{"id":34458,"date":"2016-06-20T13:23:50","date_gmt":"2016-06-20T18:23:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lucas-527-32-comen-y-beben-con-los-publicanos-y-pecadores\/"},"modified":"2016-06-20T13:23:50","modified_gmt":"2016-06-20T18:23:50","slug":"lucas-527-32-comen-y-beben-con-los-publicanos-y-pecadores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lucas-527-32-comen-y-beben-con-los-publicanos-y-pecadores\/","title":{"rendered":"Lucas 5,27-32 \u2013 comen y beben con los publicanos y pecadores"},"content":{"rendered":"<h2>Texto del evangelio Lc 5,27-32 \u2013 comen y beben con los publicanos y pecadores<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>27. Despu\u00e9s de esto, sali\u00f3 y vio a un publicano llamado Lev\u00ed, sentado en el despacho de impuestos, y le dijo: \u00abS\u00edgueme.\u00bb<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>28. El, dej\u00e1ndolo todo, se levant\u00f3 y le sigui\u00f3.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>29. Lev\u00ed le ofreci\u00f3 en su casa un gran banquete. Hab\u00eda un gran n\u00famero de publicanos, y de otros que estaban a la mesa con ellos.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>30. Los fariseos y sus escribas murmuraban diciendo a los disc\u00edpulos: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 comen y beben con los publicanos y pecadores ?\u00bb<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>31. Les respondi\u00f3 Jes\u00fas: \u00abNo necesitan m\u00e9dico los que est\u00e1n sanos, sino los que est\u00e1n mal.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>32. No he venido a llamar a conversi\u00f3n a justos, sino a pecadores.\u00bb<\/em><\/span><\/p>\n<h2>Reflexi\u00f3n: Lc 5,27-32<\/h2>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos cuesta poner en pr\u00e1ctica el ejemplo de Jes\u00fas y salir a evangelizar a aquellos que aparentemente, a ojos de los dem\u00e1s, andan perdidos. En cambio el Se\u00f1or tiene mucho \u00e9xito con ellos, lo vemos aqu\u00ed, en el caso de Lev\u00ed, que no es nada menos que Mateo, el evangelista. Otro caso notable es el de Pablo, una de las principales columnas de la Iglesia. Por lo tanto es este gesto de Jes\u00fas, uno de aquellos que debemos esforzarnos en imitar y puede parecer contradictorio que se nos recuerde esta obligaci\u00f3n justo al inicio de la Cuaresma, pero es precisamente para poner el \u00e9nfasis donde se debe. Ayer habl\u00e1bamos de la alegr\u00eda de la boda, hoy tenemos que recordar que todo esto no tiene sentido si no se contagia, empezando por los m\u00e1s necesitados, por los que aparentemente se encuentran m\u00e1s alejados de Dios, por el tipo de vida que llevan. Y es que muchas veces actuamos m\u00e1s bien, como si tuvi\u00e9ramos temor a ser contagiados y queremos llevar una vida de \u201csantos\u201d desde la comodidad de nuestros hogares, aislados, protegidos por una muy profil\u00e1ctica urna, como las im\u00e1genes de los santos que vemos en los templos, olvidando que casi todos ellos, para llegar all\u00ed, tuvieron que poner sus pies en el lodo, pasando por el compromiso y trabajo cotidiano, especialmente con los menos favorecidos o los m\u00e1s alejados de Dios, porque, tal como lo dice el Se\u00f1or, no necesitan m\u00e9dico los sanos, sino los enfermos. Este tiempo de Cuaresma debe servir para recordarnos de modo muy especial este compromiso y llevarlo a la pr\u00e1ctica con redoblada vocaci\u00f3n y amor. Es all\u00ed, entre los que m\u00e1s sufren, entre los que no creen ni tienen esperanza que se tiempla el acero, poniendo a prueba y fortaleciendo nuestra fe, que la tenemos precisamente para difundirla con el ejemplo. <strong><em>Los fariseos y sus escribas murmuraban diciendo a los disc\u00edpulos: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 comen y beben con los publicanos y pecadores ?\u00bb<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span id=\"more-110\"><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este tiempo de Cuaresma, prestemos mucha atenci\u00f3n al estilo de vida que vamos asumiendo; no podemos conformarnos. El Se\u00f1or es muy exigente, nos diremos, hacemos gran esfuerzo en mantenernos puros y limpios, para que ahora nos mande entre lobos, con el peligro de caer, contaminarnos y aun perdernos. Resulta dif\u00edcil, \u00bfno? Pero nunca nos dijo el Se\u00f1or que este ser\u00eda un Camino f\u00e1cil. No es esta su principal caracter\u00edstica, lo que no quiere decir que no sea llevadero si lo hacemos con \u00c9l. Esto quiere decir que no porque vayamos al mundo, nos convirtamos en unos m\u00e1s del mundo. \u00a1No se\u00f1or! Tenemos que mantenernos firmes en esta uni\u00f3n Vital con Dios y eso solo es posible si llevamos una vida de piedad fortalecida por pr\u00e1cticas como la oraci\u00f3n, la limosna y el ayuno. Estas deben templar nuestro esp\u00edritu, pero nunca aislarnos de nuestros hermanos, m\u00e1s aun si estos se encuentran perdidos como ovejas que no tienen pastor. Es para estos que vino el Se\u00f1or; es a ellos a quienes nos manda. Por lo tanto debemos tener muy en claro que debemos fortalecernos, lo que depende de esta \u00edntima relaci\u00f3n y uni\u00f3n con Cristo, pero ello no debe ser sin\u00f3nimo de aislamiento y buen recaudo, al extremo que perdamos todo contacto con el mundo y mucho menos con aquellos que en realidad constituyen un verdadero desaf\u00edo. Para eso tenemos al Se\u00f1or en nosotros; para eso caminamos con \u00c9l. Con \u00c9l todo lo podemos, incluso eso que parece imposible. Y sin \u00c9l nada. Es algo que tenemos que tener muy presente en nuestros corazones, pero no por eso asumiremos la c\u00f3moda postura de no sentirnos preparados, para justificarnos, porque si es por eso, constataremos que es una constante el jam\u00e1s sentirnos suficientemente preparados. No nos dejemos enga\u00f1ar. Nunca estaremos suficientemente preparados, si confiamos tan solo en nuestras fuerzas. Es con el Se\u00f1or que hoy y ahora estamos preparados para emprender la mayor y m\u00e1s intr\u00e9pida traves\u00eda. La vida no espera. Ninguno de nosotros sabemos con certeza si ma\u00f1ana estaremos aqu\u00ed\u2026Entonces, no dejemos para ma\u00f1ana lo que debemos hacer hoy, como si fuera el \u00faltimo d\u00eda de nuestras vidas. <strong><em>Los fariseos y sus escribas murmuraban diciendo a los disc\u00edpulos: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 comen y beben con los publicanos y pecadores ?\u00bb<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vivamos intensamente. Exij\u00e1monos siempre ir m\u00e1s all\u00e1. Siempre nos descubriremos que queremos acomodarnos y conformarnos con lo que hemos logrado, pero prestemos atenci\u00f3n a esa voz del Se\u00f1or que nos habla desde el interior, movi\u00e9ndonos a ir siempre m\u00e1s all\u00e1. Estamos aqu\u00ed para hacer Su Voluntad, as\u00ed que como Sus mejores instrumentos, pong\u00e1monos en Sus manos y aceptemos el reto de ser Sus piernas, Sus brazos, Su voz. Nunca nos pedir\u00e1 nada que no podamos alcanzar, as\u00ed que eso lo tenemos que tener en cuenta antes que surja en nosotros la paranoia que nos lleva a poner l\u00edmites, a decir que no podemos, que no hasta ese extremo. Si \u00c9l lo propone, es porque es posible. Entonces es fundamental, eso s\u00ed, discernir Su Voluntad de la nuestra, Su Voz, Su Mandato. \u00bfNo es para eso que estamos aqu\u00ed? \u00bfNo es para eso que nos hicimos cristianos? \u00bfNo es haciendo lo que \u00c9l manda que nos hacemos cristianos, es decir, seguidores de Cristo? Pues, entonces, dispong\u00e1monos a servirlo fielmente. Sus Palabras y Sus Mandatos solo pueden traer alegr\u00eda y paz a nuestros esp\u00edritus, as\u00ed que habremos de examinarnos, porque si no es as\u00ed, ser\u00e1 se\u00f1al que no proviene del Se\u00f1or, que solo nos invita a amar intensamente. Y no puede haber amor all\u00ed donde hay violencia y maldad. Por lo tanto hemos de ser mansos y astutos para salir a enfrentar al mundo, especialmente all\u00ed donde parece que no est\u00e1 Dios, confiando plenamente en Su fortaleza y Su capacidad de transformarlo todo a trav\u00e9s nuestro. <strong><em>Los fariseos y sus escribas murmuraban diciendo a los disc\u00edpulos: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 comen y beben con los publicanos y pecadores ?\u00bb<\/em><\/strong><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Oremos:<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Padre Santo, que Tu amor sea el aceite que nos unge y la coraza que nos defiende del enemigo, saliendo dispuestos a vencerlo en su propio terreno, con las armas invencibles del amor, la justicia y la paz\u2026Te lo pedimos por nuestro Se\u00f1or Jesucristo, que vive y reina contigo en unidad del Esp\u00edritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos\u2026Am\u00e9n.<\/p>\n<h1 style=\"text-align: justify;\">Roguemos al Se\u00f1or\u2026<\/h1>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Te lo pedimos Se\u00f1or.<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">(A\u00f1ade tus oraciones por las intenciones que desees, para que todos los que pasemos por aqu\u00ed tengamos oportunidad de unirnos a tus plegarias)<\/p>\n<p class=\"bawpvc-ajax-counter\" data-id=\"110\"> (2) vistas<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto del evangelio Lc 5,27-32 \u2013 comen y beben con los publicanos y pecadores 27. Despu\u00e9s de esto, sali\u00f3 y vio a un publicano llamado Lev\u00ed, sentado en el despacho de impuestos, y le dijo: \u00abS\u00edgueme.\u00bb 28. El, dej\u00e1ndolo todo, se levant\u00f3 y le sigui\u00f3. 29. Lev\u00ed le ofreci\u00f3 en su casa un gran banquete. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lucas-527-32-comen-y-beben-con-los-publicanos-y-pecadores\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLucas 5,27-32 \u2013 comen y beben con los publicanos y pecadores\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-34458","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34458","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34458"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34458\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34458"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34458"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34458"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}