{"id":34348,"date":"2016-06-20T13:19:29","date_gmt":"2016-06-20T18:19:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/catequesis-sobre-el-ciego-de-jerico\/"},"modified":"2016-06-20T13:19:29","modified_gmt":"2016-06-20T18:19:29","slug":"catequesis-sobre-el-ciego-de-jerico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/catequesis-sobre-el-ciego-de-jerico\/","title":{"rendered":"Catequesis sobre el ciego de Jeric\u00f3"},"content":{"rendered":"<h3>Texto de la catequesis del Papa sobre el ciego de Jeric\u00f3<\/h3>\n<h5>La indiferencia y la hostilidad hacen ciegos y sordos, impiden ver a los hermanos y no nos permite reconocer en ellos al Se\u00f1or que pasa delante de nosotros<\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\">El papa Francisco ha reflexionado en la catequesis de la audiencia general de esta semana sobre la figura de el ciego de Jeric\u00f3. As\u00ed, ha advertido cu\u00e1ntas veces cuando vemos tanta gente en el camino, gente necesitada, enferma, que no tiene para comer, que son refugiados, nos molesta. De este modo ha recordado tambi\u00e9n cuando estamos en situaciones dif\u00edciles es Jes\u00fas el que nos ha tomado de la mano y nos ha quitado del borde del camino.<\/p>\n<h4>\u201cQueridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un d\u00eda Jes\u00fas, acerc\u00e1ndose a la ciudad de Jeric\u00f3, realiz\u00f3 el milagro de devolver la vista a un ciego que mendigaba por la calle (cfr Lc 18,35-43). Hoy queremos recoger el significado de este signo porque nos toca tambi\u00e9n directamente. El evangelista Lucas dice que el ciego estaba sentado en el borde del camino para mendigar (cfr v. 35). Un ciego en aquella \u00e9poca \u2013pero tambi\u00e9n hasta hace poco tiempo\u2013 solo pod\u00eda vivir de la limosna. La figura de este ciego representa a muchas personas que, tambi\u00e9n hoy, se encuentran marginadas por culpa de una desventaja f\u00edsica o de otro tipo. Y separado de la multitud, est\u00e1 all\u00ed sentado mientras la gente pasa ocupada en sus pensamientos; y el camino, que puede ser un lugar de encuentro, para \u00e9l, sin embargo, es el lugar de la soledad. Tanta gente que pasa y \u00e9l est\u00e1 solo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span id=\"more-1094\"><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es triste la imagen de un marginado, sobre todo en el escenario de la ciudad de Jeric\u00f3, el espl\u00e9ndido y glorioso oasis en el desierto. Sabemos que precisamente a Jeric\u00f3 lleg\u00f3 el pueblo de Israel al terminar el largo \u00e9xodo desde Egipto: esa ciudad representa la puerta de ingreso a la tierra prometida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordamos las palabras que Mois\u00e9s pronuncia en esa circunstancia, dec\u00eda as\u00ed: \u201cSi hay alg\u00fan pobre entre tus hermanos, en alguna de las ciudades del pa\u00eds que el Se\u00f1or, tu Dios, te da, no endurezcas tu coraz\u00f3n ni le cierres tu mano. \u00c1brele tu mano y pr\u00e9stale lo que necesite para remediar su indigencia. No abrigues en tu coraz\u00f3n estos perversos pensamientos: \u00abYa est\u00e1 cerca el s\u00e9ptimo a\u00f1o, el a\u00f1o de la remisi\u00f3n\u00bb, mirando por eso con malos ojos a tu hermano pobre, para no darle nada. Porque \u00e9l apelar\u00eda al Se\u00f1or y t\u00fa te har\u00edas culpable de un pecado. Cuando le des algo, lo har\u00e1s de buena gana. As\u00ed el Se\u00f1or te bendecir\u00e1 en todas tus obras y en todas las empresas que realices. Es verdad que nunca faltar\u00e1n pobres en tu pa\u00eds. Por eso yo te ordeno: abre generosamente tu mano el pobre, al hermano indigente que vive en tu tierra\u201d.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">mientras que el ciego de Jeric\u00f3 grita<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es estridente el contraste entre esta recomendaci\u00f3n de la Ley de Dios y la situaci\u00f3n descrita por el Evangelio: mientras que el ciego grita, este ten\u00eda buena voz, invocando a Jes\u00fas, la gente lo rega\u00f1a para hacer callar. Como si no tuviera derecho de hablar. No tienen compasi\u00f3n por \u00e9l, es m\u00e1s, les molestan sus gritos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cu\u00e1ntas veces nosotros, cuando vemos tanta gente en el camino, gente necesitada, enferma, que no tiene para comer, nos molesta. Cu\u00e1ntas veces nosotros cuando nos encontramos delante de tantos refugiados nos molesta. Es una tentaci\u00f3n, todos tenemos esto, tambi\u00e9n yo, todos. Y por eso la palabra de Dios nos ense\u00f1a. La indiferencia y la hostilidad hacen ciegos y sordos, impiden ver a los hermanos y no permiten reconocer en ellos al Se\u00f1or. Indiferencia y hostilidad. Y esta indiferencia y hostilidad se convierte en agresi\u00f3n y tambi\u00e9n insulto: \u2018echad a todos estos, ponedlos en otra parte\u2019. Esta agresi\u00f3n, es lo que hac\u00eda la gente cuando el ciego gritaba: \u2018vete, no hables\u2019.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Cuando pasa el Se\u00f1or hay liberaci\u00f3n<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Notamos una particularidad interesante. El Evangelista dice que alguno de la multitud explic\u00f3 al ciego el motivo de toda esa gente diciendo: \u201c\u00a1Pasa Jes\u00fas, el Nazareno!\u201d (v. 37). El paso de Jes\u00fas es indicado con el mismo verbo con el que el libro del \u00c9xodo nos habla del paso del \u00e1ngel exterminador que salva a los israelitas en tierra de Egipto (cfr Ex 12,23). Es el \u201cpaso\u201d de la pascua, el inicio de la liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando pasa Jes\u00fas siempre hay liberaci\u00f3n, siempre hay salvaci\u00f3n. Al ciego por tanto es como si le fuera anunciada su pascua. Sin dejarse atemorizar, el ciego grita varias veces a Jes\u00fas reconoci\u00e9ndole como el Hijo de David, el Mes\u00edas esperado que, seg\u00fan el profeta Isa\u00edas, habr\u00eda abierto los ojos a los ciegos (cfr Is 35,5).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A diferencia de la multitud, este ciego ve con los ojos de la fe. Gracias a esta su s\u00faplica tiene una poderosa eficacia. De hecho, al o\u00edrlo, \u201cJes\u00fas se par\u00f3 y orden\u00f3 que lo llevaran a \u00e9l\u201d (v. 40). As\u00ed Jes\u00fas quit\u00f3 al ciego de la orilla del camino y lo puso en el centro de la atenci\u00f3n de sus disc\u00edpulos y de la multitud. Pensemos tambi\u00e9n nosotros, cuando hemos estado en situaciones dif\u00edciles tambi\u00e9n en situaciones de pecado, como ha sido Jes\u00fas el que nos ha tomado de la mano y nos ha quitado del borde del camino.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Los pasos del Se\u00f1or<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se realiza as\u00ed un doble paso. Primero: la gente hab\u00eda anunciado una buena noticia al ciego, pero no quer\u00edan tener nada que ver con \u00e9l; ahora Jes\u00fas obliga a todos a tomar conciencia de que el buen anuncio implica poner en el centro del propio camino a aquel que estaba excluido.<br \/>\nSegundo: a su vez, el ciego no ve\u00eda, pero su fe le abre el camino de la salvaci\u00f3n, y \u00e9l se encuentra en medio de los que hab\u00edan salido a la calle para ver a Jes\u00fas. El paso del Se\u00f1or es un encuentro de misericordia que une a todos entorno a \u00c9l para permitir reconocer a quien est\u00e1 necesitado de ayuda y consuelo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n en nuestra vida Jes\u00fas pasa. Y cuando pasa Jes\u00fas y me doy cuenta, es una invitaci\u00f3n a acercarme a \u00e9l, a ser m\u00e1s bueno, a ser mejor cristiano y seguir a Jes\u00fas. Jes\u00fas se dirige al ciego y le pregunta: \u201cQu\u00e9 quieres que haga por ti?\u201d (v. 41). Estas palabras de Jes\u00fas son impresionantes: el Hijo de Dios ahora est\u00e1 frente al ciego como un siervo humilde. \u00c9l, Jes\u00fas, Dios, \u00bfqu\u00e9 quieres que haga? \u00bfc\u00f3mo quieres que te sirva? Dios se hace siervo del hombre pecador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y el ciego responde a Jes\u00fas no solo llam\u00e1ndolo \u201cHijo de David\u201d, sino \u201cSe\u00f1or\u201d, el t\u00edtulo que la Iglesia desde el principio aplica a Jes\u00fas Resucitado. El ciego pide poder ver de nuevo y su deseo es escuchado: \u201cRecupera la vista, tu fe te ha salvado\u201d (v. 42). \u00c9l ha mostrado su fe invocando a Jes\u00fas y queriendo encontrarle absolutamente, y esto le ha llevado como regalo la salvaci\u00f3n. Gracias a la fe ahora puede ver y, sobre todo, se siente amado por Jes\u00fas. Por esto el pasaje termina se\u00f1alando que el ciego \u201c sigui\u00f3 a Jes\u00fas, glorificando a Dios\u201d (v. 43).<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">El ciego de Jeric\u00f3, de mendigo a disc\u00edpulo<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se hace disc\u00edpulo, de mendigo a disc\u00edpulo, tambi\u00e9n este es nuestro camino. Todos somos mendigos, todos, siempre necesitamos salvaci\u00f3n. Y todos nosotros, todos los d\u00edas tenemos que hacer este paso, de mendigo a disc\u00edpulo. El ciego poni\u00e9ndose en camino detr\u00e1s del Se\u00f1or y entrando a formar parte de su comunidad. Aquel al que quer\u00edan hacer callar, ahora da testimonio en voz alta de su encuentro con Jes\u00fas de Nazaret, y \u201cal ver esto, todo el pueblo alababa a Dios\u201d (v. 43).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sucede un segundo milagro: lo que ha sucedido al ciego hace que tambi\u00e9n la gente vea finalmente. La misma luz ilumina a todos reuni\u00e9ndoles en la oraci\u00f3n de alabanza. As\u00ed Jes\u00fas infunde su misericordia sobre todos aquellos que encuentra: les llama, les hace ir con \u00c9l, les re\u00fane, les sana y les ilumina, creando un nuevo pueblo que celebra las maravillas de su amor misericordioso. Dej\u00e9monos tambi\u00e9n nosotros llamar por Jes\u00fas, sanar por Jes\u00fas, perdonar por Jes\u00fas y vamos detr\u00e1s de \u00c9l alabando a Dios. As\u00ed sea\u201d.<\/p>\n<p class=\"bawpvc-ajax-counter\" data-id=\"1094\"> (26) vistas<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto de la catequesis del Papa sobre el ciego de Jeric\u00f3 La indiferencia y la hostilidad hacen ciegos y sordos, impiden ver a los hermanos y no nos permite reconocer en ellos al Se\u00f1or que pasa delante de nosotros El papa Francisco ha reflexionado en la catequesis de la audiencia general de esta semana sobre &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/catequesis-sobre-el-ciego-de-jerico\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCatequesis sobre el ciego de Jeric\u00f3\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-34348","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34348","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34348"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34348\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34348"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34348"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34348"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}