{"id":3450,"date":"2015-12-01T01:15:00","date_gmt":"2015-12-01T06:15:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuando-la-perdida-engendra-vida\/"},"modified":"2015-12-01T01:15:00","modified_gmt":"2015-12-01T06:15:00","slug":"cuando-la-perdida-engendra-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuando-la-perdida-engendra-vida\/","title":{"rendered":"Cuando la p\u00e9rdida engendra vida"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Jos\u00e9 Luis Romera <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Mensaje central: Nuestra actitud determina si los golpes de la vida cosechar\u00e1n amargura o fortaleza en el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    &#8211; Bosquejo compartido por: Jos\u00e9 Luis Romera (pastor de la Comunidad Cristiana, San Juan, Argentina)- Texto B\u00edblico base: 1 Samuel 30.1\u20136Contexto:Durante a\u00f1os David hab\u00eda estado huyendo de Sa\u00fal, quien buscaba la forma de atraparlo y darle muerte. David y sus hombres moraban en el desierto y peri\u00f3dicamente realizaban incursiones en la regi\u00f3n para obtener provisiones para ellos y sus familias. Al regresar, de una de estas campa\u00f1as, a su campamento, en Ciclag descubrieron que los amalecitas lo hab\u00edan atacado durante su ausencia. Hab\u00edan asolado el campamento y llevado cautivas a las mujeres y a todos los que hab\u00edan quedado en \u00e9l. Encontrar este desastre provoc\u00f3 una crisis inmediata y profunda para David, r\u00e1pidamente, sus hombres le echaron la culpa de lo sucedido y hasta lo amenazaron con darle muerte.Siempre resulta dif\u00edcil buscar al Se\u00f1or en medio de la tormenta si no era esta nuestra costumbre cuando nos iba bien en la vida.Introducci\u00f3n:El ap\u00f3stol Pedro le escribi\u00f3 a los disc\u00edpulos del primer siglo: \u00abAmados, no se sorprendan del fuego de prueba que en medio de ustedes ha venido para probarlos, como si alguna cosa extra\u00f1a les estuviera aconteciendo\u00bb (1Pe 4.12). Algunos, evidentemente, consideraban que caminar con Cristo representaba la garant\u00eda de no sufrir las dificultades y los contratiempos que son comunes a todos los hombres.No obstante, Pedro quer\u00eda que el pueblo de Dios tuviera en claro que el \u00abfuego de prueba\u00bb ser\u00eda parte normal de la vida de ellos en Cristo. En lugar de motivarnos a buscar una v\u00eda que nos asegure una vida sin dificultades, somos llamados a imitar el ejemplo que nos dejaron quienes nos han precedido en la fe. Ellos nos indican c\u00f3mo debemos conducirnos cuando somos golpeados duramente por las desgracias que ocasionalmente nos tocan sufrir.Desarrollo:1. Las crisis est\u00e1n m\u00e1s all\u00e1 de nuestro control (1Sa 30.1\u20132)No ocurri\u00f3 por un descuido de David, ni por alguna imprudencia que \u00e9l hubiera cometido que su campamento fue asolado. David era un hombre bueno, temeroso de Dios, sumiso a su Palabra. No obstante, sufri\u00f3 duros reveses. Nadie ejerce control sobre la totalidad de los eventos que sobrevienen a su vida. A todos, tarde o temprano, nos toca ser golpeados duramente en alg\u00fan aspecto: familia, padres, hijos, relaciones, carrera profesional, pertenencias o salud personal. No se trata solamente de que no podemos evitar estas desgracias, sino de que, al vivirlas, nos hacemos uno con una multitud de siervos y siervas de Dios que sufrieron duramente el golpe de la adversidad. As\u00ed pas\u00f3 con Jos\u00e9, a quien sus hermanos vendieron como esclavo; con Mois\u00e9s, cuya gente m\u00e1s allegada lo cuestion\u00f3 por pura rivalidad; con David, al cual persigui\u00f3 Sa\u00fal durante doce a\u00f1os; o con Jes\u00fas, que sufri\u00f3 la traici\u00f3n de sus m\u00e1s \u00edntimos seguidores.2. La crisis golpea nuestra humanidad (1Sa 30.3)El texto indica que, frente a la desolaci\u00f3n del campamento, \u00abDavid y la gente que estaba con \u00e9l alzaron su voz y lloraron, hasta que no les quedaron fuerzas para llorar\u00bb (2). El llanto es una emoci\u00f3n normal en situaciones de crisis; constituye la \u00abv\u00e1lvula de escape\u00bb para el torbellino que experimentan nuestras emociones. Aunque algunos asocian la madurez con no llorar, las l\u00e1grimas son un regalo de Dios para aliviar tensiones y derramar, ante \u00e9l, nuestras almas. No est\u00e1 mal que lloremos ni tampoco que reconozcamos la fragilidad en la que nos hallamos. Jos\u00e9 llor\u00f3 ante el regreso de sus hermanos; David llor\u00f3 ante la p\u00e9rdida de Jonatan; Jes\u00fas llor\u00f3 frente a la tumba de L\u00e1zaro y los ancianos lloraron cuando despidieron a Pablo en Mileto. Reprimir las l\u00e1grimas produce una tensi\u00f3n interior que se manifestar\u00e1, m\u00e1s adelante, en ira o depresi\u00f3n.3. La crisis prueba nuestras convicciones (1Sa 30.6)El texto se\u00f1ala que \u00abDavid estaba muy angustiado porque la gente hablaba de apedrearlo, pues todo el pueblo estaba amargado, cada uno a causa de sus hijos y de sus hijas\u00bb. La reacci\u00f3n m\u00e1s com\u00fan en situaciones de crisis es que el coraz\u00f3n se llene de amargura.Pablo exhorta a los efesios: \u00abAiraos, pero no pequ\u00e9is; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo\u00bb (4.26\u201327). Cuando no logramos resolver r\u00e1pidamente esos sentimientos, comienzan a envenenar nuestro interior. \u00abMirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna ra\u00edz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados\u00bb (He 12.15). Cuando el enojo se instala en el coraz\u00f3n del hombre, el Se\u00f1or encuentra la puerta cerrada y, autom\u00e1ticamente, se abre otra que le da paso al diablo. Este \u00faltimo utilizar\u00e1 esa condici\u00f3n para destruir por completo todo lo bueno en esa persona. La amargura lleva, tambi\u00e9n, a que ataquemos a los que est\u00e1n m\u00e1s cerca de nosotros, ech\u00e1ndoles la culpa por los eventos. Debemos desarrollar la absoluta convicci\u00f3n de que la perspectiva del amargado nunca es espiritual. La persona amargada adopta una postura airada hacia la vida, por la cual no acepta correcciones, porque lo \u00fanico que reconoce es el dolor de su propio coraz\u00f3n.4. La crisis ofrece la mejor oportunidad para buscar a Dios (1Sa 30.6)David conoc\u00eda bien los peligros de dar campo a la amargura. Por esto, el texto relata que \u00abDavid se fortaleci\u00f3 en el Se\u00f1or su Dios\u00bb. Entend\u00eda, tal como \u00e9l mismo lo expres\u00f3 en el Salmo 51, que los hijos de Dios no pueden vivir aplastados por la tristeza: \u00abRestit\u00fayeme el gozo de Tu salvaci\u00f3n, Y sostenme con un esp\u00edritu de poder\u00bb (12). As\u00ed como el enojo y la amargura convierten en infructuosa la obra, el regocijo y la alabanza al Se\u00f1or, tambi\u00e9n preparan el camino para producir buen fruto. David busc\u00f3 al Se\u00f1or porque sab\u00eda que en \u00e9l encontrar\u00eda las fuerzas y la gracia que \u00e9l no pose\u00eda en s\u00ed mismo. Del mismo modo, en medio de la crisis, el lugar al que debe primeramente acudir el disc\u00edpulo es la presencia del Alt\u00edsimo. All\u00ed deber\u00e1 entregar su angustia y esperar que el Se\u00f1or lo ministre, que le manifieste la perspectiva celestial de la situaci\u00f3n. Este proceso puede ser tan intenso como la misma lucha que sostuvo Jes\u00fas en Getseman\u00ed. Tuvo que volver tres veces a orar hasta que asegur\u00f3 la \u00f3ptica correcta de lo que ven\u00eda por delante. Y as\u00ed lo afirma el autor de Hebreos, cuando comenta: \u00abquien por el gozo puesto delante de El soport\u00f3 la cruz, despreciando la verg\u00fcenza, y se ha sentado a la diestra del trono de Dios\u00bb (12.2).Conclusi\u00f3n:A David le result\u00f3 natural entrar a la presencia de Dios, para fortalecerse, porque este proceso se hab\u00eda convertido en un h\u00e1bito en su vida. En el Salmo 25, declara: \u00abA ti, OH Se\u00f1or, elevo mi alma. Dios m\u00edo, en ti conf\u00edo; no sea yo avergonzado, que no se regocijen sobre m\u00ed mis enemigos. Ciertamente ninguno de los que esperan en ti ser\u00e1 avergonzado; sean avergonzados los que sin causa se rebelan. Se\u00f1or, mu\u00e9strame tus caminos, Ens\u00e9\u00f1ame tus sendas. Gu\u00edame en tu verdad y ens\u00e9\u00f1ame, porque t\u00fa eres el Dios de mi salvaci\u00f3n; en ti espero todo el d\u00eda. Acu\u00e9rdate, OH Se\u00f1or, de tu compasi\u00f3n y de tus misericordias, que son eternas\u00bb (1\u20135). Siempre resulta dif\u00edcil buscar al Se\u00f1or en medio de la tormenta si no era esta nuestra costumbre cuando nos iba bien en la vida. La amargura del momento nos seduce a mirar hacia adentro, a concentrarnos en la intensidad del dolor que estamos padeciendo. Solamente aquellos que han disfrutado en pleno de las delicias del Se\u00f1or resistir\u00e1n esta tentaci\u00f3n y fijar\u00e1n, sin titubear, los ojos en Aquel que es la esperanza de los que enfrentan dificultades.Art\u00edculos de apoyo:- \u00abCuando la gente buena sufre cosas malas\u00bb, por  Pablo Deir\u00f3s- \u00abLlamados a sufrir\u00bb, mesa redonda con el Hermano Pablo y otros- \u00abAconsejando en el sufrimiento\u00bb, por Howard E. Dial- \u00abSuferolog\u00eda\u00bb, por Howard E. Dial\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">Publicado en Apuntes Pastorales XXVII-5, todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Jos\u00e9 Luis Romera Mensaje central: Nuestra actitud determina si los golpes de la vida cosechar\u00e1n amargura o fortaleza en el coraz\u00f3n. &#8211; Bosquejo compartido por: Jos\u00e9 Luis Romera (pastor de la Comunidad Cristiana, San Juan, Argentina)- Texto B\u00edblico base: 1 Samuel 30.1\u20136Contexto:Durante a\u00f1os David hab\u00eda estado huyendo de Sa\u00fal, quien buscaba la forma de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuando-la-perdida-engendra-vida\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCuando la p\u00e9rdida engendra vida\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3450","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3450","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3450"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3450\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3450"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3450"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3450"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}