{"id":3457,"date":"2015-12-01T01:15:08","date_gmt":"2015-12-01T06:15:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/de-gusano-a-mariposa\/"},"modified":"2015-12-01T01:15:08","modified_gmt":"2015-12-01T06:15:08","slug":"de-gusano-a-mariposa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/de-gusano-a-mariposa\/","title":{"rendered":"De gusano a mariposa"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Margarita Auffret<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Aceptar la voluntad de Dios puede hacer la gran diferencia entre vivir una vida abundante o vivir frustrada y amargada.\n<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    \u00abSer\u00e1 como el cambio que sufre el gusano cuando se transforma en mariposa\u00bb \u2014le expliqu\u00e9 a mi hijo Oscar, de veintisiete a\u00f1os de edad, quien, acostado en su cama, me observaba con ojos serios y con un atisbo de temor en ellos.Oscar, quien desde su llegada al mundo padeci\u00f3 de distrofia muscular progresiva y un leve retraso mental, hab\u00eda adquirido experiencia sobre limitaciones f\u00edsicas y mentales. Desde ni\u00f1o fue lento para caminar y correr, y nunca alcanz\u00f3 su anhelo: dar una sola patada de karate, que, en su momento, lo frustr\u00f3 mucho. A los doce a\u00f1os empez\u00f3 a usar una silla de ruedas, la cual pronto se integr\u00f3 a \u00e9l. En casa, su padre, Michelle, su hermana mayor, y yo nos acostumbramos a ella, como un ama de casa se acostumbra a su delantal. Sentar a Oscar en su silla se convirti\u00f3 en una actividad natural, puesto que ya formaba parte de su diario vivir y en ella pod\u00eda trasladarse a donde quisiera y llevar a cabo sus actividades.Asombrada observ\u00e9 su rostro, pues d\u00edas antes me hab\u00eda insistido que no quer\u00eda que le hablara de la muerte. \u00abNo me hables de eso, mami, que yo no me voy a morir todav\u00eda\u00bbSentada al lado de la ventana de su cuarto, mir\u00e9 con intensidad a mi hijo, mientras trataba de tragar el nudo que se hab\u00eda formado en mi garganta. Antes de hablar con Oscar, hab\u00eda orado pidi\u00e9ndole a Dios que me diera las palabras adecuadas para que \u00e9l me entendiera, as\u00ed que elev\u00e9 una r\u00e1pida oraci\u00f3n mental para pedirle de nuevo ayuda.\u00ab\u00bfRecuerdas el proceso de la metamorfosis del gusano?, \u00bfcuando deja el capullo y se convierte en mariposa, y por fin consigue volar? Es parecido a lo que te suceder\u00e1. Dejar\u00e1s este cuerpo y, entonces, cuando est\u00e9s con el Se\u00f1or Jes\u00fas, lograr\u00e1s volar con un cuerpo diferente. All\u00e1 podr\u00e1s caminar y correr, pero lo m\u00e1s importante es que estar\u00e1s con \u00e9l y podr\u00e1s verlo, para siempre. Yo tambi\u00e9n, cuando \u00e9l lo decida, partir\u00e9 y estar\u00e9 con \u00e9l y contigo. T\u00fa solamente te adelantar\u00e1s.\u00bb\u00abSer\u00e1 como si te quedaras dormido, s\u00f3lo que, en esta ocasi\u00f3n, cuando te despiertes, ver\u00e1s el rostro del Se\u00f1or Jes\u00fas. S\u00e9 que todos sentimos miedo a lo desconocido, pero Jes\u00fas te estar\u00e1 esperando. \u00bfTe imaginas, Oscar? \u00a1Qu\u00e9 alegr\u00eda!, \u00a1qu\u00e9 bendici\u00f3n!, \u00a1ver\u00e1s a Jes\u00fas!\u00bb\u00abNo tengo miedo, mami\u00bb \u2014me respondi\u00f3 \u00e9l.Segu\u00eda sentada en la misma posici\u00f3n, frente a su cama. El murmullo que hac\u00eda el motor del colch\u00f3n de aire nos acompa\u00f1aba. Asombrada observ\u00e9 su rostro, pues d\u00edas antes me hab\u00eda insistido que no quer\u00eda que le hablara de la muerte. \u00abNo me hables de eso, mami, que yo no me voy a morir todav\u00eda\u00bb \u2014me hab\u00eda indicado con ansiedad. Pero ahora, con total seguridad, me hab\u00eda respondido que no sent\u00eda miedo.Permanec\u00eda sereno y l\u00facido y me miraba con ojos limpios y tranquilos; el temor se hab\u00eda retirado de ellos. Entonces agradec\u00ed en mi coraz\u00f3n a Dios por aquella paz en mi hijo y me maravill\u00e9 en ese momento tan especial con la certidumbre de que \u00c9l estaba all\u00ed con nosotros. \u00abY la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento guardar\u00e1 vuestros corazones y vuestras mentes en Cristo Jes\u00fas\u00bb.Trataba de preparar a Oscar para su partida hacia su Creador, ya que, en verdad, su cuerpo estaba exhausto y al borde de la inanici\u00f3n. Por la dificultad de respirar y el esfuerzo por lograrlo, los m\u00e9dicos le hab\u00edan recetado morfina para ayudarlo a relajarse para que consiguiera respirar con m\u00e1s tranquilidad. Le administr\u00e1bamos ox\u00edgeno, porque sus pulmones ya hab\u00edan colapsado, por lo que el concentrador de ox\u00edgeno estaba conectado casi siempre produciendo un sonido molesto, al cual nos result\u00f3 dif\u00edcil acostumbrarnos. Yo lo hab\u00eda apagado para este momento \u00edntimo.\u00abS\u00f3lo es cuesti\u00f3n de tiempo\u00bb \u2014me advirti\u00f3 la amable doctora que vino a visitarlo a casa.Oscar era tan amable y generoso que cuando, con dedos torpes, le puse la primera inyecci\u00f3n de morfina y lo lastim\u00e9, me observ\u00f3 e inmediatamente me tranquiliz\u00f3:\u00abNo te preocupes, mami, yo s\u00e9 que no lo hiciste a prop\u00f3sito, la pr\u00f3xima vez lo har\u00e1s mejor\u00bb.Michelle y yo siempre supimos que Oscar, a pesar de su debilidad f\u00edsica, era el m\u00e1s fuerte de los tres. Ambas conoc\u00edamos su franqueza y cu\u00e1n directo era para opinar sin ofender. Sab\u00edamos que pod\u00edamos acudir a \u00e9l si dese\u00e1bamos una opini\u00f3n sincera y hasta se disculpaba si entend\u00eda que su sentir en el asunto no nos agradaba. Sus respuestas no estaban llenas de muchas palabras, pero s\u00ed eran objetivas y sensatas.Oscar asumi\u00f3 un papel de protector de su hermana y m\u00edo. Sent\u00edamos su protecci\u00f3n incluso el \u00faltimo a\u00f1o cuando ya permanec\u00eda la mayor parte del tiempo en cama. Esa actitud sal\u00eda a relucir cuando se molestaba por alg\u00fan incidente desagradable que nos hubiera sucedido a Michelle o a m\u00ed y protestaba indignado haci\u00e9ndonos sentir su solidaridad incondicional hacia nosotras.Aun cuando a veces me impacient\u00e9 debido al cansancio f\u00edsico de cuidarlo d\u00eda y noche, mi amado hijo sab\u00eda y me manifestaba que pod\u00eda contar conmigo, pues siempre estar\u00eda all\u00ed para \u00e9l.Suspirando, extend\u00ed mi mirada hacia la calle.\u00abOremos, Oscar\u00bb. \u2014le ped\u00ed.\u00c9l cerr\u00f3 sus ojos y yo or\u00e9 entregando la vida de mi hijo a Aquel que lo am\u00f3 y dio su vida por \u00e9l.Bes\u00e9 la frente de Oscar y encend\u00ed el concentrador de ox\u00edgeno.Dios me dio este hijo, quien permaneci\u00f3 enfermo toda su vida, pero fue a trav\u00e9s de \u00e9l y por el largo trecho que recorrimos juntos que aprend\u00ed del Se\u00f1or que, s\u00f3lo aceptando Su voluntad como la m\u00eda, podr\u00eda experimentar la paz que s\u00f3lo \u00c9l da y el gozo que resulta de dejar que \u00c9l viva a trav\u00e9s de uno. Aprend\u00ed de \u00c9l que con un coraz\u00f3n rebelde hacia Dios no conseguir\u00e9 construir&#160; nada para la eternidad, pero s\u00ed, si dejo que \u00c9l alcance su prop\u00f3sito en mi vida y en la vida de aquellos a quienes amo.La aceptaci\u00f3n de Oscar de la voluntad de Dios lo ayud\u00f3 a afrontar la vida con serenidad y a vivir buscando lo que s\u00ed era capaz de lograr y no lo que jam\u00e1s alcanzar\u00eda a hacer, lo llev\u00f3 a dejar la frustraci\u00f3n a un lado y a seguir avanzando hacia adelante, viviendo cada d\u00eda a la vez, sin preocuparse por el ma\u00f1ana.Cuid\u00e9 a Oscar estando atenta a sus necesidades, cuanto m\u00e1s \u00c9l, que es la perfecci\u00f3n absoluta, me cuidar\u00e1 a m\u00ed.Su confianza en m\u00ed me ha motivado a desear construir esa misma confianza hacia mi Padre celestial, porque si yo, que soy una mujer imperfecta, todav\u00eda en construcci\u00f3n, cuid\u00e9 a Oscar estando atenta a sus necesidades, cuanto m\u00e1s \u00c9l, que es la perfecci\u00f3n absoluta, me cuidar\u00e1 a m\u00ed. Me tienen sin cuidado las circunstancias por las que atraviese, \u00c9l siempre est\u00e1 conmigo, siempre delante de m\u00ed, siempre mir\u00e1ndome con amor, siempre perdon\u00e1ndome cuando arrepentida le pido perd\u00f3n, siempre recibi\u00e9ndome de nuevo, siempre alent\u00e1ndome a continuar en Su camino, siempre atray\u00e9ndome hacia \u00c9l.D\u00edas despu\u00e9s de esa conversaci\u00f3n, Oscar parti\u00f3 hacia su Creador. Ahora est\u00e1 libre del cuerpo que lo aprisionaba, libre para siempre con su Se\u00f1or y Salvador. Hoy goza de vida en abundancia y, por fin, mi hijo de grandes y dulces ojos est\u00e1 sano. Ahora est\u00e1 delante de Aquel que lo esperaba con los brazos abiertos y junto a \u00c9l, puede volar. S\u00f3lo espera la resurrecci\u00f3n.\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">La autora es salvadore\u00f1a, residente en Costa Rica. Vive con su hija Michelle en Cartago, y se congrega en la iglesia Cristo Viene, en esa ciudad. Perteneci\u00f3 a la Asociaci\u00f3n Nacional de Distrofia Muscular, y despu\u00e9s de la muerte de Oscar, colabor\u00f3, por alg\u00fan tiempo, con Uno en Cristo (para familias de ni\u00f1os con discapacidades), un ministerio del Foro CAPAZ, de VIVA. Se public\u00f3 en Apuntes Pastorales XXVII-5, edici\u00f3n de mayo\/ junio de \u00a92010.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Margarita Auffret Aceptar la voluntad de Dios puede hacer la gran diferencia entre vivir una vida abundante o vivir frustrada y amargada. \u00abSer\u00e1 como el cambio que sufre el gusano cuando se transforma en mariposa\u00bb \u2014le expliqu\u00e9 a mi hijo Oscar, de veintisiete a\u00f1os de edad, quien, acostado en su cama, me observaba con &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/de-gusano-a-mariposa\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDe gusano a mariposa\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3457","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3457","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3457"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3457\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3457"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3457"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3457"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}