{"id":34340,"date":"2016-06-13T18:22:43","date_gmt":"2016-06-13T23:22:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/un-cristiano-puede-creer-en-la-reencarnacion-2\/"},"modified":"2016-06-13T18:22:43","modified_gmt":"2016-06-13T23:22:43","slug":"un-cristiano-puede-creer-en-la-reencarnacion-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/un-cristiano-puede-creer-en-la-reencarnacion-2\/","title":{"rendered":"\u00bfUn cristiano puede creer en la&nbsp;reencarnaci\u00f3n?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Miguel Pastorino<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">No, la creencia en la reencarnaci&oacute;n es absolutamente incompatible con la fe en la&nbsp;resurrecci&oacute;n, pues predica la desvinculaci&oacute;n entre el esp&iacute;ritu y la materia. Muchos cristianos la&nbsp;admiten porque desconocen su propia fe, y esto ha llevado a mucha confusi&oacute;n respecto al tema.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1. La reencarnaci&oacute;n es un concepto procedente de la espiritualidad oriental, y afirma que el esp&iacute;ritu debe desvincularse del cuerpo material en el que reside.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> Aunque hay muchas variantes sobre la creencia en la reencarnaci&oacute;n, podemos definirla como&nbsp;la &quot;doctrina seg&uacute;n la cual el alma del hombre pasa a trav&eacute;s de varios cuerpos hasta que se libera de&nbsp;todo vinculo con la materia&quot;. La reencarnaci&oacute;n es una creencia de origen oriental, difundida en los&nbsp;ambientes de la Nueva Era con algunos retoques de occidentalizaci&oacute;n que la han puesto de moda,&nbsp;incluso entre cristianos que se han apartado de su propia fe. Esta concepci&oacute;n parte del presupuesto de&nbsp;que las almas, despu&eacute;s de la muerte, se reencarnan en otro cuerpo, y vuelven a esta vida para pagar&nbsp;por obras que hicieron en el pasado (hinduismo) o para perfeccionarse vida tras vida (espiritismo).<\/p>\n<p align=\"justify\"> La versi&oacute;n que se difunde m&aacute;s en occidente, gracias a la literatura espiritista y gn&oacute;stica, es mucho m&aacute;s&nbsp;seductora, porque deja de lado los aspectos m&aacute;s duros y negativos (castigo en pr&oacute;ximas vidas), para&nbsp;centrarse en un plan egoc&eacute;ntrico de autorrealizaci&oacute;n, madurez espiritual, evoluci&oacute;n, y acumulaci&oacute;n de&nbsp;experiencias. Y en las versiones m&aacute;s psicologistas (S. Grof, T. Dethlefsen, B. Weiss) se explicar&iacute;an&nbsp;f&aacute;cilmente todos los males de la vida como consecuencias de problemas en vidas anteriores.<\/p>\n<p align=\"justify\"> No cabe duda de que las doctrinas reencarnacionistas quieren dar una respuesta a problemas&nbsp;existenciales como el origen del mal, el porqu&eacute; del sufrimiento, la existencia de desigualdades, el&nbsp;sentido de la justicia m&aacute;s all&aacute; de la muerte\u2026 pero niega el amor de Dios, la salvaci&oacute;n, el perd&oacute;n&nbsp;divino, y no asume el libre albedr&iacute;o, sino un destino fatal movido por una ley implacable donde cada&nbsp;uno s&oacute;lo est&aacute; en manos de s&iacute; mismo.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Actualmente hay mucha confusi&oacute;n y desconocimiento debido a la avalancha de libros de &quot;autoayuda&quot;,&nbsp;pel&iacute;culas, telenovelas y series televisivas que difunden doctrinas de este tipo como una evidencia&nbsp;cient&iacute;fica. Algunos autores promotores del espiritismo, la metaf&iacute;sica y la autoayuda esot&eacute;rica han&nbsp;promovido falsas ideas sobre el tema.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Es comprensible que si uno es budista, o se adhiere a las creencias del hinduismo, por ser coherente&nbsp;con la propia doctrina, crea en la reencarnaci&oacute;n. Como deber&iacute;a ser obvio que un cristiano crea en la&nbsp;resurrecci&oacute;n, y no en la reencarnaci&oacute;n.<\/p>\n<p align=\"justify\"> El problema es que muchos cristianos que desconocen en profundidad su propia fe han asumido&nbsp;una avalancha de doctrinas extra&ntilde;as a su fe como conciliables con ella. Han sido influidos&nbsp;culturalmente por las creencias espiritistas, teos&oacute;ficas, antropos&oacute;ficas, esot&eacute;ricas y gn&oacute;sticas,&nbsp;especialmente las promovidas por la literatura &quot;New Age&quot;. La creencia en la reencarnaci&oacute;n, en su&nbsp;versi&oacute;n occidental, es tambi&eacute;n asumida y difundida por los movimientos contactistas que predican el&nbsp;contacto extraterrestre.<\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"line-height:1.6;\"><strong>2. Esta creencia es contraria a la doctrina y la tradici&oacute;n cristiana y totalmente incompatible con&nbsp;la fe en la resurrecci&oacute;n atestiguada en la Biblia y con la fe en Jesucristo como Salvador.<\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"line-height:1.6;\">La fe jud&iacute;a y cristiana revela al ser humano como un ser &uacute;nico e irrepetible, atestigua la resurrecci&oacute;n y revela que las personas cuando mueren van al encuentro del Se&ntilde;or, nadie se reencarna en otro cuerpo, ni tampoco queda vagando como un esp&iacute;ritu por el mundo -o en otros planetas-, como creen los espiritistas.<\/span><\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<p align=\"justify\"><span style=\"line-height:1.6;\">Para la fe cristiana, el ser humano tiene una identidad &uacute;nica en cuerpo y alma, y no hay karma, ya que existe el perd&oacute;n de un Dios que salva. Jes&uacute;s mismo le dice al ladr&oacute;n en la cruz: &quot;Hoy mismo estar&aacute;s conmigo en el para&iacute;so&quot; (Lc 23,39), por lo que encontramos aqu&iacute; un ladr&oacute;n sin karmas y reencarnaciones que llega al cielo definitivo.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"line-height:1.6;\">Creer en el amor infinitito de un Dios que salva y perdona no admite la soledad de estar en manos de una ley fr&iacute;a y universal de causa y efecto. Adem&aacute;s, para una antropolog&iacute;a cristiana, la reencarnaci&oacute;n banaliza la muerte, el cuerpo y la propia identidad, convirtiendo a &eacute;stas en meras realidades accidentales.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"line-height:1.6;\">Pero la Biblia es clara para quienes creen en la revelaci&oacute;n judeocristiana:<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"line-height:1.6;\">\u201cMuchos de los que duermen en el polvo de la tierra se despertar&aacute;n, unos para la vida eterna, otros para el oprobio, para el horror eterno. Los doctos brillar&aacute;n como el fulgor del firmamento, y los que ense&ntilde;aron a la multitud la justicia, como las estrellas, por toda la eternidad\u201d (Daniel 12,2-3)<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"line-height:1.6;\">\u201cAl llegar a su &uacute;ltimo suspiro dijo: Tu, criminal, nos privas de la vida presente, pero el Rey del mundo a nosotros que morimos por sus leyes, nos resucitar&aacute; a una vida eterna\u201d (2 Macabeos 7,9)<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"line-height:1.6;\">\u201c&#8230;Pues de no esperar que los ca&iacute;dos resucitar&iacute;an, habr&iacute;a sido superfluo y necio rogar por los muertos&#8230;\u201d (2 Macabeos 12,44)<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"line-height:1.6;\">\u201c&#8230;las almas de los justos est&aacute;n en las manos de Dios y no les alcanzar&aacute; tormento alguno. A los ojos de los insensatos pareci&oacute; que hab&iacute;an muerto; se tuvo por quebranto su salida y su partida de entre nosotros por completa destrucci&oacute;n: pero ellos est&aacute;n en paz\u201d. (Sabidur&iacute;a, 3,1-3)<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"line-height:1.6;\">\u201cEst&aacute; establecido a los hombres que mueran una sola vez, y luego el juicio&#8230;\u201d (Heb. 9,27)<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"line-height:1.6;\">El mismo San Pablo (nos) afirma que si Cristo resucit&oacute;, todos resucitaremos, y la fe cristiana est&aacute; apoyada en la resurrecci&oacute;n de Cristo. (1 Cor 15). Y al leer este cap&iacute;tulo de la primera carta a los Corintios, es evidente que nuestra resurrecci&oacute;n es como la de Jesucristo, por lo que hay una vida nueva y definitiva, no un paseo por diferentes cuerpos.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"line-height:1.6;\">El Catecismo de la Iglesia Cat&oacute;lica ense&ntilde;a:<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"line-height:1.6;\">\u201cEn la muerte, Dios llama al hombre hacia s&iacute;. Por eso, el cristiano puede experimentar hacia la muerte un deseo semejante al de San Pablo: &quot;deseo partir y estar con Cristo&quot; (Fil 1,23)&#8230;<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"line-height:1.6;\">La muerte es el fin de la peregrinaci&oacute;n terrena del hombre, del tiempo de gracia y misericordia que Dios le ofrece para realizar su vida terrena seg&uacute;n el designio divino y para decidir su &uacute;ltimo destino. Cuando ha tenido fin \u201c el &uacute;nico curso de nuestra vida terrena\u201d, ya no volveremos a otras vidas terrenas. Est&aacute; establecido a los hombres que mueran una sola vez (Heb 9,27). No hay \u201creencarnaci&oacute;n\u201d despu&eacute;s de la muerte\u201d (CIC 1011-1013).<\/p>\n<p align=\"justify\"> La Iglesia siempre ha cre&iacute;do que a la muerte le sigue inmediatamente el juicio, el encuentro con Dios.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"line-height:1.6;\">&quot;Del mismo modo que Cristo ha resucitado verdaderamente de entre los muertos, y que vive para siempre, igualmente los justos despu&eacute;s de su muerte vivir&aacute;n para siempre con Cristo resucitado y que &Eacute;l los resucitar&aacute; en el &uacute;ltimo d&iacute;a&#8230; Creer en la resurrecci&oacute;n de los muertos desde sus comienzos es un elemento esencia de la fe cristiana&#8230; somos cristianos por creer en ella&quot; (CIC 989-991).<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"line-height:1.6;\"><strong>3. La Palabra de Dios ense&ntilde;a que esta es la &uacute;nica vida terrena decisiva y el destino del hombre se decide irrevocablemente en esta vida.<\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"line-height:1.6;\">Adem&aacute;s la creencia en la reencarnaci&oacute;n tambi&eacute;n niega la necesidad de salvaci&oacute;n, ya que cada uno se salvar&iacute;a a s&iacute; mismo, en un camino de superaci&oacute;n individual de causa-efecto. En cambio, en la fe cristiana creemos que somos salvados gratuitamente por Dios, que Jesucristo carg&oacute; con nuestros pecados y nos regala su perd&oacute;n y la vida eterna.<\/span><\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<p align=\"justify\"><span style=\"line-height:1.6;\">Para la fe cristiana, queda excluida toda concepci&oacute;n c&iacute;clica del mundo, pues el hombre tiene una historia &uacute;nica delante de Dios, porque Dios le ha creado y querido como ser &uacute;nico e irrepetible.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"line-height:1.6;\">La manifestaci&oacute;n gloriosa de Jesucristo al final de los tiempos es el punto final de la historia, no hay para nuestra fe un ciclo interminable de historias.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"line-height:1.6;\">La reencarnaci&oacute;n choca con las creencias fundamentales y centrales de la fe cristiana, no es algo secundario. San Agust&iacute;n, en&nbsp;<\/span><em style=\"line-height:1.6;\">La Ciudad de Dios<\/em><span style=\"line-height:1.6;\">&nbsp;escribe claramente cu&aacute;l es el destino del cristiano m&aacute;s all&aacute; de la muerte: &quot;Cristo ha muerto una sola vez por nuestros pecados; resucitado de entre los muertos, no muere ya y la muerte no tiene dominio sobre &eacute;l. Tambi&eacute;n nosotros despu&eacute;s de la resurrecci&oacute;n, estaremos siempre con el Se&ntilde;or al que ahora decimos con el salmo: T&uacute;, Se&ntilde;or, nos guardar&aacute;s y nos custodiar&aacute;s desde esta generaci&oacute;n eternamente&quot;.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"line-height:1.6;\">Referencias:<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/catechism_sp\/p123a11_sp.html\" style=\"line-height:1.6;\">Catecismo de la Iglesia Cat&oacute;lica&nbsp;<\/a><span style=\"line-height:1.6;\">(988 a 1065)<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"line-height:1.6;\"><strong>4.&nbsp;Ni la reencarnaci&oacute;n es tan antigua como dicen, ni est&aacute; en la mayor&iacute;a de las religiones, ni tiene fundamento cient&iacute;fico, y mucho menos tiene algo que ver con la Biblia.<\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"line-height:1.6;\">Existen muchas falsas ideas extendidas en torno a la posible compatibilidad entre la doctrina cristiana&nbsp;<\/span><span style=\"line-height:1.6;\">y la reencarnaci&oacute;n.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"line-height:1.6;\">Algunos dicen que la Iglesia Cat&oacute;lica borr&oacute; algunas citas de la Biblia que hablaban de la&nbsp;reencarnaci&oacute;n, especialmente en el Concilio de Nicea. Eso es falso, porque nunca en la fe jud&iacute;a ni en&nbsp;la cristiana se crey&oacute; en la reencarnaci&oacute;n.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"line-height:1.6;\">Tambi&eacute;n esgrimen como argumento que un Padre de la Iglesia, Or&iacute;genes, cre&iacute;a en la reencarnaci&oacute;n.&nbsp;Pero tampoco es cierto, porque este gran te&oacute;logo cristiano cre&iacute;a que las almas pre-exist&iacute;an, no que se&nbsp;reencarnaban. Y la doctrina de la preexistencia de las almas tambi&eacute;n fue condenada.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"line-height:1.6;\">Tambi&eacute;n dicen los espiritistas que la reencarnaci&oacute;n es la creencia m&aacute;s antigua y universal, lo cual&nbsp;tampoco es cierto, porque en los textos del hinduismo s&oacute;lo aparece a partir del s. VII a.C. y no&nbsp;en los Vedas, que son m&aacute;s antiguos; tampoco la admiten las antiguas religiones chinas (tao&iacute;smo&nbsp;y confucianismo), ni la antigua religi&oacute;n egipcia, aunque el Libro de los muertos tiene algunas&nbsp;<\/span><span style=\"line-height:1.6;\">menciones a la metempsicosis, pero no es lo mismo.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"line-height:1.6;\">Ni los persas, ni los pueblos africanos&nbsp;manejaron esta idea. En los griegos antiguos no hay ideas de reencarnaci&oacute;n; es Pit&aacute;goras a quien se&nbsp;le atribuye, y la retoma po&eacute;ticamente Plat&oacute;n. Pero Homero, a pesar de transmitirnos las ideas de su&nbsp;tiempo sobre la supervivencia de las almas, no tiene un solo texto alusivo a nada que se parezca a&nbsp;reencarnaci&oacute;n.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"line-height:1.6;\">Muchos espiritistas utilizan citas de la Biblia sacadas de contexto sobre la vuelta a la vida de El&iacute;as&nbsp;o de Juan el Bautista, atribuy&eacute;ndole la reencarnaci&oacute;n, cuando en realidad el texto b&iacute;blico nunca se&nbsp;refiere a una idea de ese estilo.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"line-height:1.6;\">Otros autores llegan a decir que hay evidencias cient&iacute;ficas de la reencarnaci&oacute;n por &quot;terapias de vidas&nbsp;pasadas&quot;, como las del Dr. Brian Weiss, y en realidad no s&oacute;lo no son cient&iacute;ficas, sino que seg&uacute;n varios&nbsp;expertos son una &quot;colecci&oacute;n de absurdos&quot;, escritos de un modo muy convincente&nbsp;para el gran p&uacute;blico. Una corriente sin base cient&iacute;fica muy extendida que hace &quot;regresiones hasta&nbsp;<\/span><span style=\"line-height:1.6;\">vidas pasadas&quot; es la psicolog&iacute;a transpersonal de Stanislav Grof, que empleaba el LSD y luego la&nbsp;<\/span><span style=\"line-height:1.6;\">respiraci&oacute;n holotr&oacute;pica para hacer regresiones y obviamente los resultados eran&nbsp;toda clase de alucinaciones. El Dr. Kurt Koch, en m&aacute;s de 103 casos investigados durante 15 a&ntilde;os,&nbsp;comprob&oacute; los serios disturbios y da&ntilde;os ps&iacute;quicos de quienes se someten a estos &quot;viajes&quot; a vidas&nbsp;anteriores.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"line-height:1.6;\">Referencias:<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"line-height:1.6;\">CANTONI, Pietro,&nbsp;<\/span><em style=\"line-height:1.6;\">Cristianismo y Reencarnaci&oacute;n<\/em><span style=\"line-height:1.6;\">, Paulinas, Bogot&aacute;, 1997.<\/span><br \/><span style=\"line-height:1.6;\">KLOPPENBURG, Boaventura,&nbsp;<\/span><em style=\"line-height:1.6;\">La Reencarnaci&oacute;n<\/em><span style=\"line-height:1.6;\">, Ed. San Pablo, Bogot&aacute;, 2000.<\/span><br \/><span style=\"line-height:1.6;\">VELEZ CORREA, Jaime,&nbsp;<\/span><em style=\"line-height:1.6;\">La Reencarnaci&oacute;n a la luz de la ciencia y de la fe<\/em><span style=\"line-height:1.6;\">, Celam, Bogot&aacute;, 1998.<\/span><br \/> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Miguel Pastorino No, la creencia en la reencarnaci&oacute;n es absolutamente incompatible con la fe en la&nbsp;resurrecci&oacute;n, pues predica la desvinculaci&oacute;n entre el esp&iacute;ritu y la materia. Muchos cristianos la&nbsp;admiten porque desconocen su propia fe, y esto ha llevado a mucha confusi&oacute;n respecto al tema. 1. 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