{"id":34383,"date":"2016-06-20T13:20:52","date_gmt":"2016-06-20T18:20:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/marcos-1111-26-todo-lo-que-pidan-en-la-oracion\/"},"modified":"2016-06-20T13:20:52","modified_gmt":"2016-06-20T18:20:52","slug":"marcos-1111-26-todo-lo-que-pidan-en-la-oracion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/marcos-1111-26-todo-lo-que-pidan-en-la-oracion\/","title":{"rendered":"Marcos 11,11-26 &#8211; todo lo que pidan en la oraci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: justify;\">Texto del evangelio Mc 11,11-26 \u2013 todo lo que pidan en la oraci\u00f3n<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>11. Entr\u00f3 Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n y se fue al Templo. Observ\u00f3 todo a su alrededor y, siendo ya tarde, sali\u00f3 con los Doce para volver a Betania.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>12. Al d\u00eda siguiente, cuando sal\u00edan de Betania, sinti\u00f3 hambre. <\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>13. A lo lejos divis\u00f3 una higuera llena de hojas y fue a ver si encontraba algo en ella. Se acerc\u00f3, pero no encontr\u00f3 m\u00e1s que hojas, pues todav\u00eda no era tiempo de higos. <\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>14. Entonces Jes\u00fas dijo a la higuera: \u00ab\u00a1Que nadie coma fruto de ti nunca jam\u00e1s!\u00bb Y sus disc\u00edpulos lo oyeron. <\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>15. Llegaron a Jerusal\u00e9n, y Jes\u00fas fue al Templo. Comenz\u00f3 a echar fuera a los que se dedicaban a vender y a comprar dentro del recinto mismo. Volcaba las mesas de los que cambiaban dinero y los puestos de los vendedores de palomas, <\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>16. y no permit\u00eda a nadie transportar cosas por el Templo. <\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>17. Luego se puso a ense\u00f1ar y les dijo: \u00ab\u00bfNo dice Dios en la Escritura: Mi casa ser\u00e1 llamada casa de oraci\u00f3n para todas las naciones? \u00a1Pero ustedes la han convertido en una guarida de ladrones!\u00bb <\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>18. Los jefes de los sacerdotes y los maestros de la Ley se enteraron de lo ocurrido y pensaron deshacerse de \u00e9l; le ten\u00edan miedo al ver el impacto que su ense\u00f1anza produc\u00eda sobre el pueblo. <\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>19. Cada d\u00eda sal\u00edan de la ciudad al anochecer. <\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>20. Cuando pasaban de madrugada, los disc\u00edpulos vieron la higuera, que estaba seca hasta la ra\u00edz. <\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>21. Pedro se acord\u00f3, y dijo a Jes\u00fas: \u00abMaestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado.\u00bb <\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>22. Jes\u00fas respondi\u00f3: \u00abTengan fe en Dios. <\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>23. Yo les aseguro que el que diga a ese cerro: \u00a1Lev\u00e1ntate de ah\u00ed y arr\u00f3jate al mar!, si no duda en su coraz\u00f3n y cree que suceder\u00e1 como dice, se le conceder\u00e1. <\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>24. Por eso les digo: todo lo que pidan en la oraci\u00f3n, crean que ya lo han recibido y lo obtendr\u00e1n. <\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>25. Y cuando se pongan de pie para orar, si tienen algo contra alguien, perd\u00f3nenlo, <\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>26. para que su Padre del Cielo les perdone tambi\u00e9n a ustedes sus faltas.\u00bb<\/em><\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Reflexi\u00f3n: Mc 11,11-26<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aparecen frente a nuestros ojos una serie de episodios aparentemente inconexos y hasta desconcertantes, sobre los que trataremos de reflexionar para entender su significado. \u00bfQu\u00e9 tienen que ver la higuera con los comerciantes en el templo y la fe? En primer lugar no puede dejar de llamarnos la atenci\u00f3n la impaciencia de Jes\u00fas con la higuera. Claro, ten\u00eda hambre, pero la higuera no pod\u00eda darle los frutos que buscaba, por razones naturales. No era tiempo de higos. Sin embargo su reacci\u00f3n parece poco tolerante e incluso intemperante. Nos parece que pocas veces hemos visto as\u00ed a Jesucristo, si hay otra, no la recordamos, a no ser la misma del templo que sigue a este episodio\u2026Y tal vez por ah\u00ed encontremos la relaci\u00f3n entre uno y otro. Claro, el Se\u00f1or nos hace notar a trav\u00e9s de esta maldici\u00f3n cu\u00e1l es su poder, que es el mism\u00edsimo poder de Dios, capaz de hacer cualquier prodigio, por m\u00e1s descabellado que pudiera parecernos. Secar a una pobre higuera por no dar frutos a destiempo, parece un exceso, sin embargo, si asociamos este hecho a su reflexi\u00f3n sobre la fe, ha de quedarnos muy claro que todo es posible para Dios y lo mismo para el que tiene fe en \u00c9l. Hubiera podido seguramente hacer que la higuera diera frutos, pero en su divina pedagog\u00eda consider\u00f3 m\u00e1s importante en esta ocasi\u00f3n demostrarnos quiz\u00e1s que tambi\u00e9n, si quisiera, podr\u00eda castigarnos por no dar los frutos esperados, pero esa no es su actitud con nosotros. Por el contrario, nos tiene una paciencia infinita. Sin embargo, estamos llamados a dar mucho fruto y lo podremos hacer, si tenemos fe, porque no hay nada imposible para Dios. \u00c9l podr\u00eda secarnos, pero no, \u00c9l quiere que demos frutos abundantes movidos por la Fe, cosa que era imposible pedirle a esta higuera o a cualquier otra creatura que no seamos nosotros. \u00c9l pod\u00eda hacerlo, sin duda, tal como la sec\u00f3, pero opt\u00f3 por esto \u00faltimo para ense\u00f1arnos la diferencia: nosotros podemos participar en este milagro de dar frutos para nuestro Padre Celestial, porque nosotros somos Sus hijos y como tales, somos capaces de tener fe y esto es todo lo que se necesita para mover monta\u00f1as. <strong><em>Por eso les digo: todo lo que pidan en la oraci\u00f3n, crean que ya lo han recibido y lo obtendr\u00e1n.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span id=\"more-649\"><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que ocurre en el templo, est\u00e1 precisamente relacionado con la oraci\u00f3n. No podemos orar si tenemos la cabeza llena de cosas que nos asaltan y distraen todo el tiempo. No podemos orar si no prestamos atenci\u00f3n en primer lugar a lo que nos dice el Se\u00f1or y no le podremos o\u00edr con tanto bullicio y distracci\u00f3n, si no lo ponemos a \u00c9l por sobre todas las cosas. Para eso se necesita crear un clima, un ambiente apropiados. Tenemos que silenciar nuestras mentes y alejar todo aquello que nos perturba y distrae, incluso las deudas, las obligaciones y todo aquello que nos apremia. Primero tenemos que tener paz en nuestras mentes y nuestros corazones. Tal como el Se\u00f1or procura correr a todos los que est\u00e1n comerciando dentro del templo. As\u00ed como all\u00ed no se puede orar, si convertimos el templo en cueva de ladrones, que no es otra cosa que desnaturalizar el templo, volvi\u00e9ndolo cualquier cosa antes que templo, nosotros debemos apartarnos de todo para orar, incluso, si es posible, apart\u00e1ndonos f\u00edsicamente. Por eso vemos al Se\u00f1or a cada nada alej\u00e1ndose a las monta\u00f1as para orar. Es que es preciso tener paz para orar, y a veces, nos pasa a nosotros, que oramos en la calle o en cualquier lugar, lo cual no est\u00e1 mal, a condici\u00f3n que tengamos un tiempo para dedicar a la oraci\u00f3n como se debe, porque totalmente distra\u00eddo, es imposible orar y o\u00edr lo que el Se\u00f1or tiene que decirte. Otras veces estamos tan apurados que nuestro tiempo de oraci\u00f3n se vuelve un repetir acelerado de oraciones y f\u00f3rmulas aprendidas, lo que tampoco est\u00e1 mal, si no se convierte en nuestra \u00fanica forma de orar. Para orar de verdad, para realmente orar, entrando en comunicaci\u00f3n con Dios con ayuda\u00a0del Esp\u00edritu Santo es preciso encontrar calma, paz, aislarnos de todo y prestar todos nuestros sentidos a sus manifestaciones; entonces sabremos lo que quiere de nosotros y alcanzaremos la paz y la esperanza de la que \u00c9l nos reviste para afrontar nuestra Misi\u00f3n como se debe. <strong><em>Por eso les digo: todo lo que pidan en la oraci\u00f3n, crean que ya lo han recibido y lo obtendr\u00e1n.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed como nuestra cabeza muchas veces est\u00e1 que bulle con ideas y urgencias de distintas clases que nos impiden concentrarnos en lo que es realmente importante, lo mismo ocurre en nuestras sociedades y por su puesto en nuestros templos. Jes\u00fas limpia no solamente los templos, sino nuestras vidas y las sociedades de tanta tonter\u00eda que nos agobia y bombardea como si fueran imprescindibles, cuando tal como Jesucristo mismo le responde a Martha: <strong><em><a href=\"http:\/\/www.aqplink.com\/roguemos\/2014\/10\/lucas-10-38-42-maria-ha-elegido-la-mejor-parte\/\" target=\"_blank\">una sola cosa es importante<\/a>, ella (Mar\u00eda) ha elegido la mejor parte y no se le quitar\u00e1.<\/em><\/strong> No permitamos que nos obsesionen las cosas mundanas, que pueden hacernos insufrible la vida, llena de obligaciones de todo tipo, pero sobre todo, llena de distracciones y supuestos atractivos, que se convierten en h\u00e1bitos, sin los cuales nos parece que no podr\u00edamos vivir. Nos esclavizamos a tantas cosas: a un programa, a un horario, a un tipo de alimentos, a una rutina de ejercicios, a un encuentro semanal con los amigos, a una bebida, a unas pastillas, a un modo de vestir, a un estilo de vida. Y todo nos plantea exigencias que paulatinamente van llenando nuestras vidas, hasta devorarlas, sin dejarnos un minuto para la reflexi\u00f3n de nuestros actos. Es molesto para los que ostenta el poder pol\u00edtico y econ\u00f3mico que busquemos la paz y reflexionemos, porque entonces dejamos de estar apremiados por todo y con ello, frenamos el consumo y dejamos de seguir generando las pingues ganancias que les damos cuando estamos alienados, embrutecidos. Por eso, mientras Jes\u00fas busca liberarnos, simplificando nuestras vidas, atendiendo a lo \u00fanico que es realmente importante, echando por tierra cuanta tonter\u00eda tenemos en nuestros \u201ctemplos\u201d, los poderosos se molestan y conspiran contra \u00c9l, porque un ser libre, hace ver como in\u00fatiles todas las farsas y mentiras que han inventado para esquilmar a los pobres, haci\u00e9ndoles creer que son necesarias tantas tonter\u00edas sin las cuales en realidad podr\u00edamos vivir y vivir\u00edamos mejor. El Se\u00f1or es eso. Es un poder vivificante, tonificante y desinfectante de tantas ideolog\u00edas y necesidades realmente t\u00f3xicas que hemos ido generando a nuestro alrededor, perdiendo de vista lo \u00fanico que realmente importa. Jesucristo nos revela lo que es esencial y nos conmina a desechar todo lo que es accesorio y fr\u00edvolo, porque no nos conduce nada m\u00e1s que al desorden, a la desorientaci\u00f3n, a la oscuridad, a la mentira, al ego\u00edsmo, a la perdici\u00f3n. Nada de esto es necesario. Busquemos un ambiente adecuado, seguramente en el templo de nuestra preferencia y purifiquemos nuestra mente y nuestros corazones. Pidamos perd\u00f3n a cuantos hemos ofendido y luego pidamos ayuda al Se\u00f1or para cumplir nuestra Misi\u00f3n: amar a Dios por sobre todas las cosas y al pr\u00f3jimo como a nosotros mismos. Todo lo dem\u00e1s sobra. <strong><em>Por eso les digo: todo lo que pidan en la oraci\u00f3n, crean que ya lo han recibido y lo obtendr\u00e1n.<\/em><\/strong><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Oremos:<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Padre Santo, no dejes que seamos como hojas al viento zarandeadas por el Demonio, sin saber ni de d\u00f3nde venimos ni a d\u00f3nde vamos. Danos el silencio y la paz necesarias para o\u00edr T\u00fa Sant\u00edsima Voluntad y ponernos en Camino\u2026Te lo pedimos por nuestro Se\u00f1or Jesucristo, que vive y reina contigo en unidad del Esp\u00edritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos\u2026Am\u00e9n.<\/p>\n<h1 style=\"text-align: justify;\">Roguemos al Se\u00f1or\u2026<\/h1>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Te lo pedimos Se\u00f1or.<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">(A\u00f1ade tus oraciones por las intenciones que desees, para que todos los que pasemos por aqu\u00ed tengamos oportunidad de unirnos a tus plegarias)<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Jesucristo en el Templo<\/h3>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/bL3paICIux0?rel=0\" width=\"480\" height=\"360\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">El S\u00ednodo y la oraci\u00f3n<\/h3>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/NNBD1CLIXPQ?rel=0\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">LA VERDADERA ORACI\u00d3N<\/h3>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/df7Lqpw42XA?rel=0\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p class=\"bawpvc-ajax-counter\" data-id=\"649\"> (35) vistas<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto del evangelio Mc 11,11-26 \u2013 todo lo que pidan en la oraci\u00f3n 11. Entr\u00f3 Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n y se fue al Templo. Observ\u00f3 todo a su alrededor y, siendo ya tarde, sali\u00f3 con los Doce para volver a Betania. 12. Al d\u00eda siguiente, cuando sal\u00edan de Betania, sinti\u00f3 hambre. 13. A lo lejos divis\u00f3 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/marcos-1111-26-todo-lo-que-pidan-en-la-oracion\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMarcos 11,11-26 &#8211; todo lo que pidan en la oraci\u00f3n\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-34383","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34383","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34383"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34383\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34383"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34383"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34383"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}