{"id":34468,"date":"2016-06-20T13:24:13","date_gmt":"2016-06-20T18:24:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/marcos-61-6-la-multitud-al-oirle-quedaba-maravillada\/"},"modified":"2016-06-20T13:24:13","modified_gmt":"2016-06-20T18:24:13","slug":"marcos-61-6-la-multitud-al-oirle-quedaba-maravillada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/marcos-61-6-la-multitud-al-oirle-quedaba-maravillada\/","title":{"rendered":"Marcos 6,1-6 \u2013 La multitud, al o\u00edrle, quedaba maravillada"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: justify;\">Texto del evangelio Mc 6,1-6 \u2013 La multitud, al o\u00edrle, quedaba maravillada<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>1. Sali\u00f3 de all\u00ed y vino a su patria, y sus disc\u00edpulos le siguen.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>2. Cuando lleg\u00f3 el s\u00e1bado se puso a ense\u00f1ar en la sinagoga. La multitud, al o\u00edrle, quedaba maravillada, y dec\u00eda: \u00ab\u00bfDe d\u00f3nde le viene esto? y \u00bfqu\u00e9 sabidur\u00eda es \u00e9sta que le ha sido dada? \u00bfY esos milagros hechos por sus manos?<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>3. \u00bfNo es \u00e9ste el carpintero, el hijo de Mar\u00eda y hermano de Santiago, Jos\u00e9, Judas y Sim\u00f3n? \u00bfY no est\u00e1n sus hermanas aqu\u00ed entre nosotros?\u00bb Y se escandalizaban a causa de \u00e9l.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>4. Jes\u00fas les dijo: \u00abUn profeta s\u00f3lo en su patria, entre sus parientes y en su casa carece de prestigio.\u00bb<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>5. Y no pod\u00eda hacer all\u00ed ning\u00fan milagro, a excepci\u00f3n de unos pocos enfermos a quienes cur\u00f3 imponi\u00e9ndoles las manos.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>6. Y se maravill\u00f3 de su falta de fe. Y recorr\u00eda los pueblos del contorno ense\u00f1ando.<\/em><\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Reflexi\u00f3n: Mc 6,1-6<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es realmente lamentable que ocurra esta paradoja entre nosotros. No estamos dispuestos a darles cr\u00e9dito a nuestros amigos y parientes. Basta que les conozcamos un poco, para tenerlos, como se dice, tarifados. Son las famosas etiquetas que tanto da\u00f1o nos hacen. Una vez que asumimos que fulano es un vividor, que mengano es un irresponsable y que perencejo es un cucufato, pueden hacer lo que quieran que siempre los estaremos observando con los mismos lentes. A pesar de la admiraci\u00f3n que pueden despertar, tal como ocurre aqu\u00ed con Jes\u00fas, vendr\u00e1n a nuestra mente los par\u00e1metros bajo los cuales los hemos encasillado y trataremos de ver todo bajo esa perspectiva, lo que nos obliga a tener que abandonar nuestro hogar y nuestra tierra si queremos tener la oportunidad de despegar. Es realmente injusto, pero es as\u00ed, por lo que mal hacemos en tener esperanzas de lograr el est\u00edmulo y apoyo necesario de los nuestros; dif\u00edcilmente lo lograremos; es una experiencia que se repite una y otra vez. \u00bfQu\u00e9 quiere decir esto? Tom\u00e9monos unos minutos para reflexionarlo, as\u00ed estaremos preparados la pr\u00f3xima vez que se nos presente una situaci\u00f3n similar. Entre los vendedores, es un lugar com\u00fan encontrar resistencia a nuestros proyectos entre nuestros familiares. Cualquier \u201cidea brillante\u201d ser\u00e1 autom\u00e1ticamente extinguida por nuestros familiares m\u00e1s cercanos, precisamente aquellos de quienes esperar\u00edamos comprensi\u00f3n y apoyo. Con inusitada rapidez encontrar\u00e1n los mil defectos que pasaste por alto y todas las debilidades por las que eso que te propones no es para ti. Del mismo modo les sonar\u00e1 hueco y falsa cualquiera de tus propuestas, m\u00e1s, cuanto m\u00e1s alejada se encuentre del perfil con el que ya te tienen catalogado. \u00bfQu\u00e9 hacer? Salir; ampliar nuestros horizontes. Si buscamos aprobaci\u00f3n entre los nuestros, corremos el gran riesgo de terminar frustrados y desanimados. Veamos que el mismo Jes\u00fas qued\u00f3 maravillado por su falta de fe. <strong><em>Cuando lleg\u00f3 el s\u00e1bado se puso a ense\u00f1ar en la sinagoga. La multitud, al o\u00edrle, quedaba maravillada, y dec\u00eda: \u00ab\u00bfDe d\u00f3nde le viene esto? y \u00bfqu\u00e9 sabidur\u00eda es \u00e9sta que le ha sido dada? \u00bfY esos milagros hechos por sus manos?<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span id=\"more-90\"><\/span><br \/>\nEn un sentido m\u00e1s amplio, viendo a Jes\u00fas como un hombre m\u00e1s, ya no como un pariente o amigo o conocido, sino como un mortal com\u00fan y corriente, porque eso era lo que ve\u00edan la mayor\u00eda y como tratan de verlo muchos en la actualidad, resulta igualmente dif\u00edcil creerle, porque se trata de un hombre como cualquiera de nosotros y sabemos por experiencia que no hay nadie entre nosotros que sea capaz de hacer las cosas que se dice de Jes\u00fas, uno que es como nosotros. Si, podemos o\u00edrlo hablar, como ocurri\u00f3 con aquella multitud en su pueblo, pero dif\u00edcilmente, por m\u00e1s maravillados que quedemos con su discurso, se nos pasar\u00e1 pensar que hay ah\u00ed algo m\u00e1s que un hombre com\u00fan y corriente. Si naci\u00f3 de una mujer, como cualquiera de nosotros, rodeado de familiares y amigos, todos conocidos y parecidos a nosotros, \u00bfqu\u00e9 de extraordinario puede haber en este para que creamos que hay en el algo m\u00e1s de lo que sabemos y podemos esperar de cualquiera? Es precisa la fe y esta es la que trata de suscitar Jes\u00fas, pero resulta una misi\u00f3n casi imposible cuando se tropieza con esta clase de personas esc\u00e9pticas y prejuiciosas, que no han sido protagonistas directos de ning\u00fan milagro. Para valorar a Jes\u00fas en su debida dimensi\u00f3n, han de creerle a alguien, pero si quien trata de convencerlos es un amigo o un pariente, ser\u00e1 m\u00e1s dif\u00edcil que lo logren, por estos prejuicios que nos llevan a minimizar lo que proviene de nuestros amigos y parientes, de un modo muchas veces subjetivo e irracional. <strong><em>Cuando lleg\u00f3 el s\u00e1bado se puso a ense\u00f1ar en la sinagoga. La multitud, al o\u00edrle, quedaba maravillada, y dec\u00eda: \u00ab\u00bfDe d\u00f3nde le viene esto? y \u00bfqu\u00e9 sabidur\u00eda es \u00e9sta que le ha sido dada? \u00bfY esos milagros hechos por sus manos?<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas hace milagros verdaderamente notables y todo lo que rodea su nacimiento, tal como hemos venido viendo las \u00faltimas semana es verdaderamente extraordinario, pero hay que estar dispuesto a verlo, o\u00edrle y creerle, y, aunque Jes\u00fas hace cosas imposibles, nuestro escepticismo es mayor, por cuanto no nos sentimos participes directos de aquellos milagros, aun cuando nuestra propia vida sea un verdadero milagro, por obra y gracia de Dios. Irreflexivamente aceptamos los milagros que rodean nuestra propia existencia como lo m\u00e1s natural y esperamos otros m\u00e1s llamativos y extraordinarios, dedicados exclusivamente a nosotros, para poder creer. La vida misma y el mundo que nos rodea no nos parecen suficientes, dado que estamos tan familiarizados con ellos, que no les encontramos nada de extraordinario, que no pueda ser explicado por nuestra l\u00f3gica y raz\u00f3n, lo que la mayor\u00eda de veces damos por supuesto, aun cuando en verdad ni lo hayamos intentado, ni sea cierto. En todo esto, estamos dispuestos a dar cr\u00e9dito a otros, a aquellos en quienes sintamos justificado nuestro proceder, antes que a nuestros padres, familiares y amigos y todo aquel que pretenda dictarnos lo que podemos o no podemos hacer, sin m\u00e1s credenciales que su relaci\u00f3n con nosotros. La paradoja estriba en que estamos m\u00e1s dispuestos a creer en extra\u00f1os, cuyos antecedentes desconocemos, antes que en nuestros familiares y amigos, a quienes conocemos. \u00bfPor qu\u00e9? Vaya usted a saber; lo cierto es que no les otorgamos cr\u00e9dito, tal vez porque les conocemos en sus virtudes y en sus debilidades y no estamos dispuestos a comprender, tolerar y aun perdonar estas \u00faltimas, como si nosotros mismos no fu\u00e9ramos iguales y tambi\u00e9n aquellos extra\u00f1os en quienes preferimos poner nuestra confianza. Somos muy propensos a la cr\u00edtica dura y destructiva, antes que a la comprensi\u00f3n y la b\u00fasqueda de consenso, armon\u00eda y apoyo mutuo. Todo ello en gran parte tiene que ver con una visi\u00f3n ego\u00edsta de la vida, en la que no estamos dispuestos a compartir lo que tenemos con nadie. Nos falta fe y amor. Los dos ingredientes sustanciales de la pr\u00e9dica del Se\u00f1or, que no estamos dispuestos a o\u00edr porque nos exige sacrificios que ni sus palabras, ni sus milagros llegan a convencernos que sean a tal punto necesarios, que debamos estar dispuestos a cambiar de vida, amando a nuestros hermanos y confiando en Dios, por encima de lo que hemos acumulado y asegurado, en lo que si tenemos confianza, porque es tangible, contante y sonante. No estamos dispuestos a seguir quimeras y eso es para nosotros lo que el Se\u00f1or propone. \u00bfA cambio de qu\u00e9? Pues, no nos convence. Le encontramos muchos peros, muchas interrogantes sin resolver. <strong><em>Cuando lleg\u00f3 el s\u00e1bado se puso a ense\u00f1ar en la sinagoga. La multitud, al o\u00edrle, quedaba maravillada, y dec\u00eda: \u00ab\u00bfDe d\u00f3nde le viene esto? y \u00bfqu\u00e9 sabidur\u00eda es \u00e9sta que le ha sido dada? \u00bfY esos milagros hechos por sus manos?<\/em><\/strong><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Oremos:<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Padre Santo, danos la Gracia de desprendernos de todo cuanto tenemos, llegando a comprender que tal como lo vemos cada d\u00eda en nuestros difuntos, nada de ello nos trasciende, ni sirve para alcanzar la Vida Eterna, sino lo compartimos\u2026Te lo pedimos por nuestro Se\u00f1or Jesucristo, que vive y reina contigo en unidad del Esp\u00edritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos\u2026Am\u00e9n.<\/p>\n<h1 style=\"text-align: justify;\">Roguemos al Se\u00f1or\u2026<\/h1>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Te lo pedimos Se\u00f1or.<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">(A\u00f1ade tus oraciones por las intenciones que desees, para que todos los que pasemos por aqu\u00ed tengamos oportunidad de unirnos a tus plegarias)<\/p>\n<p class=\"bawpvc-ajax-counter\" data-id=\"90\"> (0) vistas<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto del evangelio Mc 6,1-6 \u2013 La multitud, al o\u00edrle, quedaba maravillada 1. Sali\u00f3 de all\u00ed y vino a su patria, y sus disc\u00edpulos le siguen. 2. Cuando lleg\u00f3 el s\u00e1bado se puso a ense\u00f1ar en la sinagoga. La multitud, al o\u00edrle, quedaba maravillada, y dec\u00eda: \u00ab\u00bfDe d\u00f3nde le viene esto? y \u00bfqu\u00e9 sabidur\u00eda es &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/marcos-61-6-la-multitud-al-oirle-quedaba-maravillada\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMarcos 6,1-6 \u2013 La multitud, al o\u00edrle, quedaba maravillada\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-34468","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34468","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34468"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34468\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34468"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34468"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34468"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}