{"id":34534,"date":"2016-06-20T13:27:16","date_gmt":"2016-06-20T18:27:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lucas-2134-36-que-no-se-hagan-pesados-sus-corazones\/"},"modified":"2016-06-20T13:27:16","modified_gmt":"2016-06-20T18:27:16","slug":"lucas-2134-36-que-no-se-hagan-pesados-sus-corazones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lucas-2134-36-que-no-se-hagan-pesados-sus-corazones\/","title":{"rendered":"Lucas 21,34-36 \u2013 que no se hagan pesados sus corazones"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: justify;\">Texto del evangelio Lucas 21,34-36 \u2013 que no se hagan pesados sus corazones<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>34. \u00abGu\u00e1rdense de que no se hagan pesados sus corazones por el libertinaje, por la embriaguez y por las preocupaciones de la vida, y venga aquel D\u00eda de improviso sobre ustedes,<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>35. como un lazo; porque vendr\u00e1 sobre todos los que habitan toda la faz de la tierra.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>36. Est\u00e9n en vela, pues, orando en todo tiempo para que tengan fuerza y escapen a todo lo que est\u00e1 para venir, y puedan estar en pie delante del Hijo del hombre.\u00bb<\/em><\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Reflexi\u00f3n: Lucas 21,34-36<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Se\u00f1or nos advierte sobre tres aspectos claves que debemos cuidar en nuestro comportamiento y al mismo tiempo insiste sobre el \u00fanico medio que nos pueden garantizar que esto sea posible: estar en vela orando todo el tiempo. Esto es en lo que debemos reflexionar el d\u00eda de hoy, a fin de integrarlo a nuestra vida como algo fundamental. Lo que debemos cuidar nos ser\u00e1 imposible si no estamos en vela orando todo el tiempo. Ahora tratemos de aclararnos lo que quiere decir. Hay dos aspectos a considerar, el primero es que sin Dios no podemos nada. Nos equivocamos totalmente si pretendemos hacerlo ignorando esta premisa fundamental. La Salvaci\u00f3n no es obra nuestra, aunque es verdad que nos llegara a cada uno de modo personal. La Salvaci\u00f3n es obra de Dios, porque esa es Su Voluntad, por lo tanto no la alcanzaremos sin \u00c9l, as\u00ed que descartemos cualquier voluntarismo o activismo fundado tan solo en nuestras fuerzas. As\u00ed no la alcanzaremos jam\u00e1s. \u00a1Jam\u00e1s! Preocup\u00e9monos de haberlo entendido. La Salvaci\u00f3n es obra de Dios, no nuestra. Pidamos incansablemente esta Gracia, que \u00c9l nos conceder\u00e1. Tenemos que incorporar a Dios a nuestra vida cotidiana, a cada uno de nuestros pasos, latidos y respiraciones. Sin \u00c9l no podemos nada; con \u00c9l lo podemos todo. <strong><em>Gu\u00e1rdense de que no se hagan pesados sus corazones por el libertinaje, por la embriaguez y por las preocupaciones de la vida, y venga aquel D\u00eda de improviso.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span id=\"more-643\"><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El segundo aspecto, que hace posible precisamente la intervenci\u00f3n del Se\u00f1or es la oraci\u00f3n. La puerta por la que accede el Se\u00f1or a la conducci\u00f3n de nuestras vidas es la oraci\u00f3n. La oraci\u00f3n es un di\u00e1logo \u00edntimo y sereno con \u00c9l, en que nos revela Su Voluntad para nuestras vidas y nos concede el poder, el valor y la capacidad para realizarla. Vemos, pues, que la oraci\u00f3n est\u00e1 \u00edntimamente ligada a la Voluntad de Dios. Pues ser\u00e1 tan asequible y realizable cuanto m\u00e1s mantengamos esta comunicaci\u00f3n con Dios. Hay una \u00edntima relaci\u00f3n entre ambas, al punto que no podemos hablar de Salvaci\u00f3n sin ellas, como las dos caras de una misma moneda. No conoceremos lo que Dios quiere de nosotros y nos ser\u00e1 imposible realizarlo, si no tenemos una vida de oraci\u00f3n. \u00bfEn qu\u00e9 consiste esta vida de oraci\u00f3n? En primer lugar en dedicar momentos especiales al recogimiento, la soledad y la oraci\u00f3n, cada d\u00eda y en varias ocasiones, aisl\u00e1ndonos, eliminando toda distracci\u00f3n y ruido externo e interno de nuestros corazones, de tal modo que podamos o\u00edr lo que nos dice el Se\u00f1or. Luego, tener presente aquellas determinaciones, mensajes, acciones o actitudes que surgieron en la oraci\u00f3n, como la luz que habr\u00e1 de iluminar todo nuestro d\u00eda, sin olvidar ni por un instante que esta proviene de Dios. De este modo, la oraci\u00f3n nos une a Dios y nos hace part\u00edcipes de la Misi\u00f3n encomendada por Jes\u00fas. <strong><em>Gu\u00e1rdense de que no se hagan pesados sus corazones por el libertinaje, por la embriaguez y por las preocupaciones de la vida, y venga aquel D\u00eda de improviso.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Solo logrando esta sinton\u00eda con Dios a trav\u00e9s de la oraci\u00f3n podremos impedir que se hagan pesados nuestros corazones por el libertinaje, por la embriaguez y por las preocupaciones de la vida. \u00bfQu\u00e9 significa que se hagan pesados nuestros corazones? Que nos hagamos insensibles al sufrimiento y el dolor de nuestro pr\u00f3jimo, empezando por el de nuestros padres, c\u00f3nyuges e hijos. Que nos hayamos acostumbrado de tal modo a vivir lejos de nuestros padres, ignor\u00e1ndolos y desinteres\u00e1ndonos, que no tengamos el menor reparo en enviarlos a un asilo al primer s\u00edntoma de vejez, con tal de no asumir su cuidado, porque resulta inc\u00f3modo, absorbente y sacrificado. Que desconozcamos totalmente sus sentimientos y emociones y los condenemos a la soledad y el aislamiento, como si todo se redujera a dinero y comodidad. Que ni el libertinaje, ni la embriaguez, ni las preocupaciones de la vida hagan pesado nuestro coraz\u00f3n al punto que parezca que tenemos un pedazo de m\u00e1rmol en el pecho, en vez del \u00f3rgano m\u00e1s noble de nuestro ser. Pong\u00e1monos en guardia respecto a estas tres excusas y argumentos a los que recurrimos con el prop\u00f3sito de justificar y avalar nuestro comportamiento: El libertinaje, no es otra cosa que el argumento m\u00e1s burdo para justificar nuestro mal comportamiento, con el prop\u00f3sito de hacer m\u00e1s digerible nuestro descuido y ego\u00edsmo, bajo el pretexto de nuestros merecimientos o sacrificios, como si no tuvi\u00e9ramos deberes que cumplir por encima de nuestros gustos, comodidad o placer ego\u00edsta. La embriaguez es la excusa m\u00e1s pueril y sin embargo no por ello la menos utilizada. Algunos de nuestros cong\u00e9neres esgrimen la inconciencia como justificaci\u00f3n, pretendiendo desconocer el deber de evitar llegar a la degradaci\u00f3n animal que produce le embriaguez, sea cual sea su origen o grado. Finalmente la excusa m\u00e1s usada: la falta de tiempo, la cantidad de ocupaciones que debemos atender y que nos hace consentir que estas han de estar por encima de nuestro pr\u00f3jimo, por el solo hecho de ser las que nos permiten generar los recurso que necesitamos para mantener nuestro estilo de vida. Por el trabajo dejamos abandonados a padres e hijos cuando m\u00e1s nos necesitan, como si su felicidad y bienestar fueran secundarios o como si el dinero fuera m\u00e1s importante que sus vidas y el cari\u00f1o que piden a gritos. <strong><em>Gu\u00e1rdense de que no se hagan pesados sus corazones por el libertinaje, por la embriaguez y por las preocupaciones de la vida, y venga aquel D\u00eda de improviso.<\/em><\/strong><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">\nOremos:<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Padre Santo, no permitas que nos acostumbremos a abandonar a nuestros hijos y padres por cumplir con nuestro trabajo, para poder pagar las deudas que nos permiten llevar el estilo de vida que llevamos, como si ello fuera lo m\u00e1s importante, postergando brindar la atenci\u00f3n que demanda el AMOR al pr\u00f3jimo y en especial a los nuestros. Que no nos recuerden por no estar presentes cuando m\u00e1s nos necesitaban. Que seamos capaces de sacrificarnos por los dem\u00e1s, sin esperar nada a cambio\u2026te lo pedimos por nuestro Se\u00f1or Jesucristo, que vive y reina contigo en unidad del Esp\u00edritu Santo, por los siglos de los siglos\u2026Am\u00e9n.<\/p>\n<h1 style=\"text-align: justify;\">\nRoguemos al Se\u00f1or\u2026<\/h1>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Te lo pedimos Se\u00f1or.<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">(A\u00f1ade tus oraciones por las intenciones que desees, para que todos los que pasemos por aqu\u00ed tengamos oportunidad de unirnos a tus plegarias)<\/p>\n<p class=\"bawpvc-ajax-counter\" data-id=\"643\"> (0) vistas<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto del evangelio Lucas 21,34-36 \u2013 que no se hagan pesados sus corazones 34. \u00abGu\u00e1rdense de que no se hagan pesados sus corazones por el libertinaje, por la embriaguez y por las preocupaciones de la vida, y venga aquel D\u00eda de improviso sobre ustedes, 35. como un lazo; porque vendr\u00e1 sobre todos los que habitan &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lucas-2134-36-que-no-se-hagan-pesados-sus-corazones\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLucas 21,34-36 \u2013 que no se hagan pesados sus corazones\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-34534","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34534","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34534"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34534\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34534"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34534"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34534"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}