{"id":3435,"date":"2015-12-01T01:14:39","date_gmt":"2015-12-01T06:14:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cumple-tu-ministerio\/"},"modified":"2015-12-01T01:14:39","modified_gmt":"2015-12-01T06:14:39","slug":"cumple-tu-ministerio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cumple-tu-ministerio\/","title":{"rendered":"\u00a1Cumple tu ministerio!"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">El alimento de cada semana en muchas congregaciones es una combinaci\u00f3n de las ideolog\u00edas \u00abexitistas\u00bb del mundo empresarial con una psicolog\u00eda popular que solamente afianza el ego\u00edsmo del ser humano.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    El relato del paso de los israelitas por el desierto revela una sucesi\u00f3n de infortunados contratiempos. Ellos, fieles a nuestra tendencia de considerarnos siempre v\u00edctimas, sent\u00edan que sufr\u00edan m\u00e1s de la cuota. La verdad, sin embargo, es que las complicaciones que experimentaron no fueron excesivas. La vida trata as\u00ed a todos. Mientras avanzamos en los proyectos que nos ocupan experimentamos aflicciones, conflictos y reveses. Es consecuencia natural de vivir en un mundo afectado por nuestra rebeld\u00eda contra el Alt\u00edsimo. Cuando examinamos con detenimiento estas dificultades no logramos identificar ning\u00fan claro patr\u00f3n en sus manifestaciones. Las crisis sacuden a todos por igual, sin discriminar entre justos e injustos, ricos o pobres, hombres o mujeres, ancianos o ni\u00f1os, blancos o negros.Si carecemos de esta conexi\u00f3n con el Eterno, estamos destinados a ser \u00absacudidos por las olas y llevados de aqu\u00ed para all\u00e1 por todo viento de doctrina. Accedemos a otra perspectiva, sin embargo, cuando incorporamos la \u00f3ptica de Dios. En Deuteronomio \u00e9l revela, con notable claridad, sus intenciones para con su pueblo: \u00abte acordar\u00e1s de todo el camino por donde el SE\u00d1OR tu Dios te ha tra\u00eddo por el desierto durante estos cuarenta a\u00f1os, para humillarte, prob\u00e1ndote, a fin de saber lo que hab\u00eda en tu coraz\u00f3n, si guardar\u00edas o no sus mandamientos\u00bb (Dt 8.2 \u2013 It\u00e1licas a\u00f1adidas \u2013NBLH).Los a\u00f1os en el desierto no fueron un entretiempo, una distracci\u00f3n mientras llegaban a la tierra prometida. Las complicaciones que experimentaron no surgieron al azar. Dios evaluaba las convicciones m\u00e1s profundas de sus corazones, aquellas que son las que definen nuestra conducta en cada situaci\u00f3n. \u00c9l esperaba que, en medio de estos infortunios, ellos optaran por aferrarse a la br\u00fajula que les hab\u00eda provisto para el camino, su Palabra.Solamente la Palabra nos provee de la orientaci\u00f3n necesaria para no perder el rumbo en medio de las tormentas y los desaf\u00edos de la vida. Si carecemos de esta conexi\u00f3n con el Eterno, estamos destinados a ser ni\u00f1os, \u00absacudidos por las olas y llevados de aqu\u00ed para all\u00e1 por todo viento de doctrina, por la astucia de los hombres, por las artima\u00f1as enga\u00f1osas del error\u00bb (Ef 4.14). Desorientados, acabamos cediendo ante los embates de nuestras emociones, las presiones de nuestra cultura y las demandas de las relaciones en que estamos inmersos. El resultado son las desconcertantes fluctuaciones t\u00edpicas del hombre distanciado de Dios.De hecho, los israelitas son el ejemplo m\u00e1s claro de una existencia plagada de incertidumbres y desaciertos. La murmuraci\u00f3n y la queja eran parte de su idioma cotidiano. Volvieron, una y otra vez, la mirada hacia su pasado, lamentando la decisi\u00f3n de haber salido de Egipto (Ex 14.10). Se comparaban con los paganos (Ex 16.2) y sent\u00edan \u00abenvidia de los arrogantes al ver la prosperidad de los imp\u00edos\u00bb (Salmos 73.3). De manera continua desobedecieron las instrucciones de Mois\u00e9s (Nm 13 y 14). Se levantaron, en reiteradas ocasiones, contra el siervo que Dios mismo les hab\u00eda establecido (Nm 12 y 13). Se prostituyeron con las hijas de Moab (Nm 25). En el momento m\u00e1s oscuro de su paso por el desierto decidieron construirse un dios que se adaptara mejor a sus antojos, y formaron un becerro de oro (Ex 32).Tristemente, la Israel del desierto guarda muchas similitudes con algunos sectores de la Iglesia actual, representada por cristianos tibios cuya \u00fanica diferencia con sus vecinos incr\u00e9dulos es que asisten a una reuni\u00f3n los d\u00edas domingos. En lo dem\u00e1s comparten los mismos valores, se quejan por las mismas realidades y se afanan por los mismos objetivos.\u00bfCu\u00e1l es la raz\u00f3n por la que el pueblo de Dios vive con tantas contradicciones? Seg\u00fan el texto de Deuteronomio, la dificultad surge cuando, en medio de las pruebas propias de la vida, el pueblo opta por descartar la gu\u00eda segura que proveen las Escrituras y la reemplaza por la insensatez de la astucia humana.Nuestra irremediable tendencia a la desobediencia se ha visto exacerbada, en estos tiempos, por una preocupante tendencia: el intento de muchos pastores de sustentar al pueblo de Dios con una dieta cada vez m\u00e1s insulsa. Han olvidado que sin el fundamento s\u00f3lido de la Palabra, toda edificaci\u00f3n inevitablemente termina sobre la arena. Cuando las lluvias, el viento y los torrentes azotan, el edificio se desmorona (Mt 7.26\u201327).El alimento de cada semana en muchas congregaciones, no obstante, es una combinaci\u00f3n de las ideolog\u00edas \u00abexitistas\u00bb del mundo empresarial con una psicolog\u00eda popular que solamente afianza el ego\u00edsmo del ser humano. Tambi\u00e9n ellos han fabricado su propio dios, un mero comerciante de baratijas. Predica la Palabra.  La exhortaci\u00f3n es clara. Es concisa. Es precisa. Es decisiva. No requiere de explicaciones, ni justificaciones. Es nuestra vocaci\u00f3n.Este popurr\u00ed de filosof\u00edas posee todos los ingredientes caracter\u00edsticos de los \u00faltimos tiempos que enumera el ap\u00f3stol Pablo (2Ti 3.1\u20134). Frente a la posibilidad de un pueblo \u00abcon comez\u00f3n de o\u00eddos\u00bb, Pablo&#160; anima a Timoteo a que se mantenga firme en el ministerio que se le ha confiado. \u00abPredica la palabra; insiste a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con mucha paciencia e instrucci\u00f3n\u00bb (2Ti 4.2 &#8211; NBLH).Predica la Palabra.&#160; La exhortaci\u00f3n es clara. Es concisa. Es precisa. Es decisiva. No requiere de explicaciones, ni justificaciones. Es nuestra vocaci\u00f3n como ministros del pueblo. De hecho, tan importante es esta labor que el ap\u00f3stol anima a Timoteo a insistir en esta tarea. Es decir: \u00abPersevera, porf\u00eda, importuna, machaca, persiste. No te distraigas, ni te canses; no permitas que te intimiden, ni que te impongan otro mensaje. No te disculpes, ni tampoco te averg\u00fcences. \u00a1S\u00e9 fiel a tu llamado!\u00bbNosotros, tambi\u00e9n, \u00a1seamos fieles a nuestra vocaci\u00f3n!\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">\u00a9Copyright 2010, Publicado en Apuntes Pastorales XXVII-4, todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw El alimento de cada semana en muchas congregaciones es una combinaci\u00f3n de las ideolog\u00edas \u00abexitistas\u00bb del mundo empresarial con una psicolog\u00eda popular que solamente afianza el ego\u00edsmo del ser humano. 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