{"id":34372,"date":"2016-06-20T13:20:25","date_gmt":"2016-06-20T18:20:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-oracion-para-san-agustin-padre-de-la-iglesia\/"},"modified":"2016-06-20T13:20:25","modified_gmt":"2016-06-20T18:20:25","slug":"la-oracion-para-san-agustin-padre-de-la-iglesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-oracion-para-san-agustin-padre-de-la-iglesia\/","title":{"rendered":"La oraci\u00f3n para San Agust\u00edn, Padre de la Iglesia"},"content":{"rendered":"<h1 style=\"text-align: justify;\">\u00bfQui\u00e9n es San Agust\u00edn?<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">El\u00a028 de agosto la\u00a0Iglesia celebra al m\u00e1s grande de los Padres de la Iglesia, <em><strong><a href=\"http:\/\/www.corazones.org\/santos\/agustin.htm\" target=\"_blank\">San Agust\u00edn<\/a><\/strong><\/em>; y uno de los m\u00e1s eminentes doctores de la Iglesia occidental. Quien naci\u00f3 naci\u00f3 en el a\u00f1o 354 en Tagaste (Argelia actual).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una de las autobiograf\u00edas m\u00e1s famosas del mundo, las Confesiones de San Agust\u00edn, comienza de esta manera: \u201cGrande eres Tu, Oh Se\u00f1or, digno de alabanza \u2026 Tu nos has creado para Ti, Oh Se\u00f1or, y nuestros corazones estar\u00e1n errantes hasta que descansen en Ti\u201d (Confesiones, Cap\u00edtulo 1). Durante mil a\u00f1os, antes de la publicaci\u00f3n de la Imitaci\u00f3n de Cristo, Confesiones fue el manual m\u00e1s com\u00fan de la vida espiritual. Dicho libro ha tenido m\u00e1s lectores que cualquiera de las otras obras de San Agust\u00edn. El mismo escribi\u00f3 sus Confesiones diez a\u00f1os despu\u00e9s de su conversi\u00f3n, y luego de ser sacerdote durante ocho a\u00f1os. En el libro, San Agust\u00edn se confiesa con Dios, narrando el escrito dirigido al Se\u00f1or. San Agust\u00edn le admite a Dios: \u201cTarde te am\u00e9, Oh Belleza siempre antigua, siempre nueva. Tarde te am\u00e9\u201d (Confesiones, Cap\u00edtulo 10). Muchos aprenden a trav\u00e9s de su autobiograf\u00eda a acercar sus corazones al coraz\u00f3n de Dios, el \u00fanico lugar en donde encontrar la verdadera felicidad \u2026 \u00bfQui\u00e9n fue este \u2018pecador que lleg\u00f3 a ser un santo\u2019 en la Iglesia?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span id=\"more-908\"><\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Un profundo deseo de amar<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al acercarnos a los escritos de San Agust\u00edn lo \u00abencontramos vivo\u00bb como dijo Posidio, su primer bi\u00f3grafo, y ha recordado Benedicto XVI. En sus escritos<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abvemos la actualidad permanente de su fe, de la fe que viene de Cristo, Verbo eterno encarnado, Hijo de Dios e Hijo del hombre. Y podemos ver que esta fe no es de ayer, aunque haya sido predicada ayer; es siempre actual, porque Cristo es realmente ayer, hoy y para siempre\u00bb (1)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">A Agust\u00edn se le conoce como el hombre orante. Si unimos nuestro coraz\u00f3n al coraz\u00f3n de Agust\u00edn y dejamos que sus palabras nos contagien su profundo deseo de amar, experimentaremos la oraci\u00f3n como don del Esp\u00edritu y presencia de Cristo. La oraci\u00f3n se hace di\u00e1logo de fe, alabanza y anhelo de Dios. En la oraci\u00f3n el hombre se entiende como un ser en relaci\u00f3n, nos une al Cuerpo de Cristo y llena el coraz\u00f3n de paz y esperanza. As\u00ed comienza el libro de las Confesiones:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abGrande eres, Se\u00f1or, y muy digno de alabanza;<br \/>\ngrande es tu poder, tu sabidur\u00eda no tiene medida.<br \/>\nY pretende alabarte un hombre,<br \/>\npeque\u00f1a migaja de tu creaci\u00f3n.<br \/>\nPrecisamente un hombre que lleva en torno suyo la mortalidad,<br \/>\nque lleva a flor de piel la etiqueta de su pecado y el testimonio de tu resistencia a los soberbios.<br \/>\nA pesar de todo, pretende alabarte un hombre, peque\u00f1a migaja de tu creaci\u00f3n.<br \/>\nY eres t\u00fa mismo quien le estimula a que halle satisfacci\u00f3n , porque nos has hecho para ti y nuestro coraz\u00f3n est\u00e1 inquieto hasta que descanse en ti.<br \/>\nHaz que te busque, Se\u00f1or, invoc\u00e1ndote y que te invoque creyendo en ti, pues ya me has sido anunciado. Se\u00f1or, te invoca mi fe, la fe que me diste, la fe que me inspiraste mediante la humanidad de tu Hijo y el ministerio de tu mensajero\u00bb (Confesiones I, 1, 1)<\/p>\n<\/blockquote>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 es la oraci\u00f3n seg\u00fan San Agust\u00edn?<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La oraci\u00f3n es un encuentro personal, un di\u00e1logo con Dios que se realiza desde el coraz\u00f3n del hombre y desde su clamor que llega hasta el coraz\u00f3n de Dios. La oraci\u00f3n es un di\u00e1logo de fe y amor. San Agust\u00edn parte de una convicci\u00f3n: antes que nosotros hayamos buscado a Dios, \u00c9l nos am\u00f3 como Padre para unirnos a Cristo animados por el Esp\u00edritu de Amor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8220;La oraci\u00f3n es un don de Dios&#8221; que hay que acogerlo y abrir el coraz\u00f3n para poder recibirlo. Si se trata de una relaci\u00f3n personal se comprende que haya que &#8220;estar presente ante Dios&#8221;. En este camino de presencia y b\u00fasqueda hay que &#8220;invocar a Dios&#8221;, desear, llamar, pedir, clamar y abrir el coraz\u00f3n para que entre en lo m\u00e1s \u00edntimo del propio ser.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Dec\u00e1logo de la oraci\u00f3n agustiniana<\/h2>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">1. La oraci\u00f3n es un don de Dios<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo que el hombre debe pedirlo como un mendigo. Sea rico o sea pobre el hombre ante Dios siempre ser\u00e1 un mendigo. La oraci\u00f3n para san Agust\u00edn parte de este pre\u00e1mbulo. (Homo mendicus dei: En in Ps. 29, 2, 1; Sermo 56, 9; Sermo 61, 4).<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">2. La oraci\u00f3n es ejercicio de humildad<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Partiendo del autoconocimiento frente a Dios:<\/p>\n<ul>\n<li style=\"text-align: justify;\">&#8220;Dios que eres siempre el mismo, Que me conozca a m\u00ed, que te conozca a ti: (Sol. 2, 1)&#8221;.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Pues: &#8220;Dios resiste a los soberbios, pero da su gracia a los humildes&#8221;. (1 Pe 5, 5)<\/li>\n<\/ul>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">3. La oraci\u00f3n es obra del Esp\u00edritu Santo<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que clama en nuestro interior (Rm 8, 26) para que nos d\u00e9 las palabras y la voz para orar ante Dios<\/p>\n<ul>\n<li style=\"text-align: justify;\">&#8220;La misma caridad gime, la misma caridad ora; contra ella no sabe hacerse el sordo aquel que te la dio. Estate seguro, ruegue la caridad y all\u00ed estar\u00e1n atentos los o\u00eddos de Dios&#8221; (In Io. ep. tr. 6, 8)<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">\u00a0&#8220;Dios llen\u00f3 a sus siervos de su Esp\u00edritu para que le alabasen&#8221; (En. Ps. 144, 1)<\/li>\n<\/ul>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">4. La oraci\u00f3n es un ejercicio de recolecci\u00f3n, recogimiento interior.<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay que entrar en el propio coraz\u00f3n evitando la dispersi\u00f3n, para encontrarnos con Cristo Maestro interior.<\/p>\n<ul>\n<li style=\"text-align: justify;\">\u00a0&#8220;No salgas fuera, regresa a ti mismo, en el interior del hombre habita la Verdad&#8221;. (Vera religione 39, 72)<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">\u00a0&#8220;T\u00fa estabas dentro de m\u00ed, m\u00e1s interior que lo m\u00e1s \u00edntimo m\u00edo y m\u00e1s elevado que lo m\u00e1s alto m\u00edo&#8221;. (Conf. 3, 6, 11)<\/li>\n<\/ul>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">5. La oraci\u00f3n es un ejercicio de amor.<\/h3>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">a. Orar es amar y dejarse amar por Dios:<\/p>\n<ul>\n<li>Orar es: &#8220;abrazar a Dios con amor, abrazar el amor de Dios&#8221;. (De Trin. 8, 8, 12)<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">b. Orar es amar, es dejarse transformar por el mismo Dios en la oraci\u00f3n por el fuego de su amor, dejando las cosas de la tierra y llen\u00e1ndose de Dios:<\/p>\n<ul>\n<li style=\"text-align: justify;\">&#8220;\u00bfAmas la tierra?, Ser\u00e1s tierra. \u00bfAmas a Dios? \u00bfDir\u00e9 que ser\u00e1s Dios? No me atrevo a decirlo como cosa m\u00eda. Oigamos a la Escritura: Yo dije: Todos sois dioses e hijos del Alt\u00edsimo. (.)&#8221; (In Io. ep. tr. 2, 14)<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">c. Orar es amar, para vaciarse del amor del mundo y llenarse de Dios:<\/p>\n<ul>\n<li style=\"text-align: justify;\">\u00a0&#8220;No ames el mundo. Excluye de ti el amor malo del mundo, para que te llenes del amor de Dios. Eres un vaso, pero est\u00e1s lleno; arroja lo que tienes para que recibas lo que no tienes&#8221; (In Io. ep. tr. 2, 9)<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">d. Orar es amar, para apegarse a Cristo olvid\u00e1ndose de todo lo dem\u00e1s. Todas las cosas se relativizan cuando desde la oraci\u00f3n, se ama profundamente a Cristo:<\/p>\n<ul>\n<li style=\"text-align: justify;\">\u00a0&#8220;Cuando yo me adhiera a ti con todo mi ser, ya no habr\u00e1 m\u00e1s dolor, ni trabajo para m\u00ed, sino que toda mi vida ser\u00e1 viva y llena toda de ti&#8221; (Conf. 10, 28, 39)<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">\u00a0&#8220;El amor mismo es la voz que alaba a Dios&#8221; (En. in ps. 117, 23)<\/li>\n<\/ul>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">6. La\u00a0oraci\u00f3n es di\u00e1logo amoroso con Dios<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">a. Se dialoga escuchando y respondiendo a la Palabra de Dios:<\/p>\n<ul>\n<li style=\"text-align: justify;\">&#8220;T\u00fa oraci\u00f3n es un di\u00e1logo con Dios; cuando lees las Escrituras Dios te habla; cuando oras, t\u00fa hablas a Dios&#8221;. (En. in ps. 85, 7)<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">b. Se dialoga para encontrar a Dios y se le encuentra para seguirlo buscando con mayor amor.<\/p>\n<ul>\n<li style=\"text-align: justify;\">&#8220;Se le busca (a Dios) para que sea m\u00e1s dulce el hallazgo, se le encuentra para buscarle con m\u00e1s avidez&#8221; (De Trin. 15, 2)<\/li>\n<\/ul>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">7. La oraci\u00f3n es el encuentro con la voluntad de Dios<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">a. Orar para no resistir a la voluntad de Dios:<\/p>\n<ul>\n<li style=\"text-align: justify;\">&#8220;\u00bfQu\u00e9 quiere decir &#8216;h\u00e1gase tu voluntad? H\u00e1gase en m\u00ed de manera que no resista a tu voluntad&#8221; (s. 56, 7)<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">&#8220;Tu mejor servidor es aqu\u00e9l que no tiene sus miras puestas en el o\u00edr de tus labios lo que \u00e9l quiere, sino en querer, sobre todo, aquello que ha o\u00eddo de tu boca&#8221; (Conf. 10, 26, 37)<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">b. Orar para abandonar mi vida en las manos de Dios, sabiendo que es \u00e9l quien me capacita para cumplir su voluntad.<\/p>\n<ul>\n<li style=\"text-align: justify;\">&#8220;Da lo que mandas y manda lo que quieras&#8221; (Conf. 10, 40)<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">&#8220;No orar\u00e1s si no dices esta oraci\u00f3n (el Padre Nuestro); si empleas otra, Dios no te oir\u00e1, puesto que no te la dict\u00f3 el Legislador a quien envi\u00f3. Luego es necesario que, cuando oramos, oremos conforme a esta oraci\u00f3n; y cuando la pronunciamos, entendamos bien lo que decimos. (En. in ps. 103, I, 19)<\/li>\n<\/ul>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">8. La oraci\u00f3n es el deseo enamorado de Dios.<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">a. Es parte de la oraci\u00f3n continua. Nunca se deja de orar si nunca se deja de desear a Dios.<\/p>\n<ul>\n<li style=\"text-align: justify;\">&#8220;Hay otra clase de oraci\u00f3n interior continua, que es el deseo. Hagas lo que hagas, si permanece en ti el deseo de aquel descanso (de la vida eterna), sin interrupci\u00f3n oras. Si no quieres cortar tu oraci\u00f3n, no interrumpas el deseo&#8221; (En. in ps. 37, 14.)<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">&#8220;Por medio de la fe, esperanza y la caridad oramos siempre con un deseo ininterrumpido. Pero, precisamente por eso, en determinados momentos oramos a Dios tambi\u00e9n con palabras, para exhortarnos a nosotros mismos con estos signos (.) (Ep. 130, 9, 18)<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">b. La oraci\u00f3n es el &#8220;grito del coraz\u00f3n&#8221;:<\/p>\n<ul>\n<li style=\"text-align: justify;\">&#8220;Nadie dudar\u00e1 que es vano el clamor que elevan a Dios los que oran si lo ejecutan con el sonido de la voz corporal sin tener elevado el coraz\u00f3n a Dios. Cuando oramos a Dios con la boca cuando sea necesario o en silencio, siempre ha de clamarse con el coraz\u00f3n. El grito del coraz\u00f3n es un pensamiento vehemente que cuando se da en la oraci\u00f3n, expresa el gran afecto del que ora y pide, de suerte que no desconf\u00eda de conseguir lo que pide&#8221; (En. in ps. 118, s.29, 1)<\/li>\n<\/ul>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">9. Orar es sentirse Iglesia y comunidad.<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cristiano nunca est\u00e1 solo porque forma parte del misterio de la Iglesia, del Cuerpo de Cristo.<\/p>\n<ul>\n<li style=\"text-align: justify;\">&#8220;Jesucristo, hijo de Dios ora por nosotros, ora en nosotros y a \u00e9l oramos nosotros. Ora por nosotros como sacerdote nuestro; ora en nosotros como nuestra cabeza; y nosotros oramos a \u00e9l como nuestro Dios. Reconozcamos en \u00e9l nuestra voz y su voz en nosotros&#8221; (En. in ps. 85, 1)<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">&#8220;Nosotros rezamos por el g\u00e9nero humano, pedimos por el mundo entero, por todas las gentes para que se corrijan lo antes posible y teniendo ya recto el coraz\u00f3n, se encaminen a la rectitud de Dios&#8221;. (En. in ps. 103, 13)<\/li>\n<\/ul>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">10. Orar es elevar el coraz\u00f3n hacia Dios.<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuamente san Agust\u00edn comenta las palabras de la celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00eda &#8220;levantemos el coraz\u00f3n&#8221;. Por ello orar es dejar que el coraz\u00f3n ascienda hacia Dios, buscando las cosas del mundo eterno, no las de la tierra, con un deseo enamorado de Dios:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(La oraci\u00f3n) \u00a0&#8220;Es la ascensi\u00f3n de las cosas terrestres a las celestes; la b\u00fasqueda de las cosas m\u00e1s altas, el deseo de las cosas invisibles&#8221;. (Sermo 73, 2)<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">San Agust\u00edn de Hipona (354-430)<\/h3>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/5iz096YFY3s?rel=0&amp;showinfo=0\" width=\"480\" height=\"360\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<hr \/>\n<h5 style=\"text-align: justify;\">N.R. Algunos sitios consultados:<\/h5>\n<ul>\n<li style=\"text-align: justify;\">San Agust\u00edn de Hipona &#8211;\u00a0www.corazones.org\/santos\/agustin.htm<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Unidos en la oraci\u00f3n &#8211;\u00a0www.agustinosrecoletos.com\/especiales\/oraciones\/index.html<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">www.oleadajoven.org.ar<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">www.pildorasdefe.net<\/li>\n<\/ul>\n<p class=\"bawpvc-ajax-counter\" data-id=\"908\"> (34) vistas<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfQui\u00e9n es San Agust\u00edn? El\u00a028 de agosto la\u00a0Iglesia celebra al m\u00e1s grande de los Padres de la Iglesia, San Agust\u00edn; y uno de los m\u00e1s eminentes doctores de la Iglesia occidental. Quien naci\u00f3 naci\u00f3 en el a\u00f1o 354 en Tagaste (Argelia actual). 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