{"id":34674,"date":"2016-06-20T13:35:54","date_gmt":"2016-06-20T18:35:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mateo-76-12-14-entren-por-la-entrada-estrecha\/"},"modified":"2016-06-20T13:35:54","modified_gmt":"2016-06-20T18:35:54","slug":"mateo-76-12-14-entren-por-la-entrada-estrecha","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mateo-76-12-14-entren-por-la-entrada-estrecha\/","title":{"rendered":"Mateo 7,6.12-14 \u2013 Entren por la entrada estrecha"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: justify;\">Texto del evangelio Mt 7,6.12-14 \u2013 Entren por la entrada estrecha<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>6. \u00abNo den a los perros lo que es santo, ni echen sus perlas delante de los puercos, no sea que las pisoteen con sus patas, y despu\u00e9s, volvi\u00e9ndose, los despedacen.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>12. \u00abPor tanto, todo cuanto quieran que les hagan los hombres, h\u00e1ganselo tambi\u00e9n ustedes a ellos; porque \u00e9sta es la Ley y los Profetas.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>13. \u00abEntren por la entrada estrecha ; porque ancha es la entrada y espacioso el camino que lleva a la perdici\u00f3n, y son muchos los que entran por ella;<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>14. mas \u00a1qu\u00e9 estrecha la entrada y qu\u00e9 angosto el camino que lleva a la Vida!; y poco son los que lo encuentran.<\/em><\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Reflexi\u00f3n: Mt 7,6.12-14<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Se\u00f1or nos ense\u00f1a cu\u00e1l debe ser nuestro comportamiento. Hay que tener en cuenta el consejo de no desperdiciar tiempo y energ\u00edas en quienes no est\u00e1n dispuestos a escucharnos y por el contrario est\u00e1 reuniendo argumentos para aborrecernos, depreciarnos y atacarnos despiadadamente. Y es que, lamentablemente, no todos tiene la disposici\u00f3n para escuchar la Palabra de Dios, sentirse interpelados y cambiar. No debemos renunciar a predicar fundamentalmente con nuestro ejemplo, pero debemos aplicar la astucia suficiente para darnos cuenta que hay situaciones en las que lamentablemente nuestro interlocutor es tan \u00e1rido como una piedra o como nos dice Jes\u00fas, tan descriteriado como un chancho, al que ser\u00eda insulso ofrecerle nuestras reflexiones, nuestros discursos, nuestras perlas. Tengamos en cuenta que por cada puerco hay miles de hermanos a los que si vale la pena dedicarles el tiempo que sea necesario, porque la mies es mucha y los operarios pocos. No nos desanimemos entonces cuando encontremos oposici\u00f3n; analicemos la situaci\u00f3n y tracemos una estrategia o simplemente ocup\u00e9monos de otros, en otro escenario, ya que hay mucho por hacer, el tiempo urge y es escaso. <strong><em>Entren por la entrada estrecha ; porque ancha es la entrada y espacioso el camino que lleva a la perdici\u00f3n, y son muchos los que entran por ella.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span id=\"more-958\"><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo dem\u00e1s, nuestro comportamiento siempre debe estar dedicado al servicio, procurando dar a nuestros hermanos lo que buscan y necesitan, porque de esta misma forma lograremos obtener el buen trato y consideraci\u00f3n que merecemos. En otras palabras, cosecharemos lo que sembramos. Si somos pacientes y delicados y sembramos con amor, al cabo de un tiempo, si sabemos perseverar, cosecharemos amor. Esta es la ley y los profetas, nos vuelve a recordar el Se\u00f1or, porque el amor, cuando es verdadero, solo puede dar buenos frutos. Ya antes el Se\u00f1or nos ha hecho tomar conciencia que puede haber excepciones, que tenemos que reconocerlas, para no desperdiciar in\u00fatilmente en ellos nuestros esfuerzos, habiendo tantos hermanos que nos necesitan y en los que nuestro ejemplo tendr\u00e1 un efecto multiplicador. Analicemos pacientemente y pidamos consejo al Se\u00f1or mediante nuestra oraci\u00f3n; pong\u00e1moslo en sus manos, que \u00c9l nos ayudar\u00e1 a resolver y a tomar la senda correcta. No nos desanimemos en cuanto parezca que tropezamos con un muro, busquemos alg\u00fan resquicio y entremos por \u00e9l, que si vale la pena, recibiremos una respuesta c\u00e1lida y sensible, de otro modo, alej\u00e9monos de all\u00ed sin m\u00e1s tiempo que perder, ya que no vale la pena insistir con quien no est\u00e1 dispuesto a reconocer el amor y dar amor. <strong><em>Entren por la entrada estrecha ; porque ancha es la entrada y espacioso el camino que lleva a la perdici\u00f3n, y son muchos los que entran por ella.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La raz\u00f3n de nuestro proceder amoroso, sin esperar nada a cambio, ha de estar siempre en el estimulante ejemplo de Dios, quien nos am\u00f3 primero, sin que lo merezcamos y sin esperar nada a cambio. Del mismo modo, nosotros, teniendo la mirada puesta all\u00e1 en lo alto, no desmayaremos, ni escatimaremos esfuerzo por retribuir en algo el amor de Dios, d\u00e1ndolo a nuestros hermanos, sin l\u00edmites y sin medidas, solo as\u00ed entraremos en el Reino de los Cielos, cuyas estrechas puertas se abren de par en par frente al amor. Dejemos de pensar en nosotros, en lo que nos gusta, en lo que quisi\u00e9ramos, en nuestra comodidad, en nuestro bienestar y pongamos en primer lugar a nuestro pr\u00f3jimo, empezando por los m\u00e1s cercanos. Esforc\u00e9monos por purificar nuestros motivos, ya que no son pocas las veces que tras un supuesto amor a nuestros hijos o a nuestro c\u00f3nyuge no hay nada m\u00e1s que la b\u00fasqueda de satisfacci\u00f3n de nuestro propio ego, arrancando gratitud, reconocimientos y hasta satisfacciones personales. La diferencia a veces es muy sutil y sin embargo muchas veces se evidencia en nuestro lenguaje, cuando hablamos de los dem\u00e1s como si nos pertenecieran y no estuvi\u00e9ramos dispuestos a perderlos, ni mucho menos a dejar que nada, ni nadie los da\u00f1e, como si se tratara de nuestras pertenencias, sin las cuales no estamos dispuestos a vivir. Mi hijo, mi mujer, mi esposo\u2026Debemos recordar que todos somos hijos de Dios y tenemos la misma dignidad, por lo tanto, ninguno de nuestros seres amados nos pertenecen, sino que todos pertenecemos a Dios. As\u00ed, no tenemos derechos sobre ellos, sino tan solo el deber de amarlos y amar quiere decir DAR, como solemos olvidar. Esta es la entrada estrecha que estamos todos invitados a transitar; la entrada estrecha por la que debemos pasar, arrastrando con el ejemplo a quienes se sienten m\u00e1s identificados con nosotros y necesitan de este empuj\u00f3n para seguirnos.<strong><em> Entren por la entrada estrecha ; porque ancha es la entrada y espacioso el camino que lleva a la perdici\u00f3n, y son muchos los que entran por ella.<\/em><\/strong><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">\nOremos:<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Padre Santo, que no busquemos halagos, ni conmiseraci\u00f3n, ni satisfacciones, sino que estemos dispuestos a darlo todo por nuestros hermanos a ejemplo de Jes\u00fas, que dio su Vida por nosotros, cuando a\u00fan ni le conoc\u00edamos\u2026Te lo pedimos por nuestro Se\u00f1or Jesucristo\u2026Am\u00e9n.<\/p>\n<h1 style=\"text-align: justify;\">Roguemos al Se\u00f1or\u2026<\/h1>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Te lo pedimos Se\u00f1or.<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">(A\u00f1ade tus oraciones por las intenciones que desees, para que todos los que pasemos por aqu\u00ed tengamos oportunidad de unirnos a tus plegarias)<\/p>\n<p class=\"bawpvc-ajax-counter\" data-id=\"958\"> (2) vistas<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto del evangelio Mt 7,6.12-14 \u2013 Entren por la entrada estrecha 6. \u00abNo den a los perros lo que es santo, ni echen sus perlas delante de los puercos, no sea que las pisoteen con sus patas, y despu\u00e9s, volvi\u00e9ndose, los despedacen. 12. \u00abPor tanto, todo cuanto quieran que les hagan los hombres, h\u00e1ganselo tambi\u00e9n &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mateo-76-12-14-entren-por-la-entrada-estrecha\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMateo 7,6.12-14 \u2013 Entren por la entrada estrecha\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-34674","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34674","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34674"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34674\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34674"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34674"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34674"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}