{"id":34516,"date":"2016-06-20T13:26:16","date_gmt":"2016-06-20T18:26:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lucas-719-23-los-muertos-resucitan\/"},"modified":"2016-06-20T13:26:16","modified_gmt":"2016-06-20T18:26:16","slug":"lucas-719-23-los-muertos-resucitan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lucas-719-23-los-muertos-resucitan\/","title":{"rendered":"Lucas 7,19-23 \u2013 los muertos resucitan"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: justify;\">Texto del evangelio Lc 7,19-23 \u2013 los muertos resucitan<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>19. los envi\u00f3 a decir al Se\u00f1or: \u00ab\u00bfEres t\u00fa el que ha de venir, o debemos esperar a otro?\u00bb<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>20. Llegando donde \u00e9l aquellos hombres, dijeron: \u00abJuan el Bautista nos ha enviado a decirte: \u00bfEres t\u00fa el que ha de venir o debemos esperar a otro?\u00bb<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>21. En aquel momento cur\u00f3 a muchos de sus enfermedades y dolencias, y de malos esp\u00edritus, y dio vista a muchos ciegos.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>22. Y les respondi\u00f3: \u00abVayan y cuenten a Juan lo que han visto y o\u00eddo: Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan, se anuncia a los pobres la Buena Nueva;<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>23. \u00a1y dichoso aquel que no halle esc\u00e1ndalo en m\u00ed!\u00bb<\/em><\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Reflexi\u00f3n: Lc 7,19-23<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para alguien conocedor de las Escrituras, como Juan, estas palabras del Se\u00f1or ten\u00edan que bastar para reconocerlo. Nos atrevemos a afirmar que a\u00fan sin conocer las Sagradas Escrituras cualquiera de nosotros viendo y oyendo lo que se cuenta en estos vers\u00edculos, si no somos obstinados, tendr\u00eda que bastarnos para reconocer que estamos frente a una situaci\u00f3n \u00fanica y extraordinaria, jam\u00e1s vista en nuestras vidas, ni o\u00edda ni contada por nadie, a no ser referida a Dios. Por lo tanto, si somos sinceros y coherentes deb\u00edamos concluir que nos encontramos frente a una fuerza sobrenatural que solo puede provenir de Dios. Es as\u00ed, como que dos m\u00e1s dos con cuatro. Ponernos a especular, a dudar y argumentar necedades, solo puede ser obra de alguien que quiere mantenernos en la oscuridad por alg\u00fan motivo. Obviamente esto ser\u00e1 obra del Demonio, pues para todo hombre o mujer de buena fe, honesto y sincero, que no ande buscando razones retorcidas para justificar su comportamiento, la contundencia de estos acontecimientos solo debe llevarnos a doblar las rodillas. \u00a1Estamos frente a Dios, el Todopoderoso, que ha venido a salvarnos de la esclavitud, tal como lo prometi\u00f3 a nuestros ancestros y est\u00e1 anunciado por los profetas! Solo hace falta Buena Voluntad, es decir pureza de esp\u00edritu, honestidad y rectitud para reconocerlo. El que no lo hace, es porque no le da la gana, porque tiene otros motivos subalternos e inconfesables para negarlo; por pura conveniencia, cobard\u00eda y ego\u00edsmo. <strong><em>Vayan y cuenten a Juan lo que han visto y o\u00eddo: Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan, se anuncia a los pobres la Buena Nueva<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span id=\"more-174\"><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estamos frente a la Verdad. La reconocemos por las evidencias \u00fanicas en su g\u00e9nero. Son inconfundibles e irrepetibles, nunca nadie antes, ni despu\u00e9s se nos revel\u00f3 de tal manera. Y es que Jesucristo es el Hijo de Dios, enviado por Voluntad del Padre, seg\u00fan Sus Planes, para Salvarnos, porque Dios nos cre\u00f3 a Su imagen y semejanza para que vivamos junto a \u00c9l eternamente. A eso hemos sido destinados. Sin embargo, habi\u00e9ndonos creado libres, dotados de inteligencia y voluntad, hemos de ser nosotros los que decidamos lo que hemos de hacer con nuestras vidas, pero Dios, como el mejor Padre, no deja de ponernos al frente lo \u00fanico que nos conviene para alcanzar la plenitud y la vida eterna para la que fuimos creados. Siendo \u00c9l la Sabidur\u00eda y nuestro Creador, es obvio que lo que \u00c9l nos se\u00f1ala como el Camino, es lo que nos conviene. No contento con ello y para evitar que nos perdamos como resultado de la confusi\u00f3n que infunde en nuestras almas el Demonio, mand\u00f3 a su Hijo Jesucristo a Salvarnos de la perdici\u00f3n y la muerte, ense\u00f1\u00e1ndonos el Camino y mand\u00e1ndonos transitar por \u00c9l como el \u00fanico medio para entrar al Reino de Dios. \u00c9l es el Camino, la Verdad y la Vida, lo que quiere decir que debemos seguirle, porque \u00c9l no nos enga\u00f1a, porque \u00c9l sabe por d\u00f3nde nos conduce, de modo tal que lleguemos a la plenitud, a la felicidad y la vida eterna. Solo debemos creerle, lo que en realidad no es complicado, porque lo que nos dice no est\u00e1 re\u00f1ido a la raz\u00f3n, aun cuando el mundo \u2013el demonio-, se haya encargado de difundir que existen otras alternativas y que la propuesta de Dios no se ajusta a la ciencia humana, como si Dios, el Todopoderoso y Omnipotente, tuviera que ajustarse a nuestros limitados criterios, como si Dios debiera su existencia a los hombres, como si Dios tuviera que corresponder a la raz\u00f3n humana. Si as\u00ed fuera, no ser\u00eda Dios, sino tan solo una creaci\u00f3n de nuestro intelecto. <strong><em>Vayan y cuenten a Juan lo que han visto y o\u00eddo: Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan, se anuncia a los pobres la Buena Nueva<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tenemos en nuestra inteligencia, libertad y voluntad los atributos necesarios para alcanzar la Vida Eterna para la cual fuimos creados por Dios, pero mal utilizados pueden convertirse en la trampa que hemos construido, en la que pareciera que Dios no existe y que todo est\u00e1 gobernado por el inter\u00e9s ego\u00edsta de quienes ostentan el poder y la riqueza, que en los \u00faltimos tiempos han declinado todas sus capacidades para dejarse gobernar por un sistema que pareciera engullirlo todo y que gira en torno al Dinero. Los desacuerdos y tensiones entre Dios y el Dinero no son recientes, sino que se remontan a los or\u00edgenes de la humanidad y tienen que ver con el af\u00e1n del hombre de renegar de Dios, de pretender desconocerlo, trazando su propio camino, con prescindencia de \u00c9l. \u00bfPor qu\u00e9 tanto esfuerzo? Porque Dios se opone al camino ego\u00edsta que el hombre quiere imponer como la respuesta y soluci\u00f3n a su vida. Este camino le ha llevado de fracaso en fracaso, sin embargo los ricos y poderosos, los que se han dedicado a acumularlo todo para s\u00ed mismos, insisten, porque no quieren deshacerse de nada, no quieren sacrificar nada, ni exponerse a perder aunque sea una \u00ednfima parte de su riqueza para seguir el Camino del Amor que Dios propone. As\u00ed, en \u00faltima instancia es el ego\u00edsmo el que se enfrenta al amor, pretendiendo que para asegurar nuestras propias vidas, hemos de velar por ellas, procur\u00e1ndonos todo lo que consideremos necesario a nosotros mismos, antes que a nadie. As\u00ed, frente a una decisi\u00f3n o ellos o yo, siempre debe prevalecer el yo, lo que es contrario al Camino que nos muestra Jes\u00fas, que da su vida por nosotros, sin que lo merezcamos y sin ninguna condici\u00f3n. El Camino que Jesucristo nos ense\u00f1a es el del Amor, que ante la disyuntiva ellos o yo, escoge a ellos, convencido que su sacrificio no ser\u00e1 en vano. Nos encontramos frente a dos modos de ver, concebir y afrontar la vida, siendo solamente una la correcta, la verdadera y esta es la que Jes\u00fas propone. Por eso insiste en que tenemos que escoger entre Dios o el Dinero, sin t\u00e9rminos medios, porque el que no recoge con \u00c9l, desparrama. Tenemos las evidencias; no caigamos en la tentaci\u00f3n de negarlas. <strong><em>Vayan y cuenten a Juan lo que han visto y o\u00eddo: Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan, se anuncia a los pobres la Buena Nueva<\/em><\/strong><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">\nOremos:<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Padre Santo, que tengamos el valor de optar por el Camino que nos propone Jesucristo y seguirlo aun a costa de nuestras propias vidas\u2026Te lo pedimos por nuestro Se\u00f1or Jesucristo, que vive y reina contigo en unidad del Esp\u00edritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos\u2026Am\u00e9n.<\/p>\n<h1 style=\"text-align: justify;\">\nRoguemos al Se\u00f1or\u2026<\/h1>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Te lo pedimos Se\u00f1or.<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">(A\u00f1ade tus oraciones por las intenciones que desees, para que todos los que pasemos por aqu\u00ed tengamos oportunidad de unirnos a tus plegarias)<\/p>\n<p class=\"bawpvc-ajax-counter\" data-id=\"174\"> (2) vistas<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto del evangelio Lc 7,19-23 \u2013 los muertos resucitan 19. los envi\u00f3 a decir al Se\u00f1or: \u00ab\u00bfEres t\u00fa el que ha de venir, o debemos esperar a otro?\u00bb 20. Llegando donde \u00e9l aquellos hombres, dijeron: \u00abJuan el Bautista nos ha enviado a decirte: \u00bfEres t\u00fa el que ha de venir o debemos esperar a otro?\u00bb &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lucas-719-23-los-muertos-resucitan\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLucas 7,19-23 \u2013 los muertos resucitan\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-34516","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34516","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34516"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34516\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34516"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34516"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34516"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}