{"id":34600,"date":"2016-06-20T13:30:12","date_gmt":"2016-06-20T18:30:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mateo-99-13-no-he-venido-a-llamar-a-justos\/"},"modified":"2016-06-20T13:30:12","modified_gmt":"2016-06-20T18:30:12","slug":"mateo-99-13-no-he-venido-a-llamar-a-justos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mateo-99-13-no-he-venido-a-llamar-a-justos\/","title":{"rendered":"Mateo 9,9-13 \u2013 no he venido a llamar a justos"},"content":{"rendered":"<h2>Texto del evangelio Mt 9,9-13 \u2013 no he venido a llamar a justos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<span style=\"color: #333399;\"><em>9. Cuando se iba de all\u00ed, al pasar vio Jes\u00fas a un hombre llamado Mateo, sentado en el despacho de impuestos, y le dice: \u00abS\u00edgueme.\u00bb El se levant\u00f3 y le sigui\u00f3.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>10. Y sucedi\u00f3 que estando \u00e9l a la mesa en casa de Mateo, vinieron muchos publicanos y pecadores, y estaban a la mesa con Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>11. Al verlo los fariseos dec\u00edan a los disc\u00edpulos: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 come su maestro con los publicanos y pecadores?\u00bb<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>12. Mas \u00e9l, al o\u00edrlo, dijo: \u00abNo necesitan m\u00e9dico los que est\u00e1n fuertes sino los que est\u00e1n mal.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>13. Vayan, pues, a aprender qu\u00e9 significa aquello de: Misericordia quiero, que no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores.\u00bb<\/em><\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Reflexi\u00f3n: Mt 9,9-13<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Imposible dejar de preguntarnos si en verdad hemos entendido a Jes\u00fas. \u00bfQui\u00e9nes lo entienden? Tal vez los santos, pero despu\u00e9s de ellos, la gran mayor\u00eda, por m\u00e1s que nos digamos cristianos, dif\u00edcilmente llegamos a entenderlo. Nos atrevemos a decir que incluso la Iglesia como tal no llega a reflejar el pensamiento de Jes\u00fas. Claro, la Iglesia est\u00e1 conformada por hombres y mujeres que dif\u00edcilmente podemos abstraernos de las ideolog\u00edas y pensamientos dominantes de cada \u00e9poca. En general estamos m\u00e1s dispuesto a aceptar que Dios viene por los buenos y buenos son aquellos que todo el mundo reconoce como inocentes, justos, devotos, respetuosos e incluso amorosos. Gente sencilla, modesta y muchas veces pobre, que no escatima esfuerzo por participar en las actividades de la Iglesia y que llevan una intensa vida de piedad. Una monjita, un curita, o tal vez el se\u00f1or o la se\u00f1ora aquella que siempre vemos en Misa, sin importar si es domingo o cualquier d\u00eda de la semana. Siempre est\u00e1 rezando, es el primero que se ofrece a hacer las lecturas e incluso ayuda a dar la comuni\u00f3n, cantado y animando en voz alta cada vez que es necesario. Esta gente a la que muy dif\u00edcilmente se puede imitar, han de ser los santos preferidos por Dios; eso es lo que en el fondo pensamos la mayor\u00eda de nosotros, aceptando que nunca seremos como ellos, porque a veces nos parecen exageradamente extra\u00f1os. Como solemos decir por aqu\u00ed: \u201cbueno es culantro, pero no tanto\u201d. <strong><em>Vayan, pues, a aprender qu\u00e9 significa aquello de: Misericordia quiero, que no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores.\u00bb<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span id=\"more-775\"><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero el Se\u00f1or nos dice una cosa muy distinta, que en general no llegamos a ver entre nosotros, incluso en la Iglesia. Es verdad que hay muchos casos en los que las apariencias enga\u00f1an, porque el mismo nos pide que \u201cnuestra mano izquierda no sepa lo que hace la derecha\u201d, pero en general no llegamos a superar la barrera que \u00c9l se\u00f1ala, porque no llegamos a entender aquello de Misericordia quiero, que no sacrificio, que nos permite entender el ideal de Cristo, el ideal que tendr\u00edamos que practicar en nuestras vidas, que tiene que ver con una actitud primordial hacia nuestros hermanos, que debe llevarnos a compadecernos, a amarlos y a procurar entenderlos, comprendiendo sus errores, su falibilidad, antes que juzgarlos. No es nada f\u00e1cil, porque es algo que va mucho m\u00e1s all\u00e1 que la justicia terrenal, tal como la entendemos en nuestra sociedad. No se trata tan solo de que cada quien obtenga lo que merece, lo que es justo o lo que corresponde a su esfuerzo, seg\u00fan nuestras leyes, sino de estar dispuesto a desprendernos de algo en su favor, aun cuando ello pudiera ser nuestro derecho. Superar todo aquello que nos ata y ancla a la tierra, en favor de aquel para el cual parece imprescindible, es tambi\u00e9n una forma de amar y ser verdaderos cristianos. Es ir m\u00e1s all\u00e1 de la exigencia normal, la que todos estamos dispuestos a cumplir. A esto se le llama misericordia y es lo que debemos estar dispuestos a dar, con el prop\u00f3sito que ninguno de nuestros hermanos se pierda, especialmente aquellos que parecen m\u00e1s alejados e incluso extraviados. \u00a1Qu\u00e9 dif\u00edcil! <strong><em>Vayan, pues, a aprender qu\u00e9 significa aquello de: Misericordia quiero, que no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores.\u00bb<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Se\u00f1or siempre est\u00e1 un paso m\u00e1s adelante, m\u00e1s all\u00e1 de nuestra l\u00f3gica mundana. Darle el premio de puntualidad al que con m\u00e1s frecuencia llega a tiempo, parece lo razonable y es a lo que siempre estamos dispuestos a comprender y realizar. \u00bfC\u00f3mo darle el premio al que nunca parece dispuesto a venir, a quien no mantiene la actitud adecuada y no duda en se\u00f1alar nuestros defectos, llev\u00e1ndonos la contra y despotricando de cuanto decimos y creemos? Si cuanto profesamos es lo correcto y \u00e9l se burla de nosotros y de lo que creemos, haciendo todo lo contrario, \u00bfCon qu\u00e9 \u00e1nimo insistir y encima estar dispuestos a comprender y perdonar, cuando se le han dado las mismas oportunidades que a todos y \u00e9l las ha rechazado? C\u00f3mo insistir con aqu\u00e9l \u201cgenio del mal\u201d, endemoniado, que los profesores solemos tener en clase. Llega un momento que el colegio lo expulsa, que la sociedad lo a\u00edsla, lo expectora, lo margina, lo apresa y condena. Muchos pasamos nuestra vida en la cuerda floja y aunque es f\u00e1cil se\u00f1alar las culpas de otros, si nos detenemos a pensar en nosotros mismos con sinceridad, seguramente encontraremos situaciones que pudieron ser calamitosas, un desastre total, pero tuvimos la providencia Divina a nuestro favor. \u00bfPor qu\u00e9? \u00bfLo merec\u00edamos? Seguramente no, sin embargo, no nos cost\u00f3 ni la d\u00e9cima parte que a otros. Es algo que debemos agradecer y que al mismo tiempo nos debe llevar a comprender a los dem\u00e1s, a los que pasan por circunstancia y situaciones parecidas a las nuestras, pero sin nuestra misma fortuna. Por lo tanto, no nos envanezcamos, ni seamos soberbios, que no hay nada de qu\u00e9 enorgullecerse, sabemos muy bien que nuestro \u00e1ngel de la guarda estuvo protegi\u00e9ndonos, que sin \u00e9l no lo hubi\u00e9ramos logrado, tal vez para que nos convirtamos en los protectores de nuestros hermanos, de aquellos que no pudieron pasar la prueba.<strong><em> Vayan, pues, a aprender qu\u00e9 significa aquello de: Misericordia quiero, que no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores.\u00bb<\/em><\/strong><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">\nOremos:<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Padre Santo, danos entra\u00f1as de misericordia; que vayamos m\u00e1s all\u00e1 de las palabras y las poses, poniendo atenci\u00f3n, paciencia, perseverancia y comprensi\u00f3n en aquellos que la tienen m\u00e1s dif\u00edcil y caen en el pesimismo, la violencia, la envidia o el rencor\u2026Te lo pedimos por nuestro Se\u00f1or Jesucristo, que vive y reina contigo en unidad del Esp\u00edritu Santo, por los siglos de los siglos\u2026Am\u00e9n.<\/p>\n<h1 style=\"text-align: justify;\">\nRoguemos al Se\u00f1or\u2026<\/h1>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Te lo pedimos Se\u00f1or.<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">(A\u00f1ade tus oraciones por las intenciones que desees, para que todos los que pasemos por aqu\u00ed tengamos oportunidad de unirnos a tus plegarias)<\/p>\n<p class=\"bawpvc-ajax-counter\" data-id=\"775\"> (2) vistas<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto del evangelio Mt 9,9-13 \u2013 no he venido a llamar a justos 9. 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