo de 150 (o 200) Avemar&iacute;as en grupos de diez, precedido cada uno por un Padrenuestro y concluido con un Gloria. Durante el rosario, se medita sobre los misterios de la vida de Cristo y de su Madre.<\/p>\n<p align=\"justify\">Aunque la tradici&oacute;n popular atribuye el origen del rosario a santo Domingo (1170-1221), las actuales investigaciones hist&oacute;ricas muestran que la devoci&oacute;n al rosario se desarroll&oacute; lentamente en el tiempo. El propio Juan Pablo II pareci&oacute; afirmarlo en su carta &quot;Rosarium Virginis Mariae&quot; (2002), que comenzaba recordando que el rosario &ldquo;fue gradualmente tomando forma en el segundo milenio bajo la gu&iacute;a del Esp&iacute;ritu de Dios&quot;.<\/p>\n<p align=\"justify\">Aunque no se sabe exactamente cu&aacute;l es la historia de los inicios del rosario, el padre Etienne Richer explica en &quot;Mariology&quot; que a finales del siglo XI, es decir, casi un siglo antes de santo Domingo, &ldquo;ya se conoc&iacute;a y practicaba una devoci&oacute;n mariana caracterizada por numerosos Avemar&iacute;as con postraciones r&iacute;tmicas en honor de la Virgen, primero en conmemoraci&oacute;n de sus gozos, luego de sus sufrimientos&rdquo;. El nombre de &ldquo;rosario&rdquo; comenz&oacute; asociado con esta pr&aacute;ctica.<\/p>\n<p align=\"justify\">En esta misma &eacute;poca, hermanos y monjes cistercienses, que no consegu&iacute;an memorizar los 150 salmos que su orden rezaba cada semana, habr&iacute;an recitado 150 Padrenuestros. Los laicos pronto copiar&iacute;an esta forma de rezar, pero sustituyendo el Padrenuestro por el Avemar&iacute;a. El nombre dado a esta devoci&oacute;n fue el Salterio de Mar&iacute;a.<\/p>\n<p align=\"justify\">Alrededor del a&ntilde;o 1200, se dice que la Virgen Mar&iacute;a se apareci&oacute; a santo Domingo y le dijo: &ldquo;reza mi salterio y ens&eacute;&ntilde;alo a tu gente. Esta oraci&oacute;n nunca fallar&aacute;&rdquo;. Domingo difundi&oacute; la devoci&oacute;n al salterio de Mar&iacute;a, y como afirma el padre Richter, esta devoci&oacute;n fue &ldquo;incorporada de forma divina a la vocaci&oacute;n personal de santo Domingo&quot;.<\/p>\n<p align=\"justify\">En las d&eacute;cadas posteriores, el rosario y el salterio de Mar&iacute;a convergieron, y la devoci&oacute;n tom&oacute; la forma espec&iacute;fica que hoy conocemos &ndash; los 150 Avemar&iacute;as se dividen en decenas, y el Padrenuestro se inserta entre ellas, as&iacute; como se establecen los tres grupos de misterios &ndash; Gozoso, Doloroso y Glorioso.<\/p>\n<p align=\"justify\">En 2002, Juan Pablo II a&ntilde;adi&oacute; cinco misterios m&aacute;s al rosario, llamados los misterios Luminosos. Propuso estos misterios con el fin de &ldquo;mostrar plenamente la profundidad cristol&oacute;gica del rosario&rdquo; al incluir &ldquo;los misterios del ministerio p&uacute;blico de Cristo entre su Bautismo y su Pasi&oacute;n&rdquo;.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2. El rosario es el arma espiritual de la Iglesia que pone &ldquo;en fuga a los demonios&rdquo;.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Desde el siglo XII, la Iglesia ha vuelto al rosario en momentos de dificultad y tribulaciones. En 1569, san P&iacute;o V consagr&oacute; oficialmente el rosario, atribuyendo a su rezo la destrucci&oacute;n de la herej&iacute;a y la conversi&oacute;n de muchos pueblos. Pidi&oacute; a los fieles que rezaran el rosario en aquellos tiempos &ldquo;de tantas herej&iacute;as, y&nbsp; gravemente perturbados y afligidos por tantas guerras y por la depravaci&oacute;n moral de los hombres&quot;.<\/p>\n<p align=\"justify\">El prol&iacute;fico Le&oacute;n XIII (1878-1903), conocido sobre todo por sus enc&iacute;clicas sobre cuestiones sociales, sobre todo la &quot;Rerum Novarum&quot; (1891) sobre las condiciones del trabajo, escribi&oacute; al menos 16 documentos sobre el rosario, incluyendo una docena de enc&iacute;clicas.<\/p>\n<p align=\"justify\">Este &ldquo;papa del rosario&rdquo; escribi&oacute; su primera enc&iacute;clica sobre &eacute;ste en 1883, en el 25 aniversario de las apariciones de Lourdes. En el texto &eacute;l recuerda el papel de santo Domingo y c&oacute;mo el rezo del rosario ayud&oacute; a derrotar a los herejes albigenses en el sur de Francia, en los siglos XII y XIII. Santo Domingo, dec&iacute;a el Papa, &ldquo;intr&eacute;pidamente procedi&oacute; a atacar a los enemigos de la Iglesia Cat&oacute;lica, no por la fuerza de las armas, sino confiando totalmente en la devoci&oacute;n que &eacute;l fue el primero en instituir con el nombre del Santo Rosario&rdquo;.<\/p>\n<p align=\"justify\">&quot;Guiado por la inspiraci&oacute;n y la gracia divinas&rdquo;, prosigui&oacute; el Pont&iacute;fice, &ldquo;previ&oacute; que esta devoci&oacute;n, como la m&aacute;s poderosa arma de guerra, ser&iacute;a el medio para poner al enemigo en fuga, y para confundir su audacia y loca impiedad&rdquo;.<\/p>\n<p align=\"justify\">Tambi&eacute;n habl&oacute; sobre la &ldquo;eficacia y poder&rdquo; del rosario en la hist&oacute;rica batalla de Lepanto entre las fuerzas cristianas y musulmanas en 1521. Las fuerzas isl&aacute;micas hab&iacute;an avanzado hacia Espa&ntilde;a, y cuando estaban a punto de superar a las cristianas, el Papa P&iacute;o V hizo un llamamiento a los fieles a rezar el rosario. Los cristianos ganaron, y en honor a esta victoria, el papa declar&oacute; a Mar&iacute;a la Se&ntilde;ora de la Victoria y declar&oacute; su fiesta el 7 de octubre, la fiesta del Santo Rosario.<\/p>\n<p align=\"justify\">Volviendo a la necesidad del rosario en sus tiempos, el Papa escribi&oacute;: &ldquo;pues es muy doloroso y lamentable ver a tantas almas rescatadas por Jesucristo, arrancadas a la salvaci&oacute;n por el torbellino de un siglo extraviado y precipitadas en el abismo y en la muerte eterna. En nuestros tiempos tenemos tanta necesidad del auxilio divino como en la &eacute;poca en que el gran Domingo levant&oacute; el estandarte del Rosario de Mar&iacute;a, a fin de curar los males de su &eacute;poca&quot;.<\/p>\n<p align=\"justify\">P&iacute;o XI (1922-1939) dedic&oacute; su &uacute;ltima enc&iacute;clica sobre el rosario &quot;Ingravescentibus malis&quot; (29 de septiembre de 1937, el mismo a&ntilde;o en que escribi&oacute; la &ldquo;Mit brennender Sorge&rdquo;, en la que criticaba a los Nazis, y la &quot;Divini Redemptoris&quot;, en la que dec&iacute;a del comunismo ateo que &ldquo;pretende derrumbar radicalmente el orden social y socavar los fundamentos mismos de la civilizaci&oacute;n cristiana&rdquo;.<\/p>\n<p align=\"justify\">Criticando el esp&iacute;ritu de la &eacute;poca, &ldquo;con su orgullo despreciativo&rdquo;, el Papa dijo que el rosario es una oraci&oacute;n que tiene &ldquo;el perfume de la sencillez evang&eacute;lica&rdquo;, que requiere &ldquo;humildad de esp&iacute;ritu&rdquo;.<\/p>\n<p align=\"justify\">&quot;Una innumerable muchedumbre de hombres santos de toda edad y de toda condici&oacute;n, lo han estimado siempre&rdquo;, afirm&oacute;. &ldquo;Lo han rezado con gran devoci&oacute;n, y en todo momento lo han usado como arma poderos&iacute;sima para ahuyentar a los demonios, para conservar &iacute;ntegra la vida, para adquirir m&aacute;s f&aacute;cilmente la virtud, en una palabra, para la consecuci&oacute;n de la verdadera paz entre los hombres&quot;.<\/p>\n<p align=\"justify\">En 1951, P&iacute;o XII (1939-1958) escribi&oacute; &quot;Ingruentium malorum&quot; (sobre el rezo del rosario): &quot;solemnemente afirmamos cu&aacute;n grande es la esperanza que Nos ponemos en el santo Rosario para curar los males que afligen a nuestro tiempo. No es con la fuerza, ni con las armas, ni con la potencia humana, sino con el auxilio divino obtenido por medio de la oraci&oacute;n -cual David con su honda- como la Iglesia se presenta imp&aacute;vida ante el enemigo infernal&rdquo;.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3. Para conocer a Cristo, hay que volver a Mar&iacute;a.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">En 1985, el entonces cardenal Joseph Ratzinger, prefecto de la Congregaci&oacute;n para la Doctrina de la Fe, admiti&oacute; en el libro-entrevista &ldquo;Informe sobre la Fe&rdquo; con Vittorio Messori, que &eacute;l pensaba que la declaraci&oacute;n de que Mar&iacute;a es &ldquo;la vencedora de todas las herej&iacute;as&rdquo; era algo &ldquo;exagerada&rdquo;.<\/p>\n<p align=\"justify\">Explic&oacute; que &ldquo;cuando todav&iacute;a era un joven te&oacute;logo, antes de las sesiones del Concilio (y tambi&eacute;n durante las mismas), como ha sucedido y sucede hoy a muchos, abrigaba algunas reservas sobre ciertas f&oacute;rmulas antiguas, como por ejemplo aquella famosa &#039;De Maria nunquam satis&#039; [de Mar&iacute;a nunca se dir&aacute; bastante].&quot;<\/p>\n<p align=\"justify\">Es oportuno observar que Joseph Ratzinger creci&oacute; en un ambiente muy mariano. Leemos en el libro &ldquo;Mi hermano el Papa&rdquo;, de su hermano monse&ntilde;or George Ratzinger, que sus abuelos se casaron en el Santuario de Nuestra Se&ntilde;ora de Absam, y que sus propios padres se conocieron a trav&eacute;s de un anuncio que su padre puso (en dos ocasiones) en el peri&oacute;dico del santuario mariano de Altotting. Los Ratzinger rezaban el rosario juntos muchas noches, y en mayo asist&iacute;an a numerosas celebraciones de Mar&iacute;a y del rosario.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y sin embargo, a pesar de su familiaridad con Mar&iacute;a y la devoci&oacute;n mariana, no parec&iacute;a convencido.<\/p>\n<p align=\"justify\">Como explica en &ldquo;Informe sobre la Fe&rdquo;, el cardenal, como prefecto de la congregaci&oacute;n doctrinal vaticana, experiment&oacute; una peque&ntilde;a conversi&oacute;n. &ldquo;Hoy &ndash; a&ntilde;ad&iacute;a &ndash; en este confuso periodo en el que todo tipo de desviaci&oacute;n her&eacute;tica parece agolparse a las puertas de la fe cat&oacute;lica, comprendo que no se trata de exageraciones de almas devotas, sino de una verdad hoy con m&aacute;s vigor que nunca&quot;.<\/p>\n<p align=\"justify\">&quot;Es necesario volver a Mar&iacute;a si queremos volver a la verdad sobre Jesucristo, a la verdad sobre la Iglesia y a la verdad sobre el hombre&quot;.<\/p>\n<p align=\"justify\">&quot;El rezo del Rosario nos permite poner nuestros ojos y nuestro coraz&oacute;n en Jes&uacute;s, como su Madre, modelo insuperable de contemplaci&oacute;n del Hijo&rdquo;, dijo Benedicto XVI el 12 de mayo de 2010, en el santuario de Nuestra Se&ntilde;ora de F&aacute;tima. &ldquo;Al meditar los misterios gozosos, luminosos, dolorosos y gloriosos, recitando las avemar&iacute;as, contemplamos todo el misterio de Jes&uacute;s, desde la Encarnaci&oacute;n a la Cruz y la gloria de la Resurrecci&oacute;n; contemplamos la &iacute;ntima participaci&oacute;n de Mar&iacute;a en este misterio y nuestra vida en Cristo hoy, que tambi&eacute;n est&aacute; tejida de momentos de alegr&iacute;a y de dolor, de sombras y de luz, de contrariedades y de esperanzas&rdquo;.<\/p>\n<p align=\"justify\">&ldquo;La gracia inunda nuestro coraz&oacute;n suscitando el deseo de un cambio de vida radical y evang&eacute;lico, en comuni&oacute;n de vida y de destino con Cristo, de manera que podamos decir con San Pablo: &ldquo;Para m&iacute; la vida es Cristo&rdquo; (Flp 1, 21).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Karna Swanson 1. 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