{"id":34635,"date":"2016-06-20T13:33:56","date_gmt":"2016-06-20T18:33:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mateo-18-21-191-compadecerte-de-tu-companero\/"},"modified":"2016-06-20T13:33:56","modified_gmt":"2016-06-20T18:33:56","slug":"mateo-18-21-191-compadecerte-de-tu-companero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mateo-18-21-191-compadecerte-de-tu-companero\/","title":{"rendered":"Mateo 18, 21-19,1 \u2013 compadecerte de tu compa\u00f1ero"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: justify;\">Texto del evangelio Mt 18, 21-19,1 \u2013 compadecerte de tu compa\u00f1ero<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>21. Pedro se acerc\u00f3 entonces y le dijo: \u00abSe\u00f1or, \u00bfcu\u00e1ntas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano? \u00bfHasta siete veces?\u00bb<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>22. D\u00edcele Jes\u00fas: \u00abNo te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.\u00bb<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>23. \u00abPor eso el Reino de los Cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus siervos.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>24. Al empezar a ajustarlas, le fue presentado uno que le deb\u00eda 10.000 talentos.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>25. Como no ten\u00eda con qu\u00e9 pagar, orden\u00f3 el se\u00f1or que fuese vendido \u00e9l, su mujer y sus hijos y todo cuanto ten\u00eda, y que se le pagase.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>26. Entonces el siervo se ech\u00f3 a sus pies, y postrado le dec\u00eda: &#8220;Ten paciencia conmigo, que todo te lo pagar\u00e9.&#8221;<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>27. Movido a compasi\u00f3n el se\u00f1or de aquel siervo, le dej\u00f3 en libertad y le perdon\u00f3 la deuda.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>28. Al salir de all\u00ed aquel siervo se encontr\u00f3 con uno de sus compa\u00f1eros, que le deb\u00eda cien denarios; le agarr\u00f3 y, ahog\u00e1ndole, le dec\u00eda: &#8220;Paga lo que debes.&#8221;<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>29. Su compa\u00f1ero, cayendo a sus pies, le suplicaba: &#8220;Ten paciencia conmigo, que ya te pagar\u00e9.&#8221;<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>30. Pero \u00e9l no quiso, sino que fue y le ech\u00f3 en la c\u00e1rcel, hasta que pagase lo que deb\u00eda.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>31. Al ver sus compa\u00f1eros lo ocurrido, se entristecieron mucho, y fueron a contar a su se\u00f1or todo lo sucedido.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>32. Su se\u00f1or entonces le mand\u00f3 llamar y le dijo: &#8220;Siervo malvado, yo te perdon\u00e9 a ti toda aquella deuda porque me lo suplicaste.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>33. \u00bfNo deb\u00edas t\u00fa tambi\u00e9n compadecerte de tu compa\u00f1ero, del mismo modo que yo me compadec\u00ed de ti?&#8221;<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>34. Y encolerizado su se\u00f1or, le entreg\u00f3 a los verdugos hasta que pagase todo lo que le deb\u00eda.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>35. Esto mismo har\u00e1 con ustedes mi Padre celestial, si no perdonan de coraz\u00f3n cada uno a su hermano.\u00bb<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>1. Y sucedi\u00f3 que, cuando acab\u00f3 Jes\u00fas estos discursos, parti\u00f3 de Galilea y fue a la regi\u00f3n de Judea, al otro lado del Jord\u00e1n.<\/em><\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">\nReflexi\u00f3n: Mt 18, 21-19,1<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tenemos que aprender a ser misericordiosos como es nuestro Padre del Cielo con nosotros. Esto quiere decir que debemos estar dispuestos a perdonar y a comprender como \u00c9l lo hace con nosotros. Esta es una nueva forma de decirnos que debemos estar dispuestos a seguir a Jes\u00fas en todo momento y no pedir nada que nosotros mismos no estar\u00edamos dispuestos a dar. Y es que no se trata de dar de lo que nos sobra y de cualquier modo, por salir del paso, sino de dar aquello que pedimos para nosotros. \u00a1Qu\u00e9 distinto! \u00bfCu\u00e1ntas veces nos quejamos porque el Se\u00f1or no nos hace caso, porque no nos da lo que le pedimos con tanta exigencia? \u00bfPor qu\u00e9 no nos fijamos en qui\u00e9n estamos dejando de atender, en vez de ver aquello que Dios no nos concede? \u00bfNo seremos nosotros los que estamos ocasionando el embalse con nuestro ego\u00edsmo? As\u00ed pues, de aqu\u00ed en adelante cambiemos de pensamiento y oraci\u00f3n. Pidamos al Se\u00f1or que nos permita ser sensibles a las necesidades de nuestro pr\u00f3jimo m\u00e1s cercano y atenderlas con solicitud, sin que nos lo tengan que estar pidiendo y recordando a cada paso. Nosotros sabemos muy bien qu\u00e9 cuentas tenemos pendientes con cada uno. Hagamos un peque\u00f1o balance y empecemos a atender todo aquello que venimos acumulando postergando para otra ocasi\u00f3n, para otro momento. D\u00e9mosles la sorpresa a nuestros esposos o esposas, a nuestros padres, hermanos o amigos. Hagamos por nuestra propia iniciativa lo que nos han venido pidiendo una y otra vez, pero sin que nos lo vuelvan a recordar. <strong><em>\u00bfNo deb\u00edas t\u00fa tambi\u00e9n compadecerte de tu compa\u00f1ero, del mismo modo que yo me compadec\u00ed de ti?<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span id=\"more-821\"><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debemos perdonar \u00bflo hacemos? \u00bfO es que seguimos teniendo atravesado y marcado a aquel que le prestamos alg\u00fan dinero y jam\u00e1s nos lo devolvi\u00f3? Ejercit\u00e9monos en el perd\u00f3n de verdad, es decir, practiquemos el olvido, no solo de palabra, sino de coraz\u00f3n. No seamos rencorosos. Nuestro perd\u00f3n ha de ser ilimitado, como lo es el del Se\u00f1or y como buscamos que sea para nosotros. \u00a1C\u00f3mo nos incomoda y entristece cuando debemos presentarnos ante alguien con el que hemos tenido alguna desavenencia! Nos preparamos para el desaire y el maltrato, porque, nos decimos, esta es la oportunidad de desquitarse. Pero qu\u00e9 distinto ser\u00e1, como nos sorprender\u00e1 que por el contrario tenga un trato amable y cari\u00f1oso, incluso preferencial con nosotros. Hasta lo encontraremos sospechosos. Sin embargo ese es el trato que nos da Dios y el trato que espera que nosotros demos a quienes de una u otra manera nos ofendieron o faltaron. El perd\u00f3n es seguramente lo m\u00e1s dif\u00edcil de dar, pero tenemos que aprender a hacerlo todas las veces que sea necesario, sin condiciones. Este es el ejemplo de Jes\u00fas. Solo as\u00ed llegaremos a construir los lazos profundos que requiere una verdadera comunidad de amor. No seamos soberbios; reconozcamos que nosotros tambi\u00e9n nos equivocamos y nos hemos tropezado una y mil veces con la misma piedra. Cada qui\u00e9n tiene sus debilidades y limitaciones con las que lucha por superarlas y alcanzar la perfecci\u00f3n. El mejor modo de superarlas es con la exigencia, pero tambi\u00e9n con la comprensi\u00f3n y el aliento. Practiquemos todas estas virtudes con nuestros hermanos, tal como pedimos al Se\u00f1or que lo haga con nosotros. <strong><em>\u00bfNo deb\u00edas t\u00fa tambi\u00e9n compadecerte de tu compa\u00f1ero, del mismo modo que yo me compadec\u00ed de ti?<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En estos vers\u00edculos el Se\u00f1or est\u00e1 profundizando en aquello que nos ense\u00f1\u00f3 en la oraci\u00f3n perfecta que es el Padre Nuestro: \u201cperdona nuestras ofensas, como tambi\u00e9n nosotros perdonamos a los que nos ofenden\u201d. Es decir que nosotros estamos dando la medida. Del mismo modo que nosotros perdonamos, seremos perdonados. Ojo. Entonces debemos cuidarnos en perdonar de verdad. Por eso dec\u00edamos al comienzo que deb\u00edamos dedicar un tiempo en nuestra oraci\u00f3n, en nuestras meditaciones para revisar de qu\u00e9 modo nos vamos alejando de nuestros hermanos simplemente por una incomprensi\u00f3n, por un gesto o un acto que consideramos ofensivo y entonces preferimos poner distancia entre nosotros, en vez de conversar, comunicarnos y perdonar. Con el distanciamiento lo \u00fanico que provocamos es que finalmente se rompa toda relaci\u00f3n, es decir que, tal vez por una simpleza, terminamos condenando un alma, un coraz\u00f3n que podr\u00eda estar latiendo al un\u00edsono con nosotros, en la misma frecuencia. Y, de no llegar a tanto, por lo menos \u00e9l o ella y nosotros, podr\u00edamos mantener una puerta o ventana abiertas para una relaci\u00f3n fruct\u00edfera. En cambio, con un supuesto perd\u00f3n silencioso, en el que decimos no guardar rencor de ning\u00fan tipo, pero sin buscar la ocasi\u00f3n para mostrarlo, la relaci\u00f3n en realidad queda condenada. En otras palabras, el perd\u00f3n debe evidenciarse y demostrarse en la b\u00fasqueda de aquel que de alg\u00fan modo consideramos que nos falt\u00f3, para limar asperezas y dejar muy en claro que no guardamos resentimiento de ninguna clase, que todo lo hemos perdonado y olvidado, siendo esta la raz\u00f3n por la cual hemos buscado este encuentro. No condenemos a la esterilidad a una relaci\u00f3n o a uno de sus miembros, simplemente por no ser capaces de perdonar o de pedir perd\u00f3n. Aun siendo cierto que el tiempo resta\u00f1a las heridas m\u00e1s profundas, esforc\u00e9monos por hacer cuanto est\u00e9 a nuestro alcance para no dejarlo en manos del tiempo y del olvido. No condenemos a nadie, tal como no queremos que Dios nos condene. En la misma medida que nosotros perdonemos, seremos perdonados. \u00a1Qu\u00e9 fuerte! <strong><em>\u00bfNo deb\u00edas t\u00fa tambi\u00e9n compadecerte de tu compa\u00f1ero, del mismo modo que yo me compadec\u00ed de ti?<\/em><\/strong><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">\n<p>Oremos:<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Padre Santo, que aprendamos a reconocer nuestras faltas y a pedir perd\u00f3n por ellas, del mismo modo que perdonamos a nuestros hermanos y buscamos la reconciliaci\u00f3n porque el bien solo puede germinar y crecer en una relaci\u00f3n armoniosa, nunca en una relaci\u00f3n distante condenada al olvido. Perm\u00edtenos analizar nuestras vidas y descubrir todas aquellas relaciones truncas, como resultado de condenas dictadas por nuestro coraz\u00f3n. Que sepamos redimirlas, como el Se\u00f1or hace con nosotros\u2026Te lo pedimos por nuestro Se\u00f1or Jesucristo, quien vive y reina contigo en unidad del Esp\u00edritu Santo\u2026Am\u00e9n.<\/p>\n<h1 style=\"text-align: justify;\">Roguemos al Se\u00f1or\u2026<\/h1>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Te lo pedimos Se\u00f1or.<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">(A\u00f1ade tus oraciones por las intenciones que desees, para que todos los que pasemos por aqu\u00ed tengamos oportunidad de unirnos a tus plegarias)<\/p>\n<p class=\"bawpvc-ajax-counter\" data-id=\"821\"> (0) vistas<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto del evangelio Mt 18, 21-19,1 \u2013 compadecerte de tu compa\u00f1ero 21. Pedro se acerc\u00f3 entonces y le dijo: \u00abSe\u00f1or, \u00bfcu\u00e1ntas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano? \u00bfHasta siete veces?\u00bb 22. 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