{"id":34545,"date":"2016-06-20T13:27:55","date_gmt":"2016-06-20T18:27:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lucas-191-10-el-hijo-del-hombre-ha-venido-a-buscar-y-salvar-lo-que-estaba-perdido\/"},"modified":"2016-06-20T13:27:55","modified_gmt":"2016-06-20T18:27:55","slug":"lucas-191-10-el-hijo-del-hombre-ha-venido-a-buscar-y-salvar-lo-que-estaba-perdido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lucas-191-10-el-hijo-del-hombre-ha-venido-a-buscar-y-salvar-lo-que-estaba-perdido\/","title":{"rendered":"Lucas 19,1-10 \u2013 el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: justify;\">Texto del evangelio Lc 19,1-10 \u2013 el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>1. Habiendo entrado en Jeric\u00f3, atravesaba la ciudad.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>2. Hab\u00eda un hombre llamado Zaqueo, que era jefe de publicanos, y rico.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>3. Trataba de ver qui\u00e9n era Jes\u00fas, pero no pod\u00eda a causa de la gente, porque era de peque\u00f1a estatura.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>4. Se adelant\u00f3 corriendo y se subi\u00f3 a un sic\u00f3moro para verle, pues iba a pasar por all\u00ed.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>5. Y cuando Jes\u00fas lleg\u00f3 a aquel sitio, alzando la vista, le dijo: \u00abZaqueo, baja pronto; porque conviene que hoy me quede yo en tu casa.\u00bb<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>6. Se apresur\u00f3 a bajar y le recibi\u00f3 con alegr\u00eda.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>7. Al verlo, todos murmuraban diciendo: \u00abHa ido a hospedarse a casa de un hombre pecador.\u00bb<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>8. Zaqueo, puesto en pie, dijo al Se\u00f1or: \u00abDar\u00e9, Se\u00f1or, la mitad de mis bienes a los pobres; y si en algo defraud\u00e9 a alguien, le devolver\u00e9 el cu\u00e1druplo.\u00bb<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>9. Jes\u00fas le dijo: \u00abHoy ha llegado la salvaci\u00f3n a esta casa, porque tambi\u00e9n \u00e9ste es hijo de Abraham,<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>10. pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido.\u00bb<\/em><\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Reflexi\u00f3n: Lc 19,1-10<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se dice muy f\u00e1cil, pero es dif\u00edcil admitirlo, peor a\u00fan, aceptarlo. Pensemos por un momento en los personajes m\u00e1s antip\u00e1ticos de nuestra localidad, aquellos que nadie puede, no solo porque son escandalosamente ricos, sino que encima son avaros y no perdonan un solo c\u00e9ntimo a sus acreedores, que por lo general son gente humilde y de escasos recursos. Algo as\u00ed tendr\u00eda que ser la fama de Zaqueo entre la gente del pueblo que segu\u00eda a Jes\u00fas, as\u00ed que podemos entender cu\u00e1l ser\u00eda la reacci\u00f3n de estos al ver a Jes\u00fas entrar en la casa de este publicano que encima era jefe. Tengamos en cuenta que los publicanos cobraban impuestos para Roma, es decir para el Imperio que los ten\u00eda sometidos. Imaginemos cuanto pod\u00edan aborrecerlos y despreciarlos. All\u00ed precisamente entra Jes\u00fas con toda decisi\u00f3n. Pero Zaqueo, por lo visto, era un hombre inteligente, al que no se le hab\u00eda escapado qui\u00e9n era Jes\u00fas, reconociendo inmediatamente el privilegio de tenerlo en su casa. Ello unido a la conversaci\u00f3n que seguramente tuvieron, lo persuadi\u00f3 inmediatamente de cambiar, desprendi\u00e9ndose de la mitad de sus bienes y devolviendo el cu\u00e1druple a quienes hab\u00eda defraudado. Es decir, reconoce que no hab\u00eda sido justo. Es evidente que no pudo resistirse a Jes\u00fas y en el acto adopt\u00f3 medidas correctivas, enmendando hasta donde le era posible sus errores. <strong><em>\u00abHoy ha llegado la salvaci\u00f3n a esta casa, porque tambi\u00e9n \u00e9ste es hijo de Abraham, pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido.\u00bb<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span id=\"more-616\"><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La respuesta de Jes\u00fas a Zaqueo, no se deja esperar y es de esperanza y perd\u00f3n. Es as\u00ed que llega la salvaci\u00f3n a nosotros, los pecadores, como la respuesta a nuestras decisiones y acciones. Jes\u00fas se aproxima a nosotros con paso firme y decidido, pero est\u00e1 en nosotros dejarlo entrar o no, sin importar nuestra nacionalidad, genero, edad u ocupaci\u00f3n. \u00c9l ha venido a buscar a las ovejas perdidas, as\u00ed que hemos de abrirle y dejarlo pasar. O\u00edrle y ponernos a Sus \u00f3rdenes, dej\u00e1ndonos transformar por su Palabra y rectificando nuestro proceder, compartiendo lo que tenemos con nuestros hermanos y pagando nuestras deudas, con mayor raz\u00f3n a quienes defraudamos. No hay aqu\u00ed ning\u00fan juicio ni acci\u00f3n legal, sino tan solo el reconocimiento personal y honesto de quien conoce sus errores de acci\u00f3n y de omisi\u00f3n, enmend\u00e1ndose en el acto. As\u00ed, podemos ver que la conversi\u00f3n mueve a respuestas concretas. Estas constituyen el compromiso voluntario de quien comprende el mensaje del Se\u00f1or, que ha venido a servir y no a que lo sirvan. Zaqueo se constituye as\u00ed en ejemplo de conversi\u00f3n. <strong><em>\u00abHoy ha llegado la salvaci\u00f3n a esta casa, porque tambi\u00e9n \u00e9ste es hijo de Abraham, pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido.\u00bb<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Se\u00f1or ha venido por los extraviados. \u00bfQui\u00e9nes son los extraviados de nuestro tiempo y lugar? Muchos pol\u00edticos ocupan este espacio. Hombres y mujeres que mienten sin ning\u00fan escr\u00fapulo con tal de alcanzar sus mezquinos prop\u00f3sitos. Hombres y mujeres que desatan violencia entre sus cong\u00e9neres con tal de despojarlos de sus bienes, para incrementar su riqueza, sin reparar en el da\u00f1o que hacen a los m\u00e1s indefensos e inocentes. Hombres y mujeres que son due\u00f1os de toda la riqueza de la sociedad, que la mantienen imp\u00e1vidos, mientras los menos favorecidos padecen de enfermedades, hambre, sed, y cuanta carencia podemos imaginar. Hombres y mujeres que fabrican armas de destrucci\u00f3n masiva, que no tienen ning\u00fan reparo en venderlas a quienes les paguen el precio, sin importarles credo, ideolog\u00eda o raza, que se rasgan las vestiduras cuando estos las emplean contra ellos mismos, calific\u00e1ndolos de terroristas y arrasando sus pa\u00edses a nombre de principios que tan solo obedecen cuando les conviene o pueden sacar provecho de ello, pero que ignoran en cuanto siente que les son desfavorables. Hombres y mujeres que han construido un mundo a su medida y agrado, gravitando sobre la acumulaci\u00f3n de dinero y poder. Un mundo en el que no hay espacio para los despojados, a no ser al servicio del dinero y el poder. Un mundo asim\u00e9trico, en el que a pesar de haber sido creados semejantes, unos ejercen dominaci\u00f3n sobre otros, al extremo de obligarlos a servir con una paup\u00e9rrima retribuci\u00f3n que no alcanza para cubrir adecuadamente sus necesidades b\u00e1sicas. Un mundo depredado y explotado, al extremo del exterminio y desaparici\u00f3n de riquezas no renovables. El Se\u00f1or ha venido por estos extraviados, defensores y mentores de un sistema inhumano e injusto, que sin embargo no se reconocen como tales, sino que tildan a los explotados como extraviados, por no sobrellevar con obediencia y resignaci\u00f3n su situaci\u00f3n, alterando el orden que favorece su situaci\u00f3n dominante. <em><strong>\u00abHoy ha llegado la salvaci\u00f3n a esta casa, porque tambi\u00e9n \u00e9ste es hijo de Abraham, pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido.\u00bb<\/strong><\/em><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">\nOremos:<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Padre Santo, qu\u00e9 dif\u00edcil resulta reconocer nuestros errores y enmendarnos, cuando aconsejados por la soberbia, despreciamos a los humildes, a los que no piensan ni viven como nosotros, tal vez porque nunca han tenido la posibilidad, porque nosotros mismos se lo hemos impedido. Danos tu luz para saber reconocer el mal que hacemos y el coraje y generosidad para enmendarlo\u2026Te lo pedimos por nuestro Se\u00f1or Jesucristo, que vive y reina contigo en unidad del Esp\u00edritu Santo, por los siglos de los siglos\u2026Am\u00e9n.<\/p>\n<h1 style=\"text-align: justify;\">\nRoguemos al Se\u00f1or\u2026<\/h1>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Te lo pedimos Se\u00f1or.<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">(A\u00f1ade tus oraciones por las intenciones que desees, para que todos los que pasemos por aqu\u00ed tengamos oportunidad de unirnos a tus plegarias)<\/p>\n<p class=\"bawpvc-ajax-counter\" data-id=\"616\"> (0) vistas<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto del evangelio Lc 19,1-10 \u2013 el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido 1. Habiendo entrado en Jeric\u00f3, atravesaba la ciudad. 2. Hab\u00eda un hombre llamado Zaqueo, que era jefe de publicanos, y rico. 3. 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