{"id":34550,"date":"2016-06-20T13:28:12","date_gmt":"2016-06-20T18:28:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lucas-1720-25-el-reino-de-dios-ya-esta-entre-ustedes\/"},"modified":"2016-06-20T13:28:12","modified_gmt":"2016-06-20T18:28:12","slug":"lucas-1720-25-el-reino-de-dios-ya-esta-entre-ustedes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lucas-1720-25-el-reino-de-dios-ya-esta-entre-ustedes\/","title":{"rendered":"Lucas 17,20-25 \u2013 el Reino de Dios ya est\u00e1 entre ustedes"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: justify;\">Texto del evangelio Lc 17,20-25 \u2013 el Reino de Dios ya est\u00e1 entre ustedes<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>20. Habi\u00e9ndole preguntado los fariseos cu\u00e1ndo llegar\u00eda el Reino de Dios, les respondi\u00f3: \u00abEl Reino de Dios viene sin dejarse sentir.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>21. Y no dir\u00e1n: &#8220;V\u00e9anlo aqu\u00ed o all\u00e1&#8221;, porque el Reino de Dios ya est\u00e1 entre ustedes.\u00bb<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>22. Dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abD\u00edas vendr\u00e1n en que desear\u00e1n ver uno solo de los d\u00edas del Hijo del hombre, y no lo ver\u00e1n.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>23. Y les dir\u00e1n: &#8220;V\u00e9anlo aqu\u00ed, v\u00e9anlo all\u00e1.&#8221; No vayan, ni corran detr\u00e1s.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>24. Porque, como rel\u00e1mpago fulgurante que brilla de un extremo a otro del cielo, as\u00ed ser\u00e1 el Hijo del hombre en su D\u00eda.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>25. Pero, antes, le es preciso padecer mucho y ser reprobado por esta generaci\u00f3n.<\/em><\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Reflexi\u00f3n: Lc 17,20-25<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dif\u00edcilmente encontraremos algo que nos inquiete e intrigue m\u00e1s que esta afirmaci\u00f3n de Jes\u00fas: \u201cel Reino de Dios ya est\u00e1 entre ustedes\u201d. Cabr\u00eda preguntarnos, si esto es as\u00ed, \u00bfa qu\u00e9 esperamos? \u00bfO, c\u00f3mo es que no lo vemos, que no lo percibimos? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 para creer en \u00e9l? Qu\u00e9 podemos querer m\u00e1s los cristianos que ser parte del Reino, que participar de \u00e9l, y si ya est\u00e1 aqu\u00ed, que nos digan d\u00f3nde para matricularnos o inscribirnos inmediatamente. He aqu\u00ed una clara divergencia entre la percepci\u00f3n del mundo de Dios, desde Su perspectiva Divina y la nuestra. Nosotros no tenemos horizonte; nuestra mirada es chata, limitada; se circunscribe a lo que podemos ver con nuestros ojos y palpar con nuestras manos, o por \u00faltimo, o\u00edr, oler o gustar. Aunque hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios, nuestros sentidos son muy limitados. Tal vez puedan darnos una idea remota de lo que percibe Dios. Pensemos por un momento c\u00f3mo ver\u00e1 una rama de pasto una hormiguita, o el chorro de agua que sale de un grifo o la distancia que hay entre el techo de nuestra casa y la del vecino. \u00bfQu\u00e9 pasar\u00e1 si le hacemos caer una gota de aceite encima? Podr\u00eda morir o le costar\u00e1 much\u00edsimo restablecerse. Pues esto nos puede acercar a la perspectiva con la que ve y enfoca las cosas Jesucristo. Primero, creamos en lo que nos dice, aunque no nos resulte tan sencillo comprenderlo. Si \u00c9l dice que el Reino de Dios ya est\u00e1 entre nosotros, as\u00ed es. No lo pongamos en duda, aunque no lo comprendamos. En segundo lugar, esforc\u00e9monos por aproximarnos a Su comprensi\u00f3n. Solos no podremos; no est\u00e1 a nuestro alcance. \u00a1Pidamos su luz! Con Su ayuda nada ser\u00e1 imposible. <strong><em>\u00abEl Reino de Dios viene sin dejarse sentir. Y no dir\u00e1n: &#8220;V\u00e9anlo aqu\u00ed o all\u00e1&#8221;, porque el Reino de Dios ya est\u00e1 entre ustedes.\u00bb<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span id=\"more-606\"><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la 2da carta de Pedro, cap\u00edtulo 3, vers\u00edculo 8 leemos: Pero, amados, no ignoren esto: que para el Se\u00f1or un d\u00eda es como mil a\u00f1os, y mil a\u00f1os como un d\u00eda. Estas declaraciones nos permiten confirmar que el Se\u00f1or ve el mundo desde otra perspectiva, no solamente de tiempo, sino de espacio. Podemos llamar acertadamente como \u201csobrenatural\u201d su visi\u00f3n, tal como corresponde a Dios. Tenemos que aceptar que definitivamente hay cosas que no llegamos a comprender, porque no est\u00e1n en nuestra capacidad, dado que somos creaturas limitadas. Para comprender a Dios en su cabalidad, tendr\u00edamos que abarcarlo, ser iguales que \u00c9l, lo que constituye una Gracia que solo \u00c9l puede otorgarnos. Pero Jes\u00fas ha venido a revelarnos a Dios, es decir a hacer suficientemente comprensible para nosotros qui\u00e9n es Dios, qu\u00e9 espera de nosotros y c\u00f3mo podemos alcanzarlo. Lo que nosotros tenemos que hacer es creerle. Si le creemos ya estaremos salvados, porque todo ser\u00e1 cuesti\u00f3n de o\u00edrle y hacer lo que nos manda. Si esto es cierto, si lo creemos, hemos de admitir que el Reino ya est\u00e1 entre nosotros, porque empezar a percibirlo depende de o\u00edr, creer y hacer lo que nos manda. Por lo tanto, en la medida que creamos, estaremos entrando en el Reino, haci\u00e9ndolo realidad. Es un concepto similar a cuando vemos un gusano, una oruga. El que sabe, podr\u00eda referirse a este animalito como una mariposa y hasta imaginar los bellos colores que tendr\u00e1, porque ser\u00e1 cuesti\u00f3n de tiempo para que se convierta en cris\u00e1lida y finalmente en una hermosa mariposa que volar\u00e1 pos\u00e1ndose de flor en flor. De este mismo modo, si esperamos el tiempo suficiente y empezamos a hacer lo que Dios nos manda, propiciando los cambios necesarios, en menos tiempo del que podemos imaginarnos el Reino florecer\u00e1, porque ya est\u00e1 entre nosotros. <strong><em>\u00abEl Reino de Dios viene sin dejarse sentir. Y no dir\u00e1n: &#8220;V\u00e9anlo aqu\u00ed o all\u00e1&#8221;, porque el Reino de Dios ya est\u00e1 entre ustedes.\u00bb<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo lo que faltaba era que Jes\u00fas, nuestro Salvador, fuera reprobado por nuestra generaci\u00f3n, lo que ya pas\u00f3, con gran sufrimiento y dolor. Jesucristo fue muerto en la Cruz por todos nosotros. Ese momento \u00fanico en la historia de la humanidad, que revivimos en cada Misa, ya pas\u00f3, aunque vuelva a pasar cada vez que Celebramos la Eucarist\u00eda. Pero el Se\u00f1or sali\u00f3 Glorioso de esta prueba. Jes\u00fas ha vencido a la muerte. Ha sido Resucitado por Dios. \u00a1Nos ha salvado! \u00a1Eso ya se produjo y es irreversible! Por eso su lenguaje es esperanzador. No nos dice, cuando llegue el Reino, sino que el Reino ya est\u00e1 entre nosotros. La diferencia es enorme y deb\u00eda bastarnos para creer ciegamente en \u00c9l y hacer lo que nos manda, porque de ese modo hacemos que el Reino que ya est\u00e1 entre nosotros, se manifieste en forma definitiva. \u00a1Tenemos que creer! Pero no se trata de una cuesti\u00f3n de magia, sino de una sucesi\u00f3n de hechos sobre naturales, al alcance de nuestra capacidad intelectual, que deben llevarnos a creer en Dios, exactamente con la misma l\u00f3gica que nos permite afirmar que dos m\u00e1s dos son cuatro. La Biblia contiene muchas manifestaciones de Dios narradas por profetas a lo largo de la historia, todas anunciando el momento crucial de la Salvaci\u00f3n, por amor y Voluntad de Dios. Ese tiempo ha pasado. Caminamos a la Jerusal\u00e9n Eterna. 1\u00a1Qu\u00e9 alegr\u00eda cuando me dijeron: \u00abVamos a la casa del Se\u00f1or\u00bb! 2Ya est\u00e1n pisando nuestros pies tus umbrales, Jerusal\u00e9n. (Salmo 121) <strong><em>\u00abEl Reino de Dios viene sin dejarse sentir. Y no dir\u00e1n: &#8220;V\u00e9anlo aqu\u00ed o all\u00e1&#8221;, porque el Reino de Dios ya est\u00e1 entre ustedes.\u00bb<\/em><\/strong><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">\nOremos:<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Padre Santo, c\u00f3mo no cantarte y orarte con el Salmo 121. \u00a1Solo podemos tener alegr\u00eda! \u00a1Hemos recibido la mejor noticia imaginable y ya est\u00e1 por hacerse realidad plena! \u00a1Falta tan poco a nuestros ojos que no vale la pena ni mencionarlo! \u00a1El Reino de Dios ya est\u00e1 aqu\u00ed! Gracias Padre Santo\u2026Te lo pedimos por nuestro Se\u00f1or Jesucristo, que vive y reina contigo en unidad del Esp\u00edritu Santo, por los siglos de los siglos\u2026Am\u00e9n.<\/p>\n<h1 style=\"text-align: justify;\">\nRoguemos al Se\u00f1or\u2026<\/h1>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Te lo pedimos Se\u00f1or.<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">(A\u00f1ade tus oraciones por las intenciones que desees, para que todos los que pasemos por aqu\u00ed tengamos oportunidad de unirnos a tus plegarias)<\/p>\n<p class=\"bawpvc-ajax-counter\" data-id=\"606\"> (0) vistas<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto del evangelio Lc 17,20-25 \u2013 el Reino de Dios ya est\u00e1 entre ustedes 20. Habi\u00e9ndole preguntado los fariseos cu\u00e1ndo llegar\u00eda el Reino de Dios, les respondi\u00f3: \u00abEl Reino de Dios viene sin dejarse sentir. 21. Y no dir\u00e1n: &#8220;V\u00e9anlo aqu\u00ed o all\u00e1&#8221;, porque el Reino de Dios ya est\u00e1 entre ustedes.\u00bb 22. 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