{"id":34448,"date":"2016-06-20T13:23:28","date_gmt":"2016-06-20T18:23:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mateo-231-12-no-imiten-su-conducta\/"},"modified":"2016-06-20T13:23:28","modified_gmt":"2016-06-20T18:23:28","slug":"mateo-231-12-no-imiten-su-conducta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mateo-231-12-no-imiten-su-conducta\/","title":{"rendered":"Mateo 23,1-12 \u2013 no imiten su conducta"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: justify;\">Texto del evangelio Mt 23,1-12 \u2013 no imiten su conducta<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>1. Entonces Jes\u00fas se dirigi\u00f3 a la gente y a sus disc\u00edpulos<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>2. y les dijo: \u00abEn la c\u00e1tedra de Mois\u00e9s se han sentado los escribas y los fariseos.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>3. Hagan, pues, y observen todo lo que les digan; pero no imiten su conducta, porque dicen y no hacen.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>4. Atan cargas pesadas y las echan a las espaldas de la gente, pero ellos ni con el dedo quieren moverlas.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>5. Todas sus obras las hacen para ser vistos por los hombres; se hacen bien anchas las filacterias y bien largas las orlas del manto;<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>6. quieren el primer puesto en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas,<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>7. que se les salude en las plazas y que la gente les llame &#8220;Rabb\u00ed&#8221;.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>8. \u00abUstedes, en cambio, no se dejen llamar &#8220;Rabb\u00ed&#8221;, porque uno solo es su Maestro; y ustedes son todos hermanos.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>9. Ni llamen a nadie &#8220;Padre&#8221; de ustedes en la tierra, porque uno solo es su Padre: el del cielo.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>10. Ni tampoco se dejen llamar &#8220;Directores&#8221;, porque uno solo es su Director: el Cristo.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>11. El mayor entre ustedes ser\u00e1 su servidor.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>12. Pues el que se ensalce, ser\u00e1 humillado; y el que se humille, ser\u00e1 ensalzado.<\/em><\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Reflexi\u00f3n: Mt 23,1-12<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nEs una cr\u00edtica muy dura la que lanza hoy el Se\u00f1or, especialmente a todos los que nos hemos instalado en lugares distinguidos y de honor a causa de \u201cnuestros pergaminos\u201d. Cuando reflexionamos esta lectura, como la mayor\u00eda de sermones de Cristo, tendemos a ponernos en el medio, entre \u00c9l y aquellos a quienes se dirige, como si fu\u00e9ramos \u00e1rbitros o estuvi\u00e9ramos exentos de tal cr\u00edtica, como si ella no nos alcanzara por alg\u00fan motivo que, de cualquier modo, nos hace inimputables, ya sea nuestra ignorancia o nuestra \u201csencillez\u201d o nuestra \u201cmodesta\u201d posici\u00f3n. Siempre tendemos a excluirnos y a se\u00f1alar a los dem\u00e1s. Son los otros los que tienen la culpa, los que deben cambiar, los que no entienden. O en todo caso, son aquella gente mala y realmente aborrecible de los tiempos de Jes\u00fas, es decir, personas que por sus cargos y ocupaciones representaban el poder en aquel entonces: escribas, sacerdotes y fariseos\u2026personajes que no vemos en la actualidad. Ni los sacerdotes, ni los religiosos o religiosas actuales se sienten parte del grupo se\u00f1alado por Jes\u00fas: qu\u00e9 diremos de los pol\u00edticos, ni lo oyen y si lo hicieran, no estar\u00edan capacitados para verse reflejados de ning\u00fan modo, puesto que ni se les nombra abiertamente; y sin embargo es a todos estos a los que de modo muy especial se est\u00e1 refiriendo aqu\u00ed Jes\u00fas, a los l\u00edderes actuales, a los que dirigen sociedades e instituciones, a los que norman, a los \u201cdue\u00f1os de la legalidad y la verdad\u201d. <em><strong>En la c\u00e1tedra de Mois\u00e9s se han sentado los escribas y los fariseos. Hagan, pues, y observen todo lo que les digan; pero no imiten su conducta, porque dicen y no hacen.<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span id=\"more-130\"><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Parece propio de la naturaleza humana el sentirnos exentos. Siempre estamos m\u00e1s dispuestos a ver la paja en el ojo ajeno antes que reconocer la viga que tenemos en el nuestro. Y sin embargo es de esto de lo que en realidad nos habla hoy Jes\u00fas. Es preciso que hagamos un alto en el camino y nos observemos, porque aun cuando nos sintamos exceptuados, es seguro que hay muchos que tienen sus ojos puestos en nosotros, nos siguen, nos juzgan y critican. \u00bfQu\u00e9 clase de testimonio damos? \u00bfDebe importarnos? \u00bfO tal vez somos de aquellos que se juzgan \u00fanicos, pero que hacen lo que todo el mundo, es decir lo que se nos antoja, lo que nos parece bien, sin importarnos nada m\u00e1s y muchos menos lo que puedan decir y pensar los dem\u00e1s? \u00bfEs esto lo mejor a que podemos tender? \u00bfEs hacer lo que nos place sin importarnos los dem\u00e1s a lo que debemos aspirar? \u00bfNo debemos asumir alguna responsabilidad por los dem\u00e1s? \u00bfNo estamos todos en un mismo barco, en el que lo que hagamos o dejemos de hacer repercute en los dem\u00e1s? \u00bfQu\u00e9 es lo correcto? \u00bfQu\u00e9 es lo que est\u00e1 bien? \u00bfNo es a eso a lo que todos deb\u00edamos tender? \u00bfEs que alguien \u2013en sus cabales- puede querer el mal para s\u00ed? Incluso es posible que no quiera el mal para los dem\u00e1s, pero est\u00e9 dispuesto a infligirlo si de ello depende lo que \u2013seg\u00fan \u00e9l o ella- es conveniente para s\u00ed. Sin embargo, finalmente hemos de concluir en que todos aspiramos al Bien, a lo correcto, a lo mejor y si alguien pudiera asegurarnos que todos podemos alcanzarlo, seguramente no nos atropellar\u00edamos por hacerlo nuestro primero. Si tendemos al bien y todos queremos alcanzarlo, \u00bfpor qu\u00e9 impedir que otros lo hagan, por qu\u00e9 dificultarlo, por qu\u00e9 pretender que lo hacemos cuando en realidad no nos importa o por qu\u00e9 fingir que no nos importa cuando es lo que perseguimos? \u00bfPor qu\u00e9 tanto rev\u00e9s? \u00bfPor qu\u00e9 tanta careta? \u00bfPor qu\u00e9 tanta falsedad? \u00bfPor qu\u00e9 tanta mentira? \u00bfQu\u00e9 persiguen los que se sientan en la c\u00e1tedra a dar lecciones que ellos mismos no cumplen? \u00bfBuscan el Bien o buscan la adulaci\u00f3n? \u00bfQu\u00e9 sabor, qu\u00e9 atractivo encuentran los que se engolosinan con el prestigio, el reconocimiento y el honor antes que llegar al Bien? \u00bfQu\u00e9 obst\u00e1culos, que dificultades presenta alcanzar el Bien, que grandes personalidades y poderosos se\u00f1ores y se\u00f1oras est\u00e1n dispuestas a simular perseguirlo y aun aparentar haberlo alcanzado aun cuando esto sea falso? \u00bfPor qu\u00e9 mentimos o fingimos con tanta facilidad a este respecto? \u00bfQu\u00e9 y ante qui\u00e9n queremos aparentar? \u00bfQu\u00e9 es lo que nos atrae tanto que estamos dispuestos a enga\u00f1ar? \u00bfA qui\u00e9n enga\u00f1amos en realidad? \u00bfQu\u00e9 ganamos con el enga\u00f1o? \u00bfSe puede sostener por siempre una mentira, un enga\u00f1o? \u00bfQu\u00e9 ocurre cuando se llega a saber la Verdad? \u00bfNo sale siempre a relucir la Verdad, como un cuerpo en el oc\u00e9ano, por m\u00e1s profundo que se le pretenda hundir? \u00bfPor qu\u00e9 no enfocarnos -siempre y mejor para todos-, en la verdad desde el comienzo? \u00bfQui\u00e9n gana con la mentira? \u00bfQui\u00e9n gana con la verdad? \u00bfDe qu\u00e9 lado estamos? \u00bfQu\u00e9 refleja nuestra forma de vida, lo que decimos y hacemos de nosotros? \u00bfAlumbramos la verdad o m\u00e1s bien la ocultamos? <strong><em>En la c\u00e1tedra de Mois\u00e9s se han sentado los escribas y los fariseos. Hagan, pues, y observen todo lo que les digan; pero no imiten su conducta, porque dicen y no hacen.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuidado con lo que hacemos. Cuidado con el testimonio que damos cada d\u00eda a cuantos nos rodean. Si cada uno de nosotros dedic\u00e1ramos un momento a reflexionar en lo que hacemos y c\u00f3mo lo hacemos, tal vez este ser\u00eda un mundo mejor. Por hoy, hag\u00e1monos el prop\u00f3sito de no fijarnos tanto en lo que nos agrada, en aquello a lo que estamos acostumbrados y que se ha tornado en nuestra costumbre, en nuestra rutina. Fij\u00e9monos en las personas que nos rodean, tratemos de entenderlas y darles honestamente, con sinceridad, aquello que esperan y necesitan. Seamos Don para los dem\u00e1s, antes que esponjas que todo lo absorben y beben como si lo mereci\u00e9ramos, sin agradecerlo, sin reconocerlo, sin apreciarlo. Tengamos en nuestros labios una palabra amable, un gesto noble. Procuremos el Bien de los dem\u00e1s, de aquellos con los que nos encontramos, antes que el nuestro. D\u00e9mosles lo que necesitan, no lo que nos gusta, tenemos y nos sobra. Tanto en la clase, como en el p\u00falpito o la curul, seamos generosos, escuchemos y demos lo que nos demandan y lo que Cristo mismo nos manda, antes que lo que nos hace dignos de admiraci\u00f3n y adulaci\u00f3n. No busquemos nuestra conveniencia. Obremos por amor y hagamos que, en todo caso, las miradas se vuelvan a \u00c9l, a nuestro Creador, a nuestro Se\u00f1or. \u00c9l es la luz del que provienen todas las Gracias y es a \u00c9l a quien todos debemos pretender y seguir. Cuidemos que nuestro testimonio sea el correcto, porque es por \u00c9l por qui\u00e9n vivimos y somos. Es a \u00c9l a quien se deben volver las miradas, porque solo \u00c9l tiene Palabras de Vida Eterna. <strong><em>En la c\u00e1tedra de Mois\u00e9s se han sentado los escribas y los fariseos. Hagan, pues, y observen todo lo que les digan; pero no imiten su conducta, porque dicen y no hacen.<\/em><\/strong><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Oremos:<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Padre Santo, repitiendo con San Francisco, haznos un instrumento de Tu paz; que donde hay odio, llevemos amor; donde haya ofensa, perd\u00f3n; donde haya discordia, uni\u00f3n; donde haya duda, fe; donde haya error, verdad; donde haya desesperaci\u00f3n, alegr\u00eda; donde haya tinieblas, luz. Que no busquemos tanto ser consolados, como consolar; ser comprendidos, como comprender; amados como amar.\u2026Te lo pedimos por nuestro Se\u00f1or Jesucristo, que vive y reina contigo en unidad del Esp\u00edritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos\u2026Am\u00e9n.<\/p>\n<h1 style=\"text-align: justify;\">Roguemos al Se\u00f1or\u2026<\/h1>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Te lo pedimos Se\u00f1or.<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">(A\u00f1ade tus oraciones por las intenciones que desees, para que todos los que pasemos por aqu\u00ed tengamos oportunidad de unirnos a tus plegarias)<\/p>\n<p class=\"bawpvc-ajax-counter\" data-id=\"130\"> (2) vistas<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto del evangelio Mt 23,1-12 \u2013 no imiten su conducta 1. Entonces Jes\u00fas se dirigi\u00f3 a la gente y a sus disc\u00edpulos 2. y les dijo: \u00abEn la c\u00e1tedra de Mois\u00e9s se han sentado los escribas y los fariseos. 3. 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