{"id":3442,"date":"2015-12-01T01:14:50","date_gmt":"2015-12-01T06:14:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/sagrada-vocacion\/"},"modified":"2015-12-01T01:14:50","modified_gmt":"2015-12-01T06:14:50","slug":"sagrada-vocacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/sagrada-vocacion\/","title":{"rendered":"Sagrada vocaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Como formadores de vidas el Se\u00f1or nos llama a prestar m\u00e1s atenci\u00f3n a nuestro andar personal que a los apuntes que queremos compartir con los que est\u00e1n a nuestro cargo.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    Basta con mencionar la palabra educaci\u00f3n para que la mayor\u00eda de nosotros pensemos, casi en forma autom\u00e1tica, en aulas, escuelas, pizarrones y libros. Todos estos elementos, en la mente de muchos, son propios de ese prolongado proceso que llamamos educaci\u00f3n.El objetivo de la misma es transmitir, en las instituciones designadas para este fin, un gran c\u00famulo de informaci\u00f3n al estudiante. La convicci\u00f3n cultural que sostiene este proceso es que cuanto m\u00e1s informaci\u00f3n posea una persona, mejor preparada estar\u00e1 para enfrentar los diversos desaf\u00edos que le presenta la vida. La enorme influencia de esta perspectiva sobre la Iglesia ha llevado a que ella, tambi\u00e9n, considere que formar a las personas es algo que depende, mayormente, de la transmisi\u00f3n de informaci\u00f3n dentro del \u00e1mbito de algo parecido a un aula. Por esto, si deseamos que las personas en nuestro grupo casero, congregaci\u00f3n o clase de escuela dominical crezcan en su vida de oraci\u00f3n, su capacidad de evangelizar o en su intimidad en el matrimonio el primer paso que tomamos, siempre, es organizar un seminario sobre oraci\u00f3n, evangelizaci\u00f3n o matrimonio.Como formadores de vidas el Se\u00f1or nos llama a prestar m\u00e1s atenci\u00f3n a nuestro andar personal&#8230;\u00a1Qu\u00e9 distinto resulta este concepto de formaci\u00f3n al que se maneja en el reino de los cielos! Poseer informaci\u00f3n, en este \u00e1mbito, no constituye gran ventaja. Es m\u00e1s, la Palabra nos provee una multitud de ejemplos que revelan que los que m\u00e1s informaci\u00f3n poseen son, muchas veces, los que m\u00e1s complicaciones experimentan a la hora de relacionarse con el Se\u00f1or. En el Reino los que educan no apuestan a la transmisi\u00f3n de informaci\u00f3n, sino a la formaci\u00f3n de vidas. La informaci\u00f3n, en este entorno, solamente es \u00fatil si produce una transformaci\u00f3n del coraz\u00f3n, condici\u00f3n indispensable para caminar en intimidad con Dios y nuestros pr\u00f3jimos.Esta formaci\u00f3n se da en el contexto mismo de la vida y, por esto, es absolutamente esencial determinar qu\u00e9 clase de persona es la que lleva adelante el proceso educativo. En el sistema educativo tradicional la experiencia de aprender mayormente est\u00e1 limitada a un horario espec\u00edfico del d\u00eda, en el que los estudiantes llegan al lugar asignado para sus clases. Durante ese breve lapso de tiempo gozar\u00e1n de acceso limitado a la persona que ense\u00f1a la materia. Fuera del aula, sin embargo, el contacto con ella ser\u00e1 casi nulo, y por eso no importa qu\u00e9 clase de vida lleva, siempre que sepa \u00abdictar\u00bb su materia. En el Reino la persona que ense\u00f1a es la materia Quienes han adquirido la responsabilidad de formar a otros, dentro del pueblo de Dios, ense\u00f1an a toda hora y en todo lugar, con el ejemplo que dan a los dem\u00e1s. Considere, por ejemplo, la forma en que el Se\u00f1or pretende que los padres formen a sus hijos en la verdad, seg\u00fan el libro de Deuteronomio: \u00abEstas palabras que yo te mando hoy, estar\u00e1n sobre tu coraz\u00f3n. Se las repetir\u00e1s a tus hijos, y les hablar\u00e1s de ellas estando en tu casa y andando por el camino, al acostarte y cuando te levantes\u00bb (6.6 y 7- RVR 95). En este contexto la formaci\u00f3n de los ni\u00f1os jam\u00e1s puede llevarse a cabo por un programa que les ense\u00f1a Biblia una hora por semana. M\u00e1s bien, es responsabilidad de los padres aprovechar las situaciones normales de cada d\u00eda para compartir con sus hijos acerca de la Palabra. Estas ocasiones incluyen actividades de tan poco car\u00e1cter \u00abespiritual\u00bb como entrar o salir de la casa, sentarse a la mesa para comer o acostarse a dormir.En el Nuevo Testamento, Marcos indica que Jes\u00fas \u00abdesign\u00f3 entonces a doce para que estuvieran con \u00e9l, para enviarlos a predicar y que tuvieran autoridad para sanar enfermedades y para echar fuera demonios\u00bb (3.14-15 \u2013 RVR 95). La capacitaci\u00f3n de los Doce depend\u00eda enteramente de un sencillo programa: pasar tiempo con el Se\u00f1or. De hecho, si escogi\u00e9ramos los vers\u00edculos en los evangelios en que espec\u00edficamente Jes\u00fas imparte informaci\u00f3n a los disc\u00edpulos comprobar\u00edamos que estos no alcanzan siquiera para llenar un libro de bolsillo.\u00bfPor qu\u00e9? Porque el \u00e9nfasis de Jes\u00fas en el proceso de aprendizaje de los suyos no era la acumulaci\u00f3n de informaci\u00f3n sino la oportunidad de estar cerca de Aquel que es la Verdad.El \u00e9nfasis de Jes\u00fas en el proceso de aprendizaje de los suyos no era la acumulaci\u00f3n de informaci\u00f3n sino la oportunidad de estar cerca de Aquel que es la Verdad.Al caminar juntos, se contagiaron de la vida que \u00e9l pose\u00edaNo erramos, entonces, al afirmar que lo que impacta la vida de un disc\u00edpulo no es el contenido de una clase, sino la vida de quien la ense\u00f1a. El formador en el Reino entiende que un maestro ense\u00f1a m\u00e1s con sus acciones y actitudes que con las palabras de su boca. Los disc\u00edpulos dan testimonio del impacto de la vida de Jes\u00fas sobre ellos cuando Juan declara que vieron su gloria, \u00abllena de gracia y de verdad\u00bb (1.14). En su primera carta el ap\u00f3stol se\u00f1ala que desea compartir con sus lectores \u00ablo que hemos o\u00eddo, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado y lo que han palpado nuestras manos, acerca del Verbo de vida\u00bb (1.1 &#8211; BA). Observe que Juan no est\u00e1 preocupado por ense\u00f1ar doctrinas, ni enunciar teolog\u00edas, sino en compartir lo que fue su propia experiencia con el Mes\u00edas. La pregunta fundamental que debe responder cada formador no es si est\u00e1 o no est\u00e1 ense\u00f1ando, sino \u00bfqu\u00e9 es lo que est\u00e1 ense\u00f1ando? Como formadores de vidas el Se\u00f1or nos llama a prestar m\u00e1s atenci\u00f3n a nuestro andar personal que a los apuntes que queremos compartir con nuestros alumnos. \u00a1Un maestro santo siempre contagiar\u00e1 de santidad a los disc\u00edpulos que el Se\u00f1or le conf\u00eda!\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">\u00a9Apuntes Pastorales XXV-4, todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw Como formadores de vidas el Se\u00f1or nos llama a prestar m\u00e1s atenci\u00f3n a nuestro andar personal que a los apuntes que queremos compartir con los que est\u00e1n a nuestro cargo. Basta con mencionar la palabra educaci\u00f3n para que la mayor\u00eda de nosotros pensemos, casi en forma autom\u00e1tica, en aulas, escuelas, pizarrones y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/sagrada-vocacion\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSagrada vocaci\u00f3n\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3442","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3442","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3442"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3442\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3442"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3442"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3442"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}