{"id":34442,"date":"2016-06-20T13:23:13","date_gmt":"2016-06-20T18:23:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lucas-424-30-le-arrojaron-fuera-de-la-ciudad\/"},"modified":"2016-06-20T13:23:13","modified_gmt":"2016-06-20T18:23:13","slug":"lucas-424-30-le-arrojaron-fuera-de-la-ciudad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lucas-424-30-le-arrojaron-fuera-de-la-ciudad\/","title":{"rendered":"Lucas 4,24-30 \u2013 le arrojaron fuera de la ciudad"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: justify;\">Texto del evangelio Lc 4,24-30 \u2013 le arrojaron fuera de la ciudad<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>24. Y a\u00f1adi\u00f3: \u00abEn verdad les digo que ning\u00fan profeta es bien recibido en su patria.\u00bb<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>25. \u00abLes digo de verdad: Muchas viudas hab\u00eda en Israel en los d\u00edas de El\u00edas, cuando se cerr\u00f3 el cielo por tres a\u00f1os y seis meses, y hubo gran hambre en todo el pa\u00eds;<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>26. y a ninguna de ellas fue enviado El\u00edas, sino a una mujer viuda de Sarepta de Sid\u00f3n.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>27. Y muchos leprosos hab\u00eda en Israel en tiempos del profeta Eliseo, y ninguno de ellos fue purificado sino Naam\u00e1n, el sirio.\u00bb<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>28. Oyendo estas cosas, todos los de la sinagoga se llenaron de ira;<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>29. y, levant\u00e1ndose, le arrojaron fuera de la ciudad, y le llevaron a una altura escarpada del monte sobre el cual estaba edificada su ciudad, para despe\u00f1arle.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>30. Pero \u00e9l, pasando por medio de ellos, se march\u00f3.<\/em><\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Reflexi\u00f3n: Lc 4,24-30<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">No nos gusta que venga alguien con pretensiones de decirnos lo que debemos hacer y mucho menos si lo conocemos, porque, llegado un momento, aunque pudiera tener la raz\u00f3n, nuestro orgullo y soberbia pueden m\u00e1s y entonces empezamos a preguntarnos: \u00bfcon qu\u00e9 autoridad nos habla de esta manera? \u00bfqui\u00e9n es este para que venga a decirnos lo que debemos hacer o dejar de hacer? \u00bfdespu\u00e9s de todo, no es un hombre como nosotros, con limitaciones y defectos como cualquiera de nosotros? \u00bfno es fulanito, al que conocemos desde ni\u00f1o, con el que hemos corrido, jugado y a cuyos papas y hermanos conocemos bastante bien? \u00bfde d\u00f3nde viene a decirnos lo que debemos hacer? \u00bfcon qu\u00e9 autoridad? Muchas veces ni si quiera nos detenemos a considerar sus argumentos, pues nos basta con la idea, los prejuicios que tenemos sobre esta persona o sobre lo que nos intenta decir. En el fondo, es pura soberbia, que no estamos ni si quiera dispuestos a escuchar. Esta es una p\u00e9sima actitud que lamentablemente es m\u00e1s frecuente de lo que pensamos. Nos cuesta cambiar y no lo haremos por alguien cuya credibilidad \u2013debido a nuestros prejuicios-, es reducida. Tal y como lo plantea el Se\u00f1or, en tal caso, mejor aplicar la astucia y salir por la tangente, antes que chocar, porque las consecuencias pueden ser desastrosas<strong><em>&#8230;levant\u00e1ndose, le arrojaron fuera de la ciudad, y le llevaron a una altura escarpada del monte sobre el cual estaba edificada su ciudad, para despe\u00f1arle.<\/em> <em>Pero \u00e9l, pasando por medio de ellos, se march\u00f3.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span id=\"more-142\"><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La soberbia y el orgullo nos llevan a cerrarnos por completo y ya entonces no entramos en raz\u00f3n, pues los argumentos no interesan, sino las actitudes. No estamos dispuestos a escuchar a quien de partida hemos descalificado. Y, obviamente descalificaremos a quien se oponga a nuestros intereses, aun cuando se trate de prestigio, porque, despu\u00e9s de todo, el prestigio es parte del poder que buscamos en la sociedad. Es curiosos que lo que finalmente les est\u00e1 diciendo Jes\u00fas a estos jud\u00edos es que siendo el Pueblo Escogido, se les han subido tal vez de tal modo los humos, que estando frente a ellos el Mes\u00edas a quien tanto esperaban, no est\u00e1 dispuestos a reconocerlo. No lo quieren ver. Est\u00e1n cegados por la soberbia, por el orgullo. Ellos se han formado una imagen del Mes\u00edas y Jes\u00fas no encaja con la imagen que ellos tienen. Ellos esperan otra cosa, no a otro jud\u00edo m\u00e1s, com\u00fan y corriente salido de su mismo entorno. Por poco y adelanta la Pascua. Es verdad que esto les ser\u00eda imposible precisamente porque estaban frente al Mes\u00edas, el Hijo de Dios vivo, y \u00c9l ten\u00eda que cumplir con el Plan de Dios, el cual no contemplaba que muriera all\u00ed y en ese momento precisamente, sino, algunas semanas despu\u00e9s y en la cruz. No deja de llamarnos la atenci\u00f3n que el Se\u00f1or se ve precisado a usar sus poderes Divinos para salir ileso de esta emboscada. Y mucho m\u00e1s a\u00fan, que ni esto haya servido como prueba para que aquellos jud\u00edos cambien de opini\u00f3n. As\u00ed de cerrados estaban y ya sabemos que no hay peor ciego que el que no quiere ver<strong><em>&#8230;levant\u00e1ndose, le arrojaron fuera de la ciudad, y le llevaron a una altura escarpada del monte sobre el cual estaba edificada su ciudad, para despe\u00f1arle. Pero \u00e9l, pasando por medio de ellos, se march\u00f3.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfCu\u00e1ntas veces actuamos as\u00ed, cegados por nuestros prejuicios? No somos capaces de ver lo evidente. Vemos lo que queremos ver. No nos refiramos a otros, sino que dediquemos algunos minutos a examinarnos a nosotros mismos. \u00bfA cu\u00e1ntas personas, algunas muy cercanas, les cerramos la puerta de nuestro coraz\u00f3n y nuestra mente, simplemente porque ya tenemos una idea de ellos y no admitimos la menor modificaci\u00f3n. Ya los hemos etiquetado y no importa lo que digan o hagan, nuestro concepto ser\u00e1 invariable, inmodificable. Inspirados por esta lectura y siguiendo el Esp\u00edritu que el Se\u00f1or nos quiere comunicar, esforc\u00e9monos hoy d\u00eda por variar nuestros criterios. Pong\u00e1moslo por un momento en duda. Pregunt\u00e9monos qu\u00e9 pasar\u00eda si aquello fuera cierto. No renunciemos a nuestras convicciones, pero demos por lo menos un espacio a la consideraci\u00f3n de las ideas y argumentos de aquellos personajes o incluso amigos, cuyas ideas tal vez deb\u00edamos esforzarnos en comprender y resultar\u00eda que no son tan descabelladas. \u00a1Qu\u00e9 f\u00e1cil puede resultar aferrarnos a lo que siempre hemos sostenido! Pero, podr\u00eda resultar que estemos equivocados. Peor a\u00fan: \u00bfqu\u00e9 tal si nuestras concepciones de Cristo y de Dios estuvieran equivocadas? Examinemos esa posibilidad. Tal vez estamos dejando de ver lo evidente precisamente porque lo tenemos tan cerca, tan pr\u00f3ximo, que no lo llegamos a ver ni entender, simplemente porque no le damos la oportunidad, porque estamos tan seguros de tener la verdad, que no vamos a dejar que nuestra esposa, nuestro esposo o tal vez alguno de nuestros hijos o amigos nos est\u00e9n proponiendo el cambio o el ajuste necesario para abrazar verdaderamente la Verdad. No seamos intolerantes y mucho menos soberbios. Prestemos atenci\u00f3n<strong><em>&#8230;levant\u00e1ndose, le arrojaron fuera de la ciudad, y le llevaron a una altura escarpada del monte sobre el cual estaba edificada su ciudad, para despe\u00f1arle. Pero \u00e9l, pasando por medio de ellos, se march\u00f3<\/em><\/strong><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Oremos:<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Padre Santo, no permitas que nos ciegue la soberbia o el orgullo. Que aprendamos a ver y o\u00edr con humildad la correcci\u00f3n que nos propones directamente o a trav\u00e9s de nuestros hermanos\u2026Te lo pedimos por nuestro Se\u00f1or Jesucristo, que vive y reina contigo en unidad del Esp\u00edritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos\u2026Am\u00e9n.<\/p>\n<h1 style=\"text-align: justify;\">Roguemos al Se\u00f1or\u2026<\/h1>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Te lo pedimos Se\u00f1or.<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">(A\u00f1ade tus oraciones por las intenciones que desees, para que todos los que pasemos por aqu\u00ed tengamos oportunidad de unirnos a tus plegarias)<\/p>\n<p class=\"bawpvc-ajax-counter\" data-id=\"142\"> (1) vistas<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto del evangelio Lc 4,24-30 \u2013 le arrojaron fuera de la ciudad 24. 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