{"id":34602,"date":"2016-06-20T13:30:16","date_gmt":"2016-06-20T18:30:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lucas-731-35-perdona-los-pecados\/"},"modified":"2016-06-20T13:30:16","modified_gmt":"2016-06-20T18:30:16","slug":"lucas-731-35-perdona-los-pecados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lucas-731-35-perdona-los-pecados\/","title":{"rendered":"Lucas 7,31-35 \u2013 perdona los pecados"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: justify;\">Texto del evangelio Lc 7,31-35 \u2013 perdona los pecados<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>36. Un fariseo le rog\u00f3 que comiera con \u00e9l, y, entrando en la casa del fariseo, se puso a la mesa.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>37. Hab\u00eda en la ciudad una mujer pecadora p\u00fablica, quien al saber que estaba comiendo en casa del fariseo, llev\u00f3 un frasco de alabastro de perfume,<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>38. y poni\u00e9ndose detr\u00e1s, a los pies de \u00e9l, comenz\u00f3 a llorar, y con sus l\u00e1grimas le mojaba los pies y con los cabellos de su cabeza se los secaba; besaba sus pies y los ung\u00eda con el perfume.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>39. Al verlo el fariseo que le hab\u00eda invitado, se dec\u00eda para s\u00ed: \u00abSi \u00e9ste fuera profeta, sabr\u00eda qui\u00e9n y qu\u00e9 clase de mujer es la que le est\u00e1 tocando, pues es una pecadora.\u00bb<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>40. Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00abSim\u00f3n, tengo algo que decirte.\u00bb El dijo: \u00abDi, maestro.\u00bb<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>41. Un acreedor ten\u00eda dos deudores: uno deb\u00eda quinientos denarios y el otro cincuenta.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>42. Como no ten\u00edan para pagarle, perdon\u00f3 a los dos. \u00bfQui\u00e9n de ellos le amar\u00e1 m\u00e1s?\u00bb<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>43. Respondi\u00f3 Sim\u00f3n: \u00abSupongo que aquel a quien perdon\u00f3 m\u00e1s.\u00bb El le dijo: \u00abHas juzgado bien\u00bb,<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>44. y volvi\u00e9ndose hacia la mujer, dijo a Sim\u00f3n: \u00ab\u00bfVes a esta mujer? Entr\u00e9 en tu casa y no me diste agua para los pies. Ella, en cambio, ha mojado mis pies con l\u00e1grimas, y los ha secado con sus cabellos.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>45. No me diste el beso. Ella, desde que entr\u00f3, no ha dejado de besarme los pies.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>46. No ungiste mi cabeza con aceite. Ella ha ungido mis pies con perfume.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>47. Por eso te digo que quedan perdonados sus muchos pecados, porque ha mostrado mucho amor. A quien poco se le perdona, poco amor muestra.\u00bb<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>48. Y le dijo a ella: \u00abTus pecados quedan perdonados.\u00bb<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>49. Los comensales empezaron a decirse para s\u00ed: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es \u00e9ste que hasta perdona los pecados ?\u00bb<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>50. Pero \u00e9l dijo a la mujer: \u00abTu fe te ha salvado. Vete en paz.\u00bb<\/em><\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Reflexi\u00f3n: Lc 7,31-35<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nEstimados hermanos y hermanas, \u00bfa qu\u00e9 nos invita hoy el Se\u00f1or? Hemos de tener fe; solo la fe nos salvar\u00e1. Pero ya vemos que la fe no es tan solo una confesi\u00f3n de boca, sino una actitud que nos lleva a la acci\u00f3n, tanto piadosa como cotidiana. De alg\u00fan modo estamos frente al reto de siempre, al cual no basta responder con palabras, sino con la vida misma. Es preciso un poco de misericordia con los que sufren, con los cansados, con los agobiados. Si bien es cierto que Jes\u00fas, siendo Dios y hombre, todo lo puede y todo lo soporta, para esta mujer le resulta imposible no sentirse conmovida ante la presencia del Se\u00f1or, que sin reparar en su majestad, se hace uno m\u00e1s entre nosotros, caminando a marchas forzadas de aqu\u00ed para all\u00e1, cumpliendo su Misi\u00f3n y aliviando a los que sufren, sin detenerse un momento para ocuparse de s\u00ed. Esto es lo que percibe esta mujer y por eso se tira a sus pies, buscando en algo aliviar su tensi\u00f3n, su esfuerzo, su traj\u00edn. No dice nada. Le basta con lavar, besar, secar y ungir con aceites los pies del Se\u00f1or. Todo lo que quiere es expresarle su cari\u00f1o, gratitud y admiraci\u00f3n. M\u00e1s all\u00e1 de la contemplaci\u00f3n pasa a impartirle humildemente todo su cari\u00f1o y devoci\u00f3n con lo que es capaz de dar. <strong><em>Los comensales empezaron a decirse para s\u00ed: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es \u00e9ste que hasta perdona los pecados ?\u00bb Pero \u00e9l dijo a la mujer: \u00abTu fe te ha salvado. Vete en paz.\u00bb<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span id=\"more-771\"><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La escena es tierna y conmovedora, m\u00e1s all\u00e1 de qui\u00e9n sea esta mujer, que es en lo que s\u00ed reparan los fariseos, como si Cristo no lo supiera. Contrastemos las dos actitudes: la del Se\u00f1or y la delos fariseos. Para estos \u00faltimos, m\u00e1s importante que lo que se hace es qui\u00e9n lo hace, es decir que el m\u00e9rito de las acciones depende de quien las realiza. \u00bfEs esto cierto? \u00bfEs este un razonamiento correcto? \u00bfO sea que cuando nos saluda un potentado, constituye una distinci\u00f3n digna de realce, en cambio cuando nos saluda un andrajoso humilde del pueblo, ni lo miramos, porque la distinci\u00f3n es para \u00e9l, no para nosotros? \u00a1Qu\u00e9 distintos somos al Se\u00f1or! Tenemos que detenernos a reflexionar en estas actitudes, para aprender a imitarlas, ya que como hemos dicho, el Se\u00f1or tiene un proceder muy distinto al nuestro. Su visi\u00f3n es otra. \u00c9l valora m\u00e1s los gestos de afecto y devoci\u00f3n de aquellos que sinceramente se sienten conmovidos por su presencia, sin importar cuan indignos sean. Es que su sola presencia tiene el Don de transformarnos. Quien as\u00ed lo entiende y se pone piadosa y cari\u00f1osamente en marcha hacia \u00c9l, no ser\u00e1 defraudado. El Se\u00f1or tiene el poder de transformarnos y convertirnos de pecadores en santos, perdonando todos nuestros pecados. Esto es lo que hace con esta mujer, sin importar de qu\u00e9 pecados se trata. <strong><em>Los comensales empezaron a decirse para s\u00ed: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es \u00e9ste que hasta perdona los pecados ?\u00bb Pero \u00e9l dijo a la mujer: \u00abTu fe te ha salvado. Vete en paz.\u00bb<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfCu\u00e1l es el efecto del perd\u00f3n? Pues la paz. El Se\u00f1or es capaz de traernos paz a los corazones m\u00e1s afligidos y atormentados. Hay que buscarle sinceramente. La paz solo se puede alcanzar cuando hemos sido perdonados, cuando nos arrepentimos y condolemos de nuestras faltas; cuando hacemos prop\u00f3sito de enmienda. Solo el Se\u00f1or tiene la capacidad para confrontarnos con nuestras miserias, haci\u00e9ndonos sentir indefensos y humildes frente a la Verdad. Cualquier cosa que hayamos hecho en nuestro pasado es nada frente a Su Grandeza que todo lo opaca y desaparece. Del Se\u00f1or brotan cual manantial bendiciones infinitas que tienen el poder de curarnos, sanarnos y restablecernos. No hay mal que no desaparezca ante Su sola presencia, si as\u00ed selo pedimos y estamos dispuestos a creer. Basta una mirada, un pensamiento, una Palabra para que quedemos curados por siempre. Y qu\u00e9 curaci\u00f3n, que alivio puede haber m\u00e1s grande que la de sanar el alma y alcanzar la paz. El Se\u00f1or ha venido a traernos la paz. Cre\u00e1moslo y viviremos eternamente. <strong><em>Los comensales empezaron a decirse para s\u00ed: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es \u00e9ste que hasta perdona los pecados ?\u00bb Pero \u00e9l dijo a la mujer: \u00abTu fe te ha salvado. Vete en paz.\u00bb<\/em><\/strong><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">\nOremos:<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Padre Santo, qu\u00e9 alivio sentimos cuando estamos ante la presencia de Tu Hijo. No permitas que nos alejemos de \u00c9l. Que aprendamos a vivir y a caminar a Su lado, haciendo lo que nos manda, pues solo as\u00ed alcanzaremos la felicidad y la vida eterna\u2026Te lo pedimos por nuestro Se\u00f1or Jesucristo, que vive y reina contigo en unidad del Esp\u00edritu Santo, por los siglos de los siglos\u2026Am\u00e9n.<\/p>\n<h1 style=\"text-align: justify;\">\nRoguemos al Se\u00f1or\u2026<\/h1>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Te lo pedimos Se\u00f1or.<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">(A\u00f1ade tus oraciones por las intenciones que desees, para que todos los que pasemos por aqu\u00ed tengamos oportunidad de unirnos a tus plegarias)<\/p>\n<p class=\"bawpvc-ajax-counter\" data-id=\"771\"> (0) vistas<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto del evangelio Lc 7,31-35 \u2013 perdona los pecados 36. Un fariseo le rog\u00f3 que comiera con \u00e9l, y, entrando en la casa del fariseo, se puso a la mesa. 37. 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