{"id":34450,"date":"2016-06-20T13:23:32","date_gmt":"2016-06-20T18:23:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lucas-928b-36-este-es-mi-hijo\/"},"modified":"2016-06-20T13:23:32","modified_gmt":"2016-06-20T18:23:32","slug":"lucas-928b-36-este-es-mi-hijo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lucas-928b-36-este-es-mi-hijo\/","title":{"rendered":"Lucas 9,28b-36 \u2013 Este es mi Hijo"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: justify;\">Texto del evangelio Lc 9,28b-36 \u2013 Este es mi Hijo<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>28. Sucedi\u00f3 que unos ocho d\u00edas despu\u00e9s de estas palabras, tom\u00f3 consigo a Pedro, Juan y Santiago, y subi\u00f3 al monte a orar.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>29. Y sucedi\u00f3 que, mientras oraba, el aspecto de su rostro se mud\u00f3, y sus vestidos eran de una blancura fulgurante,<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>30. y he aqu\u00ed que conversaban con \u00e9l dos hombres, que eran Mois\u00e9s y El\u00edas;<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>31. los cuales aparec\u00edan en gloria, y hablaban de su partida, que iba a cumplir en Jerusal\u00e9n.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>32. Pedro y sus compa\u00f1eros estaban cargados de sue\u00f1o, pero permanec\u00edan despiertos, y vieron su gloria y a los dos hombres que estaban con \u00e9l.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>33. Y sucedi\u00f3 que, al separarse ellos de \u00e9l, dijo Pedro a Jes\u00fas: \u00abMaestro, bueno es estarnos aqu\u00ed. Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Mois\u00e9s y otra para El\u00edas\u00bb, sin saber lo que dec\u00eda.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>34. Estaba diciendo estas cosas cuando se form\u00f3 una nube y los cubri\u00f3 con su sombra; y al entrar en la nube, se llenaron de temor.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>35. Y vino una voz desde la nube, que dec\u00eda: \u00ab Este es mi Hijo, mi Elegido; esc\u00fachenle.\u00bb<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>36. Y cuando la voz hubo sonado, se encontr\u00f3 Jes\u00fas solo. Ellos callaron y, por aquellos d\u00edas, no dijeron a nadie nada de lo que hab\u00edan visto.<\/em><\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Reflexi\u00f3n: Lc 9,28b-36<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nEstamos frente a un episodio \u00fanico en el Nuevo Testamento. Que recordemos solo hay otro en el que se oye la voz del Padre y es en el Jord\u00e1n, cuando Jes\u00fas es bautizado. Aqu\u00ed, a ojos de tres disc\u00edpulos elegidos, que tiene el privilegio de asistir a este encuentro, por unos momentos Cielo y Tierra se unen, en una convergencia nunca antes vista, dejando deslumbrados a los disc\u00edpulos invitados a atestiguar semejante encuentro. No hay palabras para describirlo. Tan es as\u00ed que los testigos no dijeron nada a nadie de lo que hab\u00edan visto. Pong\u00e1monos en sus zapatos. \u00bfQu\u00e9 dir\u00edamos? No hay forma de describirlo. Las palabras se quedan cortas; no alcanzan. Pecando de audaces nos atrevemos a aventurar, sin \u00e1nimo de explicarlo, ni abarcar este evento, que asistimos a una apertura en el tiempo y el espacio, en el que Jes\u00fas se encuentra con dos personajes distantes varios siglos entre s\u00ed y con \u00c9l, que desaf\u00edan toda l\u00f3gica y realidad conocida. Es algo indescriptible y si el encuentro tiene estos ribetes, imaginemos las vestimentas y todo a su alrededor. Los disc\u00edpulos no pod\u00edan dormir, a pesar del sue\u00f1o que los invad\u00eda y es que estaban viendo a Jes\u00fas en Su Gloria. Al menos es lo que ellos alcanzaron a comunicar, pero es tal el asombro y el ambiente que los envuelve, tal la sensaci\u00f3n de bienestar, que quieren armar unas carpas para quedarse all\u00ed. Era un lugar que invitaba a la contemplaci\u00f3n: sin tiempo, sin espacio, sin apuro, sin preocupaci\u00f3n ni ansiedad alguna. Pocas veces habremos sentido algo semejante, sin embargo hemos tenido encuentros con Dios en nuestras vidas que permiten aproximarnos a aquella sensaci\u00f3n, por eso podemos atrevernos a imaginar. Pero nunca hemos escuchado el estruendo de esa voz de Dios, que habla con cari\u00f1o y al mismo tiempo con autoridad y un inconfundible acento en la Verdad, como solamente \u00c9l puede hacerlo, brotando de todo lado, incluso de nuestro interior. La voz de Dios lo penetra todo y hace pr\u00e1cticamente imposible desprendernos de Su vibraci\u00f3n que pone en actividad cada una de nuestras c\u00e9lulas, orden\u00e1ndolas y poni\u00e9ndolas en acci\u00f3n al un\u00edsono en una misma direcci\u00f3n y con el mismo prop\u00f3sito. Es el mismo Dios que nos habla y nos dice lo que debemos hacer. <strong><em>Y vino una voz desde la nube, que dec\u00eda: \u00ab Este es mi Hijo, mi Elegido; esc\u00fachenle.\u00bb<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span id=\"more-126\"><\/span><br \/>\nNo podemos dejar de pensar en este momento, del que estamos siendo testigos, como algo sumamente especial y central en la Revelaci\u00f3n que nos trae Jesucristo. Es cierto que toda Su Vida est\u00e1 plagada de momentos especiales, porque todo \u00c9l es especial y extraordinario. \u00bfDe qu\u00e9 otro modo puede manifestarse el encuentro de Dios con Sus creaturas? Si somos honestos y sinceros, dejando la soberbia y el orgullo de lado, hemos de aceptar que la Luz y el Brillo que hay en torno a la presencia de Jesucristo es de tal naturaleza en la historia de la humanidad, que solo un necio podr\u00eda negar reconocerla. Todo apunta inconfundiblemente a este centro y es por eso que de modo consciente estamos obligados a reconocer que hay un antes y un despu\u00e9s de Cristo. La humanidad entera est\u00e1 marcada por su presencia, a pesar de los esfuerzos que hace el demonio para obligarnos a prescindir de \u00c9l. Mil movimientos y cuestionamientos han sido desatados con el \u00fanico prop\u00f3sito de desconocerlo, opacarlo u ocultarlo, lo que es imposible, porque nada podemos contra la Voluntad de Dios, nuestro Creador, quien nos ha hecho para ser felices y vivir eternamente. Es la sola posibilidad que ello no ocurra, fundada en nuestra libertad, porque Dios nos ha hecho libres, que le llev\u00f3 a enviar a Su \u00fanico Hijo, Jesucristo, para mostrarnos el Camino, persuadi\u00e9ndonos \u2013mediante la Fe-, de seguirlo. Entonces, no es solo que hacer el Bien y seguir a Dios es lo correcto, tal como nos lo dice interiormente nuestra propia conciencia, sino que Jesucristo viene a convalidar este Camino, ense\u00f1\u00e1ndonos que es solo el Amor el que nos conducir\u00e1 a la felicidad y la Vida Eterna. \u00bfC\u00f3mo nos lo ense\u00f1a? Con su propia Vida. \u00bfQu\u00e9 hemos de hacer? Creer en \u00c9l y seguirlo. <strong><em>Y vino una voz desde la nube, que dec\u00eda: \u00ab Este es mi Hijo, mi Elegido; esc\u00fachenle.\u00bb<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si somos sensatos, oiremos a Jes\u00fas y haremos lo que nos manda. Esa es la raz\u00f3n de nuestra existencia, hacer lo que nos manda, porque solo as\u00ed alcanzaremos el sentido de la vida. Si tenemos que hacer lo que Dios nos manda, \u00bfquiere decir que no somos libres? No, se\u00f1or. \u00a1Somos libres! Lo que ocurre es que Dios nos ama tanto que no quiere correr el riesgo que nos perdamos. \u00c9l no quiere que nos equivoquemos. Entonces, no es que recorte o conculque nuestra libertad, es m\u00e1s bien un asunto de amor. La impaciencia de Dios por vernos felices, gozando de la vida eterna para la cual fuimos creados, le ha movido a enviar a Su propio Hijo a persuadirnos a hacer lo correcto. Dios no quiere que nos perdamos, lo que definitivamente es una posibilidad, dado que somos libres. Pero \u00c9l, como el mejor Padre, no quiere semejante riesgo, ni semejante castigo. Sin embargo este depende de nosotros, porque aunque \u00c9l no lo quiere, es una de las opciones que absurdamente podr\u00edamos escoger. No es lo razonable, pero bien sabemos que todos los d\u00edas hacemos cosas absurdas, que no deb\u00edamos y que si todo estuviera en nuestras manos, ir\u00edamos solitos enga\u00f1ados por el demonio hacia la perdici\u00f3n. Esta es \u2013lamentablemente-, la misma historia que se repite una y otra vez desde Ad\u00e1n y Eva, nuestros primeros padres. Jesucristo nos muestra hoy el resplandor de Su Divinidad con la esperanza que entendamos de una vez por todas que este no es un montaje de un hombre con poderes excepcionales, sino que es el mism\u00edsimo Hijo de Dios que ha venido enviado por el Padre para Salvarnos. Nada de lo que estamos atestiguando volveremos a verlo otra vez. Solo se est\u00e1 produciendo como parte de la Misi\u00f3n encomendada a Jes\u00fas, de Salvarnos de la perdici\u00f3n, la destrucci\u00f3n y la muerte. Si Dios nos asombra es tan solo para que tengamos la certeza que se trata de \u00c9l y le escuchemos, porque solo as\u00ed nos salvaremos.<strong><em> Y vino una voz desde la nube, que dec\u00eda: \u00ab Este es mi Hijo, mi Elegido; esc\u00fachenle.\u00bb<\/em><\/strong><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Oremos:<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Padre Santo, no permitas que flaqueemos en el seguimiento de Jes\u00fas a lo largo de todas nuestras vidas, especialmente en los momentos de dificultad\u2026Te lo pedimos por nuestro Se\u00f1or Jesucristo, que vive y reina contigo en unidad del Esp\u00edritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos\u2026Am\u00e9n.<\/p>\n<h1 style=\"text-align: justify;\">Roguemos al Se\u00f1or\u2026<\/h1>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Te lo pedimos Se\u00f1or.<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">(A\u00f1ade tus oraciones por las intenciones que desees, para que todos los que pasemos por aqu\u00ed tengamos oportunidad de unirnos a tus plegarias)<\/p>\n<p class=\"bawpvc-ajax-counter\" data-id=\"126\"> (0) vistas<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto del evangelio Lc 9,28b-36 \u2013 Este es mi Hijo 28. 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