{"id":34363,"date":"2016-06-20T13:20:04","date_gmt":"2016-06-20T18:20:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mateo-51-12-alegrense-y-muestrense-contentos\/"},"modified":"2016-06-20T13:20:04","modified_gmt":"2016-06-20T18:20:04","slug":"mateo-51-12-alegrense-y-muestrense-contentos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mateo-51-12-alegrense-y-muestrense-contentos\/","title":{"rendered":"Mateo 5,1-12 &#8211; Al\u00e9grense y mu\u00e9strense contentos"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: justify;\">Texto del evangelio Mt 5,1-12 \u2013 Al\u00e9grense y mu\u00e9strense contentos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>01. Jes\u00fas, al ver toda aquella muchedumbre, subi\u00f3 al monte. Se sent\u00f3 y sus disc\u00edpulos se reunieron a su alrededor. <\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>02. Entonces comenz\u00f3 a hablar y les ense\u00f1aba diciendo: <\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>03. \u00abFelices los que tienen el esp\u00edritu del pobre, porque de ellos es el Reino de los Cielos. <\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>04. Felices los que lloran, porque recibir\u00e1n consuelo. <\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>05. Felices los pacientes, porque recibir\u00e1n la tierra en herencia. <\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>06. Felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque ser\u00e1n saciados. <\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>07. Felices los compasivos, porque obtendr\u00e1n misericordia. <\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>08. Felices los de coraz\u00f3n limpio, porque ver\u00e1n a Dios. <\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>09. Felices los que trabajan por la paz, porque ser\u00e1n reconocidos como hijos de Dios. <\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>10. Felices los que son perseguidos por causa del bien, porque de ellos es el Reino de los Cielos. <\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>11. Felices ustedes, cuando por causa m\u00eda los insulten, los persigan y les levanten toda clase de calumnias. <\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>12. Al\u00e9grense y mu\u00e9strense contentos, porque ser\u00e1 grande la recompensa que recibir\u00e1n en el cielo. Pues bien saben que as\u00ed persiguieron a los profetas que vinieron antes de ustedes.<\/em><\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Reflexi\u00f3n: Mt 5,1-12<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se nos pide vivir de un modo muy distinto al com\u00fan de los mortales, un modo exigente, modesto y austero en todos los sentidos y sin embargo mantener una actitud positiva, alegre, satisfecha. A la usanza del mundo, cualquiera que viviera las bienaventuranzas tendr\u00eda que sentirse disminuido, sobrecogido y triste, con poco \u00e1nimo para nada, con una actitud apesadumbrada propia de aquel que est\u00e1 siendo sometido a duros sacrificios o que tiene que cargar pesadas cargas. Y es que dif\u00edcilmente movemos un dedo si no obtenemos alg\u00fan tipo de reconocimiento y si nos sacrificamos, lo menos que queremos es gratitud y alguna menci\u00f3n especial que permita reconocer nuestros m\u00e9ritos, privaciones o esfuerzos. Por ning\u00fan motivo estamos dispuestos a aceptar esta situaci\u00f3n de desventaja como algo pasajero, que llevado sin resentimientos pudiera acarrearnos la salvaci\u00f3n. As\u00ed, algunos hacemos del superar estas situaciones adversas una raz\u00f3n poderos\u00edsima para nuestros actos, procurando salvarlas a cualquier precio, como si no hubiera nada m\u00e1s importante que el superar estas limitaciones y obst\u00e1culos, caiga quien caiga. Pero, si bien Dios no quiere que pasemos hambre o padezcamos por el abuso de otros, tampoco desea que cambiemos el orden por la fuerza y la violencia, sino pac\u00edficamente, a trav\u00e9s del di\u00e1logo y del entendimiento, teniendo la resignaci\u00f3n y la paciencia necesarias para saber ver al horizonte, con una perspectiva m\u00e1s amplia que permita acepar estas situaciones temporales, emprendiendo cualquier movimiento para el cambio, sin perder de vista que ello ha de ser fruto del entendimiento, la armon\u00eda, la paz, el amor y la fe. <strong><em>Al\u00e9grense y mu\u00e9strense contentos, porque ser\u00e1 grande la recompensa que recibir\u00e1n en el cielo. Pues bien saben que as\u00ed persiguieron a los profetas que vinieron antes de ustedes.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span id=\"more-1006\"><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestra lucha ser\u00e1 alegre, confiados en la victoria final, y sin perder de vista, por lo tanto, la persuasi\u00f3n a trav\u00e9s del dialogo y la movilizaci\u00f3n pac\u00edfica, sabiendo que cualquier situaci\u00f3n desventajosa y dif\u00edcil ha de constituir en realidad una bienaventuranza, que habremos de sumar a nuestro favor, porque ella nos permitir\u00e1 mostrar con el ejemplo que es posible revertirla actuando cristianamente, es decir siendo generosos y caritativos. Es posible cambiar al mundo con las herramientas del amor, tal como Jesucristo lo demuestra. Solo debemos creer que esto es posible y avanzar en la direcci\u00f3n que el Se\u00f1or nos se\u00f1ala. Por lo tanto, la situaci\u00f3n que denota una Bienaventuranza no es un sino tr\u00e1gico que hay que soportar con resignaci\u00f3n, como si fu\u00e9ramos v\u00edctimas de un destino fatal, con rostros desfigurados y sufrientes, \u00a1no se\u00f1ores!, se trata de retos u obst\u00e1culos que hay que afrontar con alegr\u00eda sabiendo que est\u00e1n all\u00ed para templar el esp\u00edritu, para afinarnos, para conducirnos a la santidad y a la perfecci\u00f3n, porque ha de ser desde aquellas situaciones que tendremos que levantarnos cristianamente, siguiendo el ejemplo de Cristo. Porque, qu\u00e9 f\u00e1cil resulta ser cristianos cuando lo tenemos todo, cuando estamos en una urna, en una hornacina, protegidos de todo y sin necesidad de sacrificar nada. Si esto fuera correcto el mism\u00edsimo Se\u00f1or Jesucristo no se hubiera tomado la molestia de nacer en un pesebre, en medio de una familia pobre, entre los excluidos, obligados a migrar en forma forzosa para salvar sus vidas; Cristo hubiera nacido en un palacio, en medio de lujos y con toda una corte y un ej\u00e9rcito a sus pies. Pero no, Dios Padre, en su infinita sabidur\u00eda escogi\u00f3 el tiempo, el lugar y la situaci\u00f3n en la que habr\u00eda que presentarse Jes\u00fas para que vi\u00e9ndole, al ser levantando en la cruz, vi\u00e9ramos claramente cu\u00e1l es el Camino. <strong><em>Al\u00e9grense y mu\u00e9strense contentos, porque ser\u00e1 grande la recompensa que recibir\u00e1n en el cielo. Pues bien saben que as\u00ed persiguieron a los profetas que vinieron antes de ustedes.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se trata de ponernos piedras, ni dificultades innecesarias, sino de comprenderlas como retos que solo nos conducen a la Vida Eterna si sabemos afrontarlos cristianamente. Por eso, son benditos o bienaventurados los que los padecen, porque ellos se encuentran ya en la situaci\u00f3n que debe llevarlos a dar una respuesta a la altura de la fe. No son para que reneguemos y mucho menos para que nos victimicemos y por lo tanto nos sintamos con derecho a protestar y maltratar al pr\u00f3jimo. Ser cristiano desde esta situaci\u00f3n de aparente desventaja es el reto que debemos asumir, exactamente como cuando el Se\u00f1or nos pide saludar y rezar por nuestros enemigos, porque, qu\u00e9 gracia tiene, qu\u00e9 de extraordinario hacemos si solo saludamos a quienes nos saludan y oramos por quienes nos aman, eso hace todo el mundo, incluso los gentiles. Nosotros en cambio debemos actuar a imitaci\u00f3n de Cristo, amando incluso a quienes nos aborrecen. Es as\u00ed que seremos dignos de entrar en el Reino de los Cielos. Se trata, sin duda, de adoptar una \u00f3ptica distinta, una perspectiva distinta de la vida y del mundo, la perspectiva de Jes\u00fas. Ser cristiano es esto precisamente. No es f\u00e1cil, ni ocurre de un d\u00eda para el otro. Es un proceso de conversi\u00f3n que hay que vivir, perseverando cada d\u00eda en la fe. Y para eso no estamos solos. Se enga\u00f1a quien cree que se trata de un acto voluntarista que podemos dejar librado a nuestras fuerzas, a nuestras cualidades y capacidades. Es Gracia que Dios concede a quienes se lo piden de coraz\u00f3n. De all\u00ed la necesidad de orar incesantemente, pidiendo a tiempo y a destiempo, porque quien tiene a Dios, nada le falta. Para \u00c9l no hay imposibles. Pong\u00e1monos en Camino y en Sus manos, para llegar a la Patria prometida. Somos peregrinos y este es el sentido de nuestro peregrinar, el mismo de Mois\u00e9s y el Pueblo escogido. Pong\u00e1monos alegres en marcha, porque all\u00e1 nos espera nuestro Padre con los brazos abiertos.<em><strong> Al\u00e9grense y mu\u00e9strense contentos, porque ser\u00e1 grande la recompensa que recibir\u00e1n en el cielo. Pues bien saben que as\u00ed persiguieron a los profetas que vinieron antes de ustedes.<\/strong><\/em><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Oremos:<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Padre Santo, que no miremos tanto la paja que tienen nuestros hermanos en sus ojos, como la viga que tenemos en los nuestros. Que sin quejarnos, asumamos los retos planteados, viviendo cristianamente el Camino de santificaci\u00f3n que Tu nos propones\u2026Te lo pedimos por nuestro Se\u00f1or Jesucristo, T\u00fa Hijo, que vive y reina contigo en unidad del Esp\u00edritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos\u2026Am\u00e9n.<\/p>\n<h1 style=\"text-align: justify;\">Roguemos al Se\u00f1or\u2026<\/h1>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Te lo pedimos Se\u00f1or.<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">(A\u00f1ade tus oraciones por las intenciones que desees, para que todos los que pasemos por aqu\u00ed tengamos oportunidad de unirnos a tus plegarias)<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">El Serm\u00f3n del monte: Las bienaventuranzas: Mateo 5<\/h3>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/_-EfgVpvJCw?rel=0&amp;showinfo=0\" width=\"480\" height=\"360\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Las Bienaventuranzas<\/h3>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/lMkPUKSDSG0?rel=0&amp;showinfo=0\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p class=\"bawpvc-ajax-counter\" data-id=\"1006\"> (51) vistas<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto del evangelio Mt 5,1-12 \u2013 Al\u00e9grense y mu\u00e9strense contentos 01. Jes\u00fas, al ver toda aquella muchedumbre, subi\u00f3 al monte. Se sent\u00f3 y sus disc\u00edpulos se reunieron a su alrededor. 02. Entonces comenz\u00f3 a hablar y les ense\u00f1aba diciendo: 03. \u00abFelices los que tienen el esp\u00edritu del pobre, porque de ellos es el Reino de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mateo-51-12-alegrense-y-muestrense-contentos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMateo 5,1-12 &#8211; Al\u00e9grense y mu\u00e9strense contentos\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-34363","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34363","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34363"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34363\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34363"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34363"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34363"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}