{"id":34533,"date":"2016-06-20T13:27:07","date_gmt":"2016-06-20T18:27:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lucas-2125-28-34-36-orando-en-todo-tiempo\/"},"modified":"2016-06-20T13:27:07","modified_gmt":"2016-06-20T18:27:07","slug":"lucas-2125-28-34-36-orando-en-todo-tiempo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lucas-2125-28-34-36-orando-en-todo-tiempo\/","title":{"rendered":"Lucas 21,25-28.34-36 \u2013 orando en todo tiempo"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: justify;\">Texto del evangelio Lucas 21,25-28.34-36 \u2013 orando en todo tiempo<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>25. \u00abHabr\u00e1 se\u00f1ales en el sol, en la luna y en las estrellas; y en la tierra, angustia de las gentes, perplejas por el estruendo del mar y de las olas,<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>26. muri\u00e9ndose los hombres de terror y de ansiedad por las cosas que vendr\u00e1n sobre el mundo; porque las fuerzas de los cielos ser\u00e1n sacudidas.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>27. Y entonces ver\u00e1n venir al Hijo del hombre en una nube con gran poder y gloria.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>28. Cuando empiecen a suceder estas cosas, cobren \u00e1nimo y levanten la cabeza porque se acerca su liberaci\u00f3n.\u00bb<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>34. \u00abGu\u00e1rdense de que no se hagan pesados sus corazones por el libertinaje, por la embriaguez y por las preocupaciones de la vida, y venga aquel D\u00eda de improviso sobre ustedes,<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>35. como un lazo; porque vendr\u00e1 sobre todos los que habitan toda la faz de la tierra.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>36. Est\u00e9n en vela, pues, orando en todo tiempo para que tengan fuerza y escape a todo lo que est\u00e1 para venir, y puedan estar en pie delante del Hijo del hombre.\u00bb<\/em><\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Reflexi\u00f3n: Lucas 21,25-28.34-36<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos d\u00edas la Iglesia ha querido que meditemos en torno al fin de nuestras existencias, m\u00e1s all\u00e1 de cualquier sentido tr\u00e1gico que podamos encontrar en los textos, con los que se buscan persuadirnos a la reflexi\u00f3n, est\u00e1 el descubrir el sentido de la vida y enfocarnos en \u00e9l de forma coherente, de tal modo que llegado el momento de presentarnos ante el Rey del Universo, podamos sostenernos en pie, es decir, que no tengamos nada de qu\u00e9 avergonzarnos, nada que nos haga flaquear o trastabillar. De all\u00ed supongo que nace el dicho que \u201cel que nada debe, nada teme\u201d. Y es que en tal momento, no sabemos c\u00f3mo exactamente, pero seremos totalmente trasl\u00facidos y transparentes a los ojos de Dios y seguramente de todo el mundo. En un instante ser\u00e1n vistas y reveladas p\u00fablicamente todas nuestras intenciones y nuestros actos, no quedando nada oculto. \u00bfEstamos preparados para presentarnos de este modo frente a nuestros hijos, frente a nuestros padres, frente a nuestros hermanos y amigos? \u00bfEstamos preparados para presentarnos as\u00ed, totalmente desnudos, frente a nuestro Padre? \u00bfO nos pasar\u00e1 como aquel pasaje de G\u00e9nesis (3,8-11) cuando sale Dios Padre a buscar a Ad\u00e1n y Eva y ellos se escond\u00edan avergonzados? \u00bfDe qu\u00e9 se escond\u00edan? \u00bfPor qu\u00e9 se escond\u00edan?<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">8. Oyeron luego el ruido de los pasos de Yahveh Dios que se paseaba por el jard\u00edn a la hora de la brisa, y el hombre y su mujer se ocultaron de la vista de Yahveh Dios por entre los \u00e1rboles del jard\u00edn.<br \/>\n9. Yahveh Dios llam\u00f3 al hombre y le dijo: \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1s?\u00bb<br \/>\n10. Este contest\u00f3: \u00abTe o\u00ed andar por el jard\u00edn y tuve miedo, porque estoy desnudo; por eso me escond\u00ed.\u00bb<br \/>\n11. El replic\u00f3: \u00ab\u00bfQui\u00e9n te ha hecho ver que estabas desnudo? \u00bfHas comido acaso del \u00e1rbol del que te prohib\u00ed comer?\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos ver c\u00f3mo conjugan perfectamente ambos pasajes. Solo se averg\u00fcenza y esconde quien tiene algo que ocultar, lo que es imposible de lograr frente a Dios, que todo lo ve y todo lo sabe. Aqu\u00e9l d\u00eda lo veremos y ser\u00e1 como revelarnos completamente al mundo, tal como somos. \u00bfPodremos hacerlo manteni\u00e9ndonos de pie? <strong><em>Est\u00e9n en vela, pues, orando en todo tiempo para que tengan fuerza y escape a todo lo que est\u00e1 para venir, y puedan estar en pie delante del Hijo del hombre.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span id=\"more-645\"><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es la verg\u00fcenza de nuestros actos la que quiere movernos a evitar Jes\u00fas, sino el deseo profundo y sincero de obrar de tal manera que no tengamos nada que ocultar a nadie. Y bien sabe Dios cuanto hay que no quisi\u00e9ramos que se supiera jam\u00e1s. Es verdad que ya no hay nada que podamos hacer para remediar lo malo que hicimos alguna vez, el da\u00f1o o el enga\u00f1o que cometimos, pero tal vez habr\u00e1n formas de enmendarlo, por lo menos confesando nuestra falta a quienes agraviamos y pidiendo perd\u00f3n desde lo m\u00e1s profundo de nuestros ser, proponi\u00e9ndonos enmendarlo en todo aquello que est\u00e1 a nuestro alcance y sea posible. El term\u00f3metro ha de ser la idea aquella de podernos mantener firmes y de pi\u00e9 frente al Examinador m\u00e1s exhaustivo del Universo, aqu\u00e9l al que no le podemos esconder absolutamente nada. Si vivi\u00e9ramos pensando siempre en \u00c9l, teniendo en cuenta que todo lo ve y nada se le escapa, tal vez lo pensar\u00edamos dos veces antes de decir una mentira, por m\u00e1s peque\u00f1a y piadosa que esta nos parezca; buscar\u00edamos otra forma de justificarnos o simplemente confesar\u00edamos abiertamente las razones de nuestras faltas a nuestro pr\u00f3jimo, quedando reconocidas, saldadas o enmendadas inmediatamente nuestras ofensas o deficiencias, abriendo paso en el acto al perd\u00f3n y a la reconciliaci\u00f3n. \u00bfCu\u00e1ntas relaciones se van haciendo conflictivas, profundizando agravios y diferencias por no saber reconocer nuestras faltas y enmendarlas a tiempo? Siendo conscientes todo el tiempo del sentido de la vida, del prop\u00f3sito por el que estamos aqu\u00ed, deb\u00eda llevarnos a ordenar de tal modo nuestros actos, que no tengamos de qu\u00e9 arrepentirnos, ni pedir perd\u00f3n. Pero ello es imposible si confiamos tan solo en nuestras fuerzas, en nuestra capacidad. \u00a1Tenemos que aprender a reconocer humildemente nuestras limitaciones y pedir a Dios esta Gracia! <strong><em>Est\u00e9n en vela, pues, orando en todo tiempo para que tengan fuerza y escape a todo lo que est\u00e1 para venir, y puedan estar en pie delante del Hijo del hombre.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Clave para no fallar en nuestro intento es la oraci\u00f3n. No se trata de un clich\u00e9 o una formula sin sentido que repetimos a cada rato, sino de una realidad. Somos imperfectos; lo sabemos. Por eso necesitamos de Dios, que suple con creces todas nuestras limitaciones, cuando se trata de cumplir Su Voluntad, que es a lo que estamos llamados todos. Estas son realidades que debemos empe\u00f1arnos en comprender, porque solo as\u00ed podremos sostenernos en pie delante del Hijo del hombre. Esta es la medida, el par\u00e1metro, la norma que debemos tener en cuenta en cada uno de nuestros actos. Es obvio que si no crees en Dios, no tendr\u00e1s en cuenta estas recomendaciones. Pero habr\u00eda que preguntarnos, \u00bfser\u00e1 que nos resistimos a creer porque no queremos someternos a estas exigencias, porque preferimos tener una vida licenciosa, con una moral laxa y muy conveniente a nuestras comodidades, a nuestra indiferencia y ego\u00edsmo? Las comodidades por s\u00ed no son malas. Malo es que seamos indiferentes al sufrimiento y dolor de nuestro pr\u00f3jimo, que tal vez podr\u00edamos aliviar en algo, incomod\u00e1ndonos un poco y dando algo m\u00e1s de atenci\u00f3n a nuestros padres, hijos, hermanos o amigos. No estamos hablando de cosas estramb\u00f3ticas y jaladas de los cabellos. Antes de embarcarnos en un viaje al \u00c1frica, declamando slogans y estribillos, pregunt\u00e9monos: \u00bfCu\u00e1ntas veces fuimos a visitar a nuestros padres o abuelos esta semana? \u00bfEstuvimos all\u00ed sentadotes esperando que nos sirvan, como si lo mereci\u00e9ramos, como si tuvieran que agradecernos por haber hecho lo que es nuestro deber? \u00bfO fuimos m\u00e1s bien amables y nos esforzamos por complacerlos y darles un poco de alegr\u00eda y alivio a sus dolores y soledad? \u00bfLos ayudamos en sus tareas cotidianas o solo estuvimos de paso, como una visita de m\u00e9dico, sin realmente tomar conciencia de su situaci\u00f3n y malestares? Porque somos muchos los hijos que decimos visitar por lo menos una vez por semana a nuestros padres, pero las visitas son tan fugaces que no llegamos a tomar contacto con su verdadera realidad y de pronto nos damos con la \u201csorpresa\u201d que estaban gravemente descompensados, debilitados y camino a la muerte segura, por falta de atenci\u00f3n oportuna y adecuada. Y es que no todo se resuelve con dinero. Lo que necesitan nuestros padres, nuestros abuelos y nuestros hijos es TIEMPO; nuestro tiempo. Enterarnos realmente de lo que les aflige, de lo que les alegra y tambi\u00e9n de lo que les falta o echan de menos. No se trata de pasar 15 minutos haciendo payasadas y luego, hasta dentro de otros 8 d\u00edas. Se trata de tomar verdadero contacto con ellos; de amarlos, no de cumplir. Esto es aquello que el Se\u00f1or desea hacernos entender en este pasaje. Que tengamos presente lo m\u00e1s importante. Que no nos centremos tanto en nuestro bienestar y comodidad, sino en la de nuestro pr\u00f3jimo, de tal modo que nuestra conducta sea irreprochable. Solo entonces podremos permanecer de pie. <strong><em>Est\u00e9n en vela, pues, orando en todo tiempo para que tengan fuerza y escape a todo lo que est\u00e1 para venir, y puedan estar en pie delante del Hijo del hombre.<\/em><\/strong><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">\nOremos:<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Padre Santo, perm\u00edtenos ver con claridad cada vez que nos acomodamos y abandonamos a nuestro pr\u00f3jimo tan solo por no mortificarnos, ni sacrificarnos un poco. Aparta de nosotros el ego\u00edsmo y la indiferencia\u2026te lo pedimos por nuestro Se\u00f1or Jesucristo, que vive y reina contigo en unidad del Esp\u00edritu Santo, por los siglos de los siglos\u2026Am\u00e9n.<\/p>\n<h1 style=\"text-align: justify;\">\nRoguemos al Se\u00f1or\u2026<\/h1>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Te lo pedimos Se\u00f1or.<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">(A\u00f1ade tus oraciones por las intenciones que desees, para que todos los que pasemos por aqu\u00ed tengamos oportunidad de unirnos a tus plegarias)<\/p>\n<p class=\"bawpvc-ajax-counter\" data-id=\"645\"> (0) vistas<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto del evangelio Lucas 21,25-28.34-36 \u2013 orando en todo tiempo 25. \u00abHabr\u00e1 se\u00f1ales en el sol, en la luna y en las estrellas; y en la tierra, angustia de las gentes, perplejas por el estruendo del mar y de las olas, 26. muri\u00e9ndose los hombres de terror y de ansiedad por las cosas que vendr\u00e1n &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lucas-2125-28-34-36-orando-en-todo-tiempo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLucas 21,25-28.34-36 \u2013 orando en todo tiempo\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-34533","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34533","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34533"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34533\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34533"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34533"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34533"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}