{"id":34452,"date":"2016-06-20T13:23:35","date_gmt":"2016-06-20T18:23:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mateo-520-26-vete-primero-a-reconciliarte-con-tu-hermano\/"},"modified":"2016-06-20T13:23:35","modified_gmt":"2016-06-20T18:23:35","slug":"mateo-520-26-vete-primero-a-reconciliarte-con-tu-hermano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mateo-520-26-vete-primero-a-reconciliarte-con-tu-hermano\/","title":{"rendered":"Mateo 5,20-26 \u2013 vete primero a reconciliarte con tu hermano"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: justify;\">Texto del evangelio Mt 5,20-26 \u2013 vete primero a reconciliarte con tu hermano<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>20. \u00abPorque les digo que, si su justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entrar\u00e1n en el Reino de los Cielos.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>21. \u00abHan o\u00eddo que se dijo a los antepasados: No matar\u00e1s; y aquel que mate ser\u00e1 reo ante el tribunal.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>22. Pues yo les digo: Todo aquel que se encolerice contra su hermano, ser\u00e1 reo ante el tribunal; pero el que llame a su hermano &#8220;imb\u00e9cil&#8221;, ser\u00e1 reo ante el Sanedr\u00edn; y el que le llame &#8220;renegado&#8221;, ser\u00e1 reo de la gehenna de fuego.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>23. Si, pues, al presentar tu ofrenda en el altar te acuerdas entonces de que un hermano tuyo tiene algo contra ti,<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>24. deja tu ofrenda all\u00ed, delante del altar, y vete primero a reconciliarte con tu hermano; luego vuelves y presentas tu ofrenda.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>25. Ponte enseguida a buenas con tu adversario mientras vas con \u00e9l por el camino; no sea que tu adversario te entregue al juez y el juez al guardia, y te metan en la c\u00e1rcel.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>26. Yo te aseguro: no saldr\u00e1s de all\u00ed hasta que no hayas pagado el \u00faltimo c\u00e9ntimo.<\/em><\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Reflexi\u00f3n: Mt 5,20-26<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nNuestra suerte no est\u00e1 de ninguna manera desligada de la de nuestros hermanos. \u00a1Somos responsables por ellos! As\u00ed que, si hay alguien en tu barrio, en tu pueblo, en tu ciudad, en tu pa\u00eds y aun en el mundo que con su cinismo y maldad hace da\u00f1o a los m\u00e1s humildes o a los indefensos, tenemos el deber de actuar astuta y eficientemente para persuadir por medios pac\u00edficos que se abstenga de tal proceder, porque no le est\u00e1 permitido a nadie abusar, ni faltar a los dem\u00e1s. Hemos de obrar con mucha prudencia a fin de no desatar mayor violencia, porque esta solo acarrea mayor violencia y por ning\u00fan motivo debemos hacer que esta se incremente y potencie, sino todo lo contrario. Muchas veces es preciso sacrificar algo de nuestra parte, con tal de lograr mayor comprensi\u00f3n y empat\u00eda, tal como acabamos de verlo hacer al Papa Francisco en M\u00e9xico, donde no se ha cansado de pedir perd\u00f3n tato a los pueblos ind\u00edgenas, tradicionalmente marginados y mal tratados, como a los presos, a quienes ha pedido perd\u00f3n por no saber responder a sus necesidades y demandas. \u00c9l se ha echado sobre sus espaldas y por lo tanto tambi\u00e9n sobre las espaldas de la Iglesia, la responsabilidad por el maltrato violento y sistem\u00e1tico del que han sido v\u00edctimas los ind\u00edgenas mexicanos y con ellos, los de toda Am\u00e9rica India. Esto es lo propio de un l\u00edder cristiano, como es el Papa. Este es un gesto que deb\u00eda ser imitado por los poderes pol\u00edticos de turno de cada uno de los pa\u00edses latinos, que solo han sabido contribuir al maltrato y explotaci\u00f3n indiferente de los pueblos abor\u00edgenes, despoj\u00e1ndolos de sus tierras y de los recursos m\u00ednimos para subsistir. No otra cosa fueron las guerras de conquista, las colonias y los virreinatos. Y tras poco m\u00e1s de dos siglos de independencia en promedio, las oligarqu\u00edas y las c\u00fapulas pol\u00edticas de estos pa\u00edses han mantenido la misma situaci\u00f3n de opresi\u00f3n y explotaci\u00f3n, en beneficio de los privilegiados que ostentan el poder, cada quien a su turno, perennizando las diferencias injustas impuestas por la conquista<strong><em>&#8230;deja tu ofrenda all\u00ed, delante del altar, y vete primero a reconciliarte con tu hermano; luego vuelves y presentas tu ofrenda.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span id=\"more-122\"><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Donald Trump, candidato a la presidencia de Estados Unidos y un preclaro representante del poder usurpador que arras\u00f3 con los piel rojas en Norte Am\u00e9rica, tiene el descaro de hablar de aquella tierra que jam\u00e1s perteneci\u00f3 a sus ancestros y de la que se apoderaron como aves de rapi\u00f1a, como si los cr\u00edmenes que se cometieron para consolidar su dominio hubieran prescrito y le dieran mayores derechos de los que ahora podr\u00edan reclamar otras poblaciones pobres y necesitadas. No hay nada que hacer, que no es sobre actitudes violentas o vociferantes que se puede edificar un futuro comunitario, como corresponde a la humanidad del siglo XXI, es preciso suscitar un di\u00e1logo incansable que lleve a limar toda clase de asperezas, fomentando la comprensi\u00f3n mutua y la convivencia pac\u00edfica, dentro de un marco en el que prime el Bien Com\u00fan. Este se debe imponer y no la fuerza bruta de las armas, cuales quiera que estas sean, vengan de donde venga. No es la violencia ni el odio sobre el cual se debe edificar la sociedad en la que todos anhelamos vivir. Hemos de estar dispuestos a reconocer nuestras faltas y a pedir perd\u00f3n, si queremos la paz. Solo entonces se podr\u00e1 propiciar el di\u00e1logo y los acuerdos que permitan el desarrollo de un futuro en el que prime la armon\u00eda y la comprensi\u00f3n<strong><em>&#8230;deja tu ofrenda all\u00ed, delante del altar, y vete primero a reconciliarte con tu hermano; luego vuelves y presentas tu ofrenda.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Imitemos los gestos de humildad que ha tenido el Papa en nuestras sociedades, este es el camino para la paz y la reconciliaci\u00f3n. Tengamos el valor de pedir perd\u00f3n, reconociendo que \u201chacen falta dos para bailar tango\u201d, as\u00ed que si hay diferencias en nuestra pareja, en la instituci\u00f3n de la que formamos parte o en la comunidad en la que vivimos, alguna responsabilidad ha de recaer tambi\u00e9n sobre nosotros. Dejemos de se\u00f1alar a los dem\u00e1s, que a todos nos cabe alguna responsabilidad. Tomemos la iniciativa de reconocerlo, como el mejor camino a la distenci\u00f3n y la reconciliaci\u00f3n. Esto debe ser priorizado, con humildad y sin esperar reconocimiento alguno. Y, finalmente, no juguemos con la tentaci\u00f3n, tal como nos lo recomienda el Papa. No le demos ninguna ventaja al demonio, porque perderemos. Quien se pone a coquetear con la tentaci\u00f3n, ya cay\u00f3; eso es una constante que se repite una y otra vez y sin embargo no aprendemos y ciertamente casi no hay falta, no hay pecado que no afecte de uno u otro modo a nuestros hermanos, aun cuando solo sea dejando de entregarles este tiempo y energ\u00eda a ellos, a quienes nos debemos y por quienes debemos vivir. Por eso, antes de hacer nuestras oraciones y ofrendas a Dios, debemos pedir sinceramente perd\u00f3n a nuestros hermanos<strong><em>&#8230;deja tu ofrenda all\u00ed, delante del altar, y vete primero a reconciliarte con tu hermano; luego vuelves y presentas tu ofrenda.<\/em><\/strong><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Oremos:<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Padre Santo, no permitas que caigamos en la tentaciones, que son muchas y nos tienen sitiados, al acecho para hacernos caer en el momento de mayor debilidad\u2026Te lo pedimos por nuestro Se\u00f1or Jesucristo, que vive y reina contigo en unidad del Esp\u00edritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos\u2026Am\u00e9n.<\/p>\n<h1 style=\"text-align: justify;\">Roguemos al Se\u00f1or\u2026<\/h1>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Te lo pedimos Se\u00f1or.<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">(A\u00f1ade tus oraciones por las intenciones que desees, para que todos los que pasemos por aqu\u00ed tengamos oportunidad de unirnos a tus plegarias)<\/p>\n<p class=\"bawpvc-ajax-counter\" data-id=\"122\"> (10) vistas<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto del evangelio Mt 5,20-26 \u2013 vete primero a reconciliarte con tu hermano 20. \u00abPorque les digo que, si su justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entrar\u00e1n en el Reino de los Cielos. 21. \u00abHan o\u00eddo que se dijo a los antepasados: No matar\u00e1s; y aquel que mate ser\u00e1 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mateo-520-26-vete-primero-a-reconciliarte-con-tu-hermano\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMateo 5,20-26 \u2013 vete primero a reconciliarte con tu hermano\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-34452","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34452","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34452"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34452\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34452"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34452"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34452"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}