{"id":34354,"date":"2016-06-20T13:19:44","date_gmt":"2016-06-20T18:19:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lucas-736-83-tu-fe-te-ha-salvado\/"},"modified":"2016-06-20T13:19:44","modified_gmt":"2016-06-20T18:19:44","slug":"lucas-736-83-tu-fe-te-ha-salvado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lucas-736-83-tu-fe-te-ha-salvado\/","title":{"rendered":"Lucas 7,36-8,3 &#8211; Tu fe te ha salvado"},"content":{"rendered":"<h2>Texto del evangelio Lc 7,36-8,3 \u2013 Tu fe te ha salvado<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>36. Un fariseo le rog\u00f3 que comiera con \u00e9l, y, entrando en la casa del fariseo, se puso a la mesa.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>37. Hab\u00eda en la ciudad una mujer pecadora p\u00fablica, quien al saber que estaba comiendo en casa del fariseo, llev\u00f3 un frasco de alabastro de perfume,<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>38. y poni\u00e9ndose detr\u00e1s, a los pies de \u00e9l, comenz\u00f3 a llorar, y con sus l\u00e1grimas le mojaba los pies y con los cabellos de su cabeza se los secaba; besaba sus pies y los ung\u00eda con el perfume.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>39. Al verlo el fariseo que le hab\u00eda invitado, se dec\u00eda para s\u00ed: \u00abSi \u00e9ste fuera profeta, sabr\u00eda qui\u00e9n y qu\u00e9 clase de mujer es la que le est\u00e1 tocando, pues es una pecadora.\u00bb<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>40. Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00abSim\u00f3n, tengo algo que decirte.\u00bb \u00c9l dijo: \u00abDi, maestro.\u00bb<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>41. Un acreedor ten\u00eda dos deudores: uno deb\u00eda quinientos denarios y el otro cincuenta.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>42. Como no ten\u00edan para pagarle, perdon\u00f3 a los dos. \u00bfQui\u00e9n de ellos le amar\u00e1 m\u00e1s?\u00bb<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>43. Respondi\u00f3 Sim\u00f3n: \u00abSupongo que aquel a quien perdon\u00f3 m\u00e1s.\u00bb \u00c9l le dijo: \u00abHas juzgado bien\u00bb,<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>44. y volvi\u00e9ndose hacia la mujer, dijo a Sim\u00f3n: \u00ab\u00bfVes a esta mujer? Entr\u00e9 en tu casa y no me diste agua para los pies. Ella, en cambio, ha mojado mis pies con l\u00e1grimas, y los ha secado con sus cabellos.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>45. No me diste el beso. Ella, desde que entr\u00f3, no ha dejado de besarme los pies.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>46. No ungiste mi cabeza con aceite. Ella ha ungido mis pies con perfume.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>47. Por eso te digo que quedan perdonados sus muchos pecados, porque ha mostrado mucho amor. A quien poco se le perdona, poco amor muestra.\u00bb<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>48. Y le dijo a ella: \u00abTus pecados quedan perdonados.\u00bb<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>49. Los comensales empezaron a decirse para s\u00ed: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es \u00e9ste que hasta perdona los pecados?\u00bb<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>50. Pero \u00e9l dijo a la mujer: \u00abTu fe te ha salvado. Vete en paz.\u00bb<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>01. Y sucedi\u00f3 a continuaci\u00f3n que iba por ciudades y pueblos, proclamando y anunciando la Buena Nueva del Reino de Dios; le acompa\u00f1aban los Doce,<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>02. y algunas mujeres que hab\u00edan sido curadas de esp\u00edritus malignos y enfermedades: Mar\u00eda, llamada Magdalena, de la que hab\u00edan salido siete demonios,<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>03. Juana, mujer de Cusa, un administrador de Herodes, Susana y otras muchas que les serv\u00edan con sus bienes.<\/em><\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Reflexi\u00f3n: Lc 7,36-8,3<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Qu\u00e9 duros e insensibles somos los que lo tenemos todo, los que lo peor que nos ha sucedido alguna vez es que hemos tenido un dolor de muelas. Claro, como siempre lo hemos tenido todo, incluyendo belleza relativa y salud, pues no podemos reconocer y condolernos con el sufrimiento de nuestros hermanos. Adem\u00e1s, parece que el no haber atravesado por nada particularmente doloroso y penoso, nos ha permitido forjar una capa, una coraza impenetrable, desde la cual observamos todo, sin involucrarnos, porque todo nos es ajeno. No nos hemos quemado, no nos hemos fracturado una pierna, no se ha muerto nadie a nuestro alrededor, nada m\u00e1s que aquellos que por su edad ya se esperaba, no hemos padecido pobreza, nunca nos ha faltado abrigo, ni comida, ni compa\u00f1\u00eda. No nos han robado, no nos han correteado, no hemos tenido que escapar, siempre hemos tenido dinero suficiente y nadie nos ha forzado a nada. Bien visto, hemos sido engalanados con abundantes bendiciones, pero ello mismo nos ha hecho sentir engre\u00eddos y crecer entre algodones, as\u00ed que dif\u00edcilmente somos capaces de ponernos en los zapatos de los dem\u00e1s, ni llegamos a comprender lo que ha de ser realmente la impotencia de querer lo que sea, de necesitar algo y no poder alcanzarlo, ni tener a qui\u00e9n acudir por algo de ayuda. Entonces nos damos el lujo de criticar y de ser exigentes e incluso intransigentes con nuestros hermanos, porque somos incapaces de comprender sus limitaciones y dificultades. Tal vez tengamos raz\u00f3n en algunas situaciones, pero a veces no interesa tener la raz\u00f3n, sino ser comprensivos y caritativos. Es muy f\u00e1cil poner barreras. Esforc\u00e9monos por tender puentes, por abrir caminos que permitan acercarnos y ofrecer aun cuando solo sea compa\u00f1\u00eda y tal vez consuelo y desahogo. Si tenemos la bendici\u00f3n de no sufrir aflicciones, seamos el remanso aquel que necesitan nuestros hermanos para recuperar sus fuerzas y seguir adelante, ya sea brid\u00e1ndoles consejo y solidaridad, o simplemente acompa\u00f1\u00e1ndolos; con-doli\u00e9ndonos. <strong><em>Los comensales empezaron a decirse para s\u00ed: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es \u00e9ste que hasta perdona los pecados?\u00bb Pero \u00e9l dijo a la mujer: \u00abTu fe te ha salvado. Vete en paz.\u00bb<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span id=\"more-1060\"><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ciertamente, quien ha pasado por noches oscuras, aguas turbulentas y desiertos sabe reconocer y valorar mejor las cosas simples de la vida, como la sonrisa, una buena conversaci\u00f3n al calor del hogar, una bebida caliente o simplemente la c\u00e1lida compa\u00f1\u00eda de un amigo. No permitamos que nuestros corazones se endurezcan por la abundancia, recordando siempre a los que sufren y orando por ellos. Esforc\u00e9monos por salir de nosotros y acudir a nuestros hermanos m\u00e1s necesitados. No esperemos a que toquen nuestras puertas, a que alguien nos lo pida y mucho menos lo exija. Vayamos voluntariamente a ponernos al servicio de quienes les falta amor, compa\u00f1\u00eda, abrigo o comida. Pong\u00e1moslos en nuestra agenda. Hag\u00e1moslo hoy. No dejemos que los d\u00edas pasen sin hacerlo, porque tal vez ma\u00f1ana no llegue. Sacud\u00e1monos de la modorra y vamos hoy a cumplir con nuestros deberes como cristianos. Recordemos que no se trata de una obra de bien que nos proponemos porque somos buenos, sino de un DEBER que tal vez ten\u00edamos descuidado y que hoy nos hemos propuesto enmendar. Vamos como siervos in\u00fatiles que no hacemos nada m\u00e1s que lo que ten\u00edamos que hacer, por lo tanto no merecemos, ni esperamos ning\u00fan tipo de gratitud o reconocimiento. Lo que hagamos, ser\u00e1 lo menos que pod\u00edamos haber estado haciendo hace rato. Eso s\u00ed, propong\u00e1monos no volver a descuidarnos de esta manera. Vamos a visitar enfermos, hu\u00e9rfanos, ancianos, presos. Hagamos de ello una rutina, cada fin de semana, pensando en la cruz que tuvo que cargar Cristo por nuestros pecados. Hag\u00e1moslo en compa\u00f1\u00eda de nuestras esposas o esposos, con nuestros hijos, que el buen ejemplo arrastra y es la mejor forma de ense\u00f1ar en qu\u00e9 consiste la Misericordia. Propong\u00e1monos un acto de caridad distinto cada semana, pero no dejemos de hacerlo, aun cuando a veces nos cueste. Aprendamos a sobreponernos al ego\u00edsmo y la flojera. Aprendamos a amar como Dios nos ama, sin esperar nada a cambio. <strong><em>Los comensales empezaron a decirse para s\u00ed: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es \u00e9ste que hasta perdona los pecados?\u00bb Pero \u00e9l dijo a la mujer: \u00abTu fe te ha salvado. Vete en paz.\u00bb<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, no somos nadie para juzgar a nuestros hermanos, porque ninguno de nosotros sabe, como s\u00f3lo lo sabe Dios, con qu\u00e9 esfuerzo da aquel lo que a nosotros nos parece tan poco. Nos fijamos en las apariencias y juzgamos por ellas, sin ning\u00fan derecho. En vez de ello, en vez de andar compar\u00e1ndonos en bondad y generosidad con los dem\u00e1s, exij\u00e1monos siempre ser m\u00e1s compasivos y generosos, que para el amor no hay l\u00edmites. Demos sin esperar nada a cambio y no vayamos compar\u00e1ndonos con nadie, que el bien solo puede acarrear mayor bien a quien lo recibe, y no nos corresponde a nosotros detenernos a juzgar merecimientos. Aprendamos de Dios que es Misericordioso, que nos am\u00f3 primero, sin mediar merecimiento alguno. Adem\u00e1s, tengamos en cuenta que no hay nada que pudi\u00e9ramos hacer para merecer el amor de Dios y la Vida Eterna. \u00c9l nos las da porque esa es Su Voluntad; porque \u00c9l nos ha amado primero. As\u00ed, su amor no depende de cu\u00e1nto pudi\u00e9ramos hacer o dejar de hacer. No hay nada que pudi\u00e9ramos hacer para merecerlo. Nos cuesta entender, pero Dios no necesita de nosotros. \u00a1Somos nosotros los que necesitamos de Dios! \u00c9l nos da Su Amor, que es Infinito y por lo tanto jam\u00e1s podr\u00e1 ser igualado, porque \u00c9l as\u00ed lo quiere. Es su decisi\u00f3n. Y nosotros somos libres para tomarlo o dejarlo. Es claro que ser\u00eda de necios rechazarlo, sin embargo estamos en libertad de hacerlo y muchos lamentablemente lo hacemos. Precisamente de esto trata la evangelizaci\u00f3n, si se quiere, de hacer ver a nuestros hermanos que lo rechazan, que lo niegan o que simplemente no lo conocen, que no podemos ser m\u00e1s afortunados y bendecidos, porque nuestro Dios Creador nos ama como un Padre ama a sus hijos y que por ese amor quiere que todos Vivamos Eternamente, lo que depende de nuestra voluntad. Es decir, que hemos de quererlo para alcanzarlo. Y ese querer solo puede manifestarse amando a Dios por sobre todas las cosas y al pr\u00f3jimo como a nosotros mismos. Que es lo que Jesucristo nos manda. Nos manda lo que debemos hacer y nos da ejemplo con Su propia Vida, de tal modo que no nos quepa duda de lo que DEBEMOS hacer. <strong><em>Los comensales empezaron a decirse para s\u00ed: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es \u00e9ste que hasta perdona los pecados?\u00bb Pero \u00e9l dijo a la mujer: \u00abTu fe te ha salvado. Vete en paz.\u00bb<\/em><\/strong><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Oremos:<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Padre Santo, insp\u00edranos y danos la fuerza de voluntad necesaria para salir de la comodidad y del ego\u00edsmo para proyectarnos a nuestros hermanos, buscando siempre todo aquello que los conduzca a Ti, empezando por nuestro buen ejemplo\u2026Te lo pedimos por nuestro Se\u00f1or Jesucristo, que vive y reina contigo en unidad del Esp\u00edritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos\u2026Am\u00e9n.<\/p>\n<h1 style=\"text-align: justify;\">Roguemos al Se\u00f1or\u2026<\/h1>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Te lo pedimos Se\u00f1or.<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">(A\u00f1ade tus oraciones por las intenciones que desees, para que todos los que pasemos por aqu\u00ed tengamos oportunidad de unirnos a tus plegarias)<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Te lo pedimos Se\u00f1or.<\/h3>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/za_KdHWzfpo?rel=0&amp;showinfo=0\" width=\"480\" height=\"360\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p class=\"bawpvc-ajax-counter\" data-id=\"1060\"> (34) vistas<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto del evangelio Lc 7,36-8,3 \u2013 Tu fe te ha salvado 36. 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