{"id":34629,"date":"2016-06-20T13:33:33","date_gmt":"2016-06-20T18:33:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mateo-201-16-empezando-por-los-ultimos-hasta-los-primeros\/"},"modified":"2016-06-20T13:33:33","modified_gmt":"2016-06-20T18:33:33","slug":"mateo-201-16-empezando-por-los-ultimos-hasta-los-primeros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mateo-201-16-empezando-por-los-ultimos-hasta-los-primeros\/","title":{"rendered":"Mateo 20,1-16 \u2013 empezando por los \u00faltimos hasta los primeros"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: justify;\">Texto del evangelio Mt 20,1-16 \u2013 empezando por los \u00faltimos hasta los primeros<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>1. \u00abEn efecto, el Reino de los Cielos es semejante a un propietario que sali\u00f3 a primera hora de la ma\u00f1ana a contratar obreros para su vi\u00f1a.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>2. Habi\u00e9ndose ajustado con los obreros en un denario al d\u00eda, los envi\u00f3 a su vi\u00f1a.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>3. Sali\u00f3 luego hacia la hora tercia y al ver a otros que estaban en la plaza parados,<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>4. les dijo: &#8220;Vayan tambi\u00e9n ustedes a mi vi\u00f1a, y les dar\u00e9 lo que sea justo.&#8221;<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>5. Y ellos fueron. Volvi\u00f3 a salir a la hora sexta y a la nona e hizo lo mismo.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>6. Todav\u00eda sali\u00f3 a eso de la hora und\u00e9cima y, al encontar a otros que estaban all\u00ed, les dice: &#8220;\u00bfPor qu\u00e9 estan aqu\u00ed todo el d\u00eda parados?&#8221;<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>7. D\u00edcenle: &#8220;Es que nadie nos ha contratado.&#8221; D\u00edceles: &#8220;Vayan tambi\u00e9n ustedes a la vi\u00f1a.&#8221;<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>8. Al atardecer, dice el due\u00f1o de la vi\u00f1a a su administrador: &#8220;Llama a los obreros y p\u00e1gales el jornal, empezando por los \u00faltimos hasta los primeros.&#8221;<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>9. Vinieron, pues, los de la hora und\u00e9cima y cobraron un denario cada uno.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>10. Al venir los primeros pensaron que cobrar\u00edan m\u00e1s, pero ellos tambi\u00e9n cobraron un denario cada uno.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>11. Y al cobrarlo, murmuraban contra el propietario,<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>12. diciendo: &#8220;Estos \u00faltimos no han trabajado m\u00e1s que una hora, y les pagas como a nosotros, que hemos aguantado el peso del d\u00eda y el calor.&#8221;<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>13. Pero \u00e9l contest\u00f3 a uno de ellos: &#8220;Amigo, no te hago ninguna injusticia. \u00bfNo te ajustaste conmigo en un denario?<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>14. Pues toma lo tuyo y vete. Por mi parte, quiero dar a este \u00faltimo lo mismo que a ti.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>15. \u00bfEs que no puedo hacer con lo m\u00edo lo que quiero? \u00bfO va a ser tu ojo malo porque yo soy bueno?&#8221;.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>16. As\u00ed, los \u00faltimos ser\u00e1n primeros y los primeros, \u00faltimos.\u00bb<\/em><\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">\nReflexi\u00f3n: Mt 20,1-16<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este texto trae a mi mente una exclamaci\u00f3n muy a flor de piel que tienen los ni\u00f1os y j\u00f3venes en el Colegio, al menos localmente. Ellos siempre est\u00e1n reclamando por lo que les toca o se les deja como tarea. Con mucha frecuencia lo que buscan es que se les levante un castigo o que no se les deje tarea, de tal modo que tienen m\u00e1s tiempo para hacer lo que m\u00e1s les gusta: jugar. Y \u00bfcu\u00e1l es su argumento? \u201cNo es justo\u201d gritan, \u201cno es justo\u201d. De esta forma pretenden que lo que est\u00e1n recibiendo no es igual que lo que otros reciben y que todo deb\u00eda estar equiparado. Muchas veces lo est\u00e1, pero ellos no lo perciben as\u00ed, por lo que hay que discutir con ellos y hacerles entender las razones que mueven nuestro juicio y disposiciones, a fin que se convenzan que no existe la tal injusticia que alegan. En general somos as\u00ed. Dif\u00edcilmente toleramos que lo que hacen otros pueda ser valorado del mismo modo que lo que hacemos nosotros. \u00bfPor qu\u00e9? \u00bfQui\u00e9n sabe? La alegr\u00eda de lo que recibimos se ve opacada por el conocimiento que adquirimos que otros tambi\u00e9n reciben, peor a\u00fan si sospechamos que ha habido un cierto favoritismo, una menor exigencia o una mayor contemplaci\u00f3n. Nuestra satisfacci\u00f3n por lo recibido se ve empa\u00f1ada por un sentimiento espurio, ego\u00edsta e inclusive prejuiciosos, m\u00e1s a\u00fan, si tenemos alguna evidencia que en el caso de los otros hubo menor exigencia o mayor tolerancia. Un sentimiento de disconformidad y finalmente de envidia nos invade y nubla u opaca nuestra satisfacci\u00f3n. Nos sentimos descontentos y como los ni\u00f1os exclamamos: \u201cno es justo\u201d. <strong><em>Al atardecer, dice el due\u00f1o de la vi\u00f1a a su administrador: &#8220;Llama a los obreros y p\u00e1gales el jornal, empezando por los \u00faltimos hasta los primeros.&#8221;<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span id=\"more-833\"><\/span><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 nos ense\u00f1a el Se\u00f1or en este pasaje? \u00bfQu\u00e9 lecci\u00f3n quiere que aprendamos? Una primera cuesti\u00f3n que podemos constatar inmediatamente es que Su modo de proceder no es igual al nuestro. Sus criterios son distintos. Ojo, esto no tiene nada de extra\u00f1o, pero debe ponernos en guardia, empezando a reconocer que no es \u00c9l quien tiene que parecerse a nosotros, no es \u00c9l quien tiene que coincidir con nuestros criterios, sino a la inversa. Somos nosotros los que tenemos que aprender de \u00c9l, o\u00edrle y hacer lo que nos manda. As\u00ed que, empecemos reconociendo que las cosas no son para Dios como son para nosotros y puestos a juzgar \u2013lo que constituye un desprop\u00f3sito porque no podemos tener el atrevimiento y la torpeza de juzgar a Dios- hemos de concluir que los criterios de Dios son distintos, exigi\u00e9ndonos escudri\u00f1arlos, para entenderlos y ajustarnos a ellos, que desde todo punto de vista resulta lo m\u00e1s l\u00f3gico. <strong><em>Al atardecer, dice el due\u00f1o de la vi\u00f1a a su administrador: &#8220;Llama a los obreros y p\u00e1gales el jornal, empezando por los \u00faltimos hasta los primeros.&#8221;<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios Padre es demasiado bueno y generoso; tal como nos lo revela Jes\u00fas, \u00c9l quiere que ni uno de nosotros nos perdamos. Por eso ha enviado a Su Hijo Jes\u00fas, a Salvarnos, aun a costa de Su propia vida. Jes\u00fas ha cumplido a cabalidad con el encargo, y sin embargo, ha hecho lo que definitivamente ninguno de nosotros hubiera hecho. En lugar de nacer en un palacio, naci\u00f3n en un establo; en lugar de escoger a un Donald Trump por padre, prefiri\u00f3 a San Jos\u00e9, un humilde carpintero de la Casa de David. Por madre prefiri\u00f3 a una joven mujer, humilde y pura, que tuvo la Gracia de comprender lo que significa la palabra empe\u00f1ada y lo que se jugaba pronunciando un \u201cS\u00ed\u201d sin condiciones y para siempre. No eximi\u00f3 a estos padres del dolor del desarraigo y la persecuci\u00f3n, teniendo que huir como muchos sirios lo hacen hoy, para salvar sus vidas y cumplir con la misi\u00f3n que les hab\u00eda sido encomendada. Todo por este Dios que no les dio dinero, ni lujos, ni ej\u00e9rcitos, ni escoltas, ni armas para facilitar en algo su misi\u00f3n. Y es que de nuevo, estamos frente a un Dios cuyos criterios son muy distintos a los nuestros. Que nos ense\u00f1a a cultivar y guardar otros tesoros, aquellos que valen para la Vida Eterna. \u00bfSe equivoca Dios o ser\u00e1 m\u00e1s bien que nosotros estamos totalmente equivocados? <strong><em>Al atardecer, dice el due\u00f1o de la vi\u00f1a a su administrador: &#8220;Llama a los obreros y p\u00e1gales el jornal, empezando por los \u00faltimos hasta los primeros.&#8221;<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios quiere salvarnos a todos. Le importa muy poco el momento de nuestra conversi\u00f3n. Lo importante es que lleguemos a convertirnos antes de morir, antes de acabar el d\u00eda. Si tuvimos d\u00e9cadas, a\u00f1os, d\u00edas o segundos de conversi\u00f3n, a \u00c9l le da exactamente lo mismo, si finalmente antes de morir llegamos a confesar nuestra fe en Dios, si nos arrepentimos y hacemos sincero prop\u00f3sito de enmienda. No podremos corregir seguramente todo lo malo que hayamos podido hacer, pero si a \u00faltima hora viramos de rumbo, Dios lo recompensar\u00e1 con aquello que nos tiene preparado desde el comienzo: la Vida Eterna. No ser\u00e1 menos eterna o menos feliz porque hayamos hecho alg\u00fan m\u00e9rito durante un tiempo prolongado. Esos ser\u00edan nuestros criterios; en cambio \u00c9l nos dar\u00e1 la Vida Eterna, \u00fanica y para todos los que se Salven, sin distinguir entre quienes tuvieron una larga y fruct\u00edfera vida de fe y los que solo la tuvieron algunos segundos. Concluir err\u00f3neamente que por lo tanto hemos de vivir como sea, esperando cambiar y convertirnos a \u00faltimo momento, es un disparate, porque nadie sabe el d\u00eda y la hora. Es jugar con fuego y podr\u00edamos terminar carbonizados. Lo m\u00e1s sensato, si queremos alcanzar la vida eterna, es ponernos a trabajar desde ahora por el Reino, sin compararnos con nadie, que Dios sabr\u00e1 cumplir el acuerdo que tiene con nosotros cuando llegue la hora. <strong><em>Al atardecer, dice el due\u00f1o de la vi\u00f1a a su administrador: &#8220;Llama a los obreros y p\u00e1gales el jornal, empezando por los \u00faltimos hasta los primeros.&#8221;<\/em><\/strong><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">\nOremos:<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Padre Santo, que aprendamos a querer y respetar las cosas del Se\u00f1or. Que seamos capaces de sentir alegr\u00eda con lo que nos da y no nos dejemos desalentar por la bonanza de otros, ni por la generosidad con que Dios parece premiarlos. Que nos baste con sabernos amados y bendecidos\u2026Te lo pedimos por nuestro Se\u00f1or Jesucristo, quien vive y reina contigo en unidad del Esp\u00edritu Santo\u2026Am\u00e9n.<\/p>\n<h1 style=\"text-align: justify;\">Roguemos al Se\u00f1or\u2026<\/h1>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Te lo pedimos Se\u00f1or.<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">(A\u00f1ade tus oraciones por las intenciones que desees, para que todos los que pasemos por aqu\u00ed tengamos oportunidad de unirnos a tus plegarias)<\/p>\n<p class=\"bawpvc-ajax-counter\" data-id=\"833\"> (1) vistas<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto del evangelio Mt 20,1-16 \u2013 empezando por los \u00faltimos hasta los primeros 1. \u00abEn efecto, el Reino de los Cielos es semejante a un propietario que sali\u00f3 a primera hora de la ma\u00f1ana a contratar obreros para su vi\u00f1a. 2. 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