{"id":34680,"date":"2016-06-20T13:36:11","date_gmt":"2016-06-20T18:36:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mateo-6-1-6-16-18-tu-padre-que-ve-en-lo-secreto\/"},"modified":"2016-06-20T13:36:11","modified_gmt":"2016-06-20T18:36:11","slug":"mateo-6-1-6-16-18-tu-padre-que-ve-en-lo-secreto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mateo-6-1-6-16-18-tu-padre-que-ve-en-lo-secreto\/","title":{"rendered":"Mateo 6, 1-6.16-18 \u2013 tu Padre, que ve en lo secreto"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: justify;\">Texto del evangelio Mt 6, 1-6.16-18 \u2013 tu Padre, que ve en lo secreto<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>1. \u00abCuiden de no practicar su justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario no tendr\u00e1n recompensa de su Padre celestial.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>2. Por tanto, cuando hagas limosna, no lo vayas trompeteando por delante como hacen los hip\u00f3critas en las sinagogas y por las calles, con el fin de ser honrados por los hombres; en verdad les digo que ya reciben su paga.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>3. T\u00fa, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha;<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>4. as\u00ed tu limosna quedar\u00e1 en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensar\u00e1.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>5. \u00abY cuando oren, no sean como los hip\u00f3critas, que gustan de orar en las sinagogas y en las esquinas de las plazas bien plantados para ser vistos de los hombres; en verdad les digo que ya reciben su paga.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>6. T\u00fa, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu aposento y, despu\u00e9s de cerrar la puerta, ora a tu Padre, que est\u00e1 all\u00ed, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensar\u00e1.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>16. \u00abCuando ayunes, no pongas cara triste, como los hip\u00f3critas, que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan; en verdad les digo que ya reciben su paga.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>17. T\u00fa, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro,<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333399;\"><em>18. para que tu ayuno sea visto, no por los hombres, sino por tu Padre que est\u00e1 all\u00ed, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensar\u00e1.<\/em><\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Reflexi\u00f3n: Mt 6, 1-6.16-18<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Se\u00f1or nos dice c\u00f3mo debe ser nuestra justicia, nuestra limosna, nuestra oraci\u00f3n y nuestro ayuno. Es importante notar en primer lugar que tal como nos dice el Se\u00f1or, debemos dar por descontado que debemos practicar la justicia, igual que la limosna, la oraci\u00f3n y el ayuno. Esto es lo menos que se espera de cualquier persona, as\u00ed que no andemos proclamando a los cuatro vientos que obramos de este modo, porque esa es la obligaci\u00f3n de todos. Sin embargo, para llamarnos cristianos y ser considerados como Hijos de Dios Padre, al practicar estas obras debemos mantener una actitud, que es como el matiz, sin el cual ninguna de ellas vale la pena. Entonces, no se trata de hacer justicia de cualquier modo o de dar limosna por salir del paso; mucho menos ayunar u orar por mero formulismo, para cumplir o para jactarnos de lo que hacemos frente a nadie. Si obramos de este modo, vanaglori\u00e1ndonos de nuestros actos, cualquier reconocimiento mundano, ser\u00e1 nuestra compensaci\u00f3n; entonces no esperemos que el Se\u00f1or nos recompense, porque ya habremos recibido nuestra recompensa. No basta entonces con estos actos, sino que es vital nuestra actitud. Pero tambi\u00e9n queda claro que una actitud, sin obras, de nada sirve. <strong><em>T\u00fa, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; as\u00ed tu limosna quedar\u00e1 en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensar\u00e1.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span id=\"more-946\"><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se trata de ir sacando en cara a todo el mundo lo buenos y cumplidos que somos, sino de dar testimonio del amor de Dios. Si buscamos alg\u00fan reconocimiento mundano por nuestras acciones, entonces debemos darnos por satisfechos cuando lo recibimos, olvid\u00e1ndonos de Dios, porque \u00c9l ya no tomar\u00e1 en cuenta estas acciones, por m\u00e1s buenas que puedan parecer a ojos de los hombres. Nuestro proceder debe ser impecable y ejemplar. \u00bfC\u00f3mo podremos hacerlo si no llevamos una profunda vida de oraci\u00f3n? Esta no consiste solamente en decir unas cuantas avemar\u00edas y padrenuestros a la volanda mientras estamos haciendo cualquier cosa. Aunque seguramente habr\u00e1n casos excepcionales en los que ello ser\u00e1 suficiente. Sin embargo, en general, lo que tenemos que hacer es disponer de un tiempo y un espacio especiales para orar, por ejemplo, el Rosario, leer y reflexionar la Palabra de Dios y participar en la Eucarist\u00eda Diaria. S\u00ed, porque si queremos ser verdaderos cristianos, tenemos que dedicar todo el d\u00eda a Dios, pero algunas horas de cada d\u00eda espec\u00edficamente deben estar dedicadas exclusivamente a \u00c9l, leyendo y meditando Su Palabra, participando en la Eucarist\u00eda y rezando el Rosario. No, no se trata de llevar una vida monacal, sino de poner a Dios en el centro. Esto es lo que nos pide Jesucristo. Con el cuento que no queremos ser cucufatos, que no queremos ser tenidos como fundamentalistas, ni exagerados en las pr\u00e1cticas religiosas que realizamos cada d\u00eda, porque muy pocos las comprenden y comparte, terminamos por desplazar el tiempo que deb\u00edamos dedicar cada d\u00eda a Dios, para hacerlo tan solo una vez a la semana, al mes o al a\u00f1o. Y, no digamos que no tenemos tiempo, porque s\u00ed tenemos tempo para ver novelas, realitis o f\u00fatbol. No es cuesti\u00f3n de tiempo, sino de prioridades. \u00bfAs\u00ed queremos estar en sinton\u00eda con Dios? \u00bfAs\u00ed podemos vivir cristianamente? \u00bfAs\u00ed podemos estar dando un testimonio cristiano? <em><strong>T\u00fa, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; as\u00ed tu limosna quedar\u00e1 en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensar\u00e1.<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si las palabras de los evangelios de estos \u00faltimos d\u00edas nos parecen exageradas e impracticables, es porque en realidad, no vivimos cristianamente y por lo tanto ni nuestra justicia, ni nuestras oraciones, ni nuestro ayuno y mucho menos nuestras limosnas corresponden a lo que tendr\u00edan que ser nuestras actitudes cristianas. Seguramente lo hacemos por cumplir, por salir del paso, sin que nada de esto resulte de veras determinante en nuestras vidas, aunque a veces afirmemos que todo el d\u00eda estamos con Dios. Sin duda \u00c9l est\u00e1 siempre con nosotros, es verdad, pero nosotros, que tanto lo necesitamos, lo ignoramos. Andamos demasiado ocupados en nuestras cosas y terminamos por relegar a Dios a un segundo o tercer plano. Jes\u00fas nos pide no solamente cumplir con todo esto, sino hacerlo con tal actitud, con tal dedicaci\u00f3n y desprendimiento, que nadie tenga que enterarse de lo que hacemos y que en nuestros rostros no se note el esfuerzo que nos demanda. Para eso tenemos que llevar una vida ordenada, que debe empezar y terminar cada d\u00eda teniendo presente que es por Dios por quien vivimos y somos, dedic\u00e1ndole cada acci\u00f3n, cada obra, cada gesto, cada palabra y agradeciendo por todo lo que recibimos de Sus manos, comparti\u00e9ndolo con nuestro pr\u00f3jimo. Todo esto es imposible si pretendemos fundarlo en nuestra voluntad, en nuestras posibilidades, en nuestras capacidades. Es cuesti\u00f3n de fe. Lo podemos porque estamos con Dios y con \u00c9l nada es imposible. <strong><em>T\u00fa, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; as\u00ed tu limosna quedar\u00e1 en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensar\u00e1.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para terminar, una reflexi\u00f3n respecto a la justicia y la limosna, que nos parece que no es casual la forma en que el Se\u00f1or las relaciona. Si leemos detenidamente nos parece que no podemos dejar de concluir que dar limosna es o ha de ser para nosotros una forma de hacer justicia. Este nos parece un concepto fundamental, que tendr\u00eda grandes implicancias, por ejemplo, para resolver el caso de nuestros pobres hermanos inmigrantes, desplazados de sus pa\u00edses por causa de la pobreza y fundamentalmente de la violencia y persecuci\u00f3n que sufren en sus pa\u00edses. Ocuparse de ellos, en el fondo, no es hacer caridad, no es tan solo dejarse conmover por sus sufrimientos y darles algo de lo que nos sobra, que es lo que generalmente entendemos como limosna, sino es hacer justicia. Bien pensado, podemos ver que Jes\u00fas est\u00e1 poniendo en el nivel que le corresponde a la limosna. Hacer limosna es hacer justicia, es decir, es dar al pobre, al necesitado, lo que le corresponde y no lo que nos sobra. Sabemos que vivimos en un mundo injusto, que esta ordenado por quienes detentan el poder de este modo. Pues tenemos el deber, como cristianos, de hacerlo m\u00e1s justo y cuando damos limosna hemos de pensar que en parte estamos cumpliendo con este deber y por lo tanto, ni tenemos que hacerlo notar, ni pueden ser unos miserables centavos, cuando tenemos la posibilidad de abonar m\u00e1s para inclinar la balanza de la justicia. Este es un deber de conciencia que pondremos en manos del Se\u00f1or cada d\u00eda. Una de nuestras reflexiones al finalizar el d\u00eda debe estar dedicada a examinar cu\u00e1nto hemos contribuido a la justicia y por lo tanto a la paz hoy. \u00bfDimos a cada qui\u00e9n lo que estando en nuestras manos, en justicia le corresponde? <em><strong>T\u00fa, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; as\u00ed tu limosna quedar\u00e1 en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensar\u00e1.<\/strong><\/em><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">\nOremos:<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Padre Santo, ay\u00fadanos a entender que en el centro de nuestras vidas has de estar T\u00fa y que solo podr\u00e1s ocupar este lugar si amamos a nuestro pr\u00f3jimo como a nosotros mismos y hacemos por \u00e9l, todo cuanto en justicia corresponde, como si te lo hici\u00e9ramos a Ti, sin regatear nada y sin hacerlo p\u00fablico, bast\u00e1ndonos con que T\u00fa lo conozcas\u2026Te lo pedimos por nuestro Se\u00f1or Jesucristo\u2026Am\u00e9n.<\/p>\n<h1 style=\"text-align: justify;\">Roguemos al Se\u00f1or\u2026<\/h1>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Te lo pedimos Se\u00f1or.<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">(A\u00f1ade tus oraciones por las intenciones que desees, para que todos los que pasemos por aqu\u00ed tengamos oportunidad de unirnos a tus plegarias)<\/p>\n<p class=\"bawpvc-ajax-counter\" data-id=\"946\"> (1) vistas<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto del evangelio Mt 6, 1-6.16-18 \u2013 tu Padre, que ve en lo secreto 1. \u00abCuiden de no practicar su justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario no tendr\u00e1n recompensa de su Padre celestial. 2. 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