{"id":34359,"date":"2016-06-20T13:19:57","date_gmt":"2016-06-20T18:19:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/diez-dimensiones-de-la-iglesia-que-la-descubren-como-companera\/"},"modified":"2016-06-20T13:19:57","modified_gmt":"2016-06-20T18:19:57","slug":"diez-dimensiones-de-la-iglesia-que-la-descubren-como-companera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/diez-dimensiones-de-la-iglesia-que-la-descubren-como-companera\/","title":{"rendered":"Diez dimensiones de la Iglesia que la descubren como compa\u00f1era"},"content":{"rendered":"<h6 style=\"text-align: justify;\">En su nueva carta semanal, el arzobispo de Madrid, monse\u00f1or Carlos Osoro, invita a \u00abcontemplar a la Iglesia en diez dimensiones\u00bb para descubrir en ella \u00abla gran compa\u00f1era del camino en el que estamos metidos los hombres\u00bb.<\/h6>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Conoce la Iglesia: \u00a1An\u00edmate! \u00a1Entra! \u00a1Descubre! \u00a1Construye!<\/h2>\n<h5 style=\"text-align: justify;\">Carta pastoral del arzobispo de Madrid, Mons. Carlos Osoro. La Iglesia es un r\u00edo que atraviesa la historia y la riega con la gracia de Dios que la fecunda en vida, bondad, belleza, justicia y paz<\/h5>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">La Iglesia, lugar de encuentro con la Verdad<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Iglesia es el lugar del encuentro con el Hijo de Dios vivo y as\u00ed es el lugar del encuentro con nosotros. La gran alegr\u00eda que Dios nos da es que se hizo uno de nosotros, que podemos casi tocarlo y \u00c9l vive con nosotros. \u00a1Qu\u00e9 hondura tiene para todo hombre descubrir que tiene que vivir de la Verdad! Y pongo Verdad con may\u00fascula porque no se trata de verdades, sino que, m\u00e1s tarde o m\u00e1s temprano, si vivimos una vida consciente, hemos de situarnos ante la verdad de nuestra vida, de nuestra historia, de nuestra realidad, que nos lleva a necesitar de la Verdad. Podemos pasar por muchos momentos y por circunstancias muy diversas en nuestra vida pero, al final, los hombres sabemos que no podemos vivir en el enga\u00f1o, tenemos que vivir de la Verdad. La Iglesia es el lugar del encuentro con la Verdad. Necesariamente tengo que recordar, para poder expresar esto, que el s\u00ed de Mar\u00eda a Dios es el s\u00ed de la Iglesia. Aquellas palabras de la Virgen Mar\u00eda, \u00abHe aqu\u00ed la esclava del Se\u00f1or; h\u00e1gase en m\u00ed seg\u00fan tu palabra\u00bb, se prolongan en la Iglesia. La respuesta de Mar\u00eda al \u00e1ngel tiene su prolongaci\u00f3n en la Iglesia, que est\u00e1 llamada a manifestar a Cristo en la historia, ofreciendo su disponibilidad para que Dios pueda seguir visitando a la humanidad con misericordia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span id=\"more-1023\"><\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Veamos a la Iglesia por dentro<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">No intentemos comprender a la Iglesia desde fuera. Ver a la Iglesia as\u00ed es como si quisieras observar y contemplar la belleza de las vidrieras de la catedral de Le\u00f3n desde fuera. Para ver su belleza hay que entrar en la catedral. As\u00ed te invito que veas la Iglesia. M\u00edrala desde dentro, cont\u00e9mplala desde dentro y por dentro. S\u00e9 que no es f\u00e1cil entrar en su misterio en un mundo que es propenso a mirarla desde fuera. \u00bfDe qu\u00e9 modo os podr\u00eda explicar que la Iglesia est\u00e1 viva, que es joven, que en s\u00ed misma lleva el futuro del mundo y, por ello, tiene capacidad para indicar el futuro a cada uno de nosotros? Est\u00e1 viva porque Cristo est\u00e1 vivo, ha resucitado verdaderamente. Nunca comprenderemos bien a la Iglesia si la separamos de Cristo. Cristo y la Iglesia van unidos \u00edntimamente, de tal modo que los Doce son el signo m\u00e1s evidente de la voluntad de Jes\u00fas respecto a la existencia y la misi\u00f3n de la Iglesia y la garant\u00eda de que entre Cristo y la Iglesia no existe ninguna contraposici\u00f3n, pues ambos son inseparables a pesar de los pecados de quienes componemos la Iglesia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Os invito a todos, a los cristianos que ten\u00e9is una fe viva, a quienes la ten\u00e9is m\u00e1s adormecida, a quienes no cre\u00e9is y os cuesta admitir a la Iglesia y la veis como una organizaci\u00f3n m\u00e1s o una estructura y no como el Cuerpo de Cristo, a que os dej\u00e9is impregnar por lo que hac\u00edan quienes vivieron sus primeros momentos y por quienes viven hoy con pasi\u00f3n y con un testimonio admirable su pertenencia. Nos manifiestan que es un movimiento del Esp\u00edritu Santo. Como le gustaba decir a san Juan Pablo II, es un r\u00edo que atraviesa la historia y la riega con la gracia de Dios que la fecunda en vida, bondad, belleza, justicia y paz.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Contemplar la Iglesia desde diez dimensiones<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Os invito a contemplar a la Iglesia en diez dimensiones para que descubr\u00e1is en ella la gran compa\u00f1era del camino en el que estamos metidos los hombres. Es la Palabra de Dios quien la mantiene viva, la que nos hace ver que Cristo no es una figura del pasado, sigue presente; descubrimos su presencia real en la vida sacramental, en el perd\u00f3n sacramental, la Eucarist\u00eda, el Bautismo como nacimiento nuevo. La Iglesia en medio del mundo quiere seguir entregando el mensaje central del Evangelio: Dios es amor. Todo debe partir de esto y debe llevar a esto. En el mes del Sagrado Coraz\u00f3n, Cristo me inspira que os acerque estas diez dimensiones:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>1. Una Iglesia que acompa\u00f1a:<\/strong><\/em> Que en nombre de Jesucristo sale al camino donde est\u00e1n viviendo los hombres, se encuentra con ellos en las circunstancias reales en las que viven. Como Jes\u00fas, se acerca a todas las realidades en las que el ser humano construye la historia y entrega su luz, su vida, su gracia, su amor. Escucha con pasi\u00f3n el clamor de los pobres y excluidos, vive y hace con la gracia y con la fuerza de testigos la preocupaci\u00f3n por el desarrollo integral de los m\u00e1s abandonados de la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>2. Una Iglesia que ama:<\/strong><\/em> Con el mismo amor de Cristo, que nunca se retira de las situaciones de cruz en las que viven los hombres y sabe dar la vida por ellos, asumiendo el reto de amar sin condiciones a quienes est\u00e1n perdiendo la vida. Que hace verdad aquellas palabras del \u00c9xodo: \u00abHe visto la aflicci\u00f3n de mi pueblo, [\u2026] he escuchado su clamor, [\u2026] conozco sus sufrimientos. He bajado para librarlo\u00bb (Ex 3, 7-8).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>3. Una Iglesia que cura:<\/strong><\/em> Ella se sabe guiada por el Evangelio de la misericordia y por el amor al hombre, y pasea por el mundo mirando las heridas que tienen los hombres. As\u00ed entendemos aquellas palabras de Jes\u00fas: \u00abDadles vosotros de comer\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>4. Una Iglesia que perdona:<\/strong><\/em> No se acerca a los hombres inquisitorialmente, sino que lo hace con el mismo amor de Cristo y con la misma misericordia de Cristo. \u00a1Qu\u00e9 bello es el pasaje en el que Cristo acepta la invitaci\u00f3n de un fariseo a comer en su casa sin ninguna condici\u00f3n! Jes\u00fas se deja acoger, quiere compartir la vida, se deja encontrar. Se encuentra con el fariseo y con una mujer pecadora, que se acerca a esa misma casa a lavarle los pies y sec\u00e1rselos con sus cabellos. A los dos Jes\u00fas les devuelve a la misericordia y al amor. Y lo hace con lo que es propio de Dios: perdonando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>5. Una Iglesia que sale a todos los caminos por los que van los hombres:<\/strong> <\/em>Ning\u00fan camino, ninguna situaci\u00f3n puede ser extra\u00f1a para la Iglesia, porque nada fue extra\u00f1o para Jesucristo. A todos los hombres y a todas las situaciones. \u00abId por el mundo y anunciad el Evangelio a todos los hombres\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>6. Una Iglesia que anuncia la Buena Noticia:<\/strong><\/em> Urge recuperar el car\u00e1cter luminoso propio de la fe. Urge entregar la Buena Noticia. Cuando se apaga la luz de la fe, las dem\u00e1s luces languidecen. Pero esto hay que hacerlo desde un encuentro con el Dios vivo que nos llama, nos revela su amor y, cuando aceptamos que entre en nuestra vida, nos transforma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>7. Una Iglesia que sale en comuni\u00f3n:<\/strong><\/em> \u00a1Qu\u00e9 fuerza tiene decir: \u00abCreo en la Iglesia, una\u00bb! Y adquiere mayor fuerza a\u00fan cuando miramos a la Iglesia cat\u00f3lica en el mundo, diseminada por todos los continentes, culturas, lenguas. Todos formando una unidad, \u00bfc\u00f3mo puede suceder esto? Nos lo dice el Catecismo: la Iglesia \u00abtiene una sola fe, una sola vida sacramental, una \u00fanica sucesi\u00f3n apost\u00f3lica, una com\u00fan esperanza y la misma caridad\u00bb (n. 161).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>8. Una Iglesia que manifiesta ser madre:<\/strong><\/em> Como Jes\u00fas, nunca abandona, siempre tiene los brazos abiertos. Como Jes\u00fas, que al terco Tom\u00e1s no lo abandon\u00f3, no le cierra la puerta y sabe esperar, as\u00ed es la Iglesia que siempre da el abrazo de la misericordia. Es madre y siempre tiene un gesto de compasi\u00f3n, de amor y de afecto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>9. Una Iglesia que sorprende siempre:<\/strong><\/em> Siguiendo los pasos y las huellas de Jes\u00fas nos invita a crecer en la unidad en las realidades concretas en las que estamos, la parroquia, la di\u00f3cesis. La unidad no viene del consenso, viene de Aquel que crea la unidad en la diversidad. Nunca dividamos, fuera las habladur\u00edas, no provoquemos heridas en la unidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>10. Una Iglesia que sabe Qui\u00e9n la sostiene:<\/strong><\/em> Es santa porque sabe que Jesucristo est\u00e1 indisolublemente unido a ella y que la gu\u00eda el Esp\u00edritu Santo, que la transforma y purifica y renueva. No es santa por sus m\u00e9ritos, lo es porque Dios la hace santa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con gran afecto, os bendice,<\/p>\n<h6 style=\"text-align: justify;\">+Carlos, arzobispo de Madrid<\/h6>\n<p class=\"bawpvc-ajax-counter\" data-id=\"1023\"> (14) vistas<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En su nueva carta semanal, el arzobispo de Madrid, monse\u00f1or Carlos Osoro, invita a \u00abcontemplar a la Iglesia en diez dimensiones\u00bb para descubrir en ella \u00abla gran compa\u00f1era del camino en el que estamos metidos los hombres\u00bb. Conoce la Iglesia: \u00a1An\u00edmate! \u00a1Entra! \u00a1Descubre! \u00a1Construye! Carta pastoral del arzobispo de Madrid, Mons. Carlos Osoro. La Iglesia &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/diez-dimensiones-de-la-iglesia-que-la-descubren-como-companera\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDiez dimensiones de la Iglesia que la descubren como compa\u00f1era\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-34359","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34359","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34359"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34359\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34359"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34359"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34359"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}