{"id":34644,"date":"2016-06-20T13:34:37","date_gmt":"2016-06-20T18:34:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mateo-14-22-36-no-teman\/"},"modified":"2016-06-20T13:34:37","modified_gmt":"2016-06-20T18:34:37","slug":"mateo-14-22-36-no-teman","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mateo-14-22-36-no-teman\/","title":{"rendered":"Mateo 14, 22-36 \u2013 no teman"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: justify;\">Texto del evangelio Mt 14, 22-36 \u2013 no teman<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>22. Inmediatamente oblig\u00f3 a los disc\u00edpulos a subir a la barca y a ir por delante de \u00e9l a la otra orilla, mientras \u00e9l desped\u00eda a la gente.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>23. Despu\u00e9s de despedir a la gente, subi\u00f3 al monte a solas para orar; al atardecer estaba solo all\u00ed.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>24. La barca se hallaba ya distante de la tierra muchos estadios, zarandeada por las olas, pues el viento era contrario.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>25. Y a la cuarta vigilia de la noche vino \u00e9l hacia ellos, caminando sobre el mar.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>26. Los disc\u00edpulos, vi\u00e9ndole caminar sobre el mar, se turbaron y dec\u00edan: \u00abEs un fantasma\u00bb, y de miedo se pusieron a gritar.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>27. Pero al instante les habl\u00f3 Jes\u00fas diciendo: \u00ab\u00a1Animo!, que soy yo; no teman. \u00bb<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>28. Pedro le respondi\u00f3: \u00abSe\u00f1or, si eres t\u00fa, m\u00e1ndame ir donde ti sobre las aguas.\u00bb<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>29. \u00ab\u00a1Ven!\u00bb, le dijo. Baj\u00f3 Pedro de la barca y se puso a caminar sobre las aguas, yendo hacia Jes\u00fas.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>30. Pero, viendo la violencia del viento, le entr\u00f3 miedo y, como comenzara a hundirse, grit\u00f3: \u00ab\u00a1Se\u00f1or, s\u00e1lvame!\u00bb<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>31. Al punto Jes\u00fas, tendiendo la mano, le agarr\u00f3 y le dice: \u00abHombre de poca fe, \u00bfpor qu\u00e9 dudaste?\u00bb<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>32. Subieron a la barca y amain\u00f3 el viento.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>33. Y los que estaban en la barca se postraron ante \u00e9l diciendo: \u00abVerdaderamente eres Hijo de Dios.\u00bb<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>34. Terminada la traves\u00eda, llegaron a tierra en Genesaret.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>35. Los hombres de aquel lugar, apenas le reconocieron, pregonaron la noticia por toda aquella comarca y le presentaron todos los enfermos.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>36. Le ped\u00edan que tocaran siquiera la orla de su manto; y cuantos la tocaron quedaron salvados.<\/em><\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Reflexi\u00f3n: Mt 14, 22-36<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nCreemos que lo hemos visto todo y que dif\u00edcilmente Dios -que es amor- nos puede atemorizar. Hasta la reflexi\u00f3n de esta lectura cre\u00edmos que no hab\u00eda por qu\u00e9 temer a Dios y aunque nos atrevemos a seguir sosteni\u00e9ndolo, en el sentido que no creemos que \u00c9l quiera que le temamos, debemos reconocer que el Poder de Dios es inimaginable, as\u00ed que ciertamente su presencia podr\u00eda atemorizarnos como en este caso ocurre con los disc\u00edpulos. No olvidemos que Dios es capaz de cualquier cosa imaginable o inconcebible para nosotros. Se me ocurre, por decir algo totalmente il\u00f3gico e irrazonable: separar las aguas del mar para que alguien pase caminando por el medio. Hacer que anochezca a medido d\u00eda. Permitir que una ballena nos trague \u00edntegros y que nos devuelva ilesos a los tres d\u00edas. Hacer que nuestra madre o abuela de ochenta a\u00f1os quede embarazada. Devolverle la vista a nuestra sobrina o prima que qued\u00f3 ciega tras una mala operaci\u00f3n en la que le da\u00f1aron el nervio \u00f3ptico. Incluso resucitar a uno de nuestros mejores amigos o amigas muertas inexplicablemente en un accidente hace un a\u00f1o\u2026Dios puede hacer que esta noche lluevan peces sobre nuestros techos. Dios lo puede todo. Tiene el control absoluto sobre el universo, as\u00ed que si quisiera podr\u00eda poner en reversa al Sol y acercarnos hasta quemarnos o alejarnos hasta congelarnos. Dios puede hacer muchas cosas que podr\u00edan resultar incomprensibles para nosotros, pero \u00c9l no est\u00e1 loco, ni es caprichoso, ni quiere nuestro mal, as\u00ed que por ah\u00ed podemos estar tranquilos, sin embargo, si es capaz de meternos un buen susto como el que se pegaron los disc\u00edpulos que hasta se pusieron a gritar; fij\u00e9monos en el extremo al que llegaron. <em><strong>Los disc\u00edpulos, vi\u00e9ndole caminar sobre el mar, se turbaron y dec\u00edan: \u00abEs un fantasma\u00bb, y de miedo se pusieron a gritar. Pero al instante les habl\u00f3 Jes\u00fas diciendo: \u00ab\u00a1Animo!, que soy yo; no teman. \u00bb<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span id=\"more-801\"><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero hay una raz\u00f3n por la que podemos estar tranquilos con respecto al poder y la voluntad de Dios. Esto es algo que Jesucristo nos revela y que podemos verlo graficado en esta lectura. Dios Padre ha enviado a Su Hijo Jesucristo a Salvarnos, lo que quiere decir que por ning\u00fan motivo har\u00e1 alguno de los disparates catastrofistas que pudi\u00e9ramos imaginar. No har\u00e1 salir llamas de fuego bajo nuestros pies para quemarnos, porque su prop\u00f3sito, su mayor deseo es Salvarnos. Para eso ha enviado a Jesucristo y ninguno de los dos ha cometido error alguno. Ni \u00c9l se equivoc\u00f3 en su prop\u00f3sito, ni Jes\u00fas en su modo de afrontarlo. Entonces \u00bfqu\u00e9 podemos temer? Insistimos en que no creemos que haya que temer a Dios, porque \u00c9l nos ama y es coherente. Si \u00c9l hubiera querido desaparecernos, ya lo hubiera hecho, pero esa no ha sido nunca Su intenci\u00f3n. \u00c9l nos cre\u00f3 a Su imagen y semejanza para que seamos felices y vivamos eternamente. Siendo libres, podemos hacer lo que nos d\u00e9 la gana, sin embargo hacer algo que nos da\u00f1e, que no nos lleve a alcanzar el destino para el cual fuimos creados es un error, es hacer mal uso de la libertad y nos lleva a la destrucci\u00f3n. \u00bfPodemos hacerlo? S\u00ed, pero no debemos hacerlo, porque ser\u00eda tonto, in\u00fatil, absurdo, suicida. Para convencernos de no seguir el Camino de la perdici\u00f3n vino Jes\u00fas e insisti\u00f3 tan decididamente en ello, que entrego su propia vida para persuadirnos. El Camino que debemos seguir, el \u00danico Camino correcto es el del Amor. Cualquier cosa que atente contra el Amor, atenta contra nuestra felicidad y la vida eterna para la cual fuimos creados. Jesucristo ha venido a llamarnos \u2013como el pastor a sus ovejas-, obedeciendo la Voluntad del Padre que no quiere que ni uno solo se pierda. \u00bfC\u00f3mo hacerlo sin forzarnos, sin obligarnos y sin violentarnos? El Camino es el Amor. Eso es lo que ha hecho Jesucristo, amarnos al extremo de dar Su vida por nosotros. Jesucristo nos ha se\u00f1alado el Camino y nos ha dado ejemplo. Todo lo que tenemos que hacer es seguirlo y por las dudas, para aplacar nuestros titubeos, como los de Pedro que termina hundi\u00e9ndose, Jes\u00fas nos manda, es decir que nos instruye con autoridad, a fin de disipar dudas. <strong><em>Los disc\u00edpulos, vi\u00e9ndole caminar sobre el mar, se turbaron y dec\u00edan: \u00abEs un fantasma\u00bb, y de miedo se pusieron a gritar. Pero al instante les habl\u00f3 Jes\u00fas diciendo: \u00ab\u00a1Animo!, que soy yo; no teman. \u00bb<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfPor qu\u00e9 nos manda? Lo hemos dicho en varias oportunidades. Es como corresponde a alguien que tiene autoridad. Y \u00c9l tiene autoridad por sobre todo lo existente, pues es Dios. Habla con la Verdad, con Amor, Justicia, Misericordia y coherencia. Todo lo que debemos es o\u00edrle y hacer lo que nos manda, confiando en \u00c9l, creyendo en \u00c9l. Si Dios no fuera coherente, si fuera un loco caprichoso como muchos de nosotros, como Herodes que mando decapitar a San Juan el Bautista tan solo por congraciarse con la guapa hija de Herod\u00edas, entonces tendr\u00edamos que vivir asustados y temerosos esperando cualquier exabrupto. Pero as\u00ed no es Dios, como nos lo revelan las Escrituras, Jes\u00fas en los Evangelios y nuestra propia experiencia de vida. Dios no se solaza con nuestro mal, con nuestras desgracias, con nuestro sufrimiento. \u00bfC\u00f3mo habr\u00eda de hacerlo si \u00c9l quiere nuestra Salvaci\u00f3n, nuestra felicidad? Si as\u00ed fuera, \u00bfpor qu\u00e9 habr\u00eda enviado a Su \u00danico Hijo a Salvarnos? Pensemos por un momento que \u00c9l nos ama a tal extremo que dej\u00f3 que su Hijo se Inmolara en la Cruz por nosotros. \u00bfCu\u00e1ntos de nosotros tenemos alg\u00fan amigo que haya dado su vida por salvarnos? \u00bfAlguien que haya dado su coraz\u00f3n, sus ri\u00f1ones, su h\u00edgado, sus piernas, sus brazos por nosotros? Ser\u00e1 muy dif\u00edcil de encontrar; sin embargo Jes\u00fas, aun antes que naci\u00e9ramos dio su vida por nosotros. Esta es una verdad di\u00e1fana, pura e incontrovertible. Si a alguien debemos temer es al c\u00ednico y mentiroso Demonio, que nos ponen mil y una tentaciones para que tomemos malas decisiones, nos equivoquemos y nos hundamos. Es Satan\u00e1s el que quiere nuestra perdici\u00f3n y destrucci\u00f3n. \u00a1Reneguemos de \u00e9l! Resist\u00e1monos a toda tentaci\u00f3n de abandonar el Camino del Amor, que es el Camino del Se\u00f1or. Si a algo debemos temer es a dejarnos engatusar por el Demonio, el Pr\u00edncipe de las tinieblas. No le demos el menor chance, que este s\u00ed es un inescrupuloso capaz de cualquier cosa con tal de perdernos, de ganarnos para el mal, para la ambici\u00f3n, la soberbia, el orgullo, el poder y las riquezas. Tem\u00e1mosle a \u00e9l, que si puede quitarnos la vida para siempre.<strong><em> Los disc\u00edpulos, vi\u00e9ndole caminar sobre el mar, se turbaron y dec\u00edan: \u00abEs un fantasma\u00bb, y de miedo se pusieron a gritar. Pero al instante les habl\u00f3 Jes\u00fas diciendo: \u00ab\u00a1Animo!, que soy yo; no teman. \u00bb<\/em><\/strong><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">\nOremos:<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Padre Santo, aumenta nuestra fe, de modo que creamos en Ti y sigamos ciegamente Tu Voluntad cada d\u00eda, am\u00e1ndote por sobre todas las cosas y amando a nuestros hermanos m\u00e1s que a nosotros mismos\u2026Te lo pedimos por nuestro Se\u00f1or Jesucristo, que vive y reina contigo en unidad del Esp\u00edritu Santo\u2026Am\u00e9n.<\/p>\n<h1 style=\"text-align: justify;\">Roguemos al Se\u00f1or\u2026<\/h1>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Te lo pedimos Se\u00f1or.<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">(A\u00f1ade tus oraciones por las intenciones que desees, para que todos los que pasemos por aqu\u00ed tengamos oportunidad de unirnos a tus plegarias)<\/p>\n<p class=\"bawpvc-ajax-counter\" data-id=\"801\"> (0) vistas<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto del evangelio Mt 14, 22-36 \u2013 no teman 22. Inmediatamente oblig\u00f3 a los disc\u00edpulos a subir a la barca y a ir por delante de \u00e9l a la otra orilla, mientras \u00e9l desped\u00eda a la gente. 23. Despu\u00e9s de despedir a la gente, subi\u00f3 al monte a solas para orar; al atardecer estaba solo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mateo-14-22-36-no-teman\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMateo 14, 22-36 \u2013 no teman\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-34644","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34644","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34644"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34644\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34644"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34644"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34644"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}