{"id":34651,"date":"2016-06-20T13:35:01","date_gmt":"2016-06-20T18:35:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mateo-1336-43-la-siega-es-el-fin-del-mundo\/"},"modified":"2016-06-20T13:35:01","modified_gmt":"2016-06-20T18:35:01","slug":"mateo-1336-43-la-siega-es-el-fin-del-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mateo-1336-43-la-siega-es-el-fin-del-mundo\/","title":{"rendered":"Mateo 13,36-43 \u2013 la siega es el fin del mundo"},"content":{"rendered":"<h2>Texto del evangelio Mt 13, 36-43 \u2013 la siega es el fin del mundo<\/h2>\n<p><span style=\"color: #333399;\"><em>36. Entonces despidi\u00f3 a la multitud y se fue a casa. Y se le acercaron sus disc\u00edpulos diciendo: \u00abExpl\u00edcanos la par\u00e1bola de la ciza\u00f1a del campo.\u00bb<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>37. El respondi\u00f3: \u00abEl que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre;<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>38. el campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del Reino; la ciza\u00f1a son los hijos del Maligno;<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>39. el enemigo que la sembr\u00f3 es el Diablo; la siega es el fin del mundo, y los segadores son los \u00e1ngeles.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>40. De la misma manera, pues, que se recoge la ciza\u00f1a y se la quema en el fuego, as\u00ed ser\u00e1 al fin del mundo.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>41. El Hijo del hombre enviar\u00e1 a sus \u00e1ngeles, que recoger\u00e1n de su Reino todos los esc\u00e1ndalos y a los obradores de iniquidad,<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>42. y los arrojar\u00e1n en el horno de fuego; all\u00ed ser\u00e1 el llanto y el rechinar de dientes.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>43. Entonces los justos brillar\u00e1n como el sol en el Reino de su Padre. El que tenga o\u00eddos, que oiga.<\/em><\/span><\/p>\n<h2>Reflexi\u00f3n: Mt 13, 36-43<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Realidades que tienen que ver con nuestra existencia reveladas por Jes\u00fas de un modo sencillo y claro, de tal modo que no quepan dudas al respecto. Trataremos de asimilarlas, digerirlas y hacerlas nuestras. Es obvio que existe el Bien y el Mal, que est\u00e1n enfrentados en una lucha sin cuartel, que llegar\u00e1 a su fin cuando llegue el momento de la siega, sobre el cual solo se nos revela que llegar\u00e1 y estar\u00e1 a cargo de \u00e1ngeles. La siega es el cierre, el balance final y definitivo en el que se separa la ciza\u00f1a y se la quema, porque es in\u00fatil, porque no sirve, porque el sembrador no puede obtener ning\u00fan provecho de ella. Su existencia ef\u00edmera, no acaba tan solo con la siega, sino con la desaparici\u00f3n completa de toda huella, quemada al fuego. Si ello puede parecernos natural en el caso de la mala hierba que separa el sembrador, no deja de producirnos escalofr\u00edos que este sea el destino final que habr\u00e1n de sufrir los hijos del Maligno, a quienes concebimos como nuestros semejantes. \u00bfPor qu\u00e9 aquellos habr\u00e1n de terminar as\u00ed? \u00bfQu\u00e9 culpa tienen? \u00bfSe les puede culpar? \u00bfQui\u00e9nes somos hijos del Reino y qui\u00e9nes hijos del maligno? \u00bfEs que tuvimos opci\u00f3n de escoger o es algo que nos cae como una maldici\u00f3n o una bendici\u00f3n? Los hijos del Maligno son el enemigo que sembr\u00f3 el Diablo. \u00a1Qu\u00e9 duros calificativos! \u00a1Qu\u00e9 prontuario! \u00bfEn qu\u00e9 momento y c\u00f3mo es que se establece tal diferencia? \u00bfQu\u00e9 es lo que hace posible que estemos en uno u otro bando? \u00bfHay algo que est\u00e9 en nuestras manos hacer para evitar ser contados entre los hijos del Maligno? Porque nadie en su sano juicio podr\u00eda querer ser descartado y quemado con gran sufrimiento y dolor por causa de su filiaci\u00f3n, si pudiera evitarlo. \u00bfA qui\u00e9n no le gustar\u00eda ser contado entre los justos que brillar\u00e1n como el sol en el Reino de su Padre?<strong><em>&#8230;el campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del Reino; la ciza\u00f1a son los hijos del Maligno; el enemigo que la sembr\u00f3 es el Diablo; la siega es el fin del mundo, y los segadores son los \u00e1ngeles.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span id=\"more-899\"><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego de esta lectura, qu\u00e9 dif\u00edcil nos resulta ver el mundo como algo distinto que no sea un campo de batalla en el que se enfrentan el Bien y el Mal, y en el que todos estamos obligados a participar tomando una posici\u00f3n, en que ninguna es inocua, porque todo lo que hagamos o dejemos de hacer ser\u00e1 contado y atribuido a uno u otro contendor. Como hijos de Dios, tal como nos lo revela Jes\u00fas, hemos sido creados para el Bien y el Amor. Dios Padre y Creador, en su Infinita Misericordia as\u00ed lo ha hecho, porque as\u00ed le pareci\u00f3 Bien. Nuestro destino es brillar como el sol en el Reino de nuestro Padre. Ese es el destino de toda la humanidad, como hijos de Dios. A eso deb\u00edamos tender y hacia ello deb\u00edan estar dedicados todos nuestros esfuerzos y acciones. Esto es as\u00ed, encaja perfectamente, cuando amamos. Por eso viene Jesucristo, enviado por el Padre, para confirmarnos este mandato. Viviremos eternamente si amamos a Dios por sobre todas las cosas y al pr\u00f3jimo como a nosotros mismos. Esta es la buena semilla sembrada por Jesucristo en todos los hombres de buena voluntad. El recibirla es Gracia que Dios otorga a toda la humanidad a trav\u00e9s de Su Palabra y los Sacramentos. \u00c9l, por medio de Jes\u00fas, Su Hijo, ha puesto en nuestras manos el alcanzar semejante Gracia, arrepinti\u00e9ndonos de nuestros pecados y poni\u00e9ndonos a Sus \u00d3rdenes, para hacer Su Voluntad. Es preciso abandonar toda soberbia, para reconocernos humildes siervos de Dios, entregando nuestra mente, alma y coraz\u00f3n a Su servicio, reconociendo que no habr\u00e1 nada m\u00e1s apropiado y justo para nuestras vidas. Confiando ciegamente en \u00c9l alcanzaremos las promesas de nuestro Se\u00f1or Jesucristo. Por lo tanto, es en el amor, que es la manifestaci\u00f3n de nuestra fe, que habr\u00e1 de evidenciarse nuestra filiaci\u00f3n Divina. El amor nos hace hijos del Reino<strong><em>&#8230;el campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del Reino; la ciza\u00f1a son los hijos del Maligno; el enemigo que la sembr\u00f3 es el Diablo; la siega es el fin del mundo, y los segadores son los \u00e1ngeles.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El que ama, no tiene nada que temer y por eso no se detiene en pensar en los detalles de aquel aciago d\u00eda, porque todo lo que anhela es un minuto m\u00e1s, un segundo m\u00e1s, para m\u00e1s amar y servir. Todos los cristianos tenemos una misi\u00f3n encomendada por Jesucristo, que es ir a evangelizar a todos los pueblos y naciones, bautiz\u00e1ndolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Esp\u00edritu Santo. Es esta urgencia y esta necesidad de colaborar con la Misi\u00f3n de Jesucristo encomendada por el Padre, para que no se pierda ni uno solo, la que nos debe motivar en nuestro d\u00eda a d\u00eda. Todo ello solo es posible si de verdad amamos. El amor no tiene fronteras, ni l\u00edmites. Debe evidenciarse en cada uno de los actos que realizamos, por m\u00e1s peque\u00f1os e insignificantes que nos parezcan. Nuestra motivaci\u00f3n ha de ser positiva, porque hacer lo que Dios manda es lo que m\u00e1s nos conviene, porque solo entonces damos cauce a todo el potencial para el que fuimos creados, solo entonces estaremos caminando en el sentido correcto, solo entonces podremos desplegar nuestras alas y volar, solo entonces alcanzaremos la felicidad que nuestro coraz\u00f3n anhela desde que fuimos concebidos, porque para eso hemos sido creados. Cerremos los ojos y entregu\u00e9monos confiadamente a Dios, como lo hace un ni\u00f1o con su padre, sabiendo que jam\u00e1s seremos defraudados. Eso s\u00ed, estemos alertas para no caer en las manos del Maligno, que est\u00e1 presente en este mundo y que nos tienta a cada momento para alejarnos del Camino que el Se\u00f1or con Su Sangre Bendita nos ha se\u00f1alado. No nos dejemos enga\u00f1ar, que nunca, NUNCA el mal podr\u00e1 conducirnos al Bien. Cuando se trate de amar, no midamos consecuencias; solo estemos seguros de que lo que hacemos es amar y esto nos lo revelar\u00e1 el Se\u00f1or, si haciendo la oraci\u00f3n que \u00c9l mismo nos ense\u00f1\u00f3 pedimos Su Gracia. Pong\u00e1monos en sus manos y olvid\u00e9monos del horno de fuego<strong><em>&#8230;el campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del Reino; la ciza\u00f1a son los hijos del Maligno; el enemigo que la sembr\u00f3 es el Diablo; la siega es el fin del mundo, y los segadores son los \u00e1ngeles.<\/em><\/strong><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">\nOremos:<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Padre Santo, haznos amar tanto a nuestro pr\u00f3jimo, la justicia y la verdad, que todo lo dem\u00e1s nos tenga sin cuidado, con tal de amar verdaderamente, dando a cada quien lo que en justicia le corresponde\u2026Te lo pedimos por nuestro Se\u00f1or Jesucristo\u2026Am\u00e9n.<\/p>\n<h1 style=\"text-align: justify;\">Roguemos al Se\u00f1or\u2026<\/h1>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Te lo pedimos Se\u00f1or.<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">(A\u00f1ade tus oraciones por las intenciones que desees, para que todos los que pasemos por aqu\u00ed tengamos oportunidad de unirnos a tus plegarias)<\/p>\n<p class=\"bawpvc-ajax-counter\" data-id=\"899\"> (0) vistas<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto del evangelio Mt 13, 36-43 \u2013 la siega es el fin del mundo 36. Entonces despidi\u00f3 a la multitud y se fue a casa. Y se le acercaron sus disc\u00edpulos diciendo: \u00abExpl\u00edcanos la par\u00e1bola de la ciza\u00f1a del campo.\u00bb 37. El respondi\u00f3: \u00abEl que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; 38. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mateo-1336-43-la-siega-es-el-fin-del-mundo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMateo 13,36-43 \u2013 la siega es el fin del mundo\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-34651","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34651","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34651"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34651\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34651"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34651"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34651"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}